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Faltan medios, pero tenemos soluciones


Esperanza Pérez Felices
Alcaldesa de Níjar

⏩Hace días di, como alcaldesa, las órdenes precisas para que el incumplimiento del uso de las mascarillas fuese sancionado por agentes de la Policía Local con la correspondiente denuncia. Pues vale, la medida está ahí, vamos a reforzar el dispositivo y todo aquello que está en nuestras manos, al alcance de nuestros medios, se hará. Pero no es suficiente.


Tenemos soluciones, somos la primera línea de acción en esta nueva oleada de rebrotes, pero no tenemos lo medios precisos para poder actuar. En cierta medida me siento como los médicos cuando alertaban, al principio de la pandemia de la Covid19, de la falta de equipos de protección, mascarillas, geles hidroalcohólicos y material, en definitiva, para poder trabajar.

Nos pasa lo mismo. Necesitamos mascarillas, Epis, productos desinfectantes para que los equipos de limpieza higienicen sobre lo ya limpiado y convertir ese costoso proceso en algo estándar hasta que pase la tormenta. Pero para que se hagan una idea, según la regla de gasto heredada del anterior ministro de Economía no debería invertir ni un céntimo más en la defensa del municipio frente a la Covid, porque correría el riesgo de tener que articular un plan de viabilidad con ajustes adicionales. Una locura.

Necesitamos test para la población, calmar la necesidad de información precisa, sin fallos, y un plan de acción que demuestre a la gente que tener un infectado en casa, en nuestro entorno, no es un drama ni motivo de estigmatización, sino que simplemente es algo cotidiano en esta nueva normalidad tras la Covid. Y si alguien creyó que esa nueva normalidad sencillamente suponía llevar mascarilla de vez en cuando y evitar que te pillasen en reuniones demasiado grandes, obviamente se equivocó.

Tenemos tantas necesidades materiales que lo sencillo, pero también lo desleal institucionalmente, sería reclamarle al presidente de la Junta de Andalucía día si y día también, que se ponga las pilas para atender lo que el pueblo necesita. Pero no. Esta alcaldesa no lo hará porque entiendo lo duro que tuvo que ser gestionar un mando único nacional soportando las críticas, las presiones y demandas mientras moría la gente en los hospitales, como para repetir esa escena ahora que lo aires soplan hacia el lado contrario.

De la primera parte de la crisis hubo un movimiento que institucionalmente funcionó a las mil maravillas y fue el contacto directo entre presidente del Gobierno de España y los de las Comunidades Autónomas. Hoy yo reclamo la misma medida entre el presidente de la Junta de Andalucía y los ayuntamientos que agrupamos grandes poblaciones, porque tenemos las soluciones, pero nos faltan los medios que ellos como administración superior sí tienen a su disposición.

Es la hora de repetir lo aprendido, lo que sabemos que funciona y, entre todos, idear lo que aún falta para garantizar la seguridad, el bienestar y la propia credibilidad en las instituciones de una población que está más asustada que nunca.

Y un apunte en este sentido, destinado a aquellos que quieren hacer un uso político de los rebrotes. A partir de hoy seguiremos, perseguiremos cualquier información falsa y maliciosa que señale a los territorios bajo nuestra jurisdicción con la clara intención de perjudicar la imagen de nuestro modelo económico. Declaramos la guerra a los rebrotes de la Covid19, sí, pero también a cualquier intento de bulo de destrucción masiva de la confianza, venga de donde venga ya sea utilizando redes sociales o mensajes de teléfono. Esa barra libre se acabó.

Bulos de destrucción masiva


Esperanza Pérez Felices
Alcaldesa de Níjar

⏩ Algunos y de manera intencionada están haciendo correr el bulo de que los ayuntamientos empiezan a gestionar supuestas ayudas sociales, la renta vital de la que se habla desde hace tiempo, y le ha contado a la población inmigrante sin techo, sin trabajo y sin nada a lo que acogerse, que esos subsidios se pueden recibir por el mero hecho de estar en el país. Obviamente estas cosas no se cuentan en cualquier lugar, sino en las comarcas que hay una especial presión de inmigración que, además, suele estar relacionada con grandes áreas de cultivo, como ocurre en la provincia de Almería.


Y por si alguien aún tiene dudas o se ha tragado el engaño por ingenuidad, ceguera o dejarse llevar lo podemos aclarar en dos palabras: Es mentira. Yo, por ejemplo, tengo uno de esos mensajes distribuidos en grupos de whatssap, que ya he puesto en conocimiento de las autoridades correspondientes, en el que no hay cara ni nombre de persona emisora tan sólo aparece una bandera de España con un lazo negro. Vamos lo que viene ser arrastrar la bandera en vez de llevarla a lo más alto.

Esta maniobra que para algunos puede ser entendida como una brillante estrategia con el fin de generar aglomeraciones en las puertas de los ayuntamientos, y llamar a la movilización general para evitar el supuesto saqueo del estado del bienestar, no es la primera que vemos, porque ya hemos pasado entre otras por las oleadas de peticiones de viviendas a los ayuntamientos promovidas desde elementos de la ultraderecha para luego difundir el bulo de que “están dando casas a los inmigrantes”.

Ahora bien, vamos por partes que el asunto tiene miga. Esas imágenes de aglomeraciones de inmigrantes en las puertas de los ayuntamientos pidiendo auxilio, no son obviamente nuestro mejor folleto de promoción de Almería como una zona de destino turístico para este verano, sobre todo si lo que se busca es un lugar tranquilo, ajeno a cualquier resto de lo queda de pandemia y cosas por el estilo.

Obviamente, después de un año en el que se han hecho correr mil bulos en el terreno agrícola sobre maltrato sistemático de los inmigrantes, semiesclavitud, chabolismo y todas esas cosas que hemos desmentido o puesto en sus justos términos a lo largo del año, nuestros competidores de los países del norte se tienen que estar poniendo las botas. Vamos que no les hace falta ni contratar estrategas porque ya tenemos suficientes insensatos por aquí que les hacen el trabajo sucio sin tener que gastar un euro.

Si a un alemán que sale de hacer la compra en un Lidl le pones el vídeo del camionero holandés que le grita a su presidente del gobierno aquello de “¡a los españoles ni un euro!”, le sumas las fotos o vídeos de las colas de inmigrantes que se difunden en el bulo y lo aderezas con las imágenes de señores en una manifestación con la bandera española al cuello, y aporreando una bandeja con una cuchara de plata, está claro que se pasan del tomate de España al cabrito del Benelux sin pensárselo dos veces. Vamos, lo que viene a ser el efecto de un bulo de destrucción masiva en el que la víctima no es un hombre de color en un pueblo de Almería, sino España como país y emisora de jóvenes emigrantes que buscan aprender idiomas, tener una primera experiencia laboral en una empresa que valore su carrera aún no contando con experiencia previa, y esas cosas que aquí no encuentran.

Y es ahí donde está el problema, en la falta de reflexión, en no pensar las cosas dos veces antes de creernos cualquier historia y, sobre todo, antes de difundirla. Mientras unos creen que están haciendo una gracia o luchando contra el Gobierno de cara a la galería, lo que realmente están haciendo es echarnos tierra encima, pero por toneladas.

Y luego, si quieren, otro día, hablamos de la variable del honor que hay en engañar a personas que no tienen nada, que no hablan tu idioma, que huyeron de sus países porque sencillamente tenían hambre y cruzaron desiertos endeudados hasta las cejas con mafias buscando no un subsidio, sino dignidad. Pero de eso ya hablamos en otro momento, cuando volvamos a disparar las alarmas porque hay que recoger cosechas y no encontramos mano de obra que quiera ese trabajo, en esas condiciones y a ese precio. Eso ya, lo hablamos otro día.

Santa Bárbara, la alcaldesa de Níjar y el Mar Menor


Moisés S. Palmero Aranda
Educador ambiental y escritor

⏩ Doña Esperanza contestó hace unos días a un demoledor articulo de Ecologistas en Acción, en el que acusaba directamente a todas las Administraciones de no hacer bien su trabajo. En su texto se la notaba cansada, un poco desbordada por las circunstancias, pero, por suerte, con esperanzas e ilusión de seguir trabajando por sus vecinos. Me pareció una buena defensa de un político ante tan graves acusaciones, para demostrar el arduo e invisible trabajo que hay detrás de su cargo, sobre todo en estos tiempos donde todos los males se los achacamos a ellos y tan desprestigiados están de cara a la ciudadanía. Meterlos a todos en el mismo saco quizás sea injusto, pero cuando la gran mayoría piensa igual, quizás haría falta hacérselo mirar.

Esperanza Pérez, alcaldesa de Níjar (Loa)

Lo que no me gustó de su defensa fue que hiciese lo de siempre; volvió a intentar matar al mensajero. Reconocía que aún queda mucho trabajo por hacer, que las fotos que inundan las redes de los residuos arrastrados por las ramblas son ciertas, pero que no es cuestión de airearlas porque pueden hundir nuestra economía, tanto al sector agrícola como al turístico. Estaría de acuerdo si se hubiesen dedicado a falsear la realidad, a buscar ese único rincón sucio de nuestro campo, a destacar lo inusual, pero una imagen vale más que mil palabras.
Nunca hemos pensado a largo plazo, hemos sido cortoplacistas y negacionistas, ante las previsiones que se hacían desde varios sectores, ante lo que podía pasar con la falta de agua, con el problema de la gestión de residuos, con la contaminación de nuestro entorno
En su situación, tras la catástrofe, entiendo que se tenga que dedicar a solucionar los problemas más urgentes, atender a las familias afectadas, garantizar las cosechas y cuando llegue el momento, y los turistas estén a tiempo de llegar, adecentar como pueda las ramblas y las playas. Y ahí, ahí es donde radica el problema y se fundamenta la crítica de los conservacionistas. Llevamos cincuenta años pensando solo en la próxima cosecha, en salir del paso, en buscar el parche para contentar al mercado y los hoteles vuelvan a estar llenos. Nunca hemos pensado a largo plazo, hemos sido cortoplacistas y negacionistas, ante las previsiones que se hacían desde varios sectores, ante lo que podía pasar con la falta de agua, con el problema de la gestión de residuos, con la contaminación de nuestro entorno.

La mortandad de peces producida en el Mar Menor estos días, achacada también a la feroz DANA, debería servirnos como ejemplo. Los ecologistas, los conservacionistas, a esos que se les acusa de catastrofistas, de alarmistas y de avivar las llamas que prenden de las antorchas de nuestros competidores, advirtieron hace 30 años que, de seguir así, ocurriría lo que está ocurriendo, que el Mar Menor muriese.

La tormenta del día 13 fue solo la gota que colmó el vaso, para que un ecosistema deteriorado, al que no se ha dejado regularse por sí mismo, al que hemos acosado y explotado, al que hemos maltratado e ignorado, nos ofreciese esas imágenes tan dantescas. Estamos a tiempo de solucionar el problema, posiblemente, pero los costes han subido exponencialmente frente a lo que hubiese costado de haber puesto las medidas adecuadas en el momento adecuado.
En nuestra provincia, sobre todo en Nijar, DANA ha hecho lo mismo. Ha vuelto a demostrarnos la falta de gestión de nuestros residuos
En nuestra provincia, sobre todo en Nijar, DANA ha hecho lo mismo. Ha vuelto a demostrarnos la falta de gestión de nuestros residuos. Llegarán las ayudas oportunas para limpiar el estropicio, sacaremos la cosecha adelante, atenderemos a los turistas, pero cuando lleguen de nuevo las lluvias, que llegarán, volveremos a empezar.

Hay que trabajar a largo plazo, poner soluciones, hacer que se cumplan las leyes, no mirar a otro lado. Hay que pensar en el futuro, en los próximos incendios forestales, en la desecación del Río Aguas, en la limpieza de nuestro campo, porque de lo que estamos seguros es que por desgracia nuestros acuíferos se agotarán, los bosques arderán, nuestras ramblas llevarán el agua al mar  porque lo llevan haciendo millones de años, solo que ahora las consecuencias se multiplican por nuestra falta de visión de futuro, de trabajo en equipo, y de previsión.

Afirma la alcaldesa, casi con resignación, que colaborar no cuesta tanto, y tiene razón. Pero los conservacionistas están cansados de colaborar, porque llevan años advirtiendo, estudiando e informando de los graves problemas que nos acechan a nivel local. Y lo peor de todo es que el tiempo les va dando la razón, porque todos sus pronósticos se terminan por cumplir. 

Colaborar es exigirles a nuestras Administraciones que nos escuchen, que prevean, que se adelanten a los problemas, que no se acuerden de Santa Bárbara solo cuando truene, sino cuando el sol brilla sobre nosotros.

Recuperar Níjar


Esperanza Pérez
Alcaldesa de Níjar

⏩ La situación es muy complicada, extraordinariamente dura para miles de familias, y seguro que todos van a entender el porqué en unas pocas líneas. Cuando el agua entró la pasada semana en los invernaderos de la zona de Níjar, arrastró todas las plantas que había en su interior. Sembrar esos cultivos supone una inversión de unos 30.000 euros por hectárea, pero no hablamos de un dinero que proceda de beneficios acumulados, sino de deuda por campaña que cada uno de esos agricultores contrae para hacer frente a un nuevo ejercicio.

La llegada al Ayuntamiento de Níjar (Loa)

Hay otros casos en los que, además de las plantaciones, el agua se llevó por delante todo el invernadero. Hablo de plástico, estructuras, sistemas de riego y todo aquello que hace posible el milagro de la agricultura intensiva. Para esos afectados severos la pérdida es mucho mayor, porque además de los 30.000 en plantas, tendrán que sumar unos 120.000 euros para la reconstrucción. La mayor parte de los invernaderos son nuevos, porque Níjar es una zona de cultivo en crecimiento y eso quiere decir que los costes de construcción se deben, se amortizan año a año con el beneficio obtenido en la campaña anterior. Por lo tanto hablamos de incrementar deuda.
Según las primeras referencias, tenemos unas 1.200 hectáreas afectadas, lo que significa que sólo de primera estimación directa hay pérdidas en cultivos de campaña superiores a los 36 millones de euros

Actualmente, y según las primeras referencias, tenemos unas 1.200 hectáreas afectadas, lo que significa que sólo de primera estimación directa hay pérdidas en cultivos de campaña superiores a los 36 millones de euros. Luego sumaremos, si quieren saber mas, lo que hay que reconstruir, los almacenes afectados y todo lo que se tenga que añadir, pero quedándonos solo con esa cifra de los 36 millones de euros que afectan a la columna vertebral del sector productivo, podemos hacer una aproximación a las consecuencia del día después.

Hablamos de familias productoras, no de grandes empresas que mañana pueden ir al banco y ampliar sus lineas de crédito. Les hablo de pequeñas plantaciones a las que si nos les damos una solución inmediata no podrán poner en pie su modo de subsistencia.

Si ellos no se levantan no hay empleo, porque la mano de obra empieza en el campo. Si ellos no compran nuevas plantas a los semilleros, la industria auxiliar tendrá que determinar nuevas dimensiones. Si no hay producto que llevar a los almacenes, esas plantillas de 400 o 600 personas trajinando cajas y envases que poner en el mercado tampoco encontrarán en qué emplearse esta campaña.


Reunión en el Ayuntamiento de Níjar (Loa)

Ahora sumemos el resto de daños, los invernaderos que literalmente han caído y todo lo demás que podamos imaginar, dejando si quieren a un lado los costes de recuperación de algunas infraestructuras públicas básicas que han sido sepultadas o inutilizadas por el lodo. La foto del momento actual es desoladora.

Y aún así las cosas, y valiéndome de la ciega confianza que tengo en la sensibilidad demostrada por el Gobierno de España con lo ocurrido en la comarca, con el apoyo que seguro que tendremos del Gobierno de la Junta de Andalucía y del resto de administraciones, les aseguro que Níjar saldrá adelante.

En esta tierra, además de parque natural, clima extraordinario y suelo seco que en ocasiones juega estas malas pasadas, hay algo muy distinto a otros lugares. Existe un ADN especial en el ser nijareño que comporta un espíritu de sacrificio inusual cuando toca remontar.

Vamos a remontar y lo vamos a hacerlo juntos, poniendo todos de nuestra parte hasta que no nos quede aliento para seguir adelante. Y aún en esos momentos de agotamiento, esfuerzo extremo, la entrega que veremos en esas otras personas que trabajarán hombro con hombro junto a nosotros en la titánica tarea que nos llega por el horizonte, nos hará encontrar fuerzas aún cuando creamos que es imposible hallarlas.

Somos Níjar, una tierra que ha sido inmortalizada literariamente como un lugar inhóspito, de paisaje casi lunar, pero éste es ese lugar extremo que la gente ha sabido convertir en un vergel. La lluvia por muy fuerte que sea no va a llevarse por delante la agricultura 2.0 que hemos exportado a todo el mundo estos años. Nos levantaremos y lo haremos con mayor fuerza aún, y como alcaldesa de este municipio únicamente pido una cosa: Pido ayuda al Gobierno de España, a la Junta de Andalucía y a las entidades bancarias para que permitan reconstruir un modelo ejemplar, porque como garantía puedo poner por delante nuestra propia historia.

Con ello quiero decir que el resultado de ese apoyo será la acción más rentable que jamás hayan llevado a cabo, porque somos Níjar y aquí sabemos aprovechar las oportunidades como en ningún otro lugar.

Dar valor a Níjar


Esperanza Pérez Felices
Alcaldesa de Níjar

➤ Que hayamos hecho una apuesta decidida por conseguir entrar en el grupo de Los Pueblos Más Bonitos de España obedece sencillamente a un claro interés en generar valor. Que la Villa de Níjar pase a ser parte de ese selecto club no sólo afecta al núcleo urbano en sí, sino a todo el territorio como marca, como origen de garantía en el que ahora sumamos un hecho más a nuestro favor.

Iglesia de la Encarnación de Níjar

Normalmente hablamos de agricultura local, de su especialización en el modelo 2.0 que eleva la calidad percibida por el consumidor al interpretar que un modo de hacer basado en agricultura ecológica, rodeado de un entorno natural único, debe ser por consiguiente mejor que el resto o al menos así intentamos que lo sienta. Si nos referimos al turismo, centramos en el mensaje un clima amable, un crecimiento medido que no desvirtúe la naturalidad y originalidad de nuestro territorio, defendiendo esos rincones únicos del litoral Mediterráneo insertados en el mayor parque natural marítimo terrestre de Europa. Pero cuando el mensaje traspasa las fronteras provinciales se habla de agricultura o de turismode Níjar como marca comarcal que tiene esas especiales peculiaridades, y a ellas ahora le aportamos una tercera que es de vital importancia para redondear esa imagen que queremos que se tenga de nosotros.

Si ponemos en valor de manera conjunta una agricultura de especial valor añadido, oferta turística con indudables hechos diferenciales y ser uno de los pueblos más bonitos de España, el resultado de la ecuación es tan potente que no nos queda otro remedio que intentar aprovechar el momento y trabajar de manera conjunta en potenciar ese valor que podemos exportar, hacer percibir al resto.

Níjar se merecía estar en las portadas, en los titulares, en las redes sociales y en el boca a boca por lo bueno, y por mucho que a unos pocos, muy pocos, les pese e intenten engrandecer los sucesos negativos.

Los impactos obtenidos en las últimas semanas por la consecución de este logro, la proyección que implica pertenecer a Los Pueblos Más Bonitos de España no es sólo un valor añadido para la Villa de Níjar, sino para todo aquello que fuera de nuestras fronteras locales conocen como Níjar, que es otra cosa que lo que somos, lo que hacemos y representamos la comunidad en general. De nosotros, como nijareñas y nijareños, depende en qué sentido se hable de lo que representamos, con qué temas queremos que se nos relacione, y ahora tenemos una oportunidad de oro para que el mensaje llegue más lejos que nunca porque sencillamente, en este momento, es mucho más fácil de vender ¿Quién no querrá conocer la cuna de la agricultura ecológica del mayor parque natural marítimo terrestre en uno de los pueblos más bonitos de España?

El trabajo inicial ya lo hemos hecho. Las bases están puestas y ahora es cuando nos toca a todos, como colectivo nijareño, decidir qué queremos que se cuente de nosotros en cualquier tipo de medio de comunicación, si aquello que nos beneficia a todos y genera valor común, o hechos puntuales que escapan a nuestro alcance de competencias y que sólo buscan la estigmatización de territorios.

Yo, desde luego, me quedo con el mensaje del pueblo más bonito de España que acuna la agricultura ecológica y la observa desde su atalaya, divisando el mar de ese Parque Natural Marítimo Terrestre de Cabo de Gata-Níjar. Esa es la Níjar que yo quiero y es la Níjar que veo.

Los 20 millones de deuda de Níjar


Esperanza Pérez
Alcaldesa de Níjar

➤➤Esa fue la herencia del anterior equipo de gobierno de Níjar, 20 millones de deuda en bancos. Cuando se pide hay que tener muy claro que se puede pagar, y obviamente la forma de hacerlo es gestionar los presupuestos con cabeza, tener claros cuáles son tus ingresos y cómo debes aplicarlos. En su momento no debieron caer en la cuenta.

20 millones: esa era de la deuda de Níjar

Lo crean o no, la base de esa planificación depende, por encima de todo, de tener un plan concreto sobre qué hacer y para qué. Hay que entender que las inversiones en los municipios se pueden idear para generar mejores condiciones de vida, de emprendimiento profesional o familiar, que al final redundan en una mayor recaudación que viene de atraer nuevos vecinos, más empresas, el crecimiento de sectores productivos y todas esas cosas que parece que se olvidan cuando uno vive más pendiente de cómo se sale en las fotos, en los vídeos de precampaña, que en el retrato de la gestión que son los presupuestos anuales.

En Níjar necesitamos muchas cosas, como un cuartel nuevo de la Guardia Civil, arreglar la bomba de un pozo que lleva tres años inutilizada, obras en San Isidro y una serie de inversiones en caminos rurales en las que intervienen varias administraciones y, por ello, su desarrollo es mucho más lento que si se nos permitiese contar con esos recursos para llevar a cabo estas actuaciones. Y hablamos de obras en las que nosotros mismos ponemos la mayor parte de la inversión.
Arrastramos un plan de ajuste para hacer frente a los veinte millones de euros de deuda en los que se habían metido nuestros antecesores
El motivo de ese retraso es bien sencillo. Arrastramos un plan de ajuste para hacer frente a los veinte millones de euros de deuda en los que se habían metido nuestros antecesores, que fue algo así como tirarse a la piscina sin mirar primero si había algo de agua en ella.

 A día de hoy, en el presupuesto de 2018, con un superávit de cinco millones de euros, estamos a las puertas de poder disponer de nuestro dinero para invertir, pero seguimos encontrando piedras en el camino, lo que entre administraciones solemos llamar deslealtad institucional.

En los años que fui delegada de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía en Almería nunca olvidé ni de dónde soy ni a quien me debía y me debo, que es a Níjar. Siempre he dicho que somos lo que hacemos por nuestro pueblo y en consecuencia nos recordarán por lo que dejaremos a nuestro paso. En esos mismos años gobernaba el PP en Níjar, pero luché lo indecible para conseguir una piscina en Campohermoso, la fuente de entrada a la misma localidad o el acceso a la villa de Níjar entre otras muchas cosas. Si había un plan turístico, ahí intentaba meter todo lo posible para mi pueblo fuera quien fuese quien inaugurase la obra, porque no se trata de la foto de un día, sino de la queda, de las muchas que se harán después.

Nunca se me ocurrió poner piedras en el camino, ni intentar retrasar una obra o dejar de pedir para los míos, y casi tres años después de haber llegado a la Alcaldía de Níjar, después de haber liquidado más del 51% de la deuda que nos dejaron colgada otros, lo único que pido es que no nos pongan piedras en el camino a nosotros.

Lo único que exijo es que, si aun siendo de Níjar no se está dispuesto a apoyar lo que este pueblo necesita, que por lo menos no se luche en contra. Níjar necesita saber si se está a favor o en contra de la doble vía del AVE hasta el Puerto Seco, o de la rebaja del precio del agua desalada para la agricultura. Necesitamos saber si hoy, ahora, hay disposición para apoyar cosas tan sencillas como un cuartel nuevo de la Guardia Civil, el arreglo de un pozo que llevamos tres años reclamando o el asfaltado de caminos rurales que conducen hasta plantaciones agrícolas. Y sí, es hoy y ahora cuando necesitamos saberlo porque la estrategia electoral casa muy mal con la lealtad que se deben las instituciones y que reclaman los ciudadanos.

El fiasco del chiringuito

Antonio Felipe Rubio
Periodista

El personaje que mayor protagonismo y visibilidad ha alcanzado tras el fiasco del proyecto de “chiringuito de Mónsul” promovido por la Junta de Andalucía es la alcaldesa de Níjar, Esperanza Pérez. La regidora se ha apresurado a expresar y emitir su gran alegría por el anuncio de retirada del proyecto, definitivamente descartado por la Junta de Sevilla.

Esperanza Pérez
La Junta de Andalucía, al no encontrar aspirantes a tan problemática instalación, decidió ampliar el plazo arguyendo el peregrino recurso de cambio de denominación del sistema de evacuación y contención de residuos; así, incluyendo una modificación en el pliego, podría volver a correr el plazo de la convocatoria e intentar convencer las reticentes iniciativas a emprender este conflictivo proyecto que, en todo momento, ha sido calificado por Medio Ambiente de “exquisito cuidado, previendo todos los preceptos medioambientales y acomodo a la legislación vigente”. 

"La alcaldesa se alegra por no hacer nada, ya que no presentó alegación alguna al proyecto, el único gesto que hubiese evidenciado su oposición"

Incluso, según publica “NoTicias de Níjar”, el delgado de Medio Ambiente ha reconocido que cuando se conoció el proyecto, desde el Ayuntamiento de Níjar “se habían expresado algunas reservas” sobre su idoneidad. Sin embargo, según Martínez, una vez que se aclararon los puntos que presentaban dudas para el consistorio, no ha habido problemas y “el Ayuntamiento no ha presentado alegaciones”.

Y aquí es donde se desvela el papel de la alcaldesa de Níjar: silencio y connivencia con la Junta, hasta estallar en alegría al retirarse el proyecto. O sea, la alcaldesa se alegra por no hacer nada, ya que no presentó alegación alguna al proyecto, el único gesto que hubiese evidenciado su oposición. Todo lo contrario; prefirió callar y dejar hacer a la Junta hasta que el proyecto decayó por ausencia de interés industrial. De haber interesados, hoy tendríamos la alegría de la alcaldesa por el desbordante interés y concurrencia mostrados para este “magnífico proyecto que otorga un notable valor añadido a la extraordinaria promoción del Parque Natural por parte de La Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Níjar y tal y tal”.

La actuación de la alcaldesa es de manual de seguidismo y vasallaje que tradicionalmente impone la Junta del PSOE de Sevilla aunque intente edulcorar con un brote de sensibilidad, diálogo, etc. hacia las voces críticas contrarias a la instalación del chiringuito playero. Vamos, que ahora a la Junta se le ablanda el corazón y las meninges y se vuelve sensible a las voces críticas y reivindicativas; exactamente igual que su “sensibilidad” para el Materno-Infantil, remodelación de Plaza Vieja y Casa Consistorial u once años demorando “juntar voluntades” con la A-92, sin olvidar el actual arranque de pitacos que cuenta con idéntica contestación social, y ya verán cómo atiende la Junta esas sensibilidades contrarias a sus caprichos.

El problema del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar es fruto de un nefasto modelo de gestión, incapaz de aportar riqueza y promoción de alcance. Con el argumento de la singularidad y virginidad se ha logrado llevar a la ruina a los propietarios de parcelas cuyo horizonte de negocio se centra en la contemplación del pastizal y precaver dónde pisas. Lo que en otros lugares es una bendición y fuente de riqueza aquí es una maldición y permanente polémica, sin olvidar esperpentos de alcance planetario como el Hotel Algarrobico que enredó la Junta hasta límites hilarantes; y sin despreciar el “emblemático” derrumbamiento del Cortijo del Fraile que terminará por ser únicamente tangible en la semblanza literaria de Federico.

Necesariamente tiene que existir otra alternativa que no pase por el afloramiento de encendidas polémicas ante cualquier actuación en el Parque. Ya no digamos sobre iniciativas privadas que contemplan el escenario como el templo de la estulticia. En definitiva, que todo se ha solucionado para seguir lo mismo que estábamos: progreso.