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Cospedal, la primera


Emilio Ruiz

➤➤➤➤Mañana lunes tendremos entre nosotros al primero de los precandidatos del Partido Popular a la presidencia del partido y a la presidencia del Gobierno (ambos cargos se funden en una sola persona en el PP). Se trata de María Dolores de Cospedal, hasta ahora la número dos del partido y la mujer “que siempre ha dado la cara”, según manifiesta ella misma en contraste con su oponente Soraya Sáenz de Santamaría, desaparecida de la escena política en los momentos más críticos del partido. La decisión de la exsecretaria general de elegir Almería como la primera ciudad andaluza que visita no es casual. Almería es la provincia de Andalucía donde más adeptos contabiliza, al menos a nivel de dirigentes y altos cargos institucionales del partido. Cuestión diferente serían los votos de las bases, que pueden ser distintos, como ya se comprobó en la nominación de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE.

María Dolores de Cospedal

De las ocho provincias andaluzas, cinco (todas menos Almería, Jaén y Córdoba) se han posicionado implícita o explícitamente a favor de la exvicepresidenta, que cuenta como principal valedor a Juanma Moreno, presidente regional. O sea, a Arenas. María Dolores de Cospedal fue la primera en anunciar su precandidatura. Tras tener conocimiento de ello, Moreno desplegó una intensa labor para evitar que afiliados andaluces le avalaran. Era mejor no señalarse, les decía. El anuncio de Sáenz de Santamaría alivió mucho al presidente regional. “Se sabe que Juanma Moreno abrió botellas de champán en San Fernando (sede del PP andaluz) cuando Soraya dio el paso”, advierte alguien que fue testigo directo de esas presiones que, por supuesto, la dirección regional niega, ha informado El Confidencial en un tono de exageración. "Soraya es solvente, con gran formación, con conocimiento profundo del partido (...) el futuro del PP y de España estaría en muy buenas manos con ella", ha manifestado el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo. Lo que sale por la boca de Bendodo es como si saliera por la boca de Moreno.
Fue Soraya, con la complicidad de Javier Arenas, quien, hace cuatro años, abortó el plan de Cospedal de situar como líder en Andalucía a Juan Ignacio Zoido
La actitud de Moreno Bonilla en esta disputa Cospedal-Sáenz de Santamaría a favor de ésta tiene su explicación. Fue la vicepresidenta, con la complicidad de Javier Arenas, quien, hace cuatro años, abortó el plan de Cospedal de situar como líder en Andalucía a Juan Ignacio Zoido. El exministro del Interior es el más importante peso pesado que Cospedal tiene ahora en Andalucía. Si ésta ganara, la silla de Juanma Moreno podía ser removida. En las primarias del PP no se dilucida solo la cabeza visible del partido en Génova, sino también el reparto interior de poder en cada una de las comunidades autónomas, incluso en las provincias. Amat es ‘arenista’ cien por cien. ¿Qué piensa de los suyos que se van con la competencia?

Una firma, por solidaridad

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

La recogida de firmas de apoyo o la petición de asistencia a una concentración por una causa que alguien considera justa son acciones sociales que siempre han existido. La irrupción en nuestras vidas de Internet y particularmente de las redes sociales ha propiciado que esta iniciativa se banalice hasta el punto de que ahora todo el mundo pide solidaridad por todo. En los últimos días mi e-mail y mis páginas en las redes sociales han recibido peticiones de solidaridad con quienes intentan evitar la consumación de dos hechos que los promotores consideran injustos. Una de ellas procede de Albox. Los colectivos movilizados pretenden que no se cierre el colegio Francisco Fenoy. Una de las peticiones me llega firmada por un famoso futbolista. La otra procede de Málaga, aunque supongo la razón por la que se le pide a alguien que es de Almería. Es para evitar que se cierren las oficinas de Cajamar en Arenas y Sayalonga, dos municipios de la Axarquía.

Concentración convocada por los Ayuntamientos de Arenas y Sayalonga (Málaga) contra el cierre de las oficinas de Cajamar (Foto: Sur) 

En ambos casos no he respondido. Pero no porque yo desee o me dé igual que el Francisco Fenoy se cierre o porque es mi deseo que esos dos pueblos malagueños se queden sin la única oficina bancaria que tienen. No soy tan malvado. Es más, si de mí dependiera, no se cerrarían ni esos bancos ni ese colegio, ni ningún colegio ni ningún banco de ninguna parte. Ni ninguna tienda, ni ninguna industria… No cerraría nada. Pero seamos serios: las decisiones personales tampoco se deben tratar con frivolidad.

En ninguno de los dos casos he apoyado la petición por una razón muy simple: porque desconozco la profundidad del tema, de los temas. Sí, ya sé que, como me dicen algunos amigos, yo no tengo nada que perder por echar una firma o por hacerme presente en una concentración. Y es verdad, no tengo nada que perder y hasta tendría algo que ganar: al menos la simpatía de los promotores y de quienes me verían ‘tan solidario’. Pero no es ese mi estilo, dicho en plan cursi.

Concetración en Albox para protestar contra el cierre del colegio Francisco Fenoy

Al caso del cierre de las oficinas de Cajamar en Arenas y Sayalonga no he dedicado un solo minuto, lo reconozco. No he firmado y punto. Supongo que si la cooperativa de crédito almeriense ha tomado esa drástica decisión no es precisamente porque no sabe qué hacer con la alta rentabilidad conseguida en las oficinas. Será por lo contrario. Cajamar no es una ONG. Tiene unos dueños, que son sus cooperativistas, y éstos supongo que exigen a sus directivos que la administren con la diligencia debida. Y si en un lugar el negocio es ruinoso, pues adiós, lugar.

Con el caso del Francisco Fenoy sí he sido más sensible. Por razones obvias. Sin llegar a conocer la profundidad del hecho, he procurado informarme y anuncio, solemnemente –en estos casos hay que ponerse trascendente-, que hubiera rubricado la petición si creyera que la decisión administrativa es injusta o arbitraria o lesiva para los niños albojenses. Por más que he indagado no he visto injusticia, arbitrariedad o lesividad por ninguna parte. Justamente veo lo contrario: que el Francisco Fenoy era un colegio impropio de una época, mientras el centro en el que los niños cursan sus estudios ahora, el Virgen del Saliente, está dotado de los medios didácticos más modernos. Contra el cierre hay también razones sentimentales, que tienen su valor, pero reconozco que, éstas, carezco de argumentos para rebatirlas. Pero no las veo suficientes.

Los ayuntamientos malagueños de Casares, Arenas y Sayalonga se movilizan contra el cierre de sus oficinas de Cajamar

Tania Artajo
@opinionalmeria

¿Qué hay que pedirle a una entidad financiera para que mantenga abierta una oficina, rentabilidad económica o rentabilidad social? Lo idóneo sería una respuesta afirmativa para los dos casos, pero difícilmente se puede prestar una actividad social si la rentabilidad económica es desastrosa. De igual modo que los bancos se deben a sus accionistas, las cooperativas de crédito se deben a sus socios.

Queja del Ayuntamiento de Arenas

España es uno de los países de la Unión Europea que tiene mayor número de oficinas por cada mil habitantes. De hecho, la reducción de las mismas es una práctica muy habitual en todas las entidades financieras. En los municipios donde hay varios bancos el problema es menor, pero la situación se complica cuando solo opera en el pueblo una entidad financiera.

Cajamar, al igual que el resto de entidades financieras, anda inmersa en un proceso de reestructuración de oficinas. Está abriendo unas y cerrando otras, precisamente las que no son rentables. Tres Ayuntamientos malagueños, Casares, Arenas y Sayalonga, han movilizado a sus vecinos contra el cierre de sus respectivas oficinas de Cajamar.

Oficina de Cajamar en Casares

El Ayuntamiento de Casares ha puesto a disposición de los vecinos una oficina para que puedan rellenar un formulario con la intención de elevar una protesta ciudadana conjunta por esta situación. Según el alcalde, José Carrasco, la oficina de Cajamar en Casares cumple una función que podría definirse incluso de social, ya que son muchas las personas mayores que cobran sus pensiones a través de esta entidad.

Por su parte los ayuntamientos de Arenas y Sayalonga se han puesto de acuerdo para hacer frente a la decisión de Cajamar de cerrar las oficinas en sus respectivos municipios y han convocado a los vecinos a una concentración para el próximo lunes en el municipio arenusco.

“Ante el cierre de la Oficina de Cajamar en nuestro municipio (única sucursal de una entidad bancaria de la que disponemos en Arenas), prevista para el día 20 de este mes –dice el comunicado del Ayuntamiento de Arenas-, anunciamos una concentración el próximo lunes 16 a las 12 de la mañana en la Plaza de las Carmelitas, en Vélez-Málaga, ante la oficina que tiene allí dicha entidad bancaria, para lo cual pondremos autobuses que desplacen nuestros vecinos hasta dicho lugar. En dicha concentración también participarán vecinos y vecinas del pueblo de Sayalonga, que se encuentran en la misma situación que el nuestro”.

Arenas, a lo que diga Rajoy

Emilio Ruiz

El Congreso de los Diputados ha celebrado este miércoles el último pleno de la X legislatura. Ni siquiera en el día del adiós sus señorías han visto adecuado omitir la bronca. Los diputados del Partido Popular han despedido –por este periodo, esperan- a Mariano Rajoy con una gran ovación. "Hay aplausos que suenan a marcha fúnebre", ha apostillado el portavoz del PSOE, Antonio Hernando. Los del PP han llamado “Zapatero” a Pedro Sánchez –“usted miente más que habla”, ha dicho éste- y a Rosa Díez ("Termina la legislatura igual que la empezó, contando mentiras a los españoles") le han gritado “vete al PSOE”. “Lo mejor que puede ocurrir a este país es que ustedes sigan en la oposición”, ha deseado Rajoy. En fin, lo más normal.

"¿Yo?, a lo que diga Rajoy"
Almería ha tenido en esta legislatura ocho diputados, cuatro del Partido Popular y otros cuatro del Partido Socialista. No, no es que ambos partidos sacaran el mismo número de escaños en las elecciones generales de 2011. El PP obtuvo cuatro (Rafael Hernando, Mari Carmen Navarro, Juan José Matarí y Jesús Caicedo), por tan solo dos el PSOE (Consuelo Rumí y Luis López). Pero el escaño del exalcalde de Vélez-Rubio ha tenido dos sucesores: Gracia Fernández, que ha pasado a ser delegada provincial de Salud, y Antonio López Olmo, que ha cerrado la legislatura.

"La crisis y la  corrupción han creado un ambiente de desconfianza hacia todo el que se mueva en las inmediaciones de las instituciones públicas"

¿Se puede hacer un balance positivo del trabajo de nuestros representantes en la cámara baja? Si la pregunta se le formula a los interesados o a sus partidos, la respuesta va a ser positiva. Si se le formula a la ciudadanía en general, tal vez la respuesta sea distinta. La crisis y la  corrupción han creado un ambiente de desconfianza hacia todo el que se mueva en las inmediaciones de las instituciones públicas, sin distinción alguna. Es injusto, pero es lo que hay.

Si hacemos un recorrido por los nombres que nos han representado en la cámara baja en esta legislatura, obligado es detenerse en la figura de Rafael Hernando. El portavoz del PP es lo que peyorativamente se califica como un paracaidista, un diputado que representa a Almería pero que es ajeno a Almería. La historia política de nuestra provincia está repleta de diputados paracaidistas, tanto de un partido como de otro. Recordemos en el PSOE a Juan de Dios Ramírez Heredia y a Cristina Narbona. El actual presidente de Unión Romaní se entregó en cuerpo y alma a esta provincia. La actual consejera del Consejo de Seguridad Nuclear, por el contrario, nos dejó la pesada herencia del Algarrobico. Hernando se implicó desde el primer momento con esta tierra, adquiriendo un compromiso y desarrollando una actividad que también nos hubiera gustado ver en otros diputados nativos de Almería. No deben doler prendas en reconocerlo.

"Una de las incógnitas que se presenta es si Arenas va a renunciar a su acta de diputado por Almería del Parlamento de Andalucía para ser candidato al Congreso"

Una de las incógnitas que se presenta estos días es si Javier Arenas va a renunciar a su acta de diputado por Almería del Parlamento de Andalucía para ser candidato al Congreso por ésta u otra provincia. Este miércoles Carlos Herrera se lo ha preguntado. “Estoy a lo que diga Rajoy”, ha contestado. Pues nada, esperemos. Cuántas cosas debe llevar Rajoy en la cabeza.

Todo cambia, pero Arenas permanece

Antonio Avendaño
Director de Andaluces.es

Todo cambia, pero Arenas permanece. El presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, mantiene en la dirección del partido como vicesecretario general de Política Regional y Municipal a quien fuera líder indiscutible del PP andaluz. Aunque también mantiene en el puesto de número dos a María Dolores de Cospedal, los casos de ambos son muy distintos, y de hecho así lo dejó el ver el presidente en su discurso al nombrar expresamente a Javier Arenas pero omitir deliberadamente el nombre de Cospedal.

La expresidenta de Castilla-La Mancha sigue pero no sigue. Sigue sin seguir en sí. Es un cadáver político y todos en el partido saben que lo es. La única confirmación de esa muerte real aunque no aparente es si continuará siendo cada lunes la cara pública del partido y dando la rueda de prensa posterior a las reuniones de la dirección nacional. Si no protagoniza las ruedas de prensa, su situación será cruel; y si lo hace, será patética. Todo parece indicar que el presidente ha dejado a Cospedal como secretaria general porque ella se ha aferrado al cargo, que es lo único que le queda de su antigua gloria. Pocos oficios tan desalmados como la política.

Arenas, con Amat
El caso de Arenas es bien distinto. Sabio administrador de sus tiempos y, sobre todo, de sus apariciones públicas, Javier Arenas no ha salido, milagrosamente, quemado de esta difícil etapa del Partido Popular. El hecho de haberse mantenido muy en segundo plano ha sido determinante para salvarse de la quema. Eso y, cómo no, su amistad personal y política con Rajoy, a quien contribuyó decisivamente a salvar en 2008 cuando Esperanza Aguirre intentó, en alianza con la prensa mundana de siempre, sustituirlo tras la derrota electoral a manos de Zapatero.

Paradójicamente, Arenas es vicesecretario de Política Regional y Municipal pero apenas se le han conocido intervenciones personales en la negociación de los cruciales pactos electorales donde Ciudadanos le ha hecho tragar quina a importantes candidatos del PP: Luis Rogelio Rodríguez-Comendador en Almería y Pepe Torres Hurtado en Granada lo saben bien.

En Almería, además de Juan Manuel Moreno, tuvo que ser el propio Mariano Rajoy quien hablara con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera,para convencerlo de que, por favor, por favor, por favor, no le diera al Alcaldía de la capital al Partido Socialista. Y así fue: Ciudadanos dio marcha atrás y sus concejales en Almería se la envainaron. ¿Qué obtuvo Rivera de Rajoy a cambio de Almería? No se sabe.

Javier Arenas podría tener un papel estelar en el programa televisivo ‘Supervivientes’. Es un hombre con numerosas virtudes secundarias: olfato, simpatía, experiencia, habilidad, reflejos… Y en realidad no le falta razón a Mariano Rajoy al mantenerlo en su puesto: su continuidad no es un lastre porque Arenas dejó hace tiempo de estar en primera línea de fuego, mientras que su decapitación habría sido un verdadero dolor de cabeza para el presidente.

Pese a las muchas cosas que se han dicho de él, la mayoría ciertas, fue Javier Arenas quien levantó casi de la nada el Partido Popular en Andalucía. Por eso fue tan injusto que finalmente se quedara a solo unas decenas de miles de miles de votos de la tierra prometida. En 2012 estaba llamado a ocupar el Palacio de San Telmo pero no lo logró, y esa vez no fue, en sentido estricto, culpa suya. Desde entonces es un hombre sin destino político, una especie de zombi dicharachero y bronceado de quien nadie diría que, en efecto, es un zombi.

En cualquier caso, el PP está en un momento crítico: en uno de esos momentos en que siempre hacen falta hombres como Arenas, que igual le sirve al presidente para un roto que para un descosido. De esta última crisis interna con la que Rajoy ha querido rejuvenecer la dirección, Javier Arenas sale, desde luego, fortalecido en la medida en que sale debilitada su enemiga íntima Cospedal.

Ciertamente, ambos son a su manera seres de ultratumba, si bien con una diferencia importante, vital diríamos: Cospedal está muerta de forma irreversible mientras que Arenas todavía es capaz de convencer a cualquiera no solo de que está vivo, sino de que está hecho un chaval. Genio y figura.

Arenas ¡vive!

Javier Salvador
Periodista / Teleprensa

El Partido Popular se enfrenta a una sobredosis de su propia medicina, esa que ha administrado a todos los españoles diciendo que todo va bien cuando nadie lo ve; que se genera empleo, cuando el que no emigra apenas consigue un contrato de tres meses para vigilar un carril bici o de un par de semanas en un bar, la nueva industria emergente.

Así las cosas María Dolores de Cospedal va a tener que tragar con un Javier Arenas que, en vez de esconder la cabeza como los avestruces, saca pecho y la culpa a ella de esa manera de dirigir el partido que le ha llevado a la debacle en Andalucía. Sí, como lo oyen, el problema no es que pusiesen a un candidato que no significase cambio alguno, la apuesta personal de Rajoy y Sáez de Santamaría para hacerle ese último favor a un Arenas que parece haber encontrado en la teoría de los despidos en diferido de la propia Cospedal la vía de escape para que no le den la patada.

Javier Arenas
Todo esta parafernalia que ven ahora de dos bandos, uno de Cospedal y otro de Arenas, no es más que el intento del lince andaluz de sobrevivir al mordisco de la víbora manchega, organizando un ataque basado en algo que el PP sabe hacer muy bien, es decir, inventar una realidad propia y repetirla constantemente hasta creer en ella. Tarde o temprano hay gente que se suma a eso de creer, porque si el río suena... Y claro, cuando uno cree y otro no, el de enmedio termina afectado de algo que se llama el síndrome de la duda razonable.

Ahora bien, ¿tiene Javier Arenas apoyos? Pues no. En Madrid no le queda nada, porque los de su camarilla son precisamente los menos mencionables ahora, como Bárcenas, Sepúlveda y algunos otros relacionados con la Gürtel, los sobresueldos y todas esas cosas “que los medios de comunicación han inventado para intentar hundir al PP”, teoría que es otra de esas verdades inventadas que el PP repite una y otra vez para ver si alguien se apiada de ellos, cree en su veracidad y empiezan a sembrar la semilla de la duda razonable.

El problema de esta guerra entre Cospedal y Arenas es el descrédito de Mariano Rajoy, a quien ya hace tiempo que se le compara con José Luis Rodríguez Zapatero por aquello de la ingenuidad y la poca capacidad que demostró en determinadas ocasiones para tomar el toro por los cuernos, más o menos lo mismo que Rajoy y su partido, con la particularidad de que en el PP los cuernos tienen el efecto Hidra de la mitología griega, es decir, que cada vez que le cortan uno aparece una docena más.

Rajoy tiene que asumir que no va a ser el presidente del Partido Popular que remonte esta crisis y que es muy difícil que siendo él candidato a la presidencia del Gobierno consiga frenar el desplome que va a sufrir el 24 de mayo. Y claro, hablamos del día en el que se deciden Ayuntamientos y Diputaciones, pero también todas las comunidades autónomas, excepto Andalucía, donde ya se ha estrellado; País Vasco, en el que no rasca bola; Catalunya, donde no son precisamente muy queridos, y Galicia, donde gobierna el que podría ser, según muchos, su sustituto en Madrid siempre y cuando gane la guerra interna Arenas y Sáenz de Santamaría, que son las oponentes de Cospedal y los suyos.

Dejando guerras de guerrillas de un lado, si realmente quieren hacer autocrítica en el Partido Popular, tienen una oportunidad única en la Junta Directiva Nacional, una reunión que por sí sola cuesta un dineral. Una vez que los tengan delante Rajoy puede mirarles  a las caras y preguntarles sin tapujos "a qué cojones os dedicáis". Un partido puede perder votos por una crisis, pero no en una situación que, según ellos, es de recuperación.

Si nos atenemos a los hechos, pierden más votos que el PSOE en plena caída paralela al desplome de la economía, pero claro, se supone que la economía va mejor y ellos pierden, lo que quiere decir que el problema es de raíz y no superficial. Pero ya saben aquello de que no hay peor ciego que aquel que, además, no quiere oír.

Cospedal declara la guerra a Arenas

Emilio Ruiz

Las pésimas relaciones que mantienen la secretaria general del Partido Popular y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y el vicesecretario de Política Autonómica y Local del Partido Popular y diputado por Almería en el Parlamento de Andalucía, además de senador, Javier Arenas, eran un secreto a voces en el partido de la calle Génova. Pero, hasta ahora, las formas prevalecían sobre las discrepancias, que eran muchas.

Cospedal y Arenas
Hasta ahora, decimos, porque este fin de semana María Dolores de Cospedal ha dado en la mesa un puñetazo tan sonoro que ha sorprendido hasta a sus propios seguidores. Se ha valido para ello de una de sus mujeres de confianza, la portavoz del PP de Castilla-La Mancha y senadora por Toledo, Carmen Riolobos, que, directamente, aunque sin citarlo, ha acusado a Javier Arenas nada menos que de desestabilizar el partido.

Para que no haya equívocos, la portavoz de Cospedal se ha manifestado a través de un comunicado de prensa: “Los que perdieron Andalucía –dice-, esos que no han ganado nunca o que no se han presentado a unas elecciones o, incluso, que no saben nada de política, se están dedicando a desestabilizar el Partido Popular".

Era frecuente que el entorno de María Dolores de Cospedal culpara a Javier Arenas de de ser el filtrador de las batallas internas que se libraban en el partido. Pero nunca el desencuentro entre ambos había adquirido estas dimensiones. Porque el comunicado de Riolobos, o sea, Cospedal, no se quedaba ahí.

“A escasos días de las elecciones autonómicas y municipales –añadía-, en un ejercicio supino de irresponsabilidad, esos perdedores se están dedicando a desestabilizar al partido, a su presidente, Mariano Rajoy, y a su secretaria general, María Dolores de Cospedal, filtrando a la prensa supuestas decisiones que sólo existen en sus cabezas".

Y proseguía: "Este partido no puede admitir a personajes a los que les da igual lo que pase con su presidente y con sus órganos legítimos de dirección, los cuales, por cierto, han conseguido la mayoría absoluta en las elecciones generales al Gobierno de la Nación y victorias en autonómicas y municipales, a pesar de ellos".

¿Por qué María Dolores de Cospedal se ha manifestado, precisamente ahora, de esta forma tan brusca? El estallido lo ha motivado el deseo de Mariano Rajoy de dar a Javier Arenas mayor protagonismo de cara a las elecciones locales y autonómicas del 24 de mayo. Cospedal considera que no merece un premio quien ha sido el filtrador de las disensiones internas del partido, quien nunca ha querido dar la cara por el Caso Bárcenas y quien ha resuelto de manera tan catastrófica el asunto de Andalucía.

“El Partido Popular”, dice Riolobos, o sea, Cospedal, “es enemigo de intrigas y de intrigantes”. Ante una afirmación/acusación como esa, que es toda una tormenta política, Mariano Rajoy no debe mirar al cielo y esperar que escampe. Algo tendrá que hacer. Algo va a hacer. O no.

¿Necesita Javier Arenas ir de número cuatro por Almería?

Juan Torrijos
Periodista

Algunos militantes del PP no lo entienden. Pudo ser una buena jugada políica en su momento, aunque algunos pensamos que fue mejor para é que para Almerí, pero ya no tiene demasiada importancia. Javier Arenasle dijo a Gabriel, éste lo ha reconocido públicamente, que le parecía bien ir de número doce en la lista, por lo que hay que pensar que es Amat el que lo pone de número cuatro en la candidatura a las autonómicas. ¿Y por qué ese empeño del presidente del PP?

Arenas, con Amat
Arenas tiene garantizado puesto y sueldo en política dentro de los populares donde quiera y como quiera. No se entiende que en tiempos de vacas flacas (las que se le acercan al PP según las encuestas) el presidente provincial y el tercero a nivel nacional le quiten un puesto y un sueldo a un militante almeriense. Para los jefes no tendrá mucha importancia, pero el comentario interno de los militantes por ahí anda. Y el enfado de muchos que no se atreven a hablar.

La etapa política de Javier Arenas con Almería parecía clausurada. Almería agradecía que hubiera apostado por la provincia y Javier que a partir de esa apuesta su candidatura no volviera a perder, cosa que no ocurría cuando encabezaba el PP de Sevilla. Todos contentos.

Una vez que un nuevo candidato llegaba para sustituir a Arenas, la relación con Almería parecía por lógica acabada. Al Javier Arenas candidato a presidente se le apoyaba y hasta se le agradecía su presencia por la provincia. Al candidato número cuatro de la actual lista ya no se le ve con el mismo agrado. Aquél podía sumar, el de hoy resta, de entrada un almeriense menos con sillón en el parlamento, o lo que es lo mismo, un sueldo menos por estas tierras.

Y de los beneficios ¿qué? No estaría de más que se hablara de los beneficios contables, no los políticos, recibidos por Almería durante los años en que desde el PP se ha estado apoyando fielmente a Arenas como candidato número uno por Almería. ¿Nos los podría poner en activo el gabinete de prensa del PP? Yo no me acuerdo de muchos. Ahora mismo no recuerdo ninguno, pero alguno tiene que haber, digo yo. Y si no han sido muchos los recibidos durante su gran proyección como cabeza de lista desde Almería y mandón en Andalucía, ahora de número cuatro, ¿qué podemos esperar? Eso, eso, ¿qué podemos esperar del campeón?

¡Vaya par de dos!

Paco Campos
Doctor en Filosofía y profesor de la UAL

Vaya por Dios, las dos cabezas que tenemos a la cabeza de la representación de la provincia en las dos metrópolis del Reino, Madrid y Sevilla. A cada cual más petardo: Arenas (¡Qué hay, campeón!) hace la intemerata que ni siquiera habla de Almería. Lo vemos de gira por España con la cúpula del Pepé: lo mismo está en Toledo que el día siguiente en Badajoz o Zaragoza. No sabemos lo que se le habrá perdido por ahí. Bien pensado, lo mejor para todos es que se olvide de nosotros, pero recuerda a aquéllos fascistas de las Cortes de Franco que estaban representando a las distintas provincias por algo que se llamaba ‘tercios de representación familiar’; la mayoría de ellos vivía en Madrid vagueando, y de cuando en cuando, en Feria o Navidad, se dejaban caer por aquí a comer gambas y a vivir del cuento. Una pena, un cunero listillo, al que afortunadamente perderemos de vista.

Hernando y Arenas
El otro ínclito, cunero también, nada más dársele la portavocía primera del PP en el Congreso le endosan los tribunales de justicia una multa de 20.000 euros por lenguaraz y provocador, que atenta contra el honor de sus señorías de UPyD. Hernando, por muchas cosas censurado, es de esos individuos que concitan rápidamente la repulsión de los demás, algo impropio para un diputado. No obstante en Madrid lo echan por delante para que caliente el ambiente pero, sobre todo, para que pare los pies a los periodistas, con su harto desagradable estilo. Fue aquel que tuvo la osadía de decir que los familiares de la Memoria Histórica que buscaban a su gente, asesinados por la España de Franco, lo hacían al calor del cobro de subvenciones, y dejaba la pregunta en el aire. ¿Por qué antes no y ahora sí? (Está claro, pensaría el diputado por Almería). Da hasta asco escribir de este tío. También lo perderemos de vista.

¿Es que los almerienses hemos hecho algo malo? ¿Por qué tenemos que cargar nosotros con los que no quieren en ningún sitio? Provincia irredenta, decía el difunto Valente al hablar de Almería en una perla dorada que le dedicó en el diario El País al paisano Amate, otro que tal baila. Feliz Navidad y que el 2015 nos coja confesados.

Nervios, derrotismo y ‘fuego amigo’ en el PP andaluz

Juan Luis Valenzuela
Historiador, periodista y coordinador de Elplural.com en Andalucía

En solo diez días, fuego amigo y mediático ha disparado misiles de inmensa potencia y letales contra el Partido Popular Andaluz. Hay quienes ven en esta acción una vuelta al cainismo en que a veces cae la derecha y que tiene su mejor exponente en el PP madrileño. Cierto es que mientras Javier Arenas mantuvo y dirigió la formación en Andalucía manu militari aquí no se movía ni un junco. La sucesión del PP desde que Arenas se fue ha sido errática, episódica y en ocasiones delirante.

Liderazgos erráticos y efímeros desde la huída de Arenas a Madrid
Desde el abandono al que sometió al partido Juan Ignacio Zoido, candidato a palos, que no pudo ni quiso compatibilizar la alcaldía sevillana con la dirección del partido, pasando por el reinado efímero de un José Luis Sanz que vio como desde Génova 13 se le acuchillaba en público y se le cortaba sus aspiraciones hasta la imposición digital de Juan Manuel Moreno Bonilla, Juanma para los amigos, han pasado unos años en el que el partido no levanta cabeza. No se le ve horizonte, proyecto, optimismo, solo “Ere que Ere” y el “tu más”. Ese es el argumentario político de los populares andaluces con un líder fuera de la Cámara andaluza e intentando “chupar cámara” en cualquier ocasión que se le brinde y RTVE le brinda no pocas oportunidades. “La desidia está instalada en el partido y lo grave es que pasemos de la desidia a la insidia”, frase acuñada por un exdirigente sevillano de la hornada de Sanz y caído en desgracia junto con su jefe de filas y alcalde de Tomares.

Esperanza Oña solo se va a dedicar a
la política regional
Encuesta letal para los populares: Terremoto en ‘San Fernando’
Las perspectivas electorales publicadas o guardadas en el cajón de la calle “San Fernando”, la inanición en la respuesta y el perfil plano que presenta el presidente regional y candidato a la Junta, enerva, cuando no irrita y preocupa, a militantes de base, ex dirigentes locales y regionales, situación de ánimo que está comenzando a extenderse a los actuales barones provinciales. “Eso sigue igual que antes” o “no se ve el cambio prometido” por el valido de Rajoy son las frases preocupantes que se oyen. Para colmo la salida a la luz de una encuesta interna o la filtración de sus datos a un confidencial amigo ha puesto de los nervios a todos en el Partido Popular andaluz. Una información que su solo título aterró a los dirigentes de la derecha andaluza. “Desplome del PP en Andalucía: pierde las ocho capitales de provincia”. Un estudio que indica además que Moreno Bonilla es casi un político ignoto, menos conocido que Zoido, José Luis Sanz y Esperanza Oña. Y un dato terrible para los populares: perderían todas las capitales andaluzas con un estrepitoso desplome en Sevilla.

El PP andaluz ante la orfandad de poder
Elplural.com ha podido saber que esa encuesta interna que pone al borde del precipicio a la formación conservadora en Andalucía existe. Un sondeo que indicaría que el único y gran poder que el PP tiene en Andalucía, ayuntamientos de capitales y ciudades medias más diputaciones provinciales, desaparecería del mapa. Alcaldías, concejalías de gobierno, diputados provinciales, nada de nada sería como antes. Solo una muestra de la debacle en un dato de la encuesta: en el buque insignia del PP, el Ayuntamiento del Sevilla, la candidatura de Zoido perdería más de 20 puntos en intención de voto. Ello sumado a las nulas perspectivas cara a las próximas autonómicas y los pésimos augurios de que Rajoy salga victorioso en las generales de 2016, están sumiendo en un pozo de pesimismo a los conservadores andaluces que ven un panorama futuro de irrelevancia en Andalucía y de apartamiento de todos los centros de poder.

Y si “éramos poco parió la abuela” 
Esperanza Oña con su decisión de dejar la alcaldía de Fuengirola después de más de 20 años al frente de esta, se ha liberado del intenso trabajo local y siendo como es diputada y miembro de la Mesa del Parlamento andaluz, se dispone a dedicar todo su tiempo a la política regional. Algo que en principio debería ser bien recibido por sus compañeros de partido pero que conocido el animal político hiperactivo que Oña significa, temen mas que a una “vara verde”. Y es que Oña ya estuvo en varias quinielas para hacerse con las riendas del PP andaluz. Lo estuvo cuando se fue a Arenas y lo volvió a estar cuando se fue Zoido. En este último caso hubo militantes que intentaron desde una plataforma convencer a la malagueña para que diera el paso. No es casual que otro medio supuestamente afín como Elconfidencial.com haya titulado una crónica con un “Esperanza Oña, ‘la Aguirre del Sur’, amenaza el liderazgo de Moreno Bonilla” añadiendo frases tales como que con la ex alcaldesa de Fuengirola “a tiempo completo en el Parlamento, a Moreno Bonilla se le abre un frente interno”.

Fuego amigo contra Moreno desde el ABC
Pero es que las críticas desde el bandom mediático aliado no se detienen sino que se incrementan… y eso en política, suele ser el principio del fin. Hoy sin más, desde el ABC, también dispara a matar el fuego amigo del PP. La periodista Paloma Cervilla escribe en su blog “Pido la palabra” un artículo que ha removido la sede del PP andaluz y ha hecho temblar el sillón de Moreno Bonilla, como hace quince días lo provocó la publicación de la encuesta interna y de la consecuente debacle del PP en un confidencial también afín a la derecha. Cervilla titula con un contundente “Nerviosismo en el PP andaluz” derivado de la “inquietante dimisión de Oña al frente del Ayuntamiento de Fuengirola.

La gran amenaza: Esperanza Oña
La periodista plantea un escenario letal para Moreno Bonilla al afirmar que “con Moreno y todos los alcaldes fuera del Parlamento, Oña podría utilizar la plataforma que le brinda la Cámara para hacer oír su voz y convertirse en el referente de los populares con mayor proyección parlamentaria”. También indica que podría estar esperando “a ver que pasa”. Y finaliza con un vaticinio que expresa que si “los barones provinciales están a la espera. Moreno Bonilla tiene de plazo para consolidar su proyecto hasta las autonómicas de mayo de 2016, siempre y cuando los resultados en las municipales y en las generales sean aceptables. Algunos de los presidentes provinciales ya han fijado a ABC el umbral para actuar: «Si perdemos más de un diputado por provincia, o sea, más de ocho, estaremos obligados a hacer otras lecturas. Sería un síntoma de que algo no funciona y habría que actuar”.

Tsunami antiRajoy y el PP entraría en “modo Oña”
Toda un escenario de pánico para la actual dirección regional que no solo se oye en este medio conservador por naturaleza sino que es un runrún que cada vez más suena en los cenáculos políticos andaluces. Si los resultados de las municipales fueran negativos para el PP andaluz, si el tsunami antiRajoy como en su día lo fue el antiZP asola a la derecha andaluza y los despoja del poder que ahora disfruta, Moreno Bonilla y los actuales dirigentes del Partido Popular andaluz el PP-A entraría en “modo Oña”.

¿Por qué Rajoy se decidió por el candidato de Arenas y no por el de Cospedal?

Pedro M. de la Cruz
Director de La Voz de Almería

La elección desde Madrid de Juan Manuel Moreno para presidir a partir del 2 de marzo el PP andaluz pone fin a una cadena de despropósitos en los que ha quedado demostrado
que la táctica del partido, desde la dimisión de Arenas, ha sido la confusión, y la estrategia, la acumulación de confusiones. Toda situación es manifiestamente empeorable, pero superar la torpeza del PP andaluz en los últimos meses se antoja imposible: nunca tan pocos lo hicieron tan mal. 

Portada de hoy de La Voz de Almería
Sevilla no va a asumir que un malagueño presida el partido. Con la decisión de Rajoy se pone fin al capítulo de intrigas internas y a la desorientación en la que estaba sumido el partido, pero el relato de tanto error todavía no se ha consumido. Sevilla no va a asumir de forma sincera que un malagueño presida el partido; y si no, al tiempo.

¿Por que ha sido el malagueño Moreno el elegido por Rajoy y no el sevillano Sanz, cuando este último contaba con el apoyo de Dolores de Cospedal y Juan Ignacio Zoido?

La lectura de lo ocurrido no podría entenderse sin tener en cuenta lo ocurrido en el congreso nacional de Valencia de 2008 y el papel de cirineo que en aquellos días tuvo JavierArenas, ayudando a Rajoy en un calvario tan amargo para el ahora presidente como fueron aquellos días.

Aquella tarde de aquel sábado de pasión. En la tarde de aquel sábado de pasión en que Aznar se comportó premeditadamente desdeñoso con Rajoy –saludó a toda la mesa que presidía el congreso con un abrazo; a todos menos a Rajoy, al que dio una despectiva palmada en el hombro-, y en la que los halcones comandados por Esperanza Aguirre exhibieron la sombra amenazante de una candidatura alternativa liderada por ella, Arenas y, por tanto el PP andaluz, fueron decisivos para que la amenaza no se consumara.

Esta actitud nunca se le olvidará a Rajoy y es desde esa lealtad de entonces desde la que se puede comprender que el presidente del Gobierno se haya decantado por la opción de Arenas en detrimento de la de Cospedal y Zoido.

El detalle. En Granada, hace dos años y en el congreso que eligió a Zoido presidente, fue Simón, no el de Cirene, sino Ruiz, el redactor jefe de La Voz, el que captó un detalle nada inocente que ponía al descubierto que el desencuentro entre Arenas y Cospedal venía de lejos y llegaría aún más lejos, tanto que ha propiciado el desfiladero lleno de trampas por el que ha caminado la elección del próximo presidente regional.

Caminaba el periodista de La Voz por los pasillos del Palacio de Congresos granadino cuando en una de las escaleras que comunicaban la planta baja con la primera observó cómo Arenas y Cospedal se encontraban. Un fotógrafo oficial recogió la estampa desde todos los ángulos. Fue un ejercicio periodístico sin trascendencia (que dos líderes coincidan en una escalera y se saluden no aporta nada más allá que un recurso gráfico del que la mayoría de las veces ni se utiliza).

Cospedal, de frente, y Arenas, de espalda. Lo sorprendente ocurrió tras continuar cada uno su camino. A los pocos minutos, Simón recibió en su portátil una galería de fotos del encuentro y observó que en todas las imágenes enviadas a los medios por el fotógrafo de la secretaria general a lo largo de ese día –en todas y en cualquier escenario- siempre aparecía Cospedal de frente y Arenas de espaldas o en segundo plano.

En política nada es inocente: quien había hecho la selección quería dar el mensaje de que una llegaba y otro se iba. La elección de Moreno revela que el que se iba nunca se fue; y nunca se ha ido y nunca se irá del todo: ni del poder madrileño ni del poder andaluz.

Primero, José Antonio Nieto. Esta permanencia ha llegado a incomodar tanto a la secretaria general que en los últimos meses ha intentado tres veces imponer a uno de sus dos candidatos a presidir el PP andaluz. Primero fue José Antonio Nieto, alcalde de Córdoba, y lo intentó en el transcurso de la intermunicipal celebrada en esta ciudad en otoño pasado.

No lo consiguió y después lo ha intentado dos veces más con el todavía secretario general, Jose Luis Sanz. La bola de estrategias tejida con Zoido, el presidente saliente, salió fuera por la voluntad del árbitro Rajoy y el elegido fue un malagueño, nieto de jornaleros, hijo de emigrantes y que ha realizado su carrera política a la sombra de Arenas.

El partido era para Cospedal o para Arenas. Por poco (o por mucho: Soraya Sáenz de Santamaría ha sido determinante, como en todas las decisiones, en la opción de Rajoy por Moreno), el político andaluz ganó el punto, el set y el partido. Porque lo que estaba en juego durante estos últimos meses es quién se quedaba con el partido en Andalucía: o un hombre de Cospedal o un hombre (o mujer) de Arenas.

En política la fidelidad nunca es un valor. Solo la adhesión inquebrantable tiene recompensa… mientras es útil. Pero a veces hay excepciones. Y es en esas excepciones que confirman la regla generalizada del olvido, cuando no de la traición, en la que puede encontrarse la clave de por qué Rajoy optó para que fuese un hombre de Arenas el que liderara el partido en Andalucía.

Rato, Acebes, Zaplana, Mayor Oreja. Con la pulcritud minuciosa de un cirujano Rajoy ha ido extirpando todo el poder aznarista. Del círculo de poder que rodeó al expresidentes durante tantos años solo Arenas permanece. En el espacio tribal de la política, a veces, pero solo a veces, la lealtad tiene recompensa.
(Publicado en la edición de papel de La Voz de Almería. Autorizada su reproducción).

La 'espantá' de Arenas

Marcial Vázquez
Comentarista político

Es muy posible que la retirada de Griñán no sea todo lo ejemplar que pudiera ser pero siempre mucho más decente y respetuosa que la de Arenas. Hay que reconocer que en el PP andaluz están tan perdidos que no hacen otra cosa que ahogarse en su propia demagogia al pedir elecciones anticipadas en Andalucía cuando ellos aún no tienen ni candidato; y cuando hacen de la marcha de Griñán un motivo de crítica permanente, olvidando que su líder mitológico, Javier Arenas, no tardó ni 24 horas en coger el AVE a Madrid después de que su victoria impotente no le sirviese para acabar en la presidencia de San Telmo. En este sentido ni la viagra electoral de Zapatero que tanto dio al resto del PP nacional sirvió para llevar a la Junta andaluza al personaje más tóxico que ha dado la vida política de nuestra región en toda la democracia. 

Qué tiempos aquellos...
Llegados a este punto hay que poner las cartas encima de la mesa y reconocer los errores y aciertos que presenta el balance de Griñán una vez que ha dado paso a Susana Díaz. Yo no diré, como Mario Jimenez, que el ya ex presidente andaluz es lo mejor que le ha pasado al PSOE, pues considero que lo mejor que le ha pasado al socialismo, a España y a la democracia ha sido Felipe González. Pero dejando a un lado afirmaciones tan rotundas que no deben ser tomadas como guía hegemónica del socialismo andaluz sino como una expresión de agradecimiento y admiración a nuestro aún presidente del PSOE a nivel nacional, Griñán ha marcado un camino de no retorno en cuanto no solamente a la ética sino también a la estética que maltrata diariamente el Partido Popular. Nadie en el PSOE andaluz puede sentirse orgulloso del escándalo de los ERE ni siquiera por la respuesta del partido y de la Junta, pero de ahí a que venga la derecha a dar lecciones de moral y de responsabilidad política hay un trecho que no se puede recorrer sin un grado de sectarismo y varias dosis de incoherencia. 

Porque en el PSOE andaluz no se le ha hecho ningún homenaje ni se ha sacado a hombros de una plaza de toros a ningún imputado en la trama de los ERE. Ni tampoco se ha negado la creación de una comisión en el parlamento andaluz para investigar sobre la trama. ¿Se ha negado Griñán a hablar, en sede parlamentaria, de este caso de corrupción? Al revés que Rajoy, ha ido a dar la cara. Y en estos momentos que decide dar un paso atrás para asumir de manera preventiva una responsabilidad que muchos defenderían incluso injusta, es una ofensa a la dignidad política que venga el partido de los sobres y los maletines a criticar el gesto del ex presidente y a decir que Griñán "ha maltratado y ensuciado el nombre de Andalucía?". Pero, ¿sabéis quien maltrata y ensucia el nombre de los andaluces?, esa derecha que en Madrid nos ahoga para que luego salga Zoido en Sevilla pidiendo a la Junta inversión y criticando recortes; esa derecha que insulta a los niños andaluces asegurando que dan clases sentados en el suelo, como hizo la incompetente y corrupta de Ana Mato; y nos maltrata y ensucia esa derecha que nos califica a los andaluces como borregos y cautivos porque nunca le hemos dado a ellos la llave de nuestro destino. 

Algunos, en definitiva, se preguntarán si es justo que tras la marcha de un candidato se proclame como presidente a otro miembro del partido. Y, sinceramente, aquí se pueden aceptar ambas interpretaciones. Para mí el mandato del candidato investido inicialmente debería de agotar siempre la legislatura, excepto en caso de extrema enfermedad o fuerzas mayores. Yo lo establecería por ley. Pero también es cierto que nuestra Constitución deja abierta la posibilidad de que incluso pueda ser presidente del Gobierno alguien que no haya ido en las listas electorales y se proponga como candidato contando con el apoyo de la mayoría del Parlamento. Y hay que entender estos mecanismos de la democracia parlamentaria como perfectamente legales aunque desigualmente legítimos. 

Lo que nunca será legítimo en democracia, y dudosamente legal, es un partido, como el PP andaluz, que ha afirmado abiertamente que los ERE han sido un mecanismo del PSOE-A para ganar las elecciones autonómicas. Pero mira, Sanz, aquí el único partido que lleva 20 años financiándose ilegalmente y cobrando 22 millones en sobresueldos no es el partido socialista andaluz, sino el Partido Popular. Lo dice un tal Bárcenas, vuestro ex tesorero. 

El testigo Arenas

Juan Megino
Exalcalde de Almería

La figura del testigo en cualquier procedimiento judicial, sea civil o penal, constituye un protagonista de indudable relevancia para la resolución de la instrucción, estando obligado a decir siempre la verdad, so pena de incurrir en graves responsabilidades para el concurrente. Vaya por delante mi solidaridad ante el enorme trago que ha debido pasar el Sr. Arenas, en su visita a la Audiencia Nacional, a causa de la cantidad de insultos y descalificaciones sufridas, consideración que extiendo, así mismo, a la Sra. Cospedal y al Sr. Alvarez Cascos, máxime teniendo en cuenta que todos ellos, por su condición de aforados, podían haber declarado desde sus respectivos despachos. 

Javier Arenas
Así de dura puede llegar a ser la política. Fuera de las coincidencias que se han producido en los tres comparecientes, por otra parte esperables, sobre la no existencia de contabilidad B y de la inexistencia de sobresueldos que, de haber existido siendo alguno de ellos ministro, hubieran sido totalmente ilegales por incumplimiento de la Ley de incompatibilidades.

Sí ha llamado la atención el hecho de descargar toda la responsabilidad de la gestión de los dineros del Partido en los cargos de Tesorero y Gerente, sin que el Secretario General del momento (se entiende también el Presidente) tuvieran ningún conocimiento ni de las cantidades ingresadas ni del manejo de las mismas.

Si atendemos a lo que publican los periódicos, los responsables de las finanzas del PP han manejado casi 1.000 millones de euros entre los años 1995 y 2011, procedentes de subvenciones públicas por resultados electorales, a los que habría que añadir cantidades, seguramente considerables, por donaciones, anóminas o no, que existen, sin lugar a duda, en los partidos, estaríamos asistiendo a una importante dejación de funciones, sobre todo si entendemos el enorme poder administrativo que tienen los secretarios generales en cualquier organización.

En este caso es aún más llamativo conociendo la especial idiosincrasia de las personalidades que han desfilado ante el juez Pablo Ruz. En el caso del testigo Arenas, resulta también poco clarificadora su participación en su encuentro en 2010 con el Sr. Bárcenas y esposa, en donde también estuvo el Sr. Rajoy, momento en que se pactó su salida de los cargos orgánicos del PP, pero manteniendo, en su sede, despacho y secretaria además de coche y, sin embargo, no se especificó sueldo alguno que, no obstante, disfrutó hasta finales de 2012, momento en que se llegó al acuerdo sobre una ¿indemnización diferida? Reconocido por la propia Sra. Cospedal.

Trabajo tiene por delante el juez Ruz y enorme inquietud la que tiene la sociedad española hasta que definitivamente queden aclarados todos estos aspectos. (La Voz de Almería).

Candidatos PP Andalucía: por qué no Rosario Soto

Ignacio del Río
Exsecretario General del PP de Madrid

Ignacio del Río, cualificado militante del Partido Popular, en el que ha ostentado cargos de especial relevancia, se interesa en este artículo por la necesidad de que el PP nomine a su candidato a presidente de la Junta de Andalucía. Entre los posibles nombres, avanza el de la almeriese Rosario Soto, que en la anterior ejecutiva del PP de Andalucía era su portavoz y actualmente ocupa un escaño en el Senado.

Rosario Soto
El Diario de Cádiz publica este domingo en portada que Rajoy quiere que Miguel Arias sea el candidato del PP a la Junta de Andalucía. En páginas centrales abría el abanico y ofrecía otros nombres de posibles candidatos, como la ministra Fátima Báñez o el secretario general, José Luis Sanz, Alcalde de Tomares. El elegido tendrá que enfrentarse a Susana Díaz y a IU, cuya pinza en el Gobierno parece bastante asentada y que, previsiblemente, acoplaran su estrategia para repetir, ya que parece difícil que el PSOE, lastrado por el escándalo de los ERES a sus espaldas -IU ha pasado de la denuncia al chitón-esté en condiciones de obtener una mayoría absoluta.

Lo que sin lugar a dudas  ha sido un error es la salida de Javier Arenas del liderazgo del PP de Andalucía, después de ganar las elecciones y obtener el mejor resultado del centro derecha en la historia democrática. Así lo reconocen analistas y personajes más vinculados a la izquierda que al PP y confirman el diagnóstico de que la mayoría absoluta se perdió por la “arriolada” de un campaña de baja intensidad en el último tramo -no comparecer en el debate de Canal Sur fue un error, tremendo error- aderezado por la aprobación de la reforma electoral en las fechas preelectorales.

Pero siendo ciertos estos hechos contrastados, no cabe duda que el resultado que tuvo fue excelente y el empujón final que faltó para la mayoría absoluta estaba dentro de lo previsible en un análisis racional y no emocional de la sociología andaluza. El testigo que se pasó a Juan Ignacio Zoido ha tenido desde el primer momento un marcado carácter transitorio, a pesar de que reúne todas las condiciones personales y políticas para ser líder del PP en Andalucía. Pero difícilmente se puede compaginar la oposición con la Alcaldía de Sevilla que requiere ciento por ciento de atención, sobre todo después del tiempo y del esfuerzo que ha costado a los populares la victoria electoral.

Una vez que el PSOE ha movido ficha con la salida de Griñán en tracto continuado con Susana Díaz, después del paripé de las primarias teledirigidas desde el “aparachick”, al PP no le queda otro remedio que mover ficha.

Miguel Arias tiene sobradas virtudes profesionales y políticas para ser candidato a la Junta de Andalucía, pero es un despropósito y un acto de prodigalidad mandarlo a enfrentarse con Susana Díaz  y el candidato de IU. Primero porque para gestionar bien una campaña electoral hay que hacer oposición en el lugar adecuado que nos otro que el Parlamento andaluz. Hay tantos ejemplos de errores cometidos por los partidos en la designación de candidatos extra parlamentarios que no merece la pena ni citarlos.

En segundo lugar, porque un buen político no quiere decir que sea intercambiable a cualquier situación. La idoneidad es importante –Miguel Arias ya cubrió en su tiempo la asignatura de Andalucía- y tiene proyección suficiente para jugar en otras demarcaciones en las que se aproveche la experiencia labrada en su trayectoria política.

Desde revalorizar su posición en el Gobierno que falta hace, hasta su ubicación en la Comisión Europea en la que puede aportar importantes servicios a España. Si además se añade que se va a tener que enfrentar a una mujer Susana Díaz, con denominación de origen “solo aparato”, lo inteligente es reconocer el futuro escenario electoral y adopta una estrategia inteligente. Luego, mejor situar a otra mujer enfrente y utilizar algunas de las opciones de políticas populares que han ganado ya  al PSOE  en Andalucía. Desde Fátima Báñez o las alcaldesas de Cádiz, Teófila Martínez o de Marbella, Ángeles Muñoz o de Jerez, María José García Pelayo o algunas de las portavoces en el Parlamento, como Rosario Soto. Y todo sin olvidar al actual portavoz Carlos Rojas que está haciendo un buen trabajo.

En las elecciones de 2012 el PP-A obtuvo 50 diputados a solo 5 de la mayoría absoluta. El reto no puede ser otro que mantener los votos conseguidos y abrirse y conectar con los jóvenes y nuevos sectores andaluces.

El PP debería situar a Andalucía entre los tres primeros objetivos de las futuras elecciones autonómicas. Con más de ocho millones de habitantes y lo que representa políticamente sería un tremendo error dilapidar lo que ya se ha conseguido en Ayuntamientos y en el Parlamento andaluz. Y la experiencia dice que los votos siempre son para el que los trabaja en los años anteriores.