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Sobre llevar o tener armas en casa


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

Tuve la mala suerte de sufrir durante muchos años a una mafia local, en Almería, que en los ochenta y comienzos de los noventa actuaba con total impunidad frente a una sociedad que acobardada miraba para otro lado en lugar de enfrentarse a la banda. Los magistrados temblaban cada vez que a su juzgado llegaba el expediente de uno de los cientos de crímenes que cometían. Tuvieron que llamar al juez Baltasar Garzón, titular del número 5 de la Audiencia Nacional, para que ordenara la detención y encarcelamiento de toda la organización. Precisamente un Garzón que en el ochenta y siete había sido titular del juzgado número 3 de Almería y que huyó a Barcelona cuando Juan Asensio le agarró de la pechuga y lo amenazó de muerte…

"Nos aconsejeron que portáramos armas" (Foto: Loa)

Durante casi diez años sufrí las amenazas y atentados de la banda de Juan Asensio, llevaba escolta oficial y privada y nos aconsejaron que tanto yo como mi familia portáramos armas cortas, con licencia, y practicáramos tiro. La banda de Asensio conocía que íbamos armados y se negaba a atentar contra un servidor porque temían ser repelidos. Casualmente yo había sido campeón nacional de tiro olímpico y batí un récord. Un infiltrado de la banda en la federación de Tiro Olímpico les tenía informado de nuestros entrenamientos, de las armas que utilizábamos y la capacidad de las mismas.
No tengo más remedio que reconocer que gracias a que portaba un arma evité alguna que otra emboscada
No tengo más remedio que reconocer que gracias a que portaba un arma evité alguna que otra emboscada. Tuve que elegir vivir en una finca, asilada, por medidas de seguridad, y casualmente robaban en todas las fincas menos en la que yo habitaba porque se había corrido entre los delincuentes que su morador iba armado.

En muchos casos, muchísimos, poseer un arma para defensa de una finca puede ser bastante disuasorio. Licencia de armas se la daría a quien la solicitara previo riguroso examen psicológico, por supuesto.

Internet provocará más de un infarto


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

➤La que se les viene encima a muchos políticos, que son los que cobran de nuestros impuestos, ni se lo pueden imaginar. Internet, que fue una bendición para consultar y agilizar las búsquedas, va a provocar más de un infarto. Lo de la ministra, o ex-ministra, Carmen Montón es el aperitivo. Son cientos, cuando no miles, los TFM (Trabajos Fin de Máster) de nuestros políticos que no van pasar la prueba del algodón.

Eldiario.es, que dirige Ignacio Escolar, ha sido el medio que ha descubierto el escándalo del máster de Monzón

Son varias la redacciones de los llamados “confidenciales” que han analizado muchos TFM y resulta que todos tienen corta y pega, cuando no de la Wikipedia, o de otros trabajos que se encuentran en la nube. Por eso el celo de muchos de nuestros mandamases, incluido Pedro Sánchez, de que su manuscrito no llegue a la canallesca, no sea que alguien descubra que a lo mejor hubo plagio.

Ahora no paran de intentar que los “confidenciales” les filtren a quien apuntan. Antes, con la zanahoria de la publicidad institucional se compraba a los del papel sin ningún recato. Y si no, que se lo pregunten a la muñeca diabólica que se paseó por Moncloa callando a golpe de dossier a quien osara ponerse ante sus pretensiones que le han llevado a que se retire de la política una vez que su mentor, Mariano, tirara la toalla para que los españoles sufriéramos, de nuevo, una pasada por la izquierda radical y descerebrada. 
Con los “confidenciales” la zanahoria de la publicidad institucional no funciona, porque cada escándalo que publica se convierte en el maná de millones de visitas y millones de ingresos en la llamada publicidad programática
Con los “confidenciales” la zanahoria de la publicidad institucional no funciona, porque cada escándalo que publica se convierte en el maná de millones de visitas y millones de ingresos en la llamada publicidad programática, o de agencias, que no saben de política. Sólo saben de impactos, y rendimiento de lo que invierten. 

Dicen que internet ha matado a la prensa. A la impresa es posible, pero gracias a los digitales la libertad de expresión parece que está salvada. Quizá por eso el empeño de muchos políticos por que se imponga la ley europea de copyright. El caso es que todo vuelva a ser controlado como antes del año 95 del siglo pasado.


“El andorrano”, de Joaquín Abad


Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

➤➤➤En la trayectoria periodística de Joaquín Abad (Almería, 1952) Andorra ha sido un tema recurrente. Explica él mismo por qué: “Gracias a un viaje realizado en 1985 conocí ese pequeño y bello país, donde el contrabando de tabaco, de alcohol y vete a saber qué más es tan evidente que te hace comprender cómo una sociedad ha basado su modo de vida en una actividad que raya la legalidad, pues sus bancos se ofrecen para el lavado de dinero sin preguntas incómodas”. Posteriormente, Andorra ha sido lugar de vacaciones de Abad, momentos que aprovechaba para adentrarse en la singularidad del Principado. Los acontecimientos conocidos en los últimos años sobre el sector financiero andorrano han corroborado la afirmación del periodista sobre la tolerancia en el control de capitales.

"El andorrano"

A principios de 2015, Joaquín Abad publica en los medios digitales que dirige y en los que colabora su artículo “Andorra, nido de contrabandistas”. Ese artículo es el germen del que después sería su polémico libro El andorrano (Cibeles, 2018). Manifiesta sin tapujos que el origen de las grandes fortunas del vecino país es “siniestro”. Y añade en el artículo: “Con la guerra civil española y luego con la Segunda Guerra Mundial les tocó (a Andorra, se entiende) la lotería. A los pastores les llegaban peticiones de familias que huían de la guerra en España y marchaban a Francia con todos sus alhajas, ahorros, cubiertos de plata, en la maleta. Por supuesto, los pastores se ofrecieron de guías para llevarlos al otro lado de la frontera, a salvo de sus perseguidores. Durante la Segunda Guerra Mundial cientos de judíos, también con sus riquezas en la maleta, oro, brillantes, etc., solicitaban los servicios de los guías andorranos para llegar a España donde se les prometía refugio frente al dominio nazi. Algunos de esos guías se hicieron ricos. Riquísimos. Las grandes fortunas actuales de Andorra son nietos de esos pastores, de esos guías, que en muchos casos se quedaron con las riquezas de los judíos que les contrataban. Todos los años, tras el deshielo, aparece algún que otro cadáver en los pasos de montaña. Cadáveres con las muñecas atadas con alambres abandonados a su suerte hace setenta años... Sus descendientes, sí, descendientes de auténticos criminales, son los que ahora lideran la banca andorrana, así como las grandes empresas concesionarias de lujosas marcas de vehículos, instalaciones hoteleras, etc.”.
El autor parte de la decisión de un joven pastor almeriense, de Abla, Antonio Lao, Antón, de apuñalar al alcalde de su pueblo tras sorprenderle violando a su sobrina
El artículo de Joaquín Abad no tuvo en aquel momento demasiada resonancia pese a las graves afirmaciones que se hacían. Ha sido ahora, con la edición del libro El andorrano, cuando el asunto ha trascendido a los medios de comunicación y a ciertos sectores del empresariado andorranos. Lo que hace el periodista almeriense en su libro es, aparentemente (posteriormente aclararé por qué ‘aparentemente’), trasladar a un libro de 150 páginas el desarrollo del artículo periodístico. Todo el texto del volumen tiene apariencia de hechos reales. El autor parte de la decisión de un joven pastor almeriense, de Abla, Antonio Lao, Antón, de apuñalar al alcalde de su pueblo tras sorprenderle violando a su sobrina. Antón huye a Andorra, un lugar que por entonces era zona de tránsito y de estraperlo entre Francia y España y lugar elegido por judíos franceses que huían de los nazis. El Antón se convertiría en una de las grandes fortunas andorranas después de asesinar a los fugitivos y apoderarse de sus cuantiosas pertenencias. En esta tarea el almeriense no estaba solo, sino que formaba parte de un selecto grupo de pastores-guía, que con el tiempo se convirtieron en “los propietarios de bancos, concesionarios de vehículos, hoteles, centros comerciales y pistas de esquí”. El autor utiliza en su libro nombres y apellidos de familias muy conocidas en Andorra, y ésta ha sido la razón por la que ha habido un intento de emprender acciones judiciales contra él.
Joaquín Abad se ha visto obligado a aclarar que “El andorrano” es un libro de ficción que parte de una realidad
Joaquín Abad se ha visto obligado a aclarar que El andorrano es un libro de ficción que parte de una realidad, precisamente la expuesta en su artículo de 2015. Sobre la utilización de apellidos de arraigo andorrano, el autor lo justifica con la necesidad de dar interés al texto, pero que nadie debe darse por aludido.


Joaquín Abad

Esta simple aclaración debe ser suficiente para que decaiga cualquier acción judicial, de la que nada se ha sabido recientemente. La misma prensa andorrana que informó sobre la iniciativa judicial empieza a considerar la misma desproporcionada y con pocos visos de prosperar tras las aclaraciones de Abad.
La novela ha tenido un considerable impacto en Andorra porque muchos andorranos consideran que refleja la realidad de las historias que les han contado desde pequeños
La novela ha tenido un considerable impacto en Andorra porque muchos andorranos consideran que refleja la realidad de las historias que les han contado desde pequeños. La profusión de apellidos de familias muy conocidas en el Principado ha alimentado si no el morbo, sí el interés. Cada lector ha dejado volar su imaginación hasta llegar al punto de confusión entre la realidad y la ficción. Pero, para no tener problemas, Joaquín Abad lo ha dejado claro: ninguno de los hechos que describe en su libro está documentado. Y a partir de ahí, que cada uno haga la interpretación lectora que le interese.

Reflexiones sobre el éxito de la novela 'El andorrano'


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica

➤Pues creo que Joaquín Torra, ese presidente que sufrimos en la tierra de mi madre, debe tener razón. Los españoles tenemos una tara en el ADN que nos hace diferentes. Así que este charnego, hijo de una gerundense y de un almeriense mezclado con valencianos, tiene algo en su ADN que le viene jugando malas pasadas a lo largo de toda su vida. Por lo menos en lo que se refiere a su vocación de periodista. Desde que hacía prácticas en La Voz de Almería se las tuvo que ver con el entonces gobernador civil porque le molestaba que, cada vez que se encontraba en el diario del Movimiento Nacional una información incómoda, iba firmada por Joaquín Abad. Así que cada dos por tres la policía visitaba mi domicilio para indicarme que estaba invitado a seguirles hasta el palacio de la calle Arapiles, donde un señor con bigotito me echaba la bronca en plan cuartelero, amenazas incluidas, que yo me pasaba por el forro porque tenía veinte algo años y entonces era un rebelde que no me controlaba ni mi padre...

'El andorrano', de Joaquín Abad

En mi recorrido por los diferentes medios donde escribía, a sueldo, claro, siempre me acompañó la polémica. En Santa Cruz de Tenerife chocaron dos Jumbos y con más de quinientas víctimas calcinadas sobre las pistas del aeropuerto publiqué un amplio reportaje en la revista Personas con el titular: “Los Rodeos, el aeropuerto de la Muerte”, que me valió que los de la Laguna me nombraran ciudadano non grato... Luego trabajando en El Alcázar doy con una conocida madame del Hotel Palace, amante del entonces ministro Pío Cabanillas, implicada en el asesinato de una acaudalada y guapa mejicana. Y para colmo, el 23-F me pilla en la tribuna de prensa del Congreso, y esa noche la paso recorriendo pasillos, mientras Tejero se niega a que Armada entre en el hemiciclo para proclamarse presidente, con la complicidad de muchos de los políticos que momentos antes se escondían bajo sus asientos. Antonio Tejero reclamó a un informador para que difundiera el manifiesto de los golpistas y el único periodista que quedaba en el palacio era un servidor...

Ya como director de La Crónica en Almería fue la hostia, con perdón. Empezamos con la noticia de un robo de armas en el propio cuartel de la Guardia Civil que un chorizo nos dio en exclusiva. Los primeros inmigrantes africanos, negros como el tizón, que fotografiamos en los invernaderos de El Ejido, y que un sagaz periodista de La Voz de Almería, Pedro Manuel de la Cruz, le dijo al gobernador civil, Tomás Azorín, que la noticia y las fotos podían ser un montaje de La Crónica para vender más periódicos. Luego el PSOE lo premió dándole la dirección del diario que le regaló Javier de la Rosa a cambio de información privilegiada por parte del aparato socialista andaluz. Otro tema, fotocopia del cheque del banco Garriga Nogués de 60 millones a nombre del secretario general socialista, que sólo publicó La Crónica, claro. Luego tuvimos la exclusiva de la detención de un subcomisario cuando llevaba dos kilos de coca que un traficante afincado en Andorra le había proporcionado para su distribución en Almería, con declaraciones del propio traficante.
La distribuidora de mi libro 'Descubriendo a Juan Asensio' se ha sorprendido porque algunos quiosqueros devolvieron los ejemplares sin atreverse a ponerlos a la venta
La guinda fue el llamado “Caso Asensio”, donde el asesinato por la espalda, a tiros, en pleno centro de la ciudad, inició una guerra sin cuartel entre el jefe de una banda mafiosa, dueño de la totalidad de las salas cinematográficas, y el diario que dirigía, que sufrió atentados de todo tipo, mientras los medios informativos de la competencia le hacían la ola al capo. En mayo presenté, en la librería Picasso, el ensayo histórico “Descubriendo a Juan Asensio”, donde diseccionaba documentalmente las dos décadas de plomo sufridas por Almería hasta la muerte del mafioso. Un millar de libros se pusieron a la venta repartiéndose por librerías y kioscos. La distribuidora se ha sorprendido porque algunos quiosqueros devolvieron los libros sin atreverse a ponerlos a la venta. Aún tenían miedo a la banda de Asensio, desmontada por el juez Garzón a comienzos de los noventa.

Desde hace una semana la novela El Andorrano, donde un almeriense durante la guerra civil huye de Abrucena y acaba en Andorra donde, en compañía de otros pastores, pasa a refugiados por los Pirineos, y se hace el hombre más rico del Principado quedándose con las fortunas de algunos judíos que abandonaba en la nieve, está en el top de ventas. Las librerías de ese país no paran de hacer pedidos a cientos porque sus ejemplares se agotan nada más ponerlos a la venta. 

La verdad es que cuando escribí “El Andorrano” creí que como el personaje era de mi tierra, de Almería, su éxito no pasaría la frontera provincial. Pero internet tiene eso, que no controlamos donde se leen los comentarios. El argumento, la trama, los personajes de la novela, le sorprendió al editor de Nueva Tribuna, Juan José Azcona, que publicó en su digital una amplia referencia que a su vez llamó la atención de un periodista andorrano, Anton Borrel Gállego, quien a los pocos días hizo referencia de la novela en el digital altaveu.com... Y se encendió la mecha del éxito. Inmediatamente recibo un mail donde la librería La Puça, en Andorra la Vella, solicitaba ejemplares ya que se lo estaban encargando y no sabía donde conseguirlos. Dicen en el Principado que jamás han vendido tantos ejemplares de una obra como la del El Andorrano. 
Mi sorpresa ha sido mayúscula porque, conociendo el régimen casi feudal que rige en el Principado, nunca se me hubiera ocurrido distribuir esa novela en Andorra
Mi sorpresa ha sido mayúscula porque, conociendo el régimen casi feudal que rige en el Principado, nunca se me hubiera ocurrido distribuir esa novela en Andorra. De hecho cuando el periodista de Altaveu me entrevistó preguntándome si tenía intención de vender ejemplares en Andorra bromeamos con la idea de que la policía no lo permitiría, ya que con otras obras molestas se había evitado su distribución. Pero ese mismo día los de La Puça ya reclamaban ejemplares... La segunda edición impresa hace días que se agotó y todas las librerías esperan que hoy, o mañana, les lleguen los cientos de ejemplares que ya tienen reservados. Y todo esto con la espada de Damocles de que un juez ordene su secuestro ya que alguien, cuando la edición sólo se distribuía por Amazon, se molestó y encargó a un bufete barcelonés que tramitaran una reclamación para que la retiráramos.

Ese Antonio Lao parece que no conoce mi tara en el ADN, y como un servidor reacciona cuando olfatea que la mano invisible del poder, del corrupto, trata de silenciar una simple novela. Como ya me dijo Eugenio Suárez, editor de el semanario de sucesos El Caso, que en el año 1987 me contrató como director, “todas las grandes fortunas tienen un origen delictivo, cuando no criminal”, que a la novela “El Andorrano” le viene como anillo al dedo para explicarse el origen turbio de muchas familias adineradas de El Principado.

'El andorrano': la verdad, la historia, siempre molesta


Joaquín Abad
Autor de 'El andorrano'

➤➤➤ La Opinión de Almería ha publicado el artículo titulado "¿Por qué quieren secuestrar 'El andorrano', de Joaquín Abad?", que se puede leer pinchando sobre el propio enlace del título, firmado por el editor de este medio, Emilio Ruiz. En el artículo se recoge la versión expuesta por Diari d'Andorra sobre la intención de ciertas personalidades del principado de recurrir a los tribunales para secuestrar el libro del exdirector de La Crónica. A fin de que nuestros lectores se formen y se informen sobre lo que de verdad y de ficción hay en ese libro, hemos pedido a su autor, a Joaquín Abad, que responda como considere a las acusaciones -si es que se les puede llamar así- realizadas por el periódico andorrano. Ésta es la respuesta del autor de El andorrano a la información de Diari d'Andorra:

Portada de Diari d'Andorra

Como las historias siempre las escriben los vencedores, cuando a algún malnacido, como un servidor, se le ocurría contar la versión no oficial enseguida alguien daba la orden de desprestigiar al mensajero para ocultar la noticia. Parece que en mi ADN está que me toquen temas polémicos por pura casualidad o porque me los busco yo solito. Ocurrió en mi época de director de La Crónica en Almería con muchas noticias que el oficialismo trataba de esconder. El más escandaloso fue el famoso Caso Asensio. Un escandaloso caso donde no sólo el oficialismo le cubría, con complicidades que rayaban lo indecente, sino que me hizo vivir escenas que sólo suponía eran de la camorra napolitana o de países como Méjico, Honduras o Nicaragua, donde al periodista lo baleaban a la primera que molestaban sus reportajes.

Marché a finales del siglo pasado a la capital del reino y tras unos años de relajación periodística, donde me limitaba a escribir artículos de opinión, se me ocurrió que debía escribir algún que otro libro ya que estaba escuchando, viendo en las televisiones de mi tierra, de Almería, cómo algunas historias estaban siendo manipuladas hasta el punto de que escuchaba que Juan Asensio era un gran empresario, muy humano, que ayudaba a los necesitados. Vamos, una Teresa de Calcuta. Así que eché mano al archivo de La Crónica y saqué el libro Descubriendo a Juan Asensio, donde los hechos, las noticias, le describen como el auténtico capo desalmado, criminal, vengativo, cruel que durante dos décadas mantuvo a raya a toda una ciudad que lo soportaba.

Uno de los hijos, precisamente el que encendió la mecha informativa declarando que el crimen de Angeles García, su madre, "tenía el sello de su padre", ahora dice que como no hay sentencias contra su padre no se puede escribir un libro con la historia real, que no judicial, del personaje.
"Se me ocurrió escribir una novela donde contaba, ficción pura, el caso de un joven almeriense que se hace rico en Andorra"
Y como cuando el diablo se aburre y mata moscas con el rabo, pues se me ocurrió escribir una novela donde contaba, ficción pura, el caso de un joven almeriense que se hace rico en Andorra. Ya conocen la trama y el desenlace. Cuando levantas el pico de la alfombra en una comunidad tan endogámica y secretista, casi feudal, como Andorra, puede ocurrir cualquier cosa.
"La novela ha molestado a alguna familia que se siente señalada en el relato de la novela y anda estudiando como evitar su difusión"
Yo imaginaba que, como pasó con los reportajes de Eliseo Bayo en la revista Reporter, en 1977, donde señalaba los lugares donde se encontraban algunos cadáveres de judíos asesinados por pastores andorranos, caería un manto de silencio en el Principado, sus librerías se negarían a venderlo y tendría que conformarme con que se distribuyeran en La Seu de Urgel, Puigcerdá y Amazon. Pero me equivoqué. Creo que el siglo XXI también llegó a Andorra y los medios digitales e impresos se han hecho eco de que la novela ha molestado a alguna familia que se siente señalada en el relato de la novela y anda estudiando como evitar su difusión.
"En la novela El andorrano se relatan muchas historias, muchas, que han podido ser pura imaginación. O no"
Está claro que, en la era digital, el encargar a los abogados que traten de que un juez retire la edición impresa de una novela, o su difusión electrónica, es un contrasentido porque hace que su difusón se multiplique y el resultado es que todo el mundo se entera de lo que pretende tapar. En la novela El andorrano se relatan muchas historias, muchas, que han podido ser pura imaginación. O no.

¿Por qué quieren secuestrar 'El andorrano', de Joaquín Abad?

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

➤➤➤Los libros y los artículos del periodista almeriense Joaquín Abad, exdirector de La Crónica y hoy CEO de una empresa especializada en la edición y difusión de medios digitales, nunca pasan desapercibidos porque en su contenido no haya algo digno de polémica. Todo lo contrario. Joaquín Abad es un escritor pasional que arriesga siempre más allá de lo predecible. Su último libro, dedicado al tristemente célebre empresario almeriense Juan Asensio, ya ha sido recibido con un anuncio de querella por parte de Antonio Asensio, hijo del fallecido, que considera que el relato de las andanzas de su padre divergen en muchas ocasiones de la realidad. Antonio Asensio se ampara en la realidad judicial de que su padre es ajeno al asesinato en plena calle de su madre. Joaquín Abad, por el contrario, no ofrece ningún tipo de dudas sobre ese hecho, del que da pelos y señales. "La realidad de los hechos en muchas ocasiones no coincide con la realidad judicial", y Abad considera que este caso concreto es una prueba manifiesta de esta divergencia. Al final serán los tribunales de justicia quienes se pronuncien sobre el tema, si es que ciertamente la querella se ha presentado.

Diari d'Andorra lleva a su portada el libro de Joaquín Abad 'El Andorrano'

Otro frente abierto por Joaquín Abad lo tiene en Andorra. En la calle está a la venta su libro El andorrano, que en formato digital va por su segunda edición y puede encontrarse en Amazon. Cuenta Joaquín la historia de Antonio Lao, un pastor de Almería, que al empezar la guerra civil tiene que huir de España tras apuñalar a un miliciano, que estaba haciendo de alcalde, después de que violara a su sobrina. Llega el almeriense a Andorra y se une a los pastores que se ganan la vida pasando hacia España judíos que huyen de los nazis. El robo a los judíos permite a Antonio Lao convertirse en el hombre más rico de Andorra como propietario de los principales concesionarios de vehículos alemanes, hoteles y centros comerciales. Otros personajes de la novela pasan de prestadores a banqueros. La trama de la novela se complementa con la historia de los herederos de una familia de joyeros de París en los años ochenta. Contratan un periodista de Almería para encontrar el rastro de sus antepasado muertos. Este periodista había publicado con anterioridad la aparición de momias en los Pirineos que, al estar congeladas, pueden ser identificadas con la prueba de ADN.
El periódico Diari d'Andorra ha llevado el tema a su portada, con gran despliegue tipográfico, lo que hay que traducir como que en ciertas familias andorranas el libro lo han recibido con preocupación
¿Estamos ante un libro de ficción pura y dura o tiene El andorrano ribetes de realidad? Esa es la cuestión. El periódico andorrano Diari d'Andorra ha llevado el tema a su portada, con gran despliegue tipográfico, lo que hay que traducir como que en ciertas familias andorranas han recibido el libro con preocupación. Según dice el periódico, "un prestigioso bufete de abogados de Barcelona y de otros de Londres e Irlanda" -obsérvese la rimbombancia para decir que el asunto va en serio- ha comenzado las acciones legales para instar el secuestro de los ejemplares del libro. El secuestro se insta porque algunas familias andorranas consideran que se les está injuriando a causa de que el texto está escrito de forma que a ciertas personas se les puede identificar con algunos de los protagonistas de la novela. 
"Algunos de los apellidos que aparecen en la novela son claramente identificables con familias andorranas conocidas, desde el mundo de la joyería hasta la banca, pasando por los hoteles, los concesionarios o de otros. Los nombres de pila de los diez pastores no coinciden con personajes históricos, pero sí los apellidos", dice Diari d'Andorra
En el libro se explica, según la versión del diario andorrano, que buena parte de las grandes fortunas andorranas tienen su origen en el asesinato y el robo de los judíos que intentaban pasar por las montañas hacia España durante la Segunda Guerra Mundial. "Algunos de los apellidos que aparecen en la novela son claramente identificables con familias andorranas conocidas, desde el mundo de la joyería hasta la banca, pasando por los hoteles, los concesionarios o de otros. Los nombres de pila de los diez pastores no coinciden con personajes históricos, pero sí los apellidos, a los que se describe como personas que habían pasado de pastores de rebaños a prósperos hombres de negocios gracias a las fortunas que acumularon en el periodo que abarca desde 1936 hasta 1945. En la mayoría de los apellidos citados no hay constancia histórica de que tuvieran ninguna vinculación con los pasadores de judíos".

Según explica Diari d'Andorra, "el libro viene a explicar un sistema de pasadores sin escrúpulos que se ofrecían para acompañar a los judíos en la travesía montañosa y que cuando veían que el fugitivo tenía dinero o joyas o bien lo arrojaban al vacío o bien lo desnudaban, le sacaban los zapatos y le ataban las manos con alambre para que muriera congelado. Lo relata respecto a hombres, mujeres y niños que quedaban sepultados bajo la nieve. Insinúa que cuando salieron algunos de estos cadáveres hubo un pacto de silencio nacional para tapar el asunto".

Algunas familias andorranas se sientan señaladas y consideran que el libro es una difamación sin ningún tipo de prueba, por lo que debe ser secuestrado. "El texto, según los análisis literarios -concluye el diario-, pretende ser un relato ficticio basado en hechos reales".

Pueden solicitar el secuestro de 'El andorrano', de Joaquín Abad


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

➤➤➤El periodista Joaquín Abad está preocupado por la gestión que, según manifiesta, está realizando un gabinete jurídico para secuestrar su libro 'El andorrano', que va por su segunda edición. El propio autor ha escrito estas líneas sobre su preocupación:

'El andorrano', de JOaquín Abad

Un prestigioso bufete de letrados, con sede en Barcelona, así como oficinas en Londres e Irlanda, ya ha iniciado los trámites para solicitar judicialmente que se secuestren los ejemplares de la edición de la novela “El andorrano”, cuyo autor es un exdirector de El Caso, el periodista Joaquín Abad, y que lleva semanas a la venta en algunas librerías de España y Andorra.
En el ralato se dice que las principales fortunas del principado tienen origen en el asesinato y robo de los que huían de los alemanes
Dicha novela trata la aventura de un pastor almeriense que al comienzo de la guerra civil española huye hasta Andorra donde se une a otros pastores que ayudaban a pasar a Francia, por el Pirineo, a los que escapaban por diversos motivos y luego ayudaron a judíos que eran perseguidos por los nazis durante la segunda guerra mundial. A muchos los abandonaban en la nieve atados con alambres y se quedaban con sus fortunas. En el ralato se dice que las principales fortunas del principado tienen origen en el asesinato y robo de los que huían de los alemanes.

Algunas de las personas que se nombran en la novela se sienten identificadas y pretenden que se silencie la historia negra de Andorra.

Cuando el PSOE quiso acabar con Cristina Fallarás


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

➤➤➤Uno de los crímenes periodísticos más repugnantes que he vivido tienen que ver con Cristina Fallarás, que ahora la incluyen en la lista de consejeros de RTVE, a comienzos del dos mil. En esas fechas me encargaron que pusiera en marcha el diario El Barcelonés, con sede en Santa Coloma, por encargo de una empresa que presumía de tener varios medios escritos en Madrid, y cuyo principal accionista era un tal Sanromán, dueño, como no, de una gran empresa constructora, Edisan. Debía haber negociado la construcción de una importante obra en esa zona de Barcelona, donde se hablaba castellano, para que me movilizaran de forma urgente y poner en marcha el diario, que a mí me vendieron como independiente.

Cristina Fallarás era una asidua de las mañanas de Cuatro

En contacto con ciertos profesionales de Barcelona llego a contratar, como directora, a Cristina, que viaja a Madrid, donde la confirman en el cargo. En pocos meses se hace con una brillante redacción de jóvenes periodistas y empiezan a imprimirse magníficos ejemplares de números cero. Y justo unos días antes de la inauguración del medio recibo la llamada de uno de los directivos de Madrid, que con voz temblorosa me indica que los del PSOE de Barcelona han montado el cristo al enterarse de que la Fallarás dirigirá el medio. Y que había que sustituirla porque de lo contrario boicotearían al empresario. 

Yo no comprendía nada porque, entre otras cosas, sabía de la relación de militancia de Cristina con los socialistas, que no me ocultó cuando la contraté, pero el argumento es que había sido una periodistas de Pascual Maragall y la querían lejos de los medios. Ella entendió la papeleta y antes de que el proyecto de El Barcelonés se cerrara, y con ella la docena de periodistas que estaban en la nómina, aceptó marcharse sin pelear. 
Me desayuné con que a la periodista, joven madre, también le había llegado la carta de desahucio. Le podía haber ayudado porque en aquellas fechas andaba en proyectos donde cabía como profesional, pero no supe localizarla
Tras poner en marcha el diario marché a Alicante donde monté El Mediterráneo para el mismo grupo. Era una época donde los diario gratuitos florecían como setas al abrigo de una publicidad generosa fruto del boom económico de la construcción. No volví a saber nada de Cristina Fallarás hasta que llegó la crisis, los desalojos de viviendas hipotecadas y ahí es cuando me desayuné con que a la periodista, joven madre, también le había llegado la carta de desahucio. Se me revolvieron las tripas y sólo pude escribir un artículo de solidaridad con la periodista. Le podía haber ayudado porque en aquellas fechas andaba en proyectos donde cabía como profesional, pero no supe localizarla. Luego la ficharon los de la Ser, como tertuliana, y me alegré.

Espero verla en el consejo de RTVE, que aunque algunos la presenten como de extrema izquierda, se que defenderá a la profesión y tratará de que los informativos, por lo menos, sean decentes.

Verdad real y verdad judicial en el 'Caso Juan Asensio'


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

➤➤➤Escuchaba ayer al hijo de Juan Asensio, Antonio, en una intervención en el programa de Antonio Felipe Rubio de InteralmeriaTV. No me sorprendió la defensa que hacía de su padre, al que yo siempre llamé mafioso desde las páginas de La Crónica cuando era director del diario que sufrió las iras del personaje durante muchos años. Lo que me sorprendió es que para el hijo del criminal que fue condenado por matar a tiros a un belga que se negó a ponerme una bomba, sólo reconozca como hechos verdaderos los que se desprenden de una sentencia judicial. Si tuviéramos que escribir la historia según las sentencias judiciales estaríamos apañados. Porque el noventa por ciento de los crímenes no se resuelven, y en cambio, sí se han producido y han tenido sus autores, y en el caso de Almería, que todo el mundo conocía, pero por miedo, por amenazas, no testificaban.

Antonio Asensio, en una aparición en Almería TV

Ahora dice que le engañaron y que judicialmente su padre no fue condenado por la muerte a tiros de su madre, Ángeles García, que como todos en Almería saben que fue asesinada por un hombre que vestía como Juan Asensio, y que después de dispararle a bocajarro con una pistola, se subió en el cuerpo caído para pisotearle la cabeza. Y son muchos los que escucharon de boca de Juan Asensio que antes de que su ex mujer cobrara un duro de los bienes gananciales que había ganado judicialmente la mataría y luego le pisotearía la cabeza.

El caso de Ángeles García fue la historia de una muerte anunciada. Por cierto, Antonio me ha dado el argumento del próximo libro, Ángeles García, una muerte anunciada, que comenzaré cuando publique la novela El Sicario, basado en un asesino contratado por Juan El Rico, como se identificaba cuando le daba instrucciones por teléfono de a quien había que matar, que fue el autor de numerosos crímenes, por los que cobraba cinco millones por cada uno.

Con la muerte del mafioso, del que conocí detalles de boca del propio Antonio que ahora se arrepiente, Almería recuperó la paz. Porque mientras con la banda, que fue desmantelada por el juez Garzón y la intervención de Nicolás Poveda, aplicaba su ley, como reconoció y declaró a La Voz de Almería, todos en esta ciudad temblaban y evitaban cruzarse en su camino. Los antecedentes policiales del personaje lo retratan. Todos fueron publicados en su día, para gran cabreo del mafioso, en el diario La Crónica, y ahora están en el libro Descubriendo a Juan Asensio.

La historia no la puede obviar este Antonio, hijo de Ángeles, asesinada a primeros de marzo de 1985, porque judicialmente no se hayan resuelto muchos casos que policialmente sí estaban resueltos. Los historiadores no se leen las sentencias. Escuchan a los protagonistas y luego escriben. La verdad judicial puede ser muy distinta a la verdad real.

Todo el mundo se cree superior a todo el mundo, pero Joaquín Abad más todavía


Guillermo Herrera
Periodista

➤➤ La pasada semana el periodista almeriense que fue director de La Crónica Joaquín Abad ha presentado su libro Descubriendo a Juan Asensio. Durante su etapa como fundador y director de La Crónica Joaquín Abad fue un hombre polémico. Polémico y 'molesto', que él dice. Uno de los periodistas que trabajó a sus órdenes en el diario almeriense fue Guillermo Herrera, que en la web de la Asociación de la Prensa de Almería ha escrito este interesante artículo para conocer el periodismo almeriense de una época del que aún queda mucho que decir:

El que escribe una biografía asume el papel de héroe y luego reparte a discreción los papeles de villano, que es una operación más fácil y cobarde cuando el malo de la película está muerto y no se puede defender. Con ello no pretendo negar las acusaciones contra Juan Asensio, sino relativizarlo todo desde mi propia experiencia, que es el libro de mi vida. ¿Se han dado cuenta de que ambos personajes comparten las mismas siglas J. A. R. y el mismo apellido de Rodríguez? No es casualidad, sino un enganche kármico.

El libro de Joaquín Abad

Ni el bueno era tan bueno, ni el malo era tan malo. Por ejemplo, Juan Asensio trataba a sus trabajadores con más cariño y respeto que Joaquín Abad a los suyos, al tiempo que premiaba la lealtad. También Abad pedía lealtad pero no la daba, porque la lealtad es un camino de doble vía. Juan Asensio me saludaba siempre con mucha cortesía y respeto, porque conocía a mi familia de toda la vida, pero él no se metía en mi vida ni yo me metía en la suya, porque ese trabajo era de la Policía, si cometió algún delito.
Joaquín Abad era tan “buen jefe” que sus trabajadores le hicieron tres huelgas y los despidió a todos, porque su soberbia no le permitía sentarse a negociar un convenio colectivo
A mi me nombró dos veces Redactor Jefe con una nómina de Redactor raso, y encima me cesó del cargo las dos veces, por capricho, sin haber cometido ninguna falta. Lo consideré una traición y desapareció mi amistad. Podría haberlo denunciado y ganado en Magistratura, pero acto seguido me habría puteado o despedido con acusaciones falsas. Era tan “buen jefe” que sus trabajadores le hicieron tres huelgas y los despidió a todos, porque su soberbia no le permitía sentarse a negociar un convenio colectivo.

Yo le salvé su vida profesional en una ocasión, al devolverle el cargo de director que le había quitado el consejo de administración y me lo dio a mi, pero de ello me arrepentiré toda mi vida, porque no lo merecía. “Hacer un favor a un villano es como tirar agua a la mar.” Tampoco lo merecían sus enemigos, que eran unos ‘trepas’ iguales que él, pero además yo no quería ser director, porque nunca he tenido vocación de capataz ni necesidad de sentirme superior a los demás.
Joaquín Abad miraba a todo el mundo por encima del hombro, y se peleaba hasta con su sombra sin venir a cuento
El problema de esta sociedad es que todo el mundo se cree superior a todo el mundo, cuando todos somos o debemos ser iguales ante la Ley, ante Dios y ante la muerte. Pero este complejo de superioridad era superlativo en Joaquín Abad, que miraba a todo el mundo por encima del hombro, y se peleaba hasta con su sombra sin venir a cuento. Creo que tenía un grave problema psicológico de la infancia que no se curó, y sé de lo que hablo, porque yo mismo me he trabajado sin piedad mis traumas y complejos con un psicólogo durante años para tratar de ser mejor persona. Es la mejor inversión que he hecho en mi vida.

A mi siempre me tomó por tonto, por ser buena persona, y nunca apreció mi nobleza, porque él creía algo tan absurdo como que todos los buenos son tontos y que todos los listos son malos. Pero yo siempre me hacía el tonto para sobrevivir, como el personaje de “Yo Claudio” de Robert Graves, pero me daba cuenta de todo perfectamente.

Trataba a sus trabajadores como basura, como si nos estuviera perdonando la vida, y siempre reinaba un ambiente de terror al despido en la Redacción de La Crónica, como si fuera él quien estuviera dándonos de comer, en lugar de ganarnos el pan con nuestro propio esfuerzo desmesurado, porque nos exprimía como a limones y nos mantenía en un estado de tensión permanente.

La explotación del hombre por el hombre de la que habla “El Capital” de Karl Marx se quedaba chica en comparación con el esfuerzo heroico que teníamos que hacer todos los días para elaborar con cuatro gatos un periódico de muchas páginas. Tanta era la bulla, que no teníamos ni tiempo para corregir nuestro propios textos y teníamos que forzar el ritmo de trabajo hasta la extenuación. Yo forzaba mi cerebro todos los días con una botella de Coca Cola de dos litros, porque no tenía otro modo de obtener “superpoderes” para dar tanto rendimiento.

Si hacías bien estas heroicidades nunca decía nada ni lo agradecía, pero en cuanto cometieras el más mínimo fallo se te echaba encima, y todas las mañanas contaba con el pelotas de turno que, con un rotulador rojo, buscaba los errores del periódico impreso, a toro pasado, para que le echaran la bronca a un compañero y así poder ascender él a costa de los demás.

Es la definición perfecta de personaje Supresivo: “un ser oscuro, espiritualmente enfermo, que basa su supervivencia en robar la supervivencia de los demás”. Es un comportamiento maligno, totalmente irracional, que al final se vuelve en contra del supresivo. Por el contrario un ser sano es aquel que sobrevive bien sin necesidad de dañar a nadie, y facilita la supervivencia de las demás personas de su entorno, porque su presencia es una bendición.
Yo nunca consideré periodista a Joaquín Abad, no porque nunca terminó su carrera (hecho que ocultó a todo el mundo), sino porque tenía vocación de policía desde su juventud, aficionado a las armas y a las esposas, y porque le encantaba el mundo de los sucesos y del hampa
Yo nunca consideré periodista a Joaquín Abad, no porque nunca terminó su carrera (hecho que ocultó a todo el mundo), sino porque tenía vocación de policía desde su juventud, aficionado a las armas y a las esposas, y porque le encantaba el mundo de los sucesos y del hampa. Además nunca fue un genio literario para escribir por su escasa cultura. Tampoco tuvo sentido del compañerismo entre periodistas, y no se explica que se haya peleado con tanta gente sin venir a cuento si no sufriera un cierto grado de paranoia.

Pero sus trifulcas me la traían al pairo, porque yo soy un hombre de paz que siempre trata de llevarse bien con todo el mundo, incluso con habilidades mediador de conflictos para hacer las paces. Lo único que quería era hacer bien mi trabajo para sobrevivir en mi profesión, y no me gustaba que mi jefe se peleara con todo el mundo, ni que me obligara a pelearme con quien yo no quería, porque los enemigos cierran muchas puertas, como así ocurrió con el fracaso de La Crónica, un periódico que para mi fue ‘Cronos’, es decir el dios Saturno que devora a sus propios hijos.

Al final tengo una conclusión sorprendente: yo le agradezco a Joaquín Abad lo mucho que he aprendido con él, porque “un pinche tirano enseña más que un amigo” según decía Carlos Castaneda en “Las enseñanzas de don Juan”. Pero no esperen que le odie porque “sólo amar es mi ejercicio”, como dijo San Juan de la Cruz, y el odio bajaría mi frecuencia espiritual. Tampoco seré yo quien lo juzgue, sino Dios y la historia. Basta con que le regale mi bendición y mi indiferencia. Allá él con su karma y su vida. Pero de lo que sí estoy seguro es de que será policía en su próxima vida, y de que nos volveremos a encontrar en el camino, como los arrieros, pero con la lección aprendida.

Empieza el ventilador contra Podemos

Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

Lo del affaire del senador podemita Ramón Espinar a cuenta del pequeño pelotazo, pero pelotazo al fin y al cabo, con la compra venta de una vivienda de protección oficial no va a dar más de si. Pero es el inicio de que se ha puesto en marcha el ventilador contra los que aplauden a filoterroristas etarras y a los rufianes que manifiestan abiertamente que están por romper España. Y es que durante muchos meses, varios años, los seguidores de Pablo Iglesias parecían tener el favor de las televisiones, de las tertulias radiofónicas, de muchos medios que, quizá siguiendo las directrices de la muñeca diabólica de la Moncloa, les daban cuartelillo porque había que arrinconar a un Partido Socialista que se manifestaba guerracivilista desde tiempos de Zapatero. Lo de desenterrar cadáveres de las cunetas, cambiar el cerrajero, etc., no sólo ha dado negocio a algunos aprovechados, que saben pescar en río revuelto. Ha vuelto a poner en la mesa de camilla de los hogares las dos Españas que Antonio Machado ya denunciaba que una te helaría el corazón.

Ramón Espinar, en su comparecencia de ayer (Foto: El Confidencial)

El último zapaterista que se sintió ungido y soñaba con dormir en Moncloa, el ex secretario general socialista Pedro Sánchez, no le hizo ascos a unas amistades cuanto menos peligrosas ya que apoyarse en un partido creado por chavistas y secesionistas catalanes era demasiado. Y, como publicó mil21 y ahora hasta el maestro Luis María Ansón lo reconoce, los servicios secretos alertaron de la jugada a José Bono y a Mariano Rajoy para que descabezaran a un político que preparaba su asalto a la Moncloa de la mano de Pablo Iglesias y partidos nacionalistas catalán y vasco.

Me da en la nariz que lo del senador podemita Ramón Espinar es sólo un aperitivo de los dosiers que el CNI tiene preparados para ir filtrando a los medios. Unos medios que se han sentido ninguneados por la exclusiva de Pedro a Évole. Unos medios que acogerán encantados las contradicciones de estos nuevos jóvenes políticos, la mayoría unos auténticos pijos hijos de la burguesía con una hemeroteca, fonoteca, videoteca cargado de declaraciones que desearían que desaparecieran porque no pueden darse de moderados quienes meses, años antes, aconsejaban a sus seguidores que fabricaran cócteles molotov.

Lo que me extraña es que nadie haya tirado del hilo de la información que Luis María Ansón publicó en El Mundo, el pasado mes, donde descubría que la ayuda de Venezuela a los de Podemos fue a raiz de que el entonces Rey Juan Carlos, un 10 de noviembre del 2007, le dijera aquello de "por qué no te callas" al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, ocurrida en Santiago de Chile.

Aquella frase se convirtió en un trending topic mundial de pitorreo para el presidente chavista que juró venganza y puso en marcha la maquinaria para fomentar la creación de un movimiento revolucionario comunista en España. Contactaron con en antiguo nazi, Jorge Verstringe, con quien mantenían excelentes relaciones, y la historia siguiente ya es de todos conocida. Financiación a La Tuerca, Monedero, Pablo Iglesias...