Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta futuro almeria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta futuro almeria. Mostrar todas las entradas

Hacia un modelo para la Almería del siglo XXI


Manuel
Sánchez Villanueva

⏩ Es posible que el lector haya tenido ocasión de ver una película española de finales de la década de los cincuenta del pasado siglo titulada Una señorita de Valladolid. La película en sí no merecería mayor comentario, salvo que en ella hay un dialogo que para los almerienses supone una cierta curiosidad histórica. En el mismo, el actor Alberto Closas, en el papel de un miembro del cuerpo diplomático español, desarrolla un apasionado monologo en el que describe cómo recibió una condecoración por su intensa labor negociadora al firmar un acuerdo con Alemania por el cual se desbloqueaba la comercialización de la producción anual de uva de Almería, que, según decía con vehemencia, se estaba pudriendo en el puerto, con el consiguiente efecto devastador para la economía de la provincia.

Invernaderos de Almería (Loa)

El monologo pretende ser cómico, pero para los almerienses tiene una segunda lectura que no lo es tanto. Por una parte, nos recuerda que hemos dependido históricamente de una serie de sectores económicos predominantes en cada época (minería, después la uva y en menor medida la naranja). Además, deja claro otros dos elementos fundamentales de nuestra economía; el primero, presente ya desde el mismo momento de la fundación de la propia ciudad de Almería, es la importancia del sector exterior para nuestro desarrollo, debido a nuestra particular situación geográfica. El segundo es nuestra secular posición marginal en las cadenas de valor de nuestros productos.

Muchos son los especialistas que han estudiado la evolución y declive de los diversos sectores económicos que se han sucedido en nuestra tierra por lo que no tiene sentido describirlo en estas páginas. Pero de la lectura de sus trabajos yo siempre he sacado una serie de conclusiones. Por una parte, una tendencia excesiva a la concentración de riesgos al fiar toda la actividad económica a una única actividad productiva y un débil desarrollo empresarial que, combinados con la ya mencionada situación marginal en la cadena de comercialización y con una política de depredación de los recursos naturales, llevaron a que, una vez finalizado el periodo de crecimiento propiciado por la actividad económica dominante en cada fase histórica, se sucedieran largas épocas de estancamiento y pobreza que situaron a nuestra provincia siempre a la cola de los índices de desarrollo económico, social y humano.
Por suerte, hemos sabido aprovechar el ímprobo esfuerzo de nuestros abuelos y de nuestros padres y la Almería de hoy en día se encuentra en unos parámetros socio-económicos que nada tienen que ver con los que nos precedieron
Por suerte, hemos sabido aprovechar el ímprobo esfuerzo de nuestros abuelos y de nuestros padres y la Almería de hoy en día se encuentra en unos parámetros socio-económicos que nada tienen que ver con los que nos precedieron. Pero las últimas noticias relacionadas con los diversos sectores de nuestra economía, que no invitan al optimismo, me han hecho recordar que nuestro gran salto de desarrollo es relativamente reciente y data de finales de la década de los 80, con lo cual si lo pensamos bien podríamos decir que apenas nos separan tres décadas del subdesarrollo.  Muy especialmente me ha hecho pensar el declive que está experimentando el sector industrial, ya que por desgracia la situación actual coincide con los avisos que hicieron algunas voces hace varias décadas sobre la debilidad estructural que suponía el hecho de que el grueso del sector industrial almeriense lo constituyeran instalaciones con un importante impacto ambiental y dependientes de grupos empresariales sin vinculación con nuestra tierra. El aviso de pan para hoy y hambre para mañana ha resultado más acertado de lo que parecía.

Pero si miramos la situación general de la provincia con cierto distanciamiento, veremos que contamos con recursos más que suficientes para afrontar con éxito los cambios socio-económicos que apunta este nuevo siglo. Por una parte, tenemos una vigorosa y potente clase empresarial, con algunos casos de éxito a nivel nacional e incluso internacional que, unidos a una fuerza de trabajo cada día más formada a través de un sistema educativo en el que contamos con el gran activo de la UAL, complementado con la iniciativa de un Parque Tecnológico con gran proyección, nos permiten afrontar el futuro con cierto optimismo. Todo ello unido al hecho de que contemos con un sector agroalimentario especializado en líneas de producción que entroncan con la tendencia mundial hacia una alimentación cada día más saludable, nos sitúan en una cierta buena posición de partida. Especialmente, porque por nuestras propias características geográficas y ambientales tenemos una industria auxiliar de la agricultura que lleva camino de convertirse en una actividad que dote a la provincia de un potente sector industrial, en esta ocasión con una fuerte vinculación con el territorio.
Tenemos la oportunidad de aprovechar las indudables ventajas de nuestra tierra en relación a las energías renovables para desarrollar un potente sector económico asociado a las mismas
Además, tenemos la oportunidad de aprovechar las indudables ventajas de nuestra tierra en relación a las energías renovables para desarrollar un potente sector económico asociado a las mismas y, por último, pero no en último lugar, en mi opinión sería conveniente acelerar el siempre pospuesto cambio de modelo turístico hacia el aprovechamiento de nuestros valores paisajísticos y culturales en lugar de ser una alternativa barata a los destinos de sol y playa.

Para conseguir estos objetivos, quizás deberíamos no perder de vista lo sucedido en otras épocas históricas y comenzar a pensar que necesitamos más músculo comercial y más gestión activa en la internacionalización ya que la experiencia histórica nos demuestra que esto no se consigue si cada uno hacemos la guerra por nuestra cuenta, especialmente en un mundo tan globalizado como el actual. Si lo conseguimos, no me cabe la menor duda de que en ninguna película del futuro se le ocurrirá al guionista incluir un dialogo cómico sobre el declive de la provincia de Almería.

Nuevas oportunidades para Almería


Jesús Baca Martín
Doctor en Comunicación

➤ Los tiempos de crisis, suelen decir los economistas, son la antesala a nuevas oportunidades de desarrollo para las sociedades más emprendedoras y vitalistas. Si alguna lección hemos aprendido los almerienses de nuestro progreso económico durante las últimas décadas del S. XX, motivo de satisfacción para nosotros y ejemplo a seguir para otras regiones, es que debemos ser proactivos en la búsqueda de nuevos escenarios de productividad. Y nuestras posibilidades son muchas y variadas.

En lugar destacado, una apuesta decidida por las energías renovables y la sostenibilidad (Foto: Loa)

Hace unos meses, en una gala de entrega de premios de este diario a personalidades y entidades destacadas de la sociedad almeriense, se puso de manifiesto un sentimiento de orgullo hacia el espíritu emprendedor de nuestra tierra que no parecía tan habitual años atrás. Las intervenciones de organizadores e invitados coincidían en destacar el espíritu emprendedor de los almerienses, y su carácter abierto y solidario, como el gran punto de apoyo para nuestro desarrollo. Se hizo patente en ese acto que en las últimas décadas se había ido gestando una mitología de nuestra tierra y sus gentes, fundamentada en el reconocimiento del esfuerzo y la capacidad de superación en tiempos difíciles, que ha resultado ser muy conveniente para nuestra autoestima. Esta es la referencia que necesitábamos para intentar emprender nuevos retos económicos y sociales y abandonar definitivamente ese sentimiento de frustración que nos persigue históricamente. 
La energía solar, la hidroeléctrica y la eólica conforman el triángulo estrella de la vanguardia energética y Almería cuenta con posibilidades en todas ellas
En esa necesaria mirada hacia el futuro, son varios los campos que parecen contar con más posibilidades de desarrollo e inversiones. En lugar destacado, una apuesta decidida por las energías renovables y la sostenibilidad. Es este un sector en el que Almería, por su singularidad, puede estar a la vanguardia en cuanto a experimentación y aplicación. La energía solar, la hidroeléctrica y la eólica conforman el triángulo estrella de la vanguardia energética y Almería cuenta con posibilidades en todas ellas.

Otro ámbito estratégico que debería retomarse con fuerza es el turismo. El logro de la proclamación de Almería como Capital Española de la Gastronómica, y su repercusión en los medios, puede dar paso a otras iniciativas que mantengan nuestro nombre en la agenda informativa y económica. Este indudable éxito es una buena oportunidad para seguir promocionando la marca a nivel nacional e internacional e implementar las posibilidades de nuestra economía con planes para el turismo no estacional, con propuestas culturales singulares, actividades dirigidas a profesionales, celebración de congresos especializados o competiciones deportivas de alto nivel que puedan abrir nuevas expectativas a nuestro desarrollo e ir asentando una imagen moderna y atractiva de nuestra ciudad. 
El plan Puerto-Ciudad, con las posibilidades de apertura y de aprovechamiento de nuevos espacios que conlleva, es fuente de optimismo para el desarrollo urbano
El Plan Estratégico de Almería 2030 puede ser el punto de apoyo de este impulso. Algunas iniciativas, ya en marcha, irían en esta línea de modernización. El plan Puerto-Ciudad, con las posibilidades de apertura y de aprovechamiento de nuevos espacios que conlleva, es fuente de optimismo para el desarrollo urbano. La recuperación del Hospital Provincial para un Museo Nacional del Realismo Contemporáneo supondrá un salto cualitativo en la oferta cultural de nuestra ciudad. 

Serán los planes viables y productivos los que animen la llegada de inversiones y la creación de empleo. Las instituciones políticas, empresas, entidades financieras, asociaciones profesionales y Universidad comparten la responsabilidad de marcar la hoja de ruta para el desarrollo de nuestra tierra en los próximos años y, como objetivo principal, ayudar a construir esa Almería pujante y dinámica que todos queremos.

La Almería del futuro

Antonio Felipe Rubio
Periodista

Uno de los aspectos más positivos en el anunciado por el alcalde Plan Estratégico de Almería es la participación de una “empresa especializada” en estos menesteres. Ciertamente, una empresa solvente en esta materia que evalúe las potencialidades de la ciudad es lo más indicado para proyectar el futuro a raíz del conocimiento que pueda adquirir sobre experiencias anteriores, consecuciones, frustraciones, servidumbres… en definitiva, aciertos y fracasos, y la etiología que los motivó.

La historia de Almería, aunque milenaria, se queda muy corta en hitos industriales, burguesía, revolución urbanística y fomento de los recursos. Almería conoció momentos históricos que se resumen a la minería practicada en su agreste geografía y un corto periodo de exportación de la uva variedad Ohanes. En ambos casos (mineral y uva de barco), el puerto fue determinante para ese desarrollo industrial con un importante impacto en las infraestructuras que facilitaron la actividad económica. Para la uva se aprovechó el tinglado del puerto bajo el que se almacenaban los barriles que embarcarían en pequeños esquifes hasta el vapor fondeado en la dársena. Era un proceso con muy pocas pretensiones de estabilidad y facilidades; más bien algo improvisado y sin excesiva confianza en su continuidad o perfección en el proceso industrial para dotarle de agilidad y competitividad.


La actividad mejor diseñada fue la minería, pero no precisamente la autóctona. Los inversores extranjeros vinieron a dejar su huella de cómo han de hacerse las cosas con sentido práctico, eficacia y rentabilidad. Prueba de ello es el hoy abandonado complejo minero de las Menas de Serón, un amplio poblado que contaba con suministro propio de energía, dispensario médico, plaza de toros, sala de juegos, viviendas con agua corriente, calefacción… y todas las comodidades, algunas inexistentes entonces en la capital.  Al margen de la instalaciones centrales, la minería dispuso una importante red de cables (transporte aéreo) para el traslado del mineral a las centrales acopio que desembarcaban en la mar, bien desde el mismo cable o mediante la vía férrea (Minas de Alquife) que, gracias a ellas, se dotó por primera vez de electrificación la actual -invariable hasta la fecha- y única línea férrea que “disfrutamos”.

Otro logro de la colonización industrial fue el Cable Inglés, Toblerone y la vía cruzando la avenida Cabo de Gata. El Cable Inglés supuso un gran impulso para la exportación de mineral y era lo más avanzado de la época en cuanto a ingeniería y eficacia. Estas impresionantes instalaciones fueron durante décadas la construcción más relevante de la capital y se instalaron con la clausula de su desmantelamiento una vez cesase la actividad minera de las compañías extranjeras; extremo que desatendieron, quizá por el escaso respeto que les infundía una ciudad que hubo de soportar, silente, decenios de contaminación y servidumbre… y ahí nos dejaron el mojón.

No es la primera vez que se intenta un plan estratégico. Ya hubo sanedrín y consejos de “sabios” que intentaron ponerse de acuerdo y a lo único que llegaron fue a la escenificación de reproches y algún que otro disparate. Si el diseño de la ciudad del futuro se fundamenta en similar formato, estaremos abocados a otro “éxito” como el de la Mesa de las Infraestructuras o los nutridos consejos locales con todos los agentes políticos y actores sociales que vendrán a dotar de contraste y animación a los seminarios y debates que contarán con el dopaje de protagonismo, sectarismo y frustración ya conocidos.

Analizar nuestra reciente historia y observar las potencialidades, al margen de intereses de parte y con inequívoca profesionalidad, será determinante para encauzar con acierto el futuro de la ciudad. Pero, como siempre, alguien con galones vendrá y enmendará la plana a los expertos. Y no se cansen; cada pueblo es fiel reflejo de quienes lo habitan y lo regentan.