Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035

Almería se aleja cada vez más de su Universidad

José Ramón García Túnez
Presidente del Consejo de Estudiantes de la UAL

Por fin se ha vuelto a llenar el campus universitario de Almería de vida. Los estudiantes hemos vuelto a las aulas y todo se parece un poco más a la situación que teníamos antes de que llegara la pandemia.

Con la vuelta a la presencialidad total han aparecido de nuevo problemas que parecían olvidados pero que siguen sin resolverse, uno de ellos y que preocupa mucho a los estudiantes es el transporte público urbano y metropolitano. En el transporte parece que el COVID-19 no existe, los autobuses de la capital van fletados hasta reventar y es imposible guardar distancia de seguridad e interpersonal y mucho menos tener un trayecto cómodo. Además, la frecuencia de las líneas y los refuerzos que deberían ponerse dejan mucho que desear. A diario vemos como compañeros llegan tarde a clase porque el bus anterior ha pasado lleno y no podía subir a más gente o como la línea que suelen usar tiene una frecuencia de hasta 20 minutos y por tanto provoca que sea imposible llegar a puntual a la universidad. El Alcalde de Almería sigue demostrando que no gobierna para los estudiantes de la UAL.

El problema se acentúa cuando el estudiante viene de un pueblo. Hay universitarios que tardan en autobús más del doble de tiempo que si hicieran el trayecto en un vehículo particular, y eso siempre y cuando haya autobuses porque hay localidades que solo cuentan con uno o dos buses al día y los estudiantes que se desplazan a la UAL tienen que echar varias horas muertas esperando el siguiente autobús que les lleve a casa.

Choca el discurso del gobierno andaluz contra la despoblación del mundo rural y como no dota de recursos suficientes en materia de transporte a los pueblos y ello provoca que, aún sin quererlo, a muchos jóvenes no les quede más remedio que mudarse a la capital durante el curso.

Almería necesita que se mejoren sus comunicaciones aéreas y ferroviarias, necesitamos un mejor transporte metropolitano hacia la universidad y que este transporte llegue a toda la provincia y necesitamos un transporte urbano que evite las aglomeraciones y problemas que sufren los estudiantes. Las administraciones deben tomar cuenta de nuestras necesidades.

Almería está ubicada geográficamente en el sureste español, ocupamos un rinconcito en la esquina inferior derecha del mapa; pero en la agenda política ni estamos ubicados en materia de transporte, salvo cuando hay elecciones.

Las portadas de los periódicos de Almería (07-12-21)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Inversión de 2.500 millones para los problemas del agua". Diario de Almería dice: "La provincia suma 100 casos de covid en los últimos días". Ideal destaca: "La ausencia de restricciones hará que se generen 8.500 empleos esta Navidad".




¿Cuánto vale una una encina milenaria?

Moisés S. Palmero Aranda
Educador ambiental y escritor

La historia de la humanidad es la misma repetida, solo cambian los paisajes, nuestra vestimenta, algunas ideas, conceptos, creencias y formas de relacionarnos con el entorno, entre nosotros, con la tecnología. Un baile prolongado de pasitos para delante y para atrás que al final nos colocan en el mismo sitio, haciéndonos las mismas preguntas para las que encontramos respuestas parciales, interesadas, consoladoras, y que nos permitan continuar sin muchos remordimientos.

Una de esas preguntas que nos deja en evidencia es: ¿cuánto vale la vida?, porque cada uno de nosotros dará una respuesta diferente, dependiendo, entre otras muchas variables, de su formación, su religión, su origen, la clase social a la que pertenezca, el grado de empatía, cinismo, o la ética, los valores y los prejuicios que rijan su existencia. 

En enero de 2020 se estrenó Worth, una película basada en hechos reales que aquí titulamos ¿Cuánto vale la vida? Su protagonista es Kenneth Feinberg, abogado que se ofreció sin cobrar, para repartir el Fondo de compensación para las víctimas del once de septiembre. Su tarea, que nadie quería llevar a cabo, era encontrar la fórmula matemática que ofreciese la cifra para indemnizar a las más de 7.000 familias de las víctimas del atentado terrorista. El reto era que el 80% de los afectados tenían que aceptar la compensación porque si se organizaba una demanda colectiva contra las compañías aéreas, y subsidiariamente contra el Gobierno, podría llevar al país a la bancarrota, además de empezar un proceso judicial que se alargaría durante años y que no garantizaba que todas las víctimas fuesen resarcidas.

Feinberg, con experiencia en otras catástrofes y con la frialdad y practicidad con la que se maneja la ley, buscaba un único valor para todos, la fórmula para ser lo más objetivo posible, intentando tratar a todos por igual. Así que la compensación la determinó en base al valor económico perdido. A más sueldo, y , por tanto, más ingresos perdidos para la familia, más le correspondía. Sabía que no era justo, pero “en el ámbito legal, la respuesta a qué vale una vida, es la cifra que se firma en un acuerdo”.

Solución que no contentó a nadie, porque tal como plantea la película ¿solo valemos lo que ganamos?, ¿vale igual la vida de un conserje, un bróker, un bombero o un inmigrante ilegal?, ¿no se tiene en cuenta lo que dejamos atrás, los planes, los sueños, los hijos, las vidas truncadas por la ausencia de una hermana, de una hija, de un amigo, de la pareja que es tu vida aunque no hayas firmado un papel, la de una amante que mantienes en secreto?, ¿tiene algún valor cómo te comportas, el bien o el mal que haces, si construyes o te dedicas a destruir, si trabajas por el bien común o por el tuyo personal? Es más fácil, más manejable, cuando somos números, pero se pierde la dignidad, el respeto por las personas, por la vida.

Si hablar del precio de nuestra vida resulta incómodo, complicado, parece que no lo es tanto cuando tenemos que ponerle precio a la naturaleza, a los animales, a las plantas. Por ejemplo, a la Peana de Serón, se le ha puesto el precio de 80.000 euros que es lo que cuesta el tratamiento para intentar salvarla de una muerte segura. ¿Es mucho, es poco? ¿Sus, aproximados,1.200 años, le dan o le quitan valor?, ¿y qué sea el árbol más grande de Andalucía y que se protegiese como Monumento Natural en 2019, suma o resta?, ¿ qué naciese cuatro siglos antes que el propio pueblo de Serón, que haya visto 438.000 amaneceres, que haya dado sombra y cobijo a los pastores que cruzaban la sierra, que sus dulces bellotas hayan sido alimento al ganado y a la fauna silvestre, que sus ramas hayan ofrecido calor ante el frío del invierno, que capture 5 toneladas de dióxido de Carbono por año para luchar contra el cambio climático, que sus raíces protejan el suelo de la erosión y faciliten la absorción de agua, que sea un símbolo por haber resistido tormentas, guerras, y la deforestación de la sierra de los Filabres, le beneficia o le perjudica?, ¿y ser patrimonio emocional, cultural, etnográfico, turístico, educativo, científico, de recreo, se apunta en el debe o en el haber?

Si lo reducimos todo a la frialdad, al cinismo, a la hipocresía, a la demagogia de la ley del mercado, será un precio inalcanzable. Si contemplamos el dinero como una herramienta necesaria para ofrecerle una oportunidad a un ser vivo único e irrepetible, será un precio ridículo.

Ahora es el momento de tomar una decisión, de apoyar o no al movimiento ciudadano que intenta salvarla, de responder a la pregunta de ¿cuánto vale para ti la vida de la Peana de Serón?

Las portadas de los periódicos de Almería (06-12-21)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Detenido por presuntos abusos a una niña de 11 años". Diario de Almería dice: "Más de 80.600 niños y niñas tienen derecho a dentista gratuito". Ideal destaca: "Los suicidios casi duplican ya las muertes por accidentes de tráfico en la provincia".




La Bikina

José Luis Sánchez Teruel
Diputado andaluz del PSOE

Hay muchas teorías sobre el origen del título de la canción ‘La Bikina’, que han interpretado muchos artistas, el más conocido sin duda Luis Miguel, pero en realidad no se sabe cuál es la cierta. En cualquier caso, a nadie parece importarle, como sucede con tantas cosas en la vida. Eso mismo explicaría lo que pasa cuando se intentan conocer los motivos por los que en Almería o Andalucía ocurren ciertas cosas que, teniendo bastante más interés que el título de una canción, tampoco parecen interesar mucho, y si importan se hace todo lo posible por que importen poco. En eso somos unos expertos en esta provincia. 

Entre esas consideraciones podemos encontrar cosas menores, como por ejemplo ¿por qué se monta una gran noria en un lugar público ante los ojos de todo el mundo sin permiso? ¿por qué no habrá alumbrado de Navidad en las calles de Almería hasta después del día de la Constitución? También lo vemos con temas más relevantes por los que se pasa de puntillas, a pesar de que afectan a  mucha gente, que se pregunta por qué no tendrá presupuestos Andalucía para 2022, por qué seguimos en Torrecárdenas sin un  PET-TAC –que tendría que estar en funcionamiento desde 2019– o sin el edificio de consultas externas. 

Con lo de los Presupuestos de Andalucía no hay más explicación que la que ofrece el presidente del Gobierno andaluz con su soliloquio de la pinza política, pero lo que no explica Moreno Bonilla es que ha estado jugando con fuego –el de la extrema derecha– durante mucho tiempo y ahora esa hoguera de las vanidades le está cobrando una abultada factura. De la misma manera esconde que su socio de gobierno, Ciudadanos, considera estúpido aprobar los presupuestos cuando se acercan las elecciones, tal y como dijo el vicepresidente Marín durante una reunión de su grupo parlamentario. Pero para qué tantas explicaciones, pensará, si da igual.

Las justificaciones de por qué no tenemos PET-TAC para enfermos oncológicos o qué pasa con el edificio de consultas externas de Torrecárdenas le toca darlas al consejero de Salud, que lleva enredado en estos asuntos tanto tiempo que puede contar un día una cosa y, al siguiente, la contraria. 

En cuanto a lo de la noria y las no luces de Navidad para el puente de la Constitución, da igual que lo aclaren o que no lo hagan porque siempre encontrarán a alguien que les disculpe o que se invente una explicación y la difunda, en el convencimiento de que nadie les va a cuestionar, como nadie discute ni una sola de las elucubraciones sobre el origen del nombre de la canción de La Bikina.