Las portadas de las cinco revistas semanales
Mª Carmen Morales: “Los Festivales de España dejaron un poso de amor por el teatro”
La ciudad de Vera ha empezado fuerte el mes de septiembre con la salida de
una etapa de la Vuelta Ciclista a España con todo lo que ello representa de dar
a conocer el patrimonio a todo el mundo desde el corazón de la población que
dirige Alfonso García. Es una de las ciudades que más crece. Ha superado la
barrera de los 20.200 habitantes. Otro golpe de desarrollo turístico y cultural
aguarda con la futura estación de alta velocidad Vera-Almanzora que se ubicará
en la parte sur de la Plaza Mayor, junto a la carretera que conecta Puerto Rey
y Garrucha.
| Juanjo Peciña y Paquita García Peciña / Foto: Mari Carmen Morales |
Vera disfrutó de los Festivales de España, un plus que no lo tenían
capitales importantes. Dejó plus de autoestima y la consolidación del
teatro. Los Festivales de Arte marcan el mes
de septiembre desde el umbral de la democracia y continua esa semilla con los
grupos de aficionados en víspera de las Fiestas populares de San Cleofás. Ahora
el punto de encuentro es coqueto Auditorio Ciudad de Vera, actual templo de la
cultura en la comarca, que mantiene una intensa actividad cada fin de semana y
que como aperitivo de la Feria tendrá el 19 y 20 de septiembre al grupo de
teatro de la RANPJN con Los caciques de Carlos Arniches.
Recordamos que en los primeros años setenta las
representaciones de los Festivales de España que trajeron a Antonio Gades,
María Dolores Pradera, Ana Belén, entre otros, se celebraban en el patio del
primer instituto Fernando el Católico, diseñado por Góngora, el padre de
Antonio Góngora Sebastián, el arquitecto de la Rambla Federico García Lorca e
inaugurado por Ruíz-Giménez que fue ministro de Franco. Nombres del momento en el mundo
del teatro lo representan entre otros Juanjo Guisado, hijo del añorado pionero
Fernando. En los primeros años de la
democracia, la Hermandad de Jesús solo había representado un par de obras con
la inestimable colaboración de Fernando Guisado Janeiro, fallecido en
1999. Su gran afición al teatro nació en los años cuarenta del pasado siglo,
ligado al Teatro La Latina de Madrid, donde su tío Luis Janeiro fue tramoyista.
“Guisado inició en Vera a jóvenes estudiantes interesados en el mundo del
teatro, sembrando una arraigada semilla que hoy sigue dando fruto”. Hay una
anécdota elocuente de su sabiduría. “Dirigió Con la vida del otro, y el día del
estreno tuvo que sustituir a uno de los actores, lo que hizo sin problema dado
su dominio de las tablas. Colaboró con todas las hermandades en la dirección de
obras de teatro, siempre de forma desinteresada, creando escuela y alimentando
el amor por el teatro en Vera, ciudad que llegó a ser, sin duda, también la
suya”. En 2002,
la Hermandad de Jesús se hizo de un grupo de teatro estable con la colaboración
de Mari Carmen Morales y Juan Antonio Lorenzo con el nombre de Al Alba Teatro.
A partir de entonces el grupo fue creciendo tanto en los años posteriores que
se ha ido ramificando pudiendo llevar a escena muchísimas obras de teatro,
según géneros teatrales y tiempos de representación: los más veteranos optaron
fundamentalmente por el drama; los más jóvenes por los musicales, primero, y
por la comedia costumbrista, después.
Todo el patrimonio teatral de Vera cuenta con actores,
actrices y directores de peso como Juan A. Lorenzo, Antonio Gallardo, Ramón
Flores, Paquita G. Carretero, Pedro Flores, Diego Moreno, Beatriz Rueda y la
docente Mari Carmen Morales Carmona que ha inspirado y dotado de alma a varias
promociones de Vera. Morales
fue Comisaria del 50 Aniversario de los Festivales de Arte. Recuerda a las
familias de su ciudad que crece y se transforma para que se detengan un poco y
recuerden a ciudadanos que han hecho mucho por el teatro. Ahí están con
personas que son eternas, pero que conviene no olvidar, como Enrique de Haro,
Antonio Galindo, Francisco Núñez y Diego Alonso. El reconocimiento sincero se
traslada a las familias de Antonio Morata; de José Antonio Ruiz; Fernando
Guisado; Lola de Haro; María Ridao; José Flores; Juan Garrido; Ezequiel
Navarrete; María Martínez; María Ruiz; Manuel Ruiz García; Manola Baraza,
Nicanor de Haro, Amalia Garrido, Paco Sánchez e Isa Mari Simón, entre otros.
Por supuesto, el compromiso de los padres y hermanos de Mari Carmen Morales,
licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Ya se sabe que
cualquier resumen por definición es injusto e ingrato. Pero, en esos pulsitos no
encontraremos a Morales Carmona, querida en su tierra porque sigue activa en
todo lo que tenga que ver con la cultura. Por el retrovisor, miramos la pasión por la
enseñanza de Juan Miguel Núñez Martín, maestro de escuela, corresponsal de La
Voz de Almería en Vera. Aventuró en su pregón del libro Feria de Vera 1969 lo
importante que sería el disfrutar del mejor teatro de la época. “La cultura hay
que mantenerla viva y actualizada; la de ayer, que hizo la historia; la de hoy,
que nos representa a nosotros mismos y la que se presiente y va hacia el
mañana. Por ello entendemos que los Festivales de España serán aquí, en nuestra
comarca, vehículo y forma para que la cultura y el arte vivan insertos en el
pueblo, es decir, para que sean populares”.
Vera tuvo la suerte de tener un
notario con sensibilidad por la cultura. José Lucas Fernández, natural de La
Gomera. Entabló amistad con Carlos Robles Piquer, en aquel tiempo director
general de Cultura Popular y Espectáculos, cuñado de Fraga Iribarne, clave para
que los Festivales de España fueran a Vera y no a distintas capitales de
provincia. Incluso hubo actos institucionales de hermanamiento entre La Gomera
y Vera, presididos por Robles Piquer que fue director general de RTVE y la
persona que inauguró el reemisor de TVE en el Paraje Natural de Sierra
Alhamilla y Los Baños de Sierra Alhamilla. Los festivales comenzaron con la
figura del acalde Manuel García del Águila y que consolidó José Salas Bolea
cuando llegó a la alcaldía en 1971, quien siempre apoyó con su talante
tranquilo a este periodista en los comienzos profesionales en el umbral de la
democracia. Llegaron nuevos tiempos y su talante de amistad permaneció.
Aparecieron en escena César Martín Cuadrado, sobrino de otro grande veratense
como el registrador de la propiedad Francisco Montoro, que junto a Juan Soler
de Cuevas del Almanzora y Simón Fuentes de Carboneras fueron los primeros
alcaldes democráticos a los que entrevisté. Hasta el punto que Salas y los
padres de mis amigos futbolistas, grandes, como Pepe Baraza y del exalcalde
Félix López, cuando desarrollaron la Asociación de la Tercera Edad, me
visitaban con un centenar de vecinos, al menos, un par de veces al año en mis
tiempos de director de Canal Sur Radio y Televisión. En 2011, se creó el Grupo
de Teatro de Mayores con Encarni Pérez Redondo y Joaquín Amat.
Mari Carmen Morales lamenta la desaparición del Teatro Cervantes de Vera con referencias desde 1888. Y como todas aguardamos el pregón del gran Pedro López Soler, otra memoria de Vera por sus más de 40 años como secretario municipal.
Las portadas de los tres periódicos de Almería
'Diez miradas': exposición fotográfica en Cabo de Gata
Los
fotógrafos y fotógrafas del reconocido Grupo fotográfico “Diez miradas” exponen
este mes en Cabo de Gata algunas de sus instantáneas en la muestra “Water No
Get Enemy”, que fue inaugurada el pasado martes y se exhibe en el Espacio
expositivo del Consultorio de salud.
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| Diez miradas en Cabo de Gata / Loa |
La
exposición recoge una selección de imágenes de los diez fotógrafos del
prestigioso grupo de fotografía “Diez miradas” en las que invitan al público a
descubrir la poesía que emerge del silencio del agua. Las fotografías expuestas
evocan emociones, sugieren preguntas y conducen al espectador a una reflexión
profunda sobre el significado esencial de la vida, haciendo del agua no sólo el
tema central, sino también una metáfora universal.
Diecisiete
fotografías (una pequeña selección del proyecto) componen esta magnífica
muestra, en la que los autores plasman, a través de sus distintas visiones
artísticas, la esencia del agua en la vida, a través de elementos y lugares
concretos, como piscinas, lagunas subterráneas, costas de mar o ríos y también
ramblas por su paso a lo largo de núcleos urbanos. En las imágenes hay vida,
pero también muerte, contaminación y transformación. Con esta exposición, los autores
recuerdan que, el agua, ese manto azul que cubre el planeta, no es solo un
recurso, es la esencia misma de la existencia, y depende en parte de nosotros
los humanos que siga su curso con naturalidad.
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| Cartel de la exposición / Loa |
El Grupo fotográfico «Diez miradas» está compuesto por los fotógrafos Xavier Ferrer Chust, Rubén García Felices, Ramón Siscart, Cristóbal Carretero Cassinello, Manel Quiros, Paz Vicente, Juan Carlos Gargiulo, Pablo Tarrero Segarra, Rui Morão y Joan Forteza, cada uno procedente de España, pero también de Portugal. Cabe destacar que en el grupo hay dos fotógrafos almerienses, Rubén y Cristóbal.
La exposición «Water No Get Enemy», que continúa su itinerario en territorio español (después de haber sido expuesta en 2025 en la ciudad de Manacor), podrá visitarse en Cabo de Gata hasta el 30 de septiembre, suponiendo esta una oportunidad única para conocer de cerca el trabajo cautivador de este grupo fotográfico y dialogar con la obra de los diez artistas. Nos encontramos, pues, ante una singular exposición que une la fuerza visual de la fotografía con la sutileza de la poesía y que incita a descubrir, a través de ella, la esencia y la grandeza del agua.
El Espacio expositivo del Consultorio Cabo de Gata se ubica en calle San Francisco sin número, en pleno corazón del barrio almeriense y turístico de Cabo de Gata. El horario de visita de la muestra, que destaca por la calidad de las obras, es de lunes a viernes de 8 a 15 horas.
Almería, con Ceuta y con España
Quiero dar las gracias a todos los almerienses que el pasado miércoles abarrotaron la Plaza Vieja y sus calles de acceso ofreciendo una respuesta ejemplar a la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para decir, sin rodeos y con el corazón en la mano, que Ceuta no está sola. Miles de almerienses de todas las edades, de todos los barrios de nuestra capital, desde la madurez y el compromiso, se sumaron a la concentración demostrando que la distancia geográfica no es obstáculo para la unidad nacional.
Ver a tantos almerienses unidos bajo una misma bandera, defendiendo la integridad de nuestra tierra, me llena de orgullo y refuerza mi convicción de que, cuando un territorio hermano sufre, el resto de España siente el mismo dolor y asume la misma responsabilidad. Lo que ha vivido Ceuta en las últimas semanas no es un suceso aislado, ni una crisis migratoria, ni una mera cuestión administrativa; es un desafío a nuestra soberanía y a la estabilidad de nuestras fronteras. Sin embargo, en medio de la incertidumbre y ante la incomprensible pasividad e inoperancia del Gobierno, en las calles y plazas de toda España hemos visto con claridad meridiana una verdad que nadie debería intentar cuestionar: la españolidad de Ceuta es indiscutible e innegociable.
Ceuta es España por historia, por derecho y, fundamentalmente, por la voluntad democrática de sus ciudadanos, quienes han forjado su identidad generación tras generación con un compromiso inquebrantable con la identidad colectiva de nuestro país. No hay ambigüedades posibles cuando hablamos de la integridad de nuestro territorio. La soberanía española sobre Ceuta y Melilla no es un tema de debate; es uno de los pilares sobre los que se asienta nuestra nación, una de las más antiguas de Europa. La presión que ha soportado la ciudad hermana no solo ha puesto a prueba sus recursos y servicios públicos, sino que ha interpelado a todo el Estado y a la Unión Europea.
La frontera de Ceuta es, al fin y al cabo, nuestra frontera común, el límite exterior de los valores de libertad, seguridad y Estado de Derecho que compartimos como europeos. Por ello, la respuesta no puede ser parcial ni tibia, y mucho menos exculpatoria de quien, según todos los indicios, ha sido responsable directo del ataque. La situación de los ceutíes demanda un compromiso más firme por parte del Gobierno, y una acción de Estado que dote a esta ciudad española de todos los medios necesarios para recuperar la normalidad y garantizar la seguridad de su población. Desde Almería, nuestro mensaje ha sido de absoluta lealtad con ellos. A los ceutíes, queremos decirles que su serenidad y su resistencia ante la adversidad son un ejemplo para todos los españoles.
Y una vez más, quiero trasladar a los profesionales que sostienen el difícil día a día en Ceuta –militares, fuerzas de seguridad, sanitarios, voluntarios y servidores públicos-, nuestro reconocimiento más sincero. La unidad es nuestra mayor fortaleza. Mientras existan ciudadanos como los miles que el pasado miércoles alzamos la voz en el corazón de Almería, Ceuta seguirá siendo, como siempre ha sido, un pedazo irrenunciable de España. Porque defender Ceuta no es solo proteger un territorio; es defender nuestra propia identidad, nuestra convivencia y el futuro que, juntos, hemos decidido construir. Ceuta somos todos.














