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Placas fotovoltaicas para solucionar problemas de agua en el pantano de Cuevas del Almanzora

Antonio Torres
Periodista 

El conceptuado como sabio del agua es el mojaquero Francisco Javier Flores que tiene un borbotón de ideas para el futuro del agua en el Levante almeriense. Doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por el Departamento de Hidráulica y Energética de la Escuela Técnica Superior de Madrid, Francisco Javier Flores Montoya (Mojácar, 1951) es autor de Solución al problema del agua y de la energía en España. En Mojácar, se sabe que es una de las autoridades más reputadas en materia de agua y energía. Argumenta su conocimiento por el fomento y el desarrollo de la ciencia y la tecnología.  Cree en la unión de dos recursos que sobran en Almería como el sol y agua de mar. Plantea una idea original para el futuro de soberanía hidráulica y energética desde el pantano del Almanzora. ¿Es viable? ”El Levante almeriense tiene agua y sol en abundancia, pero el agua superabundante es salada. Para separar la sal del agua del mar y disponer de agua dulce se puede aprovechar la abundante energía solar para desalar el agua que se necesita y llevarla a los hogares, los regadíos, la industria, los usos recreativos y turísticos”. “Como el año tiene 8.760 horas y horas de sol aprovechables en el Levante son unas 2.500 horas al año, el embalse del Almanzora ofrece unas posibilidades extraordinarias para plantear un aprovechamiento múltiple: Con la abundante energía del sol producir toda la energía eléctrica necesaria, colocando placas fotovoltaicas, sistema que convierte la luz solar directamente en electricidad, sobre la superficie de su embalse. Como esa energía tiene la limitación de que sólo se produce cuando hay sol (poco más de un 25% de las horas), es preciso en ese 25% de tiempo producir la cantidad necesaria para disponer de ella durante las horas sin sol y cubrir las necesidades y el coste energético de su almacenamiento que está condicionado por la cantidad de energía a almacenar”. ¿Cómo se alcanza la soberanía hidráulica? “Se consigue. Y, además, no emitir CO2 en los procesos de producción es preciso no depender de otras zonas distintas para disponer de agua y de energía, para lo cual, en la comarca del Levante almeriense es preciso producir energía fotovoltaica o eólica en exceso y guardarla para disponer de ella cuando se necesite si no se dispone de otra. Y si se quiere tener una producción continua en las horas de sol es preciso obtener la energía a utilizar en las horas sin sol y almacenarla mediante baterías o el mecanismo de las centrales reversibles”. “La energía eléctrica para almacenarla es necesario transformarla en otros tipos, como la energía mecánica o la química. Los sistemas de almacenamiento pueden aportar valor en todos y cada uno de los eslabones de la cadena de suministro”. 

Francisco Javier Flores Clemente / A. Torres

“Dependiendo de su capacidad, los sistemas de almacenamiento de energía se dividen en: almacenamiento a gran escala (bombeo hidroeléctrico y almacenamiento térmico), que se emplea en lugares en los que se trabaja con escalas de GW; almacenamiento en redes y en activos de generación (pilas de combustible de hidrógeno, supercondensador, volantes de inercia, baterías), donde se trabaja con escalas de MW; y, finalmente, almacenamiento a nivel de usuario final, que se emplea a nivel residencial y se trabaja con kW (baterías, super-condensadores, volantes de inercia)”. “De todos, el bombeo hidroeléctrico es el sistema de almacenamiento a gran escala más eficiente en funcionamiento. Es una tecnología rentable y probada que proporciona estabilidad al sistema eléctrico y puede generar cantidades significativas de energía limpia con tiempos de respuesta rápidos”.

Para almacenar la energía, ¿qué faltaría por construir: “Una central reversible para almacenar la energía necesaria para ser utilizada en las horas sin sol necesita de un depósito o embalse superior que se podría construir en las montañas próximas al norte del embalse del Almanzora…”.

La solución podría proporcionar más agua al Levante almeriense que los trasvases del Tajo y del Negratín y sin depender de nadie, hasta el punto de que también puede plantearse la posibilidad de no depender energéticamente de la red eléctrica nacional, es decir auténtica soberanía energética e hidráulica. Francisco Javier Flores Montoya ve una notable viabilidad de la solución porque hay energía solar garantizada; agua salada garantizada; podría adaptarse la desaladora existente del Bajo Almanzora entre otras cuestiones favorables. En lo negativo apunta que hace falta voluntad política económica. “No está recogido en el Plan Hidrológico, la construcción de un embalse superior mayor de 1 hm3, construcción de una central reversible con conducción forzada de unos 3 Km, colocación de las placas fotovoltaicas sobre el embalse del Almanzora, construcción de conducciones y de líneas eléctricas.

El protagonismo de la ciudadanía. Los movimientos vecinales en los municipios del Levante almeriense es el título que responde al Curso de Verano de la Universidad de Almería que se celebrará el martes al jueves próximo en Cuevas del Almanzora. El curso, dirigido por el catedrático Rafael Quirosa-Cheyrouze y Muñoz, contará con un completo programa que incluye ponencias generales sobre temas relevantes, como el papel de las asociaciones de vecinos durante la Transición a la democracia española, y los desafíos que enfrentan estos movimientos en la sociedad digital actual. El planteamiento original de Francisco Javier Flores sobre placas fotovoltaicas aparecerá en algunas ponencias. Además, se abordarán estudios específicos centrados en la provincia de Almería y en la comarca del Levante almeriense, con temas como la reivindicación por la ubicación del hospital comarcal en Huércal Overa, las movilizaciones en Pulpí relacionadas con la parroquia, la juventud y los vecinos, el asociacionismo en zonas aisladas como los Llanos de Oria, la lucha por el agua en Turre, y las protestas en Palomares por los efectos del accidente de aviones con bombas nucleares ocurrido en 1966.

El gran momento de ciudad de Almería

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

La reciente celebración del Debate sobre el Estado de la Ciudad ha permitido pasar revista al estado actual de Almería en este punto medio del mandato municipal 2023- 2027. Una ciudad es siempre un estado de ambición y proyección compartida y creo que es justo reconocer que Almería está viviendo en la actualidad una de las mayores transformaciones de los últimos años impulsada por el esfuerzo colectivo de todos sus vecinos. 

A la hora de presentar un balance sobre lo realizado y lo que está en marcha, asumiendo el capítulo de errores y desaciertos propios de cualquier gestión, creo que debemos destacar la ejecución simultánea de grandes proyectos urbanísticos y sociales, nuestro compromiso con la sostenibilidad y la mejora de los servicios públicos en una ciudad que se sitúa ya entre las 30 localidades más pobladas de España. 

Somos el sexto núcleo más poblado de Andalucía y encaramos nuestro horizonte de futuro con la determinación de seguir construyendo una Almería más moderna, más amable, más inclusiva y más sostenible. Por eso creo que al margen de los diferentes enfoques partidistas que se vieron en la sesión plenaria, creo que lo que no tiene discusión es que Almería sigue avanzando en una buena dirección. 

De hecho, en la actualidad estamos inmersos en una de las mayores revoluciones urbanas de Andalucía y de España, con obras simultáneas como el Proyecto Puerto-Ciudad, la rehabilitación de la Alcazaba y su entorno, la apuesta estratégica por el Casco Histórico, la reforma integral del Paseo, actualmente en ejecución, y las obras del soterramiento, con una inversión municipal de más 32 millones de euros para una obras estratégica en la que participan el Gobierno de España y Junta de Andalucía para hacer posible la esperada llegada de la Alta Velocidad. 

Todo este esfuerzo colectivo no solo va a reconfigurar el diseño urbano de nuestra ciudad para el resto del presente siglo, sino que también se va a reflejar en la mejora de servicios municipales. Almería podrá ofrecer un mejor servicio de ayuda a domicilio, de recogida de basura, de parques y jardines, transporte urbano y de limpieza de nuestras calles y plazas, que es una preocupación que compartimos con todos los almerienses y en la que estamos a punto de licitar el tan ansiado nuevo contrato. 

La buena gestión municipal se refleja en que a pesar de todas las obras que tenemos en marcha, no sólo seguimos prestando unos servicios municipales de calidad sino que además seguimos siendo una de las capitales de provincia de España con menor presión fiscal por habitante. Seguimos avanzando en sostenibilidad y gestión ambiental con la creación de 271.000 m² de zonas verdes, la plantación de más de 5.000 árboles, la reducción del consumo de agua pese al crecimiento poblacional, y un ahorro de más de dos millones de euros en la factura energética. 

Hemos ampliado los recursos para los colectivos más vulnerables; nos comprometimos a hacer 300 viviendas públicas municipales y terminaremos el mandato con 600; bebemos mejor agua y aunque crecemos en número de habitantes consumimos el 50% menos de agua que en 1993. Hemos aumentado los recursos para los colectivos más vulnerables y hoy Almería es una ciudad más viva cultural y turísticamente, referenciada en los mapas nacionales de los grandes conciertos y festivales. Por todo ello mantenemos nuestro compromiso de seguir avanzando en la transformación de Almería desde la unidad, el diálogo y el esfuerzo compartido, de cara a los dos años restantes del mandato. Seguimos trabajando.

Agua, agricultura y fondos europeos

José María Martín
Subdelegado del Gobierno en Almería
Secretario General del PSOE de Almería

El Gobierno de Pedro Sánchez ha demostrado con creces el compromiso que tiene con nuestra tierra, poniendo en marcha más de una decena de proyectos de este tipo. De hecho, somos la provincia andaluza más beneficiada con obras e inversiones que, en muchos casos, suponen la construcción de balsas para que los regantes tengan garantizada el agua para sus cultivos a largo plazo. 
    También para reducir el consumo de agua y de energía, así como para aprovechar fuentes no convencionales como las aguas depuradas y las desaladas, lo que reporta un beneficio medioambiental añadido gracias a la reducción de la extracción de aguas subterráneas. La inversión que se está realizando es sencillamente extraordinaria; no sólo en regadíos, sino también en las actuaciones previstas para aumentar en 70 hectómetros cúbicos la producción de agua desalada. 
    Ahí también juegan un papel importante los fondos europeos con la financiación de plantas fotovoltaicas que reducirán el consumo de energía y, por consiguiente, el precio del agua. Sólo hay que echar la vista atrás para ver de dónde partíamos con el Partido Popular para entender por qué se empeña la derecha en hablar mal de lo que se está haciendo bien. No quieren reconocer los avances y el progreso que llegan de la mano del Gobierno de Pedro Sánchez. No soportan no tener el poder, no admiten que sean otros los que gobiernan. 

Un mundo ideal

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Los almerienses tenemos la suerte de vivir en una gran ciudad, con sol, mar, una rica historia y una impresionante gastronomía. Gobernar una ciudad así es tener oro entre las manos, pero el PP lo ha desaprovechado en los 22 años que lleva ostentando la alcaldía. En el Debate sobre el Estado de la Ciudad de esta semana pudimos comprobar hasta qué punto los recursos de nuestra ciudad están siendo desperdiciados. 

Hay tres elementos clave que definen la gestión del Ayuntamiento. El primero, la falta de un proyecto de ciudad, capaz de dar solución a problemas enquistados, como el declive del comercio, un Casco Histórico que languidece o el acceso a una vivienda asequible para jóvenes y familias. En segundo lugar, la pésima gestión del dinero público. Mientras la alcaldesa mete la mano en el bolsillo de los almerienses, subiendo el IBI, el agua, la tasa de basura, la de cementerios y la de instalaciones deportivas, el dinero se le escapa entre los dedos. 

Ha perdido subvenciones millonarias por no solicitarlas o por no tramitarlas correctamente, como las del mercado de Los Ángeles o las de la rehabilitación del antiguo cine Katiuska, que se han tenido que devolver. Todos nos preguntamos por qué está Almería tan sucia, por qué huelen mal sus calles o por qué los autobuses no son prácticos, y la explicación es muy simple. Han dejado vencer los contratos de los servicios públicos esenciales. 

Todos están en prórroga por su falta de planificación. Y, por último, la nula empatía hacia los problemas de la gente. Claro que hay que hacer obras, pero no a costa de hundir el delicado tejido empresarial de nuestra ciudad. Falta de empatía también con los estudiantes de la escuela de adultos de La Chanca, que se alumbran con sus móviles, o con los niños y niñas de los colegios de Almería, donde los aseos apestan, las persianas no suben y los espejos se sostienen con cinta adhesiva. Y todo ello sucede mientras la partida para vídeos y fotos no para de crecer.

Francisco Miguel Guerrero Montero, pregonero de las fiestas de Los Gallardos

Antonio Torres
Periodista

Francisco Miguel Guerrero Montero (Los Gallardos, 1967), casado y padre de tres hijos, es autor de Los Gallardos. Historia de un Pueblo del Levante Almeriense 1750-1994, primer libro sobre la historia local, donde desgrana la evolución de un municipio joven, nacido en 1924, tras la independencia de Bédar, pero cuyo poblamiento se remonta a miles de años. Con una de las villas romanas más importante de la provincia como Cadimar situado junto a la línea del AVE a su paso por la localidad que tiene castillos medievales en Alfaix. Tierra de agricultores y mineros, de molinos y el patrimonio de la Fábrica de Harinas San Diego. Un patrimonio del que se siente particularmente orgulloso, y reivindicativo. Honor, orgullo y responsabilidad se le agolpan a este profesor de historia, al tener el privilegio de poder anunciar a los vecinos el inicio de sus fiestas patronales. Desciende por parte paterna de una familia de emigrantes, procedente de Serena de Bédar. Su tío, Juan Guerrero, vecino de este periodista en sus tiempos de jubilación en la casa que fue del exalcalde Pedro Morales, fiel oyente de RNE, hacía pueblo al amanecer y atardecer, en los días de verano tomando el fresco con su butaca y el aparato de radio. Me gustaba conversar sobre su experiencia militar. En una ocasión me confesó que su padre participó en la construcción, junto a otros trabajadores de Lubrín, Sorbas y Bédar, en calidad de remachadores de “un millón de púas” en torno a 1935 en el puente Golden Gate, símbolo de San Francisco. 

Francisco Miguel Guerrero Montero / Foto cedida

La abuela paterna del pregonero es Francisca Castro, conocida popularmente por la tía Gumersinda que vivió en la calle gallardera de Canalejas, nombre poco común y así se llamaba la nuera del pintor Goya. Dato desconocido en la historia de Los Gallardos es que la tía Gumersinda fue una adelantada de su tiempo en la provincia, “una emprendedora que construyó hace casi un siglo los edificios que se mantienen en pie como el antiguo Bar Crespo, en la actualidad y un centro moderno de estética regentado por británicos y la antigua vivienda de los hermanos José Antonio y Diego Jesús Ramírez, entre otras obras”, datos aportados por Juanita Torres Flores. El pregonero, Guerrero Montero, es hijo de los vecinos del pueblo Miguel Guerrero que llamaba a este periodista “rubiales” y, junto a mi primo Emilio Giménez Flores del Molino de Antas, fueron, caso insólito en la zona, seguidores del Valencia CF y lo que me regalaron algún poster de los internacionales Guillot, Sol y el irreductible centrocampista Claramunt, pero Guerrero siempre tenía en sus conversaciones a Faas Wilkes, un delantero centro que vino del Inter de Milán y tuvo la mala suerte de tener que operarse de bocio. Anécdota que en algún momento le he contado a Miguel Ángel Corona, el inteligente director deportivo del club de la capital del Turia. Miguel Guerrero redactó la carta a Santiago Bernabéu que aceptó regalar la vestimenta verdiblanca para Los Gallardos CF, y trabajador de la antigua Cámara Oficial Sindical Agraria (COSA) que sustituyeron a las antiguas Hermandes Locales de Labradores y Ganadores, según mi hermano Ginés, amigo de la familia y futbolista que representó al pueblo con esa camiseta. Guerrero se casó con Dolores Montero López, natural de Tabernas, pero toda su vida en Los Gallardos, conocida popularmente por Dolores de la Farmacia de Angelines de la calle Mayor de Los Gallardos. “Primero mi padre y después mi madre trabajaron en la botica del pueblo. Dolores, mujer que hoy se diría adelantada a su tiempo, tras quedar viuda, se hizo cargo de llevar la farmacia durante treinta años, partiendo de una instrucción mínima, compensada por una enorme capacidad de esfuerzo, sufrimiento y sentido de la responsabilidad”.

El pregonero pasó así toda su infancia y juventud ligado a Los Gallardos, licenciado en Historia por la Universidad de Granada, fue elegido concejal de la corporación municipal. Dedicado a la enseñanza, trabaja como profesor y jefe de Estudios en el IES Fuente Nueva de El Ejido. Tiene diversas publicaciones sobre temas históricos y patrimoniales, siendo uno de los autores de la próxima publicación de un libro sobre la historia de Los Gallardos, editado por el Instituto de Estudios Almerienses, en la que participamos otros muchos y que se presentará a mediados de agosto, tras cuatro años de investigación.

Los cien años de la Historia del pueblo han dado para mucho. Según este historiador los peores momentos vividos por los vecinos de Los Gallardos han tenido que ver con la lucha por la pura supervivencia, cuando se practicaba una agricultura de subsistencia asediada por sequías, tormentas y plagas, y con la falta de trabajo que una efímera explotación minería no puedo remediar. “Como en otros muchos pueblos de toda España, la guerra civil también golpeó a los gallarderos, y aunque la convivencia no fue tan gravemente alterada como en otros lugares, vecinos del pueblo sufrieron la acción de comités revolucionarios, sobre todo de pueblos vecinos. En sentido opuesto, la gran mayoría tuvieron un comportamiento ejemplar y hasta heroico, en determinadas circunstancias, como cuando salvaron la vida del sacerdote del pueblo o cuando rescataron los restos mortales de vecinos de otras localidades para darle digna sepultura en el cementerio de Los Gallardos”. También hubo una decena de republicanos, especialmente jornaleros que pasaron por las cárceles de Cuevas del Almanzora y Almería. También simpatizantes comunistas, afiliados de UGT y de la CNT de Alfaix que fueron trasladados contra su voluntad a campos de concentración, dentro de una dura represión del régimen. 

Guerrero destaca momentos de regocijo en la historia de su pueblo: “Las celebraciones que se produjeron en Los Gallardos con motivo de la Independencia del pueblo, donde todos los vecinos se volcaron y participaron en todos los actos convocados. Tal como ocurrió el año pasado, con la conmemoración del centenario del municipio. O cuando se produjeron las primeras elecciones democráticas, durante la transición, donde se mezclaban ilusiones y esperanzas, con todo el pueblo expectante ante la nueva etapa que se abría”. “Desde hace una centuria, los valores de esfuerzo, sacrificio y superación han acompañado a los vecinos de Los Gallardos, enfrentando el paro, la emigración, la falta de agua o la carencia de recursos, con perseverancia y confianza en el futuro. Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen vienen a ser, además de una manifestación religiosa y lúdica, la celebración de estos sentimientos y valores”. 

“Un pregonero puede preguntarse que algo bueno habrá hecho para merecer tal distinción. Amar a su pueblo, respetar a los vecinos, aportar en el desarrollo del mismo, destacar en alguna actividad u ocupación… Pero quizás el mayor galardón sea haber sido un vecino del pueblo, un buen vecino, y un buen gallardero”. Como ha sido y es el profesor Guerrero.