Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión). Publicación no comercial.

Algarrobico y alcaldes: la chapuza humana

Antonio Ruiz de Elvira
Catedrático de Física Aplicada

Alcaldes de pueblos de Almería reclaman que se abra el Algarrobico, para ver si al conseguir esa apertura luego pueden seguir con su expoliación de la costa. Almería es hoy un desierto. Nunca tuvo mucha lluvia, pero desde hace unos 100 años tiene menos que antes. La causa es la deforestación feroz producto del descubrimiento de oro en las minas de Rodalquilar en 1890. Para la minería y el transporte a puerto del mineral se deforestó masivamente la provincia. Sin árboles que aporten unos gramos de agua al aire por evapotranspiración, y árboles que retengan el suelo frente a las avenidas de agua que caen de vez en cuando hasta en el Sahara, las tierras se desertizan. Almeria no es más rica hoy por unas minas que se agotaron hace tiempo. Almeria no va a ser mas rica mañana por abrir un hotel en la única zona aún semi-virgen de la costa española.

El turismo trae dinero, pero no crea riqueza, porque no es una economia productiva. Es una economía de gasto, y eso reparte un poco de dinero para trabajo de camareros, pero no genera riqueza. La riqueza de verdad es conseguir energía a manos llenas, sin pagar por el combustible. Y con la energía, diseñar productos que se puedan vender por su precio y calidad en todo el globo. Esa es la riqueza real, la que se reparte entre todos, la que genera estratos sociales abundantes y ricos, dueños de sus destinos, y no como en la chapuza española actual, mendigos de merkels y mercados, pordioseros de las obras de Quevedo, de Cervantes, de aquella España deslumbrada por la plata de América (¿por el turismo del norte?) que olvidó la idea del trabajo y del esfuerzo a cambio de la limosna de los demás. 

¿Que se persigue con esa petición de abrir el Algarrobico? No 'trabajo para el pueblo', que ese hotel produciría en una cantidad ridícula. Se pide seguir con el pelotazo: La idea española (cuando se arrasó Mexico y Perú) de un esfuerzo de dos años y riqueza para toda la vida (¿100 años?). La idea de ''Yo tengo un solar que no vendo, pero si se hacen hoteles, lo puedo vender por 10, 20, 100 millones''. Se quita el tapón a la especulación de la costa. Dinero sin esforzarse, dinero que se concentra en tres manos y se disipa cómo la plata del Potosí, como el oro de Rodalquilar. De nuevo, ¡otra chapuza como las de los demás gestores sociales de esta España nuestra!

La parroquia de Gabriel

Marcial Vázquez
Teleprensa

Es posible que en otros artículos haya hablado de la cultura política y la cultura cívica. Son dos conceptos muy importantes, y sobre todo determinantes para configurar la clase de democracia que disfruta una sociedad. Y digo disfruta y no padece porque la libertad política siempre se hizo para disfrutar como personas, y no para padecer como contribuyentes. Sin embargo es posible que esto último esté en cuestión debido a los tiempos tan convulsos que corren donde la lógica económica y social se ha puesto al servicio del interés político espurio que en Europa encarna Angela Merkel y en España practica el Partido Popular. Pero no hace falta irse a Berlín porque aquí en Almería tenemos un auténtico paradigma del resultado institucional de fomentar y cultivar una cultura política parroquial y de súbditos. Esta es la base para que el PP almeriense consiga hacer de la provincia un remanso de paz oceánica en medio de sus múltiples estafas, incompetencias e incoherencias varias. Del PSOE de Almería ya hablaré la semana que viene.

Hace pocas semanas me pasó algo totalmente verídico como aterrador. Estando yo en una sucursal bancaria, se puso en la mesa de al lado un maestro jubilado, con el fin de retirar su plan de pensiones para ayudar a su hijo. No sé a santo de qué, pero de repente dijo lo siguiente (aproximadamente): “Se necesitan más políticos como Gabriel, al que todos admiran, contra él no se atreve nadie, ahí los tiene bien puestos. Es una pena que no haya llegado más lejos porque él sabría sacarnos de esta”. Como yo he recibido una educación extraordinaria, gracias a la escuela pública, no me metí en dicha conversación ajena y seguí a lo mío. Pero evidentemente este suceso abría un espacio de reflexión personal y muy profunda: muy mal debemos de haber hecho las cosas como sociedad, como país, como provincia, para que alguien como Gabriel Amat sea el modelo soñado por un maestro. Aún recuerdo cuando en una de las homilías sectarias que daba antes, no sé si ahora, en la sede del PP de Roquetas, llegó a decir que él estaba en política perdiendo dinero. Y mientras, todos los oyentes asentían con la cabeza como si hubiesen presenciado la bajada del Espíritu Santo. Esta escena, desde luego, no es una anécdota, sino al revés: es la explicación.

Siempre he creído que la política para la sociedad debe de ser como la medicina para el ser humano. ¿Alguien se imagina discutir en la barra de un bar qué medicación darle a un enfermo? ¿O que alguien que a duras penas sabe leer y escribir se meta en un quirófano a operar? Pues esto es lo que pasa con ciertos políticos y con ciertas políticas. No es que apueste por una concepción elitista de la política, que en cierta medida ya existe, sino que es necesario ser competentes en aquello que uno haga en la vida. Y en política no digamos. Estamos donde estamos porque hemos sido gobernados no solamente por dictadores de bolsillo sino también, y sobre todo, por incompetentes descerebrados.

Precisamente ciertas actitudes no solamente son dañinas para la sociedad sino también para los propios compañeros de partido. En Vera, sin ir más lejos, la causa de la crisis popular ha sido el omnipotente Gabriel, porque la expulsada estaba hasta las narices de que Gabriel metiese sus narices, valga la redundancia, en los asuntos locales. Y claro, esta chica parece ser que aún no se había enterado que para todo el PP de Almería primero están los intereses de Arenas, después los de Gabriel y, si queda tiempo, los de Luis Rogelio. Y así ha acabado: en la calle, pero no sin sillón de concejala. Es posible que algún brazo ejecutor no tuviese en cuenta que el acta de concejal es propiedad personal y no del partido. Entiendo que esto sea confuso para quien concibe que los cargos y militantes del PP son propiedad suya.

Pero mientras, se proyecta la construcción de una nueva diputación-residencia, acabando con una de las residencias con más premios internacionales y más prestigio en nuestro país. Yo espero que la obra de la nueva sede no sea adjudicada a Hispano Almería. Y bueno, si se le adjudica, total, no pasará nada. Esta es la cultura política que hemos fomentado y que muchos se empeñan en petrificar. Volveremos a las tertulias de café para quejarnos de lo chorizos que son los políticos, la manada de hijos de puta que hay en los partidos y de inútiles en los cargos institucionales. Luego iremos a las urnas y votaremos al más honrado, al más preparado y al más transparente.

La teoría del colibrí

Pablo Requena
Periodista

No iban a subir impuestos, y no tardaron ni un mes en hacerlo. No iban a recortar en sanidad ni educación, y no hay telediario en el que no tengan su parcela las continuas protestas de profesores y sanitarios. El Gobierno de Rajoy iba a inspirar confianza, y la prima de riesgo está donde nadie pensó que llegaría y hasta el BCE pone en duda su gestión en la crisis de Bankia. Y luego están los malditos recortes, de los que no se salvan ni los soldados que tienen que pagarse el rancho, ni los funcionarios a los que les reducen sus salarios, ni las partidas presupuestarias de los pilares de acción de cualquier gobierno: sanidad, educación, obras públicas e I+D+I. Aunque, ciertamente, sí que hay quien se salva de estos recortes (“ajustes”, si quien se refiere a ellos es algún pepero o socialista andaluz). Porque a ningún dirigente de ningún partido se le ha ocurrido bajar el sueldo, por ley, de cualquier cargo político (concejales, parlamentarios autonómicos, diputados provinciales y nacionales, altos cargos de empresas públicas, etc.), y si hay uno que cobra 4.000 euros más dietas, se le eliminen las dietas y se le ponga el sueldo a 2.000, que seguirá siendo un salario más elevado que la inmensa mayoría de los ciudadanos, incluso los que están cien veces más preparados que los que nos gestionan. Y que si hay que unificar ayuntamientos en pequeñas poblaciones, o incluso si hay que eliminar las diputaciones provinciales, o las mancomunidades de municipios, o que las autonomías devuelvan determinadas competencias al Estado, que a nadie le tiemble el pulso ni se le caigan los anillos, porque tampoco se les han caido para quitar de un plumazo 10.000 millones de euros para sanidad y educación. Que den ejemplo ellos primero, que para eso cobran de aquellos a los que recortan hasta la respiración.

Habrá quien crea que lo que estoy pidiendo es aquello que algunos denominan como “el chocolate del loro”. Pero si, como un medio local publicaba recientemente, la Junta se ahorrará -sólo en la provincia de Almería- alrededor de un millón de euros con la reducción de sus delegados provinciales, ahora extrapolen ese dato con lo que se podría ahorrar reduciendo salarios a los cargos públicos, o simplemente disminuyendo su número. Eso por no entrar en el colosal y costoso parque móvil de la Junta de Andalucía o de algunos ayuntamientos supuestamente endeudados hasta las cejas, o de las líneas de teléfono y tarjetas de crédito a cargo del contribuyente. Para pedirnos a los ciudadanos que nos apretemos el cinturón, primero hay que aplicarse el cuento.

El colibrí es, por su forma de volar, una de las aves que más energía consume a lo largo del día, razón por la cual su alimentación está compuesta principalmente de néctares ricos en azúcar, así como pequeños insectos, y se le considera uno de los animales más voraces del mundo. Propongo, desde este humilde rincón, que cambiemos esa vieja expresión del chocolate del loro -animal bastante manso, dicho sea de paso- por el chocolate del colibrí, y si de paso reducimos el gasto en el mencionado cacao, ya podemos empezar a entendernos.

El PP y el PSOE quieren El Algarrobico

Agustín Rivera
Periodista

El martes por la noche se pusieron de acuerdo en aprobar el proyecto turístico junto a la playa virgen de Valdevaqueros (Tarifa). Ahora, otra vez el PSOE y PP quieren resucitar el ladrillo del hotel Algarrobico de Carboneras (Almería), un mastodonte de 21 plantas (hay construidas 14) que se ha convertido en el icono absoluto de la destrucción de la costa mediterránea.

Una Providencia del Tribunal Supremo de Justicia de Andalucía de este mes de marzo no deja lugar a dudas. El edificio viola la Ley de Costa al invadir la zona de servidumbre. El TSJA ha anulado el nivel de protección ambiental dado por la Junta de Andalucía en 2008 al paraje del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería), en el que se proyectaba la macrourbanización "Marinas de Aguamarga" con 350 viviendas en parcelas de uso residencial y un hotel con 300 habitaciones.

El secretario general del PP de Almería, Javier Aureliano García, no está dispuesto a acatar el dictamen del Supremo andaluz. “Hay que buscar las formas necesarias para que se convierta en un hotel legal y abrir las puertas”. A su juicio, sería una “aberración” demoler el establecimiento, ejecutado a más del 90% por la promotora Azata del Sol, en lugar de ponerlo en marcha para crear "más de 300 puestos de trabajo”.

Los alcaldes de los 14 municipios de la Mancomunidad del Levante de Almería han respaldado por unanimidad una moción del Ayuntamiento de Carboneras (Gicar-PP) para abrir el hotel. Para ello, defienden su “legalidad incuestionable” y que podría ser refrendada por los regidores de otros municipios almerienses. José García, alcalde socialista de la localidad almeriense de Albox, tachó de “equivocación” que una vez que está levantado todo el edificio y hecha toda la infraestructura “no provoca contaminación paisajística alguna”.

Un Algarrobico “cada 500 metros”
El alcalde de Arboleas, Cristóbal García (PA), también defiende la apertura del Algarrobico. “La gente trabajadora de aquí preferiría trabajar de camareros en la costa de Almería antes que en Mallorca. Si por mí fuera, prohibiría la construcción horizontal en costa, pero levantaría un Algarrobico cada 500 metros”, destacó García.

Jaime del Val, portavoz de la asociación Salvemos Mojácar, calificó de “gran estafa” las declaraciones de los alcaldes de la zona. “Hay 13 sentencias en contra y hemos logrado controlar la planificación urbanística del Cabo de Gata. No podrán hacer nada, no hay viabilidad posible para construir; es una barbaridad ilegal”, destacó Del Val en declaraciones a El Confidencial.

El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Luis Planas, asegura que el hotel El Algarrobico es "un desastre medioambiental". Y añadió: “Administrativamente es inviable y me gustaría que no fuera motivo de polémica entre partidos políticos", indicó Planas, tras explicar que la imagen que este proyecto tiene en el exterior es "muy dañina" para el turismo y el medio ambiente andaluz.

Del Val no confía en las palabras de la Junta de Andalucía. Y a los hechos se remite. “Dicen una cosa y luego hacen otra. Sólo se quieren hacer una foto y luego intentan que abrir el hotel aunque digan lo contrario en público”, remata a este diario el responsable ecologista. Salvemos Mojácar ya mostró su “indignación” ante la nueva “campaña de mentiras y engaños” de la Junta de Andalucía, que, con el Gobierno central está anunciando medidas que solo se adoptarán pasados al menos 6 u 8 años, cuando se llegue a una sentencia firme en el Tribunal Supremo, proceso que está siendo dilatado por lo pleitos que la propia junta de Andalucía, junto a la promotora Azata y el ayuntamiento de Carboneras tienen interpuestos en defensa del hotel.
(El Confidencial)

Cultura e incultura cinematográficas

Miguel Ángel Blanco Martín
Periodista
Asociación de Escritores y Críticos de Cine de Andalucía

Imaginen que se organiza una encuesta para situar las doscientas mejores novelas de la historia, por ejemplo, y Don Quijote de la Mancha, de Miguel Cervantes, aparece de milagro en el montón, y lo mismo con León Tolstoy, Dostoyevski, Thomas Mann, William Faulkner, Kafka, Balzac, Stendhal, Dickens, Máximo Gorki... por citar algunos ejemplos históricos de novelistas relevantes. O si nos referimos al mundo teatral, y Shakespeare, Lope de Vega, Calderón, Chejov... no aparecen. Y se ignora a los clásicos de la tragedia griega: Esquilo, Sófocles, Eurípides... Pues esto es lo que ha hecho con el cine la revista Cinemanía para conmemorar el número 200: “Las 200 mejores películas de todos los tiempos. La lista definitiva elegida por nuestros lectores y otros 200 ilustres cinemaníacos”.

Según Cinemanía, las diez mejores películas de todos los tiempos, en una lista de 200, por este orden, son: El Padrino, de Francis Ford Coppola; El caballero oscuro, de Christopher Nolan; Pulp Fiction, de Quentin Tarantino; El retorno del Rey, de Peter Jackson; El Padrino II, de Francis Ford Coppola; El imperio contraataca, de Irvin Kershner; Casablanca, de Michael Curtiz; La lista de Schindler, de Steven Spielberg; El club de la lucha, de David Fincher, y Cadena perpetua, de Frank Darabont. Y me quedo pasmado.

En principio, no sorprende la presencia de las dos películas de Ford Coppola. Personalmente pienso que El Padrino II es la mejor de la trilogía de este cineasta estadounidense. Alguien podrá discrepar que sea la mejor película de la historia del cine, pero todos los historiadores del cine, cinéfilos y estudiosos del cine coinciden en lo magistral de esta filmografía y su gran influencia. De las demás película no se puede discutir que son buenas películas, pero situar El caballero oscuro, sobre el superhéroe Batman,  por ejemplo, como la segunda mejor película de todos los tiempos es un auténtico disparate. Y no digamos, lo de El imperio contraataca o El club de la lucha. ¿Es que se han vuelto gilipollas?

La lista de las 200 no tiene desperdicio. Por ejemplo, Sed de mal, de Orson Welles, ha entrado en la lista por los pelos, aparece en el puesto 200, y Ciudadano Kane, también de Orson Welles (considerada durante décadas la número uno, para la crítica internacional), aparece en el puesto 23. Las películas de Harry Potter y de la saga de El Señor de los anillos arrasan. Y también están las de animación: Toy Store (la I y la III), Up y El Rey León. Increíble. Por lo que se ve el soporte del cómic está en gran parte de los votantes.

Eso sí, nombres importantes del cine están, aunque deberían estar mejor valorados, algunos con una sola película de su filmografía y otros con varias: Dreyer (con solo una película, La palabra, en el puesto 141), Charles Chaplin (Luces de la ciudad, 114), Buster Keaton (El maquinista de la General, 197), Murnau (Amanecer, 128), Fritz Lang (Metrópolis, 127), Ernst Lubitsch (Ser o no ser, 150), François Truffaut (Los cuatrocientos golpes, 124), Kurosawa (Los siete samurais, 118), John Ford (Centauros del desierto, 72), pero es imperdonable la ausencia de La diligencia), Billy Wilder (El crepúsculo de los dioses, 55), William Wyler,  Frank Capra, Carol Reed (El tercer hombre, 120), Stanley Kubrick (el cineasta con más películas en la lista, siete), Charles Laughton (La noche del cazador, 154), David Lean (Lawrence de Arabia, 167), Alfred Hitchcock (Vértigo, 41), Terence Malik, Howard Hawks, Vittorio de Sicca (Ladrón de bicicletas, 196), Robert Mulligan (Matar a un ruiseñor, 71), Stanley Donen, Blake Edwards, Ridley Scott (Blade Runner, 16), Sergio Leone, Woody Allen, Martin Scorsese, Roman Polanski, etc.

Las ausencias son muy importantes. Es escandaloso que no aparezca en la lista el cine ruso de Eisenstein (El acorazado Potemkin), Pudovkin (La madre), “Andrei Tarkovski (Solaris), Dziga.Vertov; Eric Von Stroheim, ignorado; el cine nórdico de Ingmar Bergman (Fresas salvajes o El séptimo sello); ausencia de un cineasta japonés clave: Mizogouchi, o Kaneto Shindo (La isla desnuda); nada del cine italiano, ninguna presencia del neorrealismo,  salvo Vittorio de Sicca (ausencia de Fellini, Rossellini, Rossi, Visconti, Antonioni). Ausencias sorprendentes del cine francés: Renoir, Bresson, Jean Vigo, Marcel Carné, René Claire, Jean-Luc Godard, Resnais, Jean-Pierre Melville, Claude Chabrol, Éric Rohmer, Jacques Tati. La lista ignora la importancia de La nouvelle vague. Otras ausencias: Harold Lloyd, Fred Zinnemann (Solo ante el peligro), John Huston, Elia Kazan, Frank Perry, etc. Y así una lista casi interminable.

Por parte española, están en la lista: Buñuel (Viridiana y El ángel exterminador), Berlanga (El verdugo y Plácido), Amenábar (Tesis), Almodóvar (Todo sobre mi madre, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Volver), José Luis Cuerda (Amanece que no es poco), Mario Camus (Los santos inocentes) y, para alucinación, la presencia de Balagueró (Rec). Pero ninguna mención a Víctor Erice, Basilio Martín Patino, Bardem, Carlos Saura.

Carlos Montañés, director de la revista, explica las razones: “Nos gustan las listas. Nos encantan las listas. Nos vuelven locos las listas”. Efectivamente, se han vuelto locos o son ignorantes, suficiente para comprender la orientación de comercialidad y espectáculo de la lista. Eso sí, para justificar, desde el “derecho al pataleo”, informa que los expertos de Cinemanía han votado como mejores películas, de todos los tiempos: Blade Runner (Ridley Scout), Apocalipsis now (Ford Coppola), Pulp Fiction (Quentin Tarantino), Viaje a Darjeeling (Wes Anderson) y El imperio contraataca (Irvin Kershner). Otro disparate. Imagino que Carlos Boyero, crítico de El País, la misma empresa que la revista, se habrá quedado pasmado con el alarde de esta lista. ¡Ay, si Ángel Fernández Santos (1934-2004), una de las grandes referencias de la crítica cinematográfica española,  levantara la cabeza!

En fin, que, la lista de Cinemanía es un despropósito. Una prueba de que la ignorancia cinematográfica es mayor de lo esperado. Y eso es para preocuparse. Y mucho, por lo que refleja de la realidad cultural de nuestro país.

En caso de incendio

Rafael M. Martos
Director de Noticias de Almería

No cabe la menor duda que el diputado socialista Rogelio Mena está haciendo lo posible por ganarse el favor de los votantes albojenses que ya le eligieron concejal en la lista de José García, y es que desde que entró en la Diputación sólo y exclusivamente habla de los bomberos de Albox. No, no está mal que se preocupe de ellos, pero tal vez sería bueno que asumiera que en su puesto representa como mínimo al partido judicial por el que su partido le designo representante, y visto de modo más amplio, debería interesarse por toda la provincia.

La verdad es que lo de los bomberos de Albox da para mucho, pero de lo que aún no me he enterado es del nombre, apellidos y filiación política del lince que decidió poner un parque de bomberos en este municipio. Hace falta ser poco avezado como alcalde para asumir poner unos terrenos y costear la construcción de estas instalaciones que no son precisamente baratas, y además, asumir como plantilla propia un equipo de bomberos; y es que aunque la Junta de Andalucía te ponga unos camiones, comprometes unos gastos fijos muy elevados, desde las nóminas hasta el mantenimiento y renovación de equipos. Hemos de entender que quien tuvo esta brillante idea debió pensar únicamente en Albox, ya que de lo contrario habría parecido sensato negociar con el resto de pueblos, con la Diputación y con la Junta, y en caso de no haber acuerdo, no hacer nada.

Ahora la situación es que el alcalde y el diputado dicen prestan un servicio gratuito a los comarca, pero hay quienes tienen factura por servicio prestado, pero hasta tanto el primer edil albojense no haga pública la contabilidad del parque de bomberos no sabremos quién dice la verdad. Es más, resulta como mínimo sorprendente que Albox facturara por el trabajo de sus bomberos y a la vez recibiera una subvención de la Diputación por prestar ese servicio. Aceptando que ambas cosas fueran compatibles, debería estar aclarado, como aclarado el papel de los propios ayuntamientos y de los particulares que recurren a éstos.

Para liarlo un poco más tenemos el tema de la subvención, esa que la Diputación daba a Albox para este fin, pero que José Añez como presidente de la institución le retiró con el silencio cómplice del PSOE en aquel momento. Añez, del Partido de Almería, buscaba doblegar al alcalde albojense que en aquellas fechas era del PP, y eso, a los socialistas no les pareció mal. Y siguieron callando los socialistas cuando Juan Carlos Usero llegó a la presidencia de la Diputación y no recuperó la subvención, pero es que era también del PSOE.

Con la llegada del PP al gobierno de la institución provincial, y con un diputado socialista del Ayuntamiento de Albox en el salón plenario, no hay convocatoria en la que el parque de bomberos no tenga hueco en la reivindicación. Lo sensato es cerrar el parque de bomberos de Albox porque es un foco de inseguridad. Es lo sensato porque de tres camiones con que empezaron ya les queda nada más que uno que tiene más de 23 años, que no pasa de los 40 kilómetros por hora, al que no le funcionan bien ni la bomba de achique ni la de expulsión del agua, con bombonas de oxígeno que seguramente son hasta tóxicas para la salud... eso sí, la Junta de Andalucía ha venido mirando para otro lado ante esta situación. ¿No hay una inspección de seguridad de higiene en el trabajo?

Lo que no parece razonable es que si la Diputación ha venido pagando una subvención y los ayuntamientos -dejémoslo en "algunos"- facturas por el servicio, ahora el Ayuntamiento que por su cuenta y riesgo decidió montar el parque de bomberos, pretenda conseguir algún tipo de contraprestación por sus instalaciones, cuando no están en el lugar óptimo -según los informes técnicos- desde el punto de vista geográfico, y por tanto no son necesarias a priori, o que pretenda poner sobre la mesa los equipos que aporta cuando son material de desguace.

Igual que lo sensato es cerrar el parque de Albox, lo sensato es no pensar en Albox a la hora de constituir el consorcio comarcal. Y ese consorcio parece lógico que se haya creado en las mismas condiciones que los otros consorcios en los que está la Diputación, y parece lógico que se haga el parque en el lugar idóneo para todos, que cuente con los profesionales que se estime oportuno, con los equipos que pueda costear... y si el alcalde de Albox quiere seguir con su docena de bomberos, con lo que le quede de camión... pues él sabrá qué le sale más a cuenta.

No es cuestión de qué se decía antes y qué se dice ahora, de si se acordó una cosa u otra, de si eran un borrador o eran unos estatutos definitivos... se trata únicamente de hacer lo que más lógico para el beneficio de la inmensa mayoría. Y el que quiera un parque para él solo, que haga como el Ayuntamiento de Almería, que se lo pague él solito.

Derribos Rodríguez-Comendador

Juan Carlos Usero
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Este primer año de la mal llamada gestión del PP en el Ayuntamiento de Almería, que se cumplirá el 11 de junio, ha sido el más destructivo que se recuerda en Almería. Utilizo ese adjetivo a propósito porque me remito a los hechos. El alcalde ha creado otra empresa, denominada “Derribos Rodríguez”, para echar abajo, por fin, el 18 de Julio y convertirlo en una explanada, derribar el edificio municipal de la calle Magistral Domínguez, ahora convertido en un solar tropical, y eliminar unas pocas casas del Barrio Alto para que sus propietarios, promotores urbanísticos y no vecinos tengan nuevo suelo disponible. “Derribos Rodríguez” se entretiene ahora en levantar calles del centro a falta de algo mejor que hacer. Los barrios tienen que seguir esperando a tiempos mejores.

El PP ha destruido también algo tan intangible como es la ilusión del ciudadano, de miles de ciudadanos que veían en el soterramiento del tren una garantía de futuro, de empleo y de modernidad en nuestros equipamientos. Años de consenso y de debate público metidos en un cajón por no sabemos cuántos años. Parece que ya se han acabado las reivindicaciones a Madrid, la exigencia de inversiones inmediatas y del cumplimiento de los plazos. Ahora ya no escuchamos la cantinela del agravio que Almería ha padecido en los últimos ocho años como la ciudad española más ignorada por el gobierno.

Lo que sí ha construido el Alcalde ha sido un enredo judicial a cuenta de la Ciudad Digital y de la concesión de aparcamientos públicos a una empresa que ya sabíamos que era insolvente. Se acabó el tiempo del ladrillo y empieza el de los abogados. Lo malo de esto, además de la ineficacia que refleja, es que el Ayuntamiento y su pregonada estabilidad presupuestaria están en la cuerda floja.

Desde la oposición permanente a la Junta de Andalucía, el gobierno del PP de nuestra ciudad se limita a ejecutar la partitura que Rajoy ha mandado a todos los ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Ahora toca apretar el bolsillo del ciudadano con un incremento de la presión fiscal que asfixia a miles de familias. Y por si fuera poco, ahí tenemos el nuevo ORA, concebido para beneficiar a una empresa y complicar la vida de barrios enteros.

Todo lo nuevo que tiene nuestra ciudad ha sido posible por el compromiso político y económico de la Junta de Andalucía y del anterior gobierno de la Nación dirigido por el PSOE. Esperamos ver algún día la apertura del Mercado Central rehabilitado y la puesta en marcha de la Escuela de Música, a la que llaman municipal aunque va a tener gestión privada. Del funcionamiento del Cuartel de la Policía Local, fruto de un cuestionable convenio urbanístico, sabemos poca cosa.

Esta semana hemos sabido que Renfe nos cede el uso de la Estación. Hemos de creer la palabra del Alcalde porque no hay ningún papel que lo corrobore. También hemos oído que se van a regenerar las playas de Costacabana y El Toyo, pero eso está por ver. Me parece que lo último que ya le queda por destruir al PP en la ciudad es la confianza de los ciudadanos en un gobierno local insensible, ineficaz y muy distante de las preocupaciones verdaderas de los almerienses.

El Algarrobico como emblema ecologista

Agustín de J. Muñoz Soler
Comentarista político

El grupo ecologista Mojácar se Mueve ha arremetido contra el alcalde de Carboneras por promover la legalización del hotel El Algarrobico sin reparar que hace un año defendía su derribo sin que ningún grupo ecologista le aplaudiera. Archiconocida es mi posición respecto al hotel El Algarrobico, respecto del que vengo sosteniendo en la soledad, sin temor a ser desmentido, que su controversia viene motivada por estrictos intereses políticos. El Algarrobico se había convertido hasta hace un año en un arma política arrojadiza contra el PSOE por parte del PP, y en estos momentos es el PP-A el principal aval que tiene el hotel para abrirlo.

En mi opinión existen razones contundentes para su puesta en funcionamiento como magno centro hostelero. A estas alturas resulta la inviabilidad de retroceder a su estado original por razones económicas y por la revitalización social y económica que supone para el municipio, que aumentaría de completarse el proyecto inicial y que hoy parece fuera de lugar.

El respeto siempre ha sido un valor destacado en mi escala, del mismo modo que la coherencia. Digo esto porque el movimiento ecologista no es una plataforma para dar cumplida respuesta a las ambiciones personales en las que parecen haber derivado algunos grupos ecologistas. Por tanto no solo el respeto sino mi admiración por la persona cuyo comportamiento está inspirado en la filosofía ecologista, pero mi más severa crítica para quien utiliza al movimiento ecologista desde cualquier formación de esta índole como plataforma de promoción personal. Y en este sentido me llama poderosamente la atención que el movimiento ecologista se haya fijado en el hotel El Algarrobico hasta convertirlo en emblema ecologista y se haya olvidado de auténticas atrocidades urbanísticas en la zona, empezando por la construcción del macroproyecto urbanístico en el entorno de la Iglesia Parroquial de Mojácar, que ha contado con las mismas bendiciones legales que El Algarrobico por parte del Ayuntamiento en que se haya enclavado y de la Junta de Andalucía, pero sobre el que un sepulcral y sospechoso silencio lo envuelve para regocijo del PP-A.
En contraposición, al hotel El Algarrobico, el macroproyecto urbanístico en el entorno de la iglesia Parroquial de Mojácar limita todo desarrollo social y económico local y puede ser catalogado, sin pecar por exceso, de atentado contra la Historia de Mojácar y la peculiaridad urbanística de Andalucía por lo que bien merecería ser catalogado el casco urbano en el que se ubica como de interés cultural mundial del mismo modo que se hizo con El Albaizín en Granada.

No tengo constancia de que ningún grupo ecologista de los muchos que ronronean por el Levante almeriense haya criticado con la misma perseverancia y acritud esta macrourbanización urbanística en la cúspide de la colina en que se ubica el casco urbano de Mojácar. Bien es cierto que en el período inicial de su tramitación se alzaron voces constituyendo una Plataforma Vecinal que convocó una concentración con cierto éxito, pero desde entonces nada se ha vuelto a saber de ella. Además, la controvertida alcaldesa, del PP por ende, resultó relegida por amplia  mayoría absoluta y es lo que ha servido de excusa para justificar el intolerable y tupido velo sobre este complejo urbanístico cuyo presupuesto inicial ha sido ampliado recientemente sin mayores inconvenientes para regocijo de sus promotores.

Regodearse en El Algarrobico e ignorar el casco urbano de Mojácar me supone un nauseabundo ejercicio de cinismo político, totalmente compatible con la sociedad sin valores en la que nos hallamos inmersos y la profunda crisis moral que la sostiene. No llego a entender la pasión por el hotel El Algarrobico cuya puesta en funcionamiento puede, a buen seguro, solucionar el modo de vida de los carboneros y las carboneras, y se mire para otro lado cuando el complejo urbanístico de  Mojácar supone la ruptura de la sintonía de su casco urbano que es el principal atractivo turístico del Levante Almeriense y sin parangón en la geografía peninsular.

Expulsión en el PP de Vera

Teleprensa
Editorial

Pocas explicaciones ha dado el Partido Popular sobre la expulsión de una concejala en Vera, municipio en el que precisamente no está sobrado de ediles. Algo muy gordo ha tenido que ser para que prescinda de un sillón en un Pleno donde sólo saca un escaño de diferencia con respecto al Partido Andalucista. Las fuerzas además han quedado un poquito más diseminadas con dos concejales socialistas, un tercero en el Grupo de No Adscritos -esto mismo ya lo vivió hace unos meses el PA- y una incógnita sobre lo que hará la concejala sin cartera, a la que a nadie extrañaría que ya estuvieran echando los tejos otras fuerzas políticas.

Francisca Caparrós, concejala destituída
Y precisamente por eso, porque puede perder las riendas del gobierno de forma irremediable es por lo que nadie se cree que una “dejación de funciones” que viene a ser algo así como “no dar un palo al agua”, algo que es muy propio en la clase política, no parece razón suficiente para correr tantos riesgos. No obstante, las frases “no se van a aceptar presiones de nadie” o el desaprobar “la forma y el fondo” de como hacía las cosas la concejala pueden llevar más carga de la aparente.

Claro que a no tardar mucho, es más que probable que conozcamos otra versión de lo sucedido y entonces también parece previsible que las razones sean de más calado. Estaremos atentos.

Pena de muerte a la Estación de Ferrocarril

Pedro Mena Enciso
Profesor de Historia

Desde esta tribuna pretendemos efectuar una llamada de socorro con el objetivo de salvaguardar nuestra bella Estación del Tren, una de las más hermosas de España. Pues bien, queridos almerienses, este singular edificio, que constituye el máximo ejemplo, junto con el Cable Inglés y el Mercado Central, de la arquitectura del hierro, se está cayendo. La causa de su continuo deterioro hay que buscarla en el  habitual bloqueo psíquico de los responsables públicos a la hora de abordar cualquier cuestión relacionada con el Patrimonio, sobre todo, ferroviario. Por otra parte, la magnífica Estación del Tren sigue cerrada desde que, en el año 2000, la empresa titular, Renfe, cambió el uso del edificio dándole el grado de explotación comercial.

El hecho evidente es que todos los habitantes de esta ciudad nos sentimos orgullosos de este extraordinario monumento inaugurado en 1895 y ejemplo de esa brillante arquitectura del hierro y el cristal. Cuando la contemplo, me doy cuenta de la bella combinación entre materiales tradicionales (piedra, ladrillo y cerámica) y los ya mencionados propios del mundo moderno producto de la Revolución Industrial. Forma una majestuosa vidriera sustentada por una estructura metálica que tiene en su pórtico una elegante marquesina. A cualquier persona le resulta increíble que lleve más de 12 años cerrada, abandonada y despreciada por las distintas Administraciones, máxime cuando durante más de un siglo este estético edificio ha sido protagonista y testigo de los cambios y transformaciones de la sociedad almeriense y, lo que es más importante, ha pasado a formar parte del Patrimonio colectivo de la ciudad. Desde Asafal (Asociación de Amigos del Ferrocarril de Almería) proponemos, desde hace más de una década, que este monumento ferroviario sea el lugar ideal para albergar un Museo del Ferrocarril y la Minería que recoja toda la riqueza de nuestra provincia.

Cuando hace varios días repasaba la prensa diaria y descubría que el expediente para proteger el edificio de la Estación se abrió en abril de 1985 y 27 años después todavía no se ha declarado BIC, creí estar soñando y volví a releer para asombrarme definitivamente al comprobar que no está catalogado como Monumento Histórico Artístico. Uno ya va comprendiendo por qué nuestra magnífica Estación ha sido ignorada y abandonada a su suerte. Además, si nos fijamos un poco, veremos ladrillos deshechos por la humedad, la cubierta del vestíbulo tiene goteras, la madera de la marquesina del andén está medio podrida y las distintas dependencias no reciben el más mínimo cuidado. Su aspecto general es, pues, lamentable y resulta incomprensible que un edificio de tan reconocida belleza y gran valor cultural pueda quedar sumido en el espacio vacío del olvido. Ni la Consejería de Cultura ni el Ministerio se han preocupado por el tema durante casi tres décadas y  “el uno por el otro, la casa sin barrer”.

Los ciudadanos debemos presionar sin pausa para que nuestra antigua Estación de Renfe se convierta en un punto de referencia tanto para los almerienses como para el turismo. Es curioso contemplar que ni es BIC ni se puede visitar. Precisamente hablando de BIC, ¿recuerdan ustedes aquellos bolígrafos del mismo nombre? El ejemplo nos sirve para reflexionar en el sentido de que, a los BIC, al llegar a Almería se les ha gastado ya toda la tinta y no escriben ni una línea. Da vergüenza, pues no limpian ni siquiera los cristales de la fachada de nuestra Estación. ¿Qué tiene que suceder para que las instituciones almerienses asuman su responsabilidad y pongan a salvo esta emblemática construcción, patrimonio de todos?  Así pues, desde este foro, hago una llamada a los ciudadanos para manifestarnos por este bello monumento ferroviario, símbolo de la ciudad y testigo de tantos sucesos históricos. Queremos que no siga cerrado al uso público, semioculto, vacío, sin uso y con un futuro incierto. Como el Soterramiento, el Tren de Cercanías, el Tranvía… y tantos otros asuntos, la cuestión de la Estación del Tren se está convirtiendo en un problema que nadie quiere o a nadie le interesa resolver.

El nuevo coche del Ayuntamiento de Macael

Manuel Sánchez
Presidente del PP de Macael

N. de la R.: El PSOE de Macael ha mostrado su extrañeza por la decisión del Ayuntamiento de comprar un nuevo coche “para el alcalde”, precisamente en una época en la que muchos trabajadores municipales no pueden cobrar sus nóminas con normalidad. El Presidente del PP local responde a los socialistas.

El Partido Popular de Macael quiere recordar al PSOE que el anterior alcalde, Juan Pastor Molina, compró dos coches en renting, uno para él y otro para Montes y Canteras, que endeudaron al pueblo más de lo que estaba. Solamente el coche de Juan Pastor le costaba a los macaeleros la no desdeñable cantidad de 724,69 euros mensuales, una cantidad que a veces pagaba y otras no. Estos impagos, y la devolución  de los vehículos tarde y en mal estado, llevaron a la empresa responsable a denunciar al Ayuntamiento de Macael ante el Juzgado de Purchena. Dicho Juzgado condenó al Ayuntamiento a pagar 57.449,54 euros, que, sumados a lo pagado antes de la devolución, hacen un total de 116.934,98 euros, una cantidad que  todavía está pagando el pueblo de Macael por la nefasta gestión llevada a cabo por el Partido Socialista.

Ahora el PSOE critica que el Ayuntamiento haya comprado un vehículo de uso interno para alcalde, concejales y técnicos. La corta memoria de los socialistas les hace olvidar que, debido al renting, los anteriores vehículos han sido devueltos y por lo tanto han dejado al Ayuntamiento únicamente con un Seat Toledo  de trece años que  no está en condiciones para viajar y con una deuda de 57.449,54 euros.

Debido a esta situación, tanto alcalde como concejales se han visto obligados a realizar los viajes de trabajo en sus vehículos particulares, llegando a alcanzar los 19.000 km. en carretera únicamente en un año. El coche adquirido por el actual equipo de gobierno es propiedad del Ayuntamiento de Macael, ha sido pagado al contado y, por tanto, es una inversión de futuro que ya debió realizar el anterior alcalde del PSOE en lugar de alquilar coches de 700 euros mensuales que él disfrutaría para luego devolverlos y endeudarnos a todos.

El actual Alcalde, Raúl Martínez, mantiene reuniones en Almería, Sevilla y Madrid con otras administraciones públicas dentro de sus labores de gestión, y estas reuniones tienen un claro objetivo, obtener las ayudas necesarias para sacar a Macael del agujero de 18 millones de euros de deuda en que el Partido Socialista ha sumido al pueblo.

No nos cabe la menor duda de que en los tres años de legislatura que nos quedan los ciudadanos verán los resultados del duro trabajo que está llevando a cabo el Partido Popular en el pueblo de Macael.

Beteta amenaza a la Junta por el Plan de Ajuste

Isabel Morillo
Jefa de Andalucía de El Correo de Andalucía

El Gobierno central dio ayer un severo toque de atención a Andalucía después de que la Junta anunciara que aparcará la aprobación de su plan de recortes para negociar con los sindicatos. No verá la luz hasta que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado, aproximadamente el 15 de junio. El número dos del Ministerio de Hacienda, Antonio Beteta, aseguró que esa decisión ha ocasionado una “honda preocupación” y advirtió duramente de las consecuencias de que se incumplan los recortes que el Ejecutivo de José Antonio Griñán ya puso sobre la mesa en Madrid hace dos semanas y que suponen disminuir en más de 2.700 millones el Presupuesto andaluz de este ejercicio (32.020 millones de euros).

Beteta mantiene una tensa relación con el Gobierno andaluz y el Parlamento ha pedido su dimisión tras conocerse que se maquillaron las cuentas de Madrid, donde fue consejero de Economía. Ayer el dos del Ministerio amenazó con “descontar” la participación de Andalucía en los fondos estatales reservados para el plan especial de pago a proveedores. Es un requisito indispensable para las administraciones que quieran acogerse a esta medida excepcional, que permitirá abonar facturas a proveedores, cumplir con los recortes y ajustar su déficit público. Andalucía confía en liquidar 750.000 facturas, 2.700 millones de euros.

 
El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Antonio Ávila, achacó la advertencia de Beteta a que “está acostumbrado a imponer, no a dialogar”. A su juicio, “cualquier decisión es mejor que sea comentada, dialogada y acordada al máximo, y no que sea impuesta”. Desde el PSOE-A insistieron en que el diálogo es otra seña que diferencia al Gobierno andaluz frente al central.

El número dos del Ministerio de Hacienda confirmó que se han dirigido a la Junta para pedirles que garanticen “el cumplimiento del plan que voluntariamente presentó el Gobierno andaluz en los términos del plan de ajustes”, informa Europa Press. “Quiero ver y analizar todos y cada uno de los contenidos de dicho plan y el nivel de cumplimiento de la Junta del mismo con el objetivo de poder aprobárselo, que sería mi interés, pero cumpliéndolo”, advirtió Beteta. De mantenerse la “parálisis” en los recortes, alertó, se descontará la participación de Andalucía en los fondos estatales del plan de proveedores. El Gobierno será “inflexible”, avisó.
Las comunidades presentaron sus recortes al Gobierno hace dos semanas. El plan andaluz estuvo en la cuerda floja y la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, fue abroncada por el ministro Cristóbal Montoro. El Gobierno mostró su desconfianza por algunos de los ingresos contemplados, en concreto por una partida de fondos europeos que se refería a unos 500 millones de euros. Andalucía se comprometió a un esfuerzo adicional de 220 millones y logró el aprobado.

 
Días después, el presidente José Antonio Griñán compareció para avalar los recortes y garantizó su cumplimiento, sin renunciar a presentar una batería de demandas al Gobierno central. Fue el pasado viernes cuando Izquierda Unida, socios del PSOE en la Junta, anunció un aplazamiento. En concreto el vicepresidente, Diego Valderas, coordinador regional de IU, salió a hacer el anuncio en la sede de su partido y se arrogó que el Gobierno hubiera echado el freno para negociar con los sindicatos. Fue un gesto político de un partido que buscaba oxígeno, asediado por sus propios dirigentes y por los sindicatos, tras haber apoyado el plan de ajustes. Aprobar esos recortes ha sido la prueba de fuego del Ejecutivo andaluz y sería absurdo negar que ha sido complicado y han surgido roces.

La Junta ha optado por hacer descansar el grueso de su plan de choque contra el déficit en las nóminas de los empleados públicos. De ese capítulo salen 777 millones de euros. Los funcionarios perderán la mayoría de sus pluses (con especial incidencia en la sanidad) y verán notablemente disminuidas sus pagas extras de junio y diciembre. Los interinos tendrán que reducir su jornada y su salario un 15%. Una medida que la Junta defiende como la única manera de cumplir con el incremento de la jornada laboral impuesta por el Gobierno de Mariano Rajoy (de 35 a 37,5 horas semanales) sin destruir empleo público. El Ejecutivo andaluz insiste en que así salvan 23.500 puestos interinos. IU exige que se sigan eliminando privilegios para los altos cargos y que no se toque la nómina a los mileuristas.