Luis Rogelio Rodríguez-Comendador
Alcalde de Almería
Mucho se está hablando de
las claves que han propiciado la sustitución de José Antonio Griñán por Susana
Díaz al frente de la Junta de Andalucía, y casi siempre desde el punto de vista
del prisma político de cada cual. Sin embargo, y sin renunciar a ese tipo de
análisis, creo que es determinante precisar que con independencia de quién o
quiénes estén al frente de nuestro gobierno autónomo, la Andalucía que habrá de
gobernar la heredera designada atraviesa graves problemas que necesitan
respuestas y actuaciones concretas antes que experimentos y probaturas
políticas.
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| Susana Díaz |
En estos momentos, lo prioritario debe ser el 36 % de paro que sufre
Andalucía y el 66 % de paro juvenil que, a pesar de las promesas de los
socialistas, supera ya en 10 puntos la media nacional. Esos son los problemas y
las preocupaciones reales de las familias andaluzas y no el juego de
equilibrios de poder entre las diferentes familias socialistas y el bien
remunerado silencio de sus socios de Izquierda Unida.
Desde el Partido Popular
vamos a seguir trabajando por las cosas que de verdad afectan a los andaluces y
no por los intereses internos del partido, como hacen en el PSOE. Por eso vamos
a exigir a la heredera designada que en lugar de seguir enfrascada en una inútil
e improductiva política de confrontación con el Gobierno de España, luche y
trabaje por garantizar la ejecución de los presupuestos andaluces y, si puede y
se atreve, erradique la corrupción institucional que se ha instalado en el mismo
centro de la Junta de Andalucía.
Pero la señora Díaz parece ahora más preocupada
por configurar su gobierno repartiendo cargos y despachos para agradecer
fidelidades y silencios antes que por plantear estrategias de choque ante la
crisis y las corruptelas. Y eso es algo que los andaluces no podemos tolerar.
Por eso desde el Partido Popular vamos a exigir a la futura presidenta que
ofrezca a la sociedad andaluza explicaciones oportunas acerca de todos los casos
de corrupción investigados, ya que ella ha sido parte fundamental del Gobierno
bajo el que se han producido todos estos presuntos delitos.
También vamos a
exigir a la nueva presidenta un programa de trabajo centrado en crear empleo y
en garantizar una educación de calidad, una sanidad pública, la gratuita de
calidad y unos servicios sociales para todos y especialmente para quienes más lo
necesitan., pero para esto hay que renunciar al despilfarro, a los despachos y a
la moqueta de San Telmo y asumir un compromiso con todos los andaluces por
encima de siglas, por encima de los partidos y abandonar el victimismo con el
que tanto daño han hecho a Andalucía los que se quedan y, sobre todo, los que se
van.




