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Cajamar ve fortaleza en el campo almeriense

Antonio Fernández
Redactor-Jefe de La Voz de Almería


"Éste es el mejor informe de campaña que he presentado, y hace muchos años que hacemos este trabajo”, empezó diciendo David Uclés, responsable del Servicio de Estudios de Cajamar en la presentación del informe de la campaña 2012/2013 que ayer se escenificó en la Casa de Las Mariposas. Los vocablos más utilizados ayer para refirse a la última campaña hortofrutícola, tanto por Uclés como por el presidente de honor de Cajamar, Juan del Águila Molina, o por el director de Negocio Agroalimentario, Roberto García, fueron histórica, record o máximos.

Juan del Águila
Es el definitiva un resumen de un ejercicio que ha elevado aún más las grandes cifras de la agricultura de la provincia marcando máximos historicos en hectáreas de cultivo, en producción o en exportaciones, parámetros que han crecido sin excepción y que colocan muy alto el listón del campo almeriense.

Tan importante como los incrementos de producciones o ventas ha sido la contención del gasto, un dato que repite respecto al año pasado. Si en la 2011/2012 subieron un 0,4%, en la campaña siguiente la subida se quedaba en un 0,5%, mitigando así los problemas de rentabilidad de los agricultores. Con todo, preocupa y mucho la elevación de precios de la energía por lo que supone de arrastre para el coste de otros factores productivos.

Juan del Águila sostenía ayer en la presentación que la agricultura de Almería “está en plena forma” a la vista de los datos de la última campaña, pero también advirtió que “si caemos en la autocomplacencia, corremos el riesgo de permitir el agotamiento y en último extremo la decadencia de nuestro modelo”.

Naturalmente hay un capítulo de ‘cosas por hacer’ y entre ellas asegurar la disponibilidad de recursos hídricos, mejorar la productividad, avanzar en la cadena de valor de los productos y mejorar las estructuras comerciales. Y ahí, como siempre en los últimos años, se volvía la mirada a la necesidad de ganar dimensión para tener fuerza en los mercados de destino.

Pero sobre todas las cosas Cajamar destaca a las personas porque “las máquinas se pueden sustituir fácilmente, pero las personas no”.