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¿Por qué sería gravemente dañado si se trasladara el Pingurucho de los Coloraos?


Eduardo Blanes Arrufat
Arquitecto

El monumento de la Plaza Vieja era el principal y señero monumento de la ciudad hasta que en 1943 las autoridades municipales no democráticas lo “desmontaron” y, en la práctica, lo destruyeron, desapareciendo junto al monumento los restos de los 25 Mártires de la Libertad depositados en este lugar. El Ayuntamiento democrático reparó esa amputación mediante el restablecimiento de su reproducción arquitectónica, iniciada en 1984, hasta su reconstrucción, montaje e inauguración el 24 de agosto de 1988.

Pingurucho de los Coloraos (Loa)

Está construido en grandes bloques de mármol Blanco Macael, para mostrar en el lugar más representativo de Almería la gran calidad de la piedra universal identitaria de nuestra tierra. Y fue sufragado en parte por suscripción popular. Se realizó completamente con material, empresas, talleres, operarios y técnicos almerienses. El coste ascendió en 1988 a 48 millones de pesetas (IVA incluido).
Se oculta o desconoce que el incorrectamente denominado “traslado” supone afrontar unas obras de gran envergadura que producirán severos e irreversibles daños al monumento actual
El pretendido “traslado” del monumento, respaldado por una exigua y coyuntural mayoría de concejales del consistorio municipal, ha dividido a los grupos políticos municipales (y por ende a los ciudadanos representados por ellos), que contrasta sobremanera con la unanimidad con que se acordó entonces su restablecimiento. Se oculta o desconoce que el incorrectamente denominado “traslado” supone afrontar unas obras de gran envergadura que producirán severos e irreversibles daños al monumento actual.

Sus patrocinadores municipales y partidarios deben conocer los riesgos, deterioros y coste que supondrá. Conllevará un desgaste de energías, división social, graves daños materiales del monumento y despilfarro económico brutales. Y ello sin entrar en los indeseables perjuicios y fracturas sociales que, por los valores institucional, histórico, arquitectónico, simbólico y emocional, que son inseparables al monumento, ya se está produciendo innecesariamente entre los almerienses.
Tiene un peso sobre rasante de 179.000 kg. construido en mármol blanco Macael y un núcleo interior en su base de hormigón armado
El monumento cuenta con un cuerpo de base y una columna, rematada con un capitel y una bola con pinchos, con altura total de 17,30 m. Tiene un peso sobre rasante de 179.000 kg. construido en mármol blanco Macael y un núcleo interior en su base de hormigón armado. Más su cimentación de cuatro metros de profundidad. 

Los medios técnicos de 1988, a diferencia de 1870 y 1900, permitieron el empleo de piezas de gran tamaño y peso, fabricándose en taller de Macael y manejándose con grúas potentes, supliéndose la falta de traba o aparejo entre tales grandes bloques con la utilización de múltiples prótesis interiores de unión de acero inoxidable y morteros fluidos de resinas que, tras su unión, le otorgan más traba y resistencia a las juntas entre piezas que la intrínseca del propio mármol. Se ha convertido así en una pieza unitaria monolítica. En consecuencia, el monumento hoy día podría ser troceado o descuartizado, pero no desmontado.
El denominado en fuentes municipales como "desmontado" es un eufemismo para designar un complejo proceso técnico-constructivo de nuevo troceo de las piezas de mármol
El denominado en fuentes municipales como "desmontado" es un eufemismo para designar un complejo proceso técnico-constructivo de nuevo troceo de las piezas de mármol mediante corte con hilo de diamante que producirá una importante contaminación de partículas de mármol, resinas, acero y plomo en el ambiente de la plaza. El monumento será fragmentado en el orden del doble de piezas que actualmente está compuesto. Tras ello no se podrían trasladar directamente a un nuevo emplazamiento las piezas que resulten del troceo/descuartizado, puesto que, inevitablemente, se producirán roturas y deterioros incompatibles con su reutilización directa, y habría que preparar todo su núcleo y juntas interiores para su ulterior montaje.

Se requerirán adicionalmente más trabajos, como la  demolición de la cimentación actual, el traslado de piezas a taller de Macael, la reconstrucción de piezas rotas o deterioradas, eliminación de elementos internos de hormigones, armaduras, prótesis de acero inoxidable, con retallados y nuevas piezas con mecanizaciones internas para los necesarios trabados, una nueva cimentación, traslado y montaje en otro lugar por empresa marmolista y empresa constructora auxiliar, medios auxiliares de grúas, andamios, materiales especiales, hormigonados, etc., dirección técnica y artística del proceso, gestión administrativa municipal del proceso y cortes de calles para transportes, etc. Todos estos costes evaluados en sus distintas fases para este año 2019, más la aplicación del IVA vigente del 21 %, supondrá un coste del orden de 742.000 €.
Ante este complejo, caro y desgarrador proceso, podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿No es mejor opción proporcionar otro monumento distinto a la ciudad en otro lugar?
Ante este complejo, caro y desgarrador proceso, podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿No es mejor opción proporcionar otro monumento distinto a la ciudad en otro lugar, manteniendo el de los Mártires de la Libertad en la Plaza Vieja, por el mismo coste de su “traslado/troceado”, sin despilfarrar esa importante cantidad de dinero de todos los almerienses? La ciudad y la gestión municipal ganarían, pues existirían dos monumentos en vez de uno, por el mismo precio. ¿Abrirá temerariamente este proceso un indeseable revisionismo de otros símbolos de la historia y sentimientos de nuestra ciudad que divida a los almerienses?

Lucía Ayala y el traslado del Pingurucho


Juan Torrijos
Periodista

➤➤Me va a perdonar doña Lucía, pero no entiendo demasiado la jugada que ha intentado en el Parlamento de Sevilla con la ubicación del monumento a Los Coloraos (lo cierto es que últimamente no se entiende muy bien algunas de las cosas que hacen o dicen los hombres y mujeres de Podemos, ellos sabrán el por qué). A la presencia del problema de la ubicación del monumento a Los Coloraos de Almería en las orillas del padre Betis no le veo mucho sentido. A ver si ahora los políticos que se sientan en el Parlamento sevillano van a decirles a los ciudadanos almerienses donde tienen que asentar el monumento. Es lo único que nos faltaba. 

Monumento a Los Coloraos

Y si no es eso lo que quería doña Lucía Ayala, parlamentaria almeriense de Podemos, llevándolo hasta la vera de La Giralda, que nos lo expliqueNo hemos entendido la operación que nos ha querido vender. El Gobierno de la Junta firmó un convenio con el Ayuntamiento hace muchos años, algunos lustros, casi dos décadas, en el que se recogía los trabajos a llevar a cabo la casa consistorial, en la antigua plaza de las Cañas, hoy de la Constitución, para los almerienses plaza Vieja, y que debían estar acabados para los Juegos Mediterráneos del 2005. 
¿No vamos a ser capaces de ponernos de acuerdo los almerienses, va a ser imposible compaginar el goce de las dos sin imposiciones desde la lejana Sevilla y su parlamento? 
En ese tratado estaba prevista la remodelación de la plaza y con ella buscar nuevo acomodo al monumento de Los Coloraos. Pero aunque no estuviera el acomodo o traslado del mismo, estamos cansados, diría más, hasta la coronilla, por estas tierras de que nos quieran manejar desde las orillas del Guadalquivir. Y menos que ustedes, los políticos, den la impresión de que no somos capaces los almerienses de solucionar nuestros problemas de decoración ornamental y pidan ayuda y solución en otras instancias.

El problema es nuestro, de usted, doña Lucia, y de todos los que nos sentimos sociedad política o civil almeriense, y podemos estar unos a favor y otros en contra, y debemos discutir y razonar nuestras posturas (a ser posible sin sectarismo) en el intento de dotar a la ciudad de historia y de espacios donde disfrutarla, gozar de la ciudad y disfrutar de su historia.

¿No vamos a ser capaces de ponernos de acuerdo los almerienses, va a ser imposible compaginar el goce de las dos sin imposiciones desde la lejana Sevilla y su parlamento? Es de esperar que no y que doña Lucía ponga de su parte para que lo logremos.

El desatino del Pingurucho

Antonio Felipe Rubio
Periodista

Una de las acepciones más manoseadas, y por ende pervertidas, es la de democracia. La democracia, por definición, se utiliza para elegir a los representantes de la soberanía popular y, según convenga, para okupar una vivienda o remover cunetas. También se aplica al discurso políticamente correcto aderezando oraciones gramaticales plagadas de este concepto que, convertido en recurrente, pierde su significado real con la intencionalidad de adscribirse a un sector ideológico que lo secuestra como ya ha ocurrido con otros conceptos: progresismo, republicanismo, aconfesional… No suele aceptarse como sincera y coherente la ideología liberal o de derechas con la condición de republicano, progresista y ateo. La izquierda ideológica no permite intromisiones en sus parcelas (rediles) de identidad, y duda de aquellos demócratas que no comulguen con sus preceptos excluyentes.

El Pingurucho

Ahora la democracia incrementa su polivalencia con la enajenación transitoria de la responsabilidad recaída derivándola en profusión de referéndums. Según convenga, se plantea la separación de Cataluña de España o cambiar de lugar un monumento. Da igual la trascendencia y repercusión de la decisión, lo importante es el “postureo democrático”.

El Pingurucho se ha intentado vincular como símbolo de Almería cuando es un homenaje a unos soldados mercenarios que partieron de Gibraltar para reinstaurar “La Pepa” contra el absolutismo de Fernando VII

El Monumento a los Coloraos va ser objeto de posible referéndum sobre su futura ubicación; si es que antes se decide moverlo de la Plaza Vieja. La Plaza “Mayor” de Almería, como las plazas mayores de Madrid o Salamanca e incontables grandes capitales europeas, se caracteriza por ser un espacio diáfano donde se suelen prodigar diversidad de actos lúdicos, culturales y conmemorativos multitudinarios. El “Pingurucho” se ha intentado vincular como símbolo de Almería cuando es un homenaje a unos soldados mercenarios que partieron de Gibraltar en el buque “Federico” y trataron, como ya lo intentara el capitán general Rafael del Riego, reinstaurar “La Pepa” contra el absolutismo de Fernando VII a través de las armas, que es como se acostumbraba a hacer estas cosas ahora recordadas como ejemplo de “libertad”.

Los liberales -ideología cuestionable en la estipendiada campaña- en número de 49 se alzaron al mando del comandante Pablo Iglesias (caprichos premonitorios de la historia) y, siendo reducidos por la superioridad de fuerzas alertadas por los chivatos contrabandistas almerienses afines al Rey Felón, fueron vilmente fusilados en la Rambla de Belén (hoy a la altura de calle Cenotafio y Humilladero). Tras diversas interpretaciones históricas, el Pingurucho se ha convertido en monumento que simboliza la libertad. Y, al margen de las versiones, tener un monumento a la libertad merece una consideración especial e infinito respeto, especialmente ante la escalada de populismo totalitario y sectarismo radical que la amenaza.

El Pingurucho no ha representado la Libertad, sino la libertad entendida por un sector ideológico que lo ha utilizado como tótem para llamar a la lluvia de sus aspiraciones, tendencias y filias y fobias

Antes de someter a referéndum su posible traslado, como si de un florero se tratase, habría que establecer la convicción plausible de qué significa y qué representa el Pingurucho. Nunca existirá convicción generalizada si antes no se tiene el conocimiento y, sobre todo, el sentimiento. Lamentablemente, el Pingurucho no ha representado la Libertad, sino la libertad entendida por un sector ideológico que lo ha utilizado como tótem para llamar a la lluvia de sus aspiraciones, tendencias y filias y fobias. El Pingurucho terminará siendo un trasto si se persiste en su particular filiación con marsellesas y otras lisérgicas liturgias que se arroga la izquierda que, por idéntico procedimiento, ha logrado pervertir y liquidar el Pendón (Reconquista de Almería por los Reyes Católicos) y otras tradiciones históricas purgadas.

Un referéndum para buscar destino al Monumento a la Libertad ha de convocarse cuando exista convicción. Que la corporación municipal se exima de esta decisión es irresponsable por no haber ejercido su obligación didáctica sobre la verdad de los Coloraos, y por no haber logrado eliminar la carga sectaria que contamina un pretendido monumento presuntamente erigido a la Libertad… de todos.