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El museo de Rocío Jurado en Chipiona logra la cifra mágica de las 50.000 visitas

Juan Folío
@opinionalmeria

El 7 de julio de 2022 abría sus puertas oficialmente el Centro de Interpretación ‘Rocío Jurado’ de Chipiona. Desde entonces, la instalación ha recibido 50.000 visitas de personas procedentes de diferentes lugares de toda la geografía nacional e incluso del extranjero. Así mismo, la Delegación de Turismo ha informado que actualmente existe una media de entre 100 visitas diarias.

Acceso al centro / Radio Chipiona

El centro expositivo se organiza en torno a varios espacios temáticos, lo que permite un viaje al corazón de la vida y obra de Rocío Jurado. A través de las distintas secciones y elementos que alojan la colección, se puede conocer cómo la hija de un humilde zapatero se convirtió en estrella en apenas unos años y cómo su prestigio fue creciendo con el paso del tiempo hasta llegar a lo más alto. Espacios recreados, vestidos, fotografías, objetos personales, premios, elementos multimedia y una sala auditorio son sólo algunos de los activos de la colección. El recorrido permite al visitante hacerse una idea de la magnitud alcanzada por una artista que, desde sus inicios, consiguió conquistar el mundo con su voz y con su arrolladora personalidad. 

Entre las áreas temáticas se encuentra una ‘zona musical interactiva’ donde el visitante puede escuchar los grandes éxitos de Rocío a través de un sistema de sonido envolvente.

Las entradas pueden adquirirse online a través de la página www.rociojurado.es y en la misma taquilla del Centro de Interpretación ‘Rocío Jurado’. La de carácter general tiene un precio de 9 euros, pero los grupos de un mínimo de 10 personas pueden acceder por 7 euros y los menores de 14 años, pensionistas, usuarios del carnet jóven y jubilados, siempre que acrediten tal condición, por 6 euros.

El Centro de Interpretación ‘Rocío Jurado’ permanece abierto de lunes a domingo de 10:00 a 14:00 y de lunes a sábado de 18:00 a 21:00 horas.

Fuente: Radio Chipiona

La provincia de Almería supera los 750.000 habitantes

Simón Ruiz
Periodista

¿Cuántos habitantes tiene en la actualidad la provincia de Almería? La respuesta a esta pregunta la ha ofrecido el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ha actualizado los datos de población por territorios. En el caso de Almería, la población actual se eleva a 754.444 habitantes a fecha 1 de julio de 2023, se destaca en los datos apuntados por el INE. Es la segunda vez en la historia de la provincia que se supera la cifra de 750.000 almerienses. Si a fecha 1 de enero de 2023 se rozaba esa cifra, se pudo superar a principios de abril de este mismo año (752.183 habitantes), según los registro del organismo gubernamental. 

En comparación con las mismas fechas de 2022, el censo de población se ha incrementado en casi 10.000 personas, destacando Almería entre las provincias con mayor crecimiento demográfico. Estos datos sirvieron hace unos meses al presidente de la Junta de Andalucía a referirse Almería como un territorio en clara expansión, que puede llegar a corto y medio plazo a alcanzar la cifra de un millón de residentes.

Destacan en un comunicado desde el INE que la población de España aumentó en 135.186 personas durante el segundo trimestre de 2023 y se situó en 48.345.223 habitantes. Las principales nacionalidades de los inmigrantes fueron la colombiana, marroquí y española. Respecto a comunidades autónomas, Illes Balears (0,58%), Cataluña (0,51%) y Comunidad de Madrid (0,45%) experimentaron los mayores aumentos de población, se subraya en la nota de prensa colgada en la página web del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

Por el contrario, los menores aumentos se registraron en Extremadura (0,01%), Asturias (0,03%), Ceuta (0,06%), Castilla y León (0,08%) y Galicia (0,09%).

La leyenda de Tito del Amo se acrecienta en Mojácar

Antonio Torres
Periodista

Una revista americana se hace eco de la capacidad económica por el petróleo de los antepasados del añorado Tito del Amo en Mojácar.

El negocio turístico y la oferta cultural continúa con el prestigio de siempre, pero las cifras millonarias se esfumaron. El cine mira y trabaja por hacer su trabajo sobre una familia peculiar y un ejemplo de inmigración. El geólogo y escritor Jorge Navarro Comet, estudioso de las prospecciones petrolíferas, ha escrito en un medio norteamericano, especializado en la industria del petróleo, sobre la familia del Amo-Domínguez y los descubrimientos de petróleo que se hicieron en los años 1920 y 30 en el Rancho San Pedro en Los Ángeles (California). Con parte del dinero que obtuvieron a raíz de estos descubrimientos, el cántabro Gregorio del Amo (1858-1941) y su esposa Susana Domínguez (1844-1931) crearon en 1929 la Fundación Del Amo, a través de la cual financiaron, entre otras muchas obras, una residencia para estudiantes de la Ciudad Universitaria de Madrid, que fue destruida durante la Guerra Civil. En 1967 se inauguró el Colegio Mayor Jaime del Amo, también en la Ciudad Universitaria, financiado por esta Fundación y que lleva el nombre de Jaime, hijo adoptivo de Gregorio del Amo, fallecido repentinamente en 1966. Jaime del Amo (1913-1966) era el padre de Jaime Carlos del Amo “Tito del Amo” (Los Ángeles, 1942-Mojácar, 2016), el periodista André (1940-2021) de United Press International (UPI) del que ya escribimos en su momento como el primer periodista que lanzó al mundo la noticia de la búsqueda de la última bomba del accidente de Palomares de 1966 y Tomás del Amo (1944). 

Tesni del Amo  mantiene el recuerdo de su padre en Titos Space / A. Torres 

El pasado fin de semana eché un rato en el Club Social Macenas Mediterranean Resort de la familia Cosentino con el exdirector de La Voz de Almería José María Martínez de Haro, la persona que más sabe de la personalidad de Tito del Amo. Fuero amigos de verdad. ”El capital se le fue por ser generoso y buena persona”. Viajaron por el mundo entero.“Cuando le anuncié mi boda, viajó sin dudarlo desde los Ángeles hasta Madrid para acompañarnos en ese momento”. “Viajamos juntos a Oriente, a Italia, Francia, Grecia, a tantos lugares. Conocí sus amores y amoríos. Su interesante vida, su excitante pasión por la música, su amor por la fotografía, su inacabable curiosidad por conocer, por experimentar. Él como nadie representa aquellos años únicos, irrepetibles y maravillosos que dieron a Mojácar nombre en el mundo. Y nos deja su optimismo, su serenidad, su sonrisa y amistad para siempre”.  “Franco quiso reconocer la labor humanitaria del padre de Tito por la generosa ayuda que prestó a España durante la guerra civil española. Por la contribución a las relaciones culturales de España con EE.UU como fundador y patrono de un Colegio Mayor en la Ciudad Universitaria de Madrid y la Fundación Jaime del Amo, que concedía becas a estudiantes españoles y americanos para residir en España o en EE.UU durante sus estudios. Por todo ello Franco decidió que uno de los hijos de aquel mecenas fuera reconocido con la medalla de Isabel la Católica. El caso es que Tito fue invitado a ver a Franco y no sabía bien qué hacer. Lo primero que hizo fue no atender el consejo del abogado de Franco, Antonio Gurrero Burgos, quien le recomendó a Tito cortarse el pelo para la visita…”Cuando Franco le vio con su melena y su atuendo, quedó totalmente perplejo, no había visto nunca a nadie así. Tras unas palabras de Guerrero Buros y del propio Tito, Franco recibió las escopetas, que admiró con experta mirada de consumado cazador. Cuando salieron juntos Franco y Barreiros para ver el vehículo, quedaron mirándolo asombrados, sin decir palabra. Barreiros reconoció no saber bien el concepto ni la avanzada técnica utilizada para ese coche. Técnicos e ingenieros del Ministerio de Industria le dijeron que sería imposible su matriculación por no haber homologación especifica y que sólo podría usarse en fincas o propiedades particulares sin salir a las carreteras. Tito decidió allí mismo que entonces no podría usar el coche con normalidad y lo dejó como regalo en esa finca”. A Martínez de Haro, la familia le ha encargado un texto que glose la personalidad sobre el mito de una persona excepcional. Su prepara una exposición del legado fotográfico que dejó Tito que serán historia de Mojácar y Palomares. Precisamente, mi última conversación tuvo lugar aquí para un reportaje de Canal Sur y la memoria de su amigo Gordon Goody, también mojaquero adoptivo, uno de los ladrones, el cerebro, del asalto al tren-correo de Glasgow en 1963 que fue al cine y a la literatura.

Jorge Pardo actuará en Titos el 23 de agosto. Los más veteranos haremos un repaso por la presencia a lo largo del tiempo de Tito con Miguel Ríos, Pedro Ruy Blas, y Pablo Carbonell con su grupo Toreros Muertos, entre otros. No busquen dinero de Tito por el Levante almeriense. Todo su capital se esfumó por su generosidad. Solo hay trabajo e imaginación por parte de su hija Tesni (Los Ángeles, 1972). “Ya sabes que mis padres eran pacifistas y hippies. Quisieron un parto natural, pero soy mojaquera desde los tres meses, cuando regresaron”. Tesni ha sacado adelante negocios en varios puntos de la capital almeriense. Ha realizado una intensa programación musical y tiene como reclamo a Jorge Pardo, un fijo de la Costa de Almería y especialmente de Mojácar desde hace medio siglo. En Trance, un film, documental dirigido por Emilio Belmonte (Almería, 1974), se refleja el compromiso por la música de Jorge Pardo (Madrid, 1956), el maestro de la fusión flamenco-jazz. Durante dos años, Belmonte y su equipo acompañaron al mítico saxofonista del sexteto de Paco de Lucia por España y el mundo. Hubo encuentro de músicos excepcionales como Chick Corea y el almeriense Niño Josele, otro grande, entre otros. Premio Nacional de las Músicas Actuales 2015, Francia le condecoró como el mejor músico europeo. Pardo, amigo personal de Tito y ahora de su hija, además de la gigante María Salinas de Aku Aku quien mantiene su ya tradicional y potente programa de música en directo. Pardo es el mejor músico europeo según la Académie du Jazz francesa. 

Titos Space, el establecimiento del Paseo Marítimo de Mojácar, continúa con más fuerza que nunca. Recuérdese que Tito fue uno de los pioneros en instalar wifi para sus clientes, especialmente internacionales. Tesni del Amo y su marido el empresario Pablo Chacón se han preocupado de mantener la personalidad, el aire y el alma de su padre. Una de las hijas de Tesni es Tara Chacón. Ha heredado la tranquilidad reflexiva de su abuelo, la mirada y el vehículo inconfundible. “Voy al taller o llego a cualquier sitio y nada más bajarme ya me dicen o comentan la nieta de Tito del Amo y ¡cuánto te pareces! Eso me motiva para quererlo más y recordar sus abrazos y ternura”. 

Almazaras del Levante almeriense

Emilio Ruiz
@opinionalmeria

Pocas personas han profundizado tanto como Juan Grima Cervantes en las entrañas históricas del Levante almeriense (o de la Axarquía almeriense, un concepto más amplio y más del agrado del historiador) en su triple faceta de investigador, profesor y editor. Por eso no ha sido una sorpresa que Almudena García Ruiz (Los Gallardos, 1994) y María Paz Sáez Pérez (Barcelona, 1969) encomendaran a él el prólogo del libro Tradición, olivo, arquitectura: las almazaras del Levante almeriense (Editorial Círculo Rojo, diciembre de 2022). El turrero es un apasionado del rigor histórico, pero siempre es de su agrado recurrir a testimonios propios o familiares para humanizar los hechos. Por eso, el prólogo es el primer momento agradable que el lector encuentra al hojear el libro. Grima se relame con “aquellas patatas fritas con cebolla fresca” que le hacía su abuela Isabel, “que preparaba con patatas partidas recias en redondo y las freía lentamente con aceite de oliva en la sartén. Una especie de patatas a lo pobre, hechas lentamente en abundante aceite, bien ‘reposadicas’, que no he vuelto a probar otras igual”. Siempre presente el imprescindible aceite.

Portada de "Tradición, olivo, arquitectura: las almazaras del Levante Almeriense"

Almudena García Ruiz y María Paz Sáez Pérez centran en las almazaras del Levante almeriense el eje de su laborioso libro. Pero no quieren marginar la importancia que el aceite de oliva ha tenido históricamente en España desde que se introdujo el olivo durante la dominación marítima de los fenicios en el año 1050 a.C. España viene produciendo en los últimos años una media de 1,5 millones de toneladas de aceite, una cantidad que quintuplica al segundo productor, que es Grecia. Andalucía acapara el 80 % de esta producción y la provincia de Almería aporta una pequeña cantidad (10-12.000 toneladas), que se incrementa en los últimos años con la extensión de plantaciones hasta llegar a las más de 21.000 hectáreas, principalmente en el campo de Tabernas.

Las almazaras del Levante almeriense han sido históricamente de uso familiar o de pequeñas agrupaciones vecinales. Las autoras explican que  en los yacimientos arqueológicos del poblado de la Edad de Bronce El Argar, en El Garcés de Antas, se hallaron restos de huesos de aceituna, por lo que puede que los primeros cultivos de olivo en España se encontraran allí. Y destacan que en el año 2013, durante las obras del AVE a su paso por Los Gallardos, se descubrieron vestigios de una almazara y pesos para la molienda en el yacimiento arqueológico de Cadima o Cadímar (I-IV a.C.).

No hay pueblo del Levante almeriense que no haya tenido una o varias almazaras. En tiempos no muy lejanos Los Gallardos llegó a tener cuatro; Bédar, tres; Pulpí, dos; Huércal-Overa, dos; Turre, una; Mojácar, una, y Cuevas del Almanzora, una. Hoy en día, las únicas que están en marcha son las de Óleo Jarico, en Huércal-Overa; Las Canalejas, en Cuevas del Almanzora, y Virgen de Lourdes, en Los Gallardos. El autor de este artículo, septuagenario, aún recuerda el trote de las caballerías en la almazara de molino de la barriada de Los Martos, de uso familiar, allá por los años 50 del siglo pasado, y el crujir de los motores de la almazara de la calle Mayor de Los Gallardos, de uso comarcal, aún en pie, pero fuera de uso.

García Ruiz y Sáez Pérez no olvidan hacer un recorrido por los diferentes procesos de extracción de aceite que se han utilizado a lo largo de la historia, ilustrándolos gráficamente y situando su empleo en el tiempo. Ni pasan por alto realizar una visión fotográfica y literaria por la arquitectura oleícola en Andalucía. Todas las almazaras que hay o ha habido en época reciente en todos y cada uno de los municipios de Almería encuentran tratamiento gráfico en el libro, con especial énfasis, porque es la parte sustancial del mismo, en las del Levante almeriense.

Las autoras de Tradición, olivo, arquitectura: las almazaras del Levante almeriense han realizado una investigación minuciosa sobre estas instalaciones oleícolas, deteniéndose en aspectos nunca tratados. El olivo, su fruto, la aceituna u oliva, y el zumo que se extrae del mismo, el aceite, son tema de estudio recurrente en la literatura universal. Pero nadie, hasta ahora, se había detenido en un estudio pormenorizado de las instalaciones que hacen posible la creación de ese oro líquido tan preciado. Almudena García Ruiz y María Paz Sáez Pérez han sido las primeras escritoras que han dado a las almazaras el protagonismo que merecen y, a partir de ahora, serán referentes obligatorios de otros estudiosos que deseen introducirse en esa interesante faceta de la producción oleícola.

In memoriam: Pedro Pastor, empresario y mítico presidente del Macael

Manuel León
Periodista

No hay ninguna despedida perfecta; los que lo queríamos sabíamos que estaba próximo su final y que había que estar a la altura llegado ese momento. Ha muerto Pedro Pastor, y, una vez más, no estaré a su altura (era muy difícil estarlo) porque Pedro superaba en casi todo a casi todo el mundo: en afectos, en generosidad, en bondad. Y tenía la suerte de que la gente cercana se lo decía a la cara. Pedro era así, desde que lo parió su madre Adoración, una de las ricas hijas del molinero de Laroya; Pedro era así: gozaba dándolo todo. Si te regalaba un décimo de lotería, uno recibía el obsequio con alegría, pero él disfrutaba más. "Te lo regalo por egoísmo, porque disfruto haciéndolo", decía. Se ha ido Pedro Pastor, en su Macael del alma, como él quería, y uno no podrá ir a despedirlo a Los Filabres porque le pilla de viaje. Una vez más por debajo de lo que él se merecía: él hubiera ido a mi funeral, aunque estuviese de vacaciones en Filipinas. Por eso era único y seguirá siendo en la memoria de los que lo quisimos. 

Pedro Pastor / Archivo

Tuvo muchas facetas: la de presidente de su Macael de alma, su equipo de fútbol en el que se gastó los cuartos como presidente, y antes como futbolista y entrenador, una especie de Samitier y Bernabéu, en aquel viejo campo de Las Nieves que se trasladó y que ahora lleva su nombre: Estadio Pedro Pastor. El fútbol fue su vida. Primer como delantero centro en el equipo de La Salle, cuando jugaba con un pañuelo en la frente como Quincoces, después en el Español de Barcelona, donde había ido a estudiar ingeniería, aunque lo suyo era el balón más que el álgebra. LLegó a jugar algunos partidos con el segundo equipo, pero le tiraba más su tierra y volvió y llegó a jugar en el Constancia y en el Motoaznar. Hasta que su padre Antonio lo reclamó para trabajar en la empresa familiar de mármol.   

Le gustaba tanto el fútbol que llegaba a mandar las crónicas de los partidos de su equipo que firmaba con el nombre de Luis Jabalina. Pedro fue concejal de su pueblo, empresario de mármol, delegado sindical nombrado por Gias Jové y uno de los fundadores de la primera Asociación de Empresarios del Mármol. El paisaje en la sierra y en las fábricas empezaba a cambiar: los bueyes habían dejado paso a los camiones Lancia y a los Rusos y estos a los Pegaso y Barreiros y después a los Volvo y Man. Las palas cargadoras también se habían ido modernizando de las primitivas Michigan a las Carterpillar y Komatsu. 

Cuando se jubiló se fue a vivir a una casa en la calle Gerona, donde recibía a sus visitas con una botella de vino tinto y un saco de papeles para el recuerdo. Y cuando apretaba el calor, con su Maruja del alma, se trasladaba a Águilas, donde disfrutaba de la playa, de las tertulias, del dominó y solo echaba de menos La Voz de Almería, para leer las noticias de su tierra. "¿Nene, no hay forma de que podáis traer el periódico a Águilas?". Todos los veranos preguntaba lo mismo. 

Lo recordarán también en el Círculo Mercantil, los compañeros de su peña gastronómica con los que recorría la provincia buscando buenos mesones y tabernas donde compartir paisaje y paisanaje; y lo recordarán también todo ese universo de amigos que él supo conservar y mimar hasta la extenuación. Llevabas un tiempo alejado del fragor, alejado del mundo, de la sociedad, por imperativo de tus 98 años, pero la gente te recuerda y te recordará, al menos los que te quisimos, porque no eras Pedro a secas, no, eras Pedro el Grande. Tu Virgen del Rosario te habrá bendecido como te merecías, como siempre te merecerás, porque eras bueno. Descansa en paz, amigo.