Las portadas de los tres periódicos de Almería
Cajamar abre oficina en Mairena del Aljarafe (Sevilla)
El artista visual favorecido
Hoy en día ser artista visual y poder mostrar tu arte al mundo y vivir de él es muy complicado porque combina inestabilidad económica, la presión de validación del mercado y una constante vulnerabilidad emocional. Es un camino bastante largo y sacrificado y por experiencia, es algo que sólo unos pocos privilegiados pueden lograr.
Vivimos en una época donde quizás cuesta mucho poder desarrollarnos plenamente como artistas y en el entorno artístico que nos rodea. No solo basta con hacer arte visual (ya sea pintura, fotografía, arquitectura, escultura o grabado) con un lenguaje propio, también se trata de poder venderlo, exhibirlo a otros, promocionarlo y difundirlo como Dios manda. La competencia entre artistas es gigante y la rivalidad negativa impide la cooperación; pero, sin duda alguna, lo más difícil para un artista visual es llegar a ser reconocido y que su legado artístico perdure en el tiempo, es decir, que no se pierda su obra a lo largo de los años, y una vez éste fallezca. Parece fácil, pero sólo algunos artistas preciados merecidamente consiguen que sus creaciones personales conlleven fama y dinero.
No obstante, y contradictoriamente, podemos encontrarnos en el panorama actual con otro tipo de artistas distintos a los anteriores, me refiero a los “artistas visuales favorecidos” (como así los denomino yo), que también lo logran. Y digo favorecidos porque crear arte con ciertos privilegios funciona como polo de atracción para otros que se vinculan con la cultura y que les favorecen el apoyo para todos sus proyectos. Estos artistas o autores agraciados suelen tener responsabilidades, cargos importantes y/o contactos directos con las instituciones culturales, ya sean locales o provinciales. ¿Qué significa esto? Lo significa todo: que pueden crear arte con total libertad y sin miedo alguno ya que tienen asegurada su difusión (por medio de bastas publicaciones en forma de libros, por ejemplo) dejando de esta manera legado y llegando a futuras generaciones. Es la abismal ventaja que tienen en comparación con el resto de artistas de la comunidad.
Tener un don artístico no es sinónimo de éxito, tener una entidad cultural que te respalde económicamente tus proyectos creativos de por vida sí que lo es. Y vaya que sí lo es. El patrocinio lo es todo prácticamente en este mundo artístico donde importa más con quién trabajas o te relacionas que lo que eres capaz de hacer. Los que nos dedicamos a esto sabemos que sin pasta ni apoyo real de las entidades culturales no hay motivación para crear, y si no creas no progresas. Si no progresas o te hundes psicológicamente o abandonas.
En resumidas cuentas, el “artista visual favorecido” es una realidad injusta que desangra los recursos económicos de las instituciones implicadas en beneficio de una insaciable persona que solo busca su propio favor artístico individual. Y es que, para algunos artistas, dejar legado es un “asunto de aventura favoritista, sin reglas”.
La cultura del 0,75
Dimitir tras dar 0,75 al
volante no tiene nada de "ejemplar", por mucho que la alcaldesa se
empeñara en venderlo así el pasado 25 de agosto. Es, simplemente, lo que toca.
Hay renuncias que exigen folios de explicaciones y otras que no necesitan ni
medio minuto; la de Diego Cruz pertenece a las segundas. Lo cazó la Policía
Nacional a la salida del ferial de Almería, conduciendo un coche oficial y
triplicando la tasa permitida. Se ha ido rápido y sin rechistar, algo que hoy
resulta raro en política, pero marcharse porque no te queda otra salida tampoco
te convierte en un héroe. Una cosa es la vía penal y otra muy distinta la ética
mínima para seguir sentándote en un sillón municipal.
Por el camino queda un detalle
casi berlanguiano: la Policía Nacional tuvo que llamar a la Local para hacer la
prueba porque la patrulla que lo interceptó no tenía el aparato homologado. Y el
etilómetro, que no entiende de concejalías,
hizo su trabajo. Pero la historia deja dos responsabilidades, no una. La
primera es conducir con esa tasa de alcohol; la segunda, usar el coche oficial
como si fuera de uno privado para irse a la Feria. Las Bases del Presupuesto
están para algo: el vehículo municipal es para trabajar, requiere un parte de
viaje y un conductor asignado. Sin eso, no es el coche de empresa del edil.
Con la dimisión se cierra el
expediente personal, pero no el político. Una renuncia se firma en dos minutos;
lo que hay detrás son tres años de gestión que merecen explicaciones. El Pleno
extraordinario del pasado miércoles era la plaza perfecta para pedir cuentas.
Se había convocado para tramitar la salida de Cruz y la entrada de su
sustituto, Sandro Soler. Era el momento de que la oposición fiscalizara. Sin
embargo, prefirieron callar y dejar correr el turno.
Ese silencio le regaló el
micrófono en bandeja a la portavoz del PP, Sacramento Sánchez, que aprovechó
para calificar la dimisión como un "ejercicio de coherencia frente al
error" y sacar pecho del trabajo de Cruz: más de 400 espectáculos y 500
artistas que, según ella, han colocado a Almería en el mapa del turismo y los
festivales.
Pero acoger festivales no es
lo mismo que tener una política cultural. Mucho de ese supuesto éxito depende
de la chequera y la logística pública -limpieza, policía, permisos, espacios o
subvención directa- puestas al servicio de promotores privados. En cuanto un promotor decide llevarse el
Dreambeach a Vélez-Málaga, como ha ocurrido este año, la ciudad
descubre de golpe que su gran escaparate no era suyo, sino de una empresa que
simplemente ha cambiado de sede. La pregunta que faltó fue cuánto le cuesta a
la ciudad cada uno de esos 400 espectáculos, qué contratos menores se han
firmado, qué convenios y a qué precio.
Lo mismo ocurre con el mantra
del "impacto en el comercio". Queda muy bien en las notas de prensa,
pero la realidad de la calle es otra. Un macroevento te llena los hoteles y las
terrazas más cercanas al recinto, pero deja el Centro Histórico completamente
desierto y con las persianas bajadas. Hay negocio, claro que sí, pero ni se
reparte por igual ni llega a toda la ciudad.
Pregunten en la calle de las
Tiendas, en las librerías, en las salas pequeñas que malviven once meses al año
esperando que alguien se acuerde de ellas. Allí el impacto no se mide en
pernoctaciones ni en pulseras de festival. Se mide en si pueden pagar el
alquiler de febrero. Y en febrero no hay Dreambeach.
Llenar el calendario de fechas
no equivale a cuidar la cultura local. Las cifras no aclaran cuántas compañías
almerienses han tenido trabajo real ni cuántos proyectos locales han tenido
continuidad. El Sr. Cruz terminó su gestión confundiendo programar con
producir. Es un modelo vistoso mientras duran los focos, pero desolador cuando
la música se apaga y el escenario se desmonta.
Ese era el debate que la
oposición debía haber forzado en el salón de plenos, en lugar de permitir que
el Gobierno municipal convirtiera el trámite en un acto de autoelogio. Para eso
esta la oposición: para proponer, fiscalizar, pedir expedientes y exigir
explicaciones.
Diego Cruz tuvo que dejar el cargo por culpa del alcoholímetro. El problema es que para medir la costumbre de sentirse por encima de las normas y del dinero público no hay ningún aparato homologado; para eso está la política.
Empieza el curso en Almería con importantes carencias de personal y recursos
USTEA-Almería denuncia que el
curso escolar comienza nuevamente con importantes carencias de personal y
recursos. En Andalucía, 1.118 docentes no se incorporarán a sus centros desde
el primer día de curso. De ellos, 182 corresponden a la provincia de Almería,
donde no llegarán hasta el 10 de septiembre en Primaria y muchos otros hasta el
15 en Secundaria, coincidiendo con la incorporación del alumnado. De estas 182
plazas, 60 son vacantes, es decir, puestos docentes que permanecen sin cubrir y
que, por tanto, no cuentan con el profesorado que debería haber ocupado su
puesto desde el 1 de septiembre. Para USTEA, esta situación es consecuencia de
la falta de previsión y organización de la Consejería, que no ha garantizado la
cobertura de estas plazas al inicio del curso. La situación afecta a centros
como el CEIP San Fernando de Adra, la Escuela Infantil Punta Sabinar de El
Ejido, el CEIP Juan Sebastián Elcano de San Isidro, el CEIP Camino de la Torre
de Viator, el CEIP San Indalecio de La Cañada o los CEIP Los Almendros y CEIP
Santa Isabel – Manuel Samper de la capital.
A estas carencias de personal
y recursos se suma ahora un nuevo ejemplo de falta de previsión y coordinación
por parte de la Administración: el despropósito generado el pasado martes con
la adjudicación de destinos del profesorado en Andalucía. La Junta de Andalucía
ha atribuido a un supuesto “error informático” la necesidad de repetir el
procedimiento, una decisión que ha obligado a realizar una nueva adjudicación.
Para USTEA, este nuevo episodio evidencia una vez más la improvisación de la
Administración y ha obligado a numerosas personas interinas a asumir
desplazamientos, reorganizar su vida personal y laboral e incluso buscar
alojamiento en destinos que, horas después, dejaron de ser los que inicialmente
se les habían adjudicado. Una situación que el sindicato considera
especialmente grave porque vuelve a situar al colectivo interino ante la
incertidumbre y la precariedad, “jugando una vez más con sus derechos, su
tiempo y su estabilidad”.
A esta falta de profesorado se
suma el problema de las ratios. Según los datos recabados por USTEA-Almería,
más del 80 % de los centros presenta al menos un aula que supera las ratios
legalmente establecidas: 25 alumnos en Infantil y Primaria, 30 en Secundaria y
35 en Bachillerato. Entre ellos, el sindicato señala el CEIP La Atalaya de
Níjar, el CEIP Nueva Almería-Rosalía Román, el CEIP Las Lomas de Roquetas de
Mar, CEIP Francisco Sainz Sanz de Aguadulce, IES Murgi de EL Ejido, CEIP Doctor Guirao Gea de Velez Rubio o el CEIP
Trina Rull de Olula del Rio, este último con un aula de primaria con 28 alumnos
y alumnas.
USTEA alerta, una vez más, de
la insuficiencia de recursos para la atención a la diversidad, una problemática
que se repite cada curso. Aunque la normativa establece que el profesorado
especialista no debería compartir más de dos centros, cada año, docentes
asignados inicialmente a un único centro son obligados a atender otros,
superando este límite. Es especialmente significativo en Audición y Lenguaje,
con algunos ejemplos en las zonas de Sorbas, Palomares, San Isidro y Níjar,
donde docentes deben atender tres o más centros, aunque son muchos más los
casos que se repiten por toda la provincia.
Respecto a la nueva normativa
de desburocratización publicada el 31 de agosto, USTEA considera que, pese a
que la Consejería, con el beneplácito de los sindicatos firmantes, entre los
que no se encuentra USTEA, la presenta como un gran avance, en la práctica no
supone una solución real a la burocracia que soporta el profesorado. Además, la
norma vuelve a olvidarse de los Centros de Educación Permanente y los Equipos
de Orientación Educativa, que también soportan una importante carga burocrática
y quedan nuevamente al margen de estas medidas. Para el sindicato, la verdadera
desburocratización pasa por reducir el horario lectivo, disminuir las ratios y
aumentar las plantillas, medidas que permitirían liberar tiempo para la tarea
educativa y mejorar las condiciones de trabajo del profesorado.
USTEA reclama asimismo un
acuerdo sectorial y la reforma de la Orden de 10 de junio de 2020 para acabar
con la precariedad y movilidad del profesorado interino, mediante medidas como
la zonificación territorial, la elección de una única provincia para vacantes,
mejoras en la conciliación, cobertura inmediata de sustituciones y estabilidad
para mayores de 55 años con cinco años de servicio.
Por último, USTEA denuncia las
deficientes infraestructuras educativas y las elevadas temperaturas que un año
más soportan alumnado y profesorado. La Ley de Bioclimatización de 2020 apenas
se ha aplicado, según el sindicato, en torno al 10 % de los centros de la
provincia, mientras el plan “Mejora tu centro” ha resultado insuficiente. A
ello se suma la falta de nuevos centros aprobados desde 2019, como el CEIP e
IES de Vega de Acá o el centro previsto en Los Molinos, que continúan a la
espera mientras los vecinos sufren desde hace años la falta de plazas
educativas.
USTEA exige a la Consejería una apuesta real por la educación pública: plantillas completas desde el primer día, menos ratios, más recursos para la inclusión, menor carga lectiva y centros con condiciones dignas para alumnado y profesorado.








