Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

José Luis Sánchez Teruel: la nueva política

Maura Hillen
Presidente de AUAN

AUAN ha luchado mucho durante los últimos diez años para ayudar a resolver el gran problema de las casas ilegales en Andalucía y en el resto de España. Afortunadamente, en los últimos años, se han hecho grandes avances, evitando que gente inocente se viese en la calle por haber tenido el infortunio de comprar una casa ilegal sin saberlo. No obstante, las cosas no eran así en los inicios de AUAN. En aquellos momentos teníamos la sensación de que la clase política, o nos ignoraba, o pensaba que éramos culpables de nuestra propia situación. Aunque afortunadamente no era siempre así, y algunos políticos sí nos empezaron a escuchar y sí nos ayudaron.

José Luis Sánchez Teruel

Con el tiempo vinieron unos tibios avances, pero el cambio radical tuvo lugar cuando conocimos a José Luis Sánchez Teruel, Secretario General de la ejecutiva provincial del PSOE.  Me acuerdo perfectamente de esa primera reunión. Ese día veníamos de otras  reuniones, y creo que mostrábamos cierto cansancio,  y si cabe cierta irritación. Entramos en esa sala donde destacaba el color rojo, así como fotos de dirigentes históricos del PSOE. Nos presentamos y se presentó José Luis Sánchez Teruel, y me pesa, pero tengo la sensación de que no fui especialmente amable con él. Los que lo conocéis sabéis que José Luis es una persona delgada, vestida de una forma muy normal, con vaqueros, con gafas, y con expresión algo seria, pero cuya mirada sí denota una cierta amabilidad.

José Luis no sólo cumplía, sino que además era una persona que captaba rápidamente lo que se le estaba diciendo y enseguida plasmaba posibles soluciones

Le explicamos los problemas de los afectados a José Luis y dijo que era consciente del problema y que algo se iba a hacer. Pensé en mi interior “esto lo hemos oído antes, ¿serán más promesas sin resultados prácticos?”. Es decir, pensé que había sido una reunión más, o un nuevo poste en el camino de nuestra larga travesía por el desierto, buscando soluciones. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando empezaron a venir resultados. ¡José Luis cumplía! José Luis no sólo cumplía, sino que además era una persona que captaba rápidamente lo que se le estaba diciendo y que enseguida plasmaba posibles soluciones.

Dio comienzo una relación fluida. Empezamos a trabajar en borradores de posibles cambios con la ayuda de nuestro abogado, Gerardo Vazquez, y gracias a la notable intervención de José Luis eventualmente se presentaban textos en el Parlamento Andaluz y en el Senado español.  Se logró el sensato apoyo del PP, y de otros grupos políticos y hoy en día, miles de personas, no sólo en Andalucía, sino también en el resto de España, pueden dormir un poco más tranquilas con estos cambios legislativos.

La política no sólo va de papeles ni de vagas y rimbombantes declaraciones, sino que se trata de resolver los problemas de las personas 

Este es el caso del Edificio Pintos en Bueu, Pontevedra. En ese caso, las autoridades habían dicho a los vecinos, ya desesperados y angustiados, que iban a demoler la fachada de su edificio, dejando así inservibles las viviendas, y que les iba a poner una lona en la calle donde podrían depositar sus enseres. Y estamos hablando de personas, algunas de ellas con discapacidad. Casi una sentencia de muerte en vida impuesta a personas inocentes.

La mujer del representante de esos vecinos, llamada Araceli, tuvo la fortuna de ver una noticia de uno de los cambios legislativos que se habían promovido, que dice que no se debe demoler un bien inmueble de un tercero de buena fe, sin antes garantizarle una justa indemnización. Así que avisó rápidamente a su abogado, presentaron un escrito de última hora con la fortuna de que se ha paralizado la demolición, al menos por el momento.

Considero que esta es la nueva política, es decir, saber que la política no sólo va de papeles ni de vagas y rimbombantes declaraciones, sino que se trata de resolver los problemas de las personas reales, que sufren y luchan día a día, tratando de vivir tranquilamente durante los últimos años de su jubilación, o si no garantizar un porvenir y un hogar para sus hijos.