Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta susana diaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta susana diaz. Mostrar todas las entradas

Susana Díaz: "Pedí perdón y lo pediré las veces que haga falta"


Nuria Torrente
@opinionalmeria

⏩Desde que se hiciera pública la sentencia de los ERE la secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz Pacheco, no había manifestado su opinión sobre la misma, a pesar de que ha sido durante muchos años presidenta de la Junta de Andalucía, justamente los que siguieron a continuación de los hechos enjuiciados.

Susana Díaz ha sido entrevistada hoy en el programa de laSexta ‘Al rojo vivo” y éstas son algunas de la manifestaciones que ha hecho:

Susana Díaz, hoy, en laSexta

Pedir perdón: “Pedí perdón y lo pediré las veces que haga falta”.

Bochornoso: “Es bochornoso que bajo un Gobierno socialista alguien se haya aprovechado”.

Controles: “No basta con no enriquecerte, sino que hay que poner todos los controles para evitarlo, y nosotros lo pusimos”.

Son 219 casos: “Hay 7.000 trabajadores en Andalucía beneficiados, y de ellos hay un grupo de 219 que se han beneficiado indebidamente. Si hay casos delictivos ahí, tienen que pagarlo”.

Informada: “He querido comparecer una vez que tenía toda la información”.

No nos hemos retirado de la causa: “No es cierto que nosotros nos hubiéramos retirado de la causa”.

No lo esperaban: “He hablado con Chaves y Griñán y me han dicho que no lo esperaban”.

No forman parte del PSOE: “Ninguna de las personas de esa sentencia forman parte del PSOE de Andalucía”.

No aparece el PSOE: “En los 1.800 folios de la sentencia el PSOE no aparece por ningún sitio. Eso significa que no hay financiación ilegal del PSOE”.

Dinero defraudado: “Hasta el último día estuvimos reclamando en los Juzgados el dinero defraudado”.

Tristeza: “Me entristece que esto haya pasado bajo un Gobierno socialista. Es imposible que a un socialista esto no le duela”.

Duro: “Este caso ha sido el momento más duro para mí en lo humano”.

Epitafio: “Yo sé que hay gente que ha escrito este año muchos epitafios sobre mí”.

Pedro Sánchez: “Sé que hay gente a la que le molesta que Pedro Sánchez y yo rememos en la misma dirección. Hemos tenido momento difíciles, eso es evidente”.

Diputada: “Es irracional que a Pedro y a mí nos quieran meter en esto. Él era concejal de Madrid y yo, diputada por Sevilla”.

Repetir: “No solo pido perdón, sino que me he esforzado muchísimo para que esto no se vuelva a producir en Andalucía”.

Más que unas elecciones andaluzas


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤Lamentablemente las elecciones andaluzas de diciembre se van a acabar convirtiendo en una matizada primera vuelta de las generales de un año después (o antes si el independentismo se lanza al abismo que abandera Puigdemont). La guerra entre Casado y Rivera por el voto más radical de la derecha va a convertir el 2-D en un campo de batalla en el que cada uno buscará consolidar sus posiciones chapoteando, si es necesario, en el fango de esa España de charanga y pandereta que tanto despreciaba Machado.

2-D

La balacera de las últimas semanas aumentará a medida que pasen los días y el pequeño espacio para la reflexión que los gritos dejan en cualquier campaña será aniquilado. Las causas que propiciarán estas consecuencias están claras. Vayamos a ellas. Susana Díaz quería, por convicción pero también por interés, un debate andaluz en el que la política nacional solo se proyectara de forma tangencial. La marca PSOE está hoy más fuerte que en 2015, pero la yenka continua de un Gobierno más de gestos que de gestión genera riesgos indeseados como el ocurrido con el buenismo de la ministra de Defensa con su oposición inicial a la venta de armas a Arabia Saudí. Un riesgo al que habría que añadir el coste que puede tener en parte de su electorado la relación de dependencia que Pedro Sánchez mantiene con Podemos y la pasividad con que el Gobierno se comporta ante los desafíos, hasta ahora solo estéticos, del independentismo.
Casado sabe que cualquier descenso electoral del PP supondría un coste inevitable en su estrategia para prolongar el “efecto” emocional que su elección supuso para la militancia del PP
Esa era la pretensión de la presidenta andaluza. Una pretensión a la que no accederán ni Casado ni Rivera. La lucha entre los dos va a ser encarnizada porque los dos son conscientes de lo que se juegan. Casado sabe que cualquier descenso electoral del PP supondría un coste inevitable en su estrategia para prolongar el “efecto” emocional que su elección supuso para la militancia del PP. Mantener el suelo actual del PP en Andalucía, con 33 diputados, o aumentarlo, supondría que la prolongación de este efecto dejaría de estar reducida en los limites orgánicos y se proyectaría en el sector de votantes tentados por la opción de Ciudadanos o por la de Vox.

Por el contrario, si los populares están más cerca de los veinticinco parlamentarios que de los treinta, la crisis sería inevitable, aunque quedaría circunscrita a Andalucía con la convocatoria de un congreso regional extraordinario. Si la aritmética electoral situara al PP igual o por debajo de Ciudadanos, opción posible, pero no probable, casi quimérica, la tierra se abriría ante Casado y el PP entraría en un laberinto de desaliento profundo. El partido lo sabe y la militancia también. Compartir (y no digamos ya perder) la hegemonía en la derecha andaluza sería un precedente de extraordinario impacto en la moral recuperada de los populares tras el congreso de julio.
Rivera sabe que un buen resultado en Andalucía situaría a Ciudadanos en la posición privilegiada que tuvo hasta la desorientación permanente que le provocó el triunfo de la moción de censura
En la otra trinchera Rivera sabe que un buen resultado en Andalucía situaría a Ciudadanos en la posición privilegiada que tuvo hasta la desorientación permanente que le provocó el triunfo de la moción de censura. Acercarse al PP o superarlo (insisto: una opción quimérica, diga lo que diga la cocina del CIS) consolidaría de forma extraordinaria una posición privilegiada ante las futuras elecciones generales. Ciudadanos va, por tanto, a plantear batalla ciudad a ciudad (el voto rural continua patrimonializado por PSOE y PP) y, en esa guerra sin cuartel por el apoyo urbano, va a contar con el arma de captación masiva de votos que encierra la capacidad de seducción política de Inés Arrimadas. Mientras que a Rivera solo le teme el PP, a Arrimadas le temen PP y PSOE y una campaña intensa y extensa de la política andaluza/catalana tendría un coste innegable para sus competidores.

El estruendo del ´procés´ encuentra en Andalucía un campo de resonancia más que notable y Arrimadas simboliza la lucha contra el supremacismo independentista que, como el supremacismo castellano de algunos dirigentes del PP, tanto ofende a los andaluces. La presencia de Casado, Rivera y Arrimadas hará inevitable un relato en clave nacional que, aunque no elimine el relato andaluz, sí lo reducirá. ¿hasta dónde? Eso dependerá de la capacidad de Juanma Moreno y Juan Marín para ocupar o ´robar´ espacio a sus líderes nacionales.
La diferencia entre las campañas del PSOE y las del PP y Ciudadanos es que aquella se está diseñando en Andalucía, mientras estas serán dirigidas (como las candidaturas) desde Madrid
Susana Díaz aprovechará con gusto (las vueltas que da la política) el apoyo de Pedro Sánchez, pero no compartirá protagonismo. La diferencia entre la campaña del PSOE y las del PP y Ciudadanos es que aquella se está diseñando en Andalucía, mientras estas serán dirigidas (como las candidaturas) desde Madrid. La campaña real ya ha empezado (si es que alguna vez terminó la anterior) y, más allá de la inevitable guerra PP-Ciudadanos, el debate sobre Andalucía, ya lo verán, prestará toda su atención al pasado dejando para el futuro los tópicos de argumentario y las ocurrencias de última hora.

Mientras el PSOE exhibirá con desmesura los logros alcanzados, PP, Ciudadanos y Podemos (lo de Adelante Andalucía es una marca; quien manda es Pode-mos), proclamarán con exageración las carencias. Todos estarán asistidos de razones, pero ninguno tendrá la razón. Salvo en el catecismo, nada está impregnado de mal sin posibilidad de bien alguno, como exhibe la oposición, ni de aciertos permanentes, como defienden los socialistas.
Treinta y seis años de gobierno sin alternancia es tiempo suficiente para impulsar políticas de progreso y para cometer el pecado de no haber propiciado en toda su exigencia políticas de cohesión territorial, dos situaciones en las que Almería ha sido y es un buen ejemplo
Treinta y seis años de gobierno sin alternancia es tiempo suficiente para impulsar políticas de progreso y para cometer el pecado de no haber propiciado en toda su exigencia políticas de cohesión territorial, dos situaciones en las que Almería ha sido y es un buen ejemplo. En cuarenta años de autonomía hemos avanzado pero continuamos siendo una provincia de extramuros a las que las autovías, los hospitales o el desarrollo académico llegaron y continúan llegando más tarde que otras provincias y, a veces, como en el materno infantil o la autovía del Almanzora, con retrasos que sobrepasan el insulto si miramos en el calendario cuándo se prometieron y cuando se terminarán.

Y lo peor es que estos retrasos han sido compartidos. A Almería han llegado y llegarán tarde las infraestructuras que competen a la Junta y las que son responsabilidad del Gobierno. En eso sí que han coincidido los gobiernos del PSOE y del PP. Que nadie utilice ese argumento. Los dos han sido responsables de esa injusticia.

Susana Díaz, una visita más que oportuna a Almería


Simón Ruiz
Periodista

➤ La visita que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, giró ayer a la provincia de Almería estaba prevista para el pasado lunes. Testigos son los comuneros de la Junta de Regantes de Cuatro Vegas, a los que se les convocó en la sede de la comunidad, en la localidad de Viator, y luego se les tuvo que desconvocar para esa cita. Los actos del lunes fueron aplazados para el día de ayer, miércoles, con motivo de las intensas lluvias caídas el pasado fin de semana en las provincias de Málaga y Sevilla, que causaron importantes daños materiales y se cobraron la vida de un bombero.

Susana Díaz, ayer, en Almeria (Foto: SR)

Poco tardó la presidenta en trasladarse a la llamada ‘zona cero’. Lo que no se imaginaban los organizadores de la visita de Susana Díaz a Almería es que fuera tan oportuna como lo fue ayer. Nada menos que tres asuntos de gran importancia tuvo que abordar la presidenta, dos de ellos imprevisibles como son la reunión con el Comité de Empresa de Cemex por el anunciado cierre de la fábrica en Gádor y la noticia desvelada esta misma semana por mi compañero Manuel León en las páginas de ‘La Voz de Almería’ sobre el envío de basura nuclear desde Madrid hasta Palomares, en Cuevas.

Díaz Pacheco, acompañada por el consejero almeriense de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, se reunió con representantes de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras a primeras horas de la mañana. El prólogo del encuentro tuvo como protagonista al secretario provincial del PSOE, José Luis Sánchez Teruel, que el día anterior trasladó el apoyo “socialista” a los representantes de los trabajadores. Susana Díaz y su equipo tuvieron la ‘habilidad política’ de convocar esa reunión, porque lo mismo que hay que procurar la estabilidad del empleo en los astilleros de Navantia en la provincia de Cádiz, semejante objetivo se debe trazar para la provincia de Almería con el caso de la cementera de Cemex.

También se ‘mojó’ la presidenta de la Junta de Andalucía con el asunto de los residuos nucleares de Palomares. Aunque ahora esté al frente del Gobierno su propio partido, el PSOE, Díaz Pacheco se mostró dispuesta a pedir toda la información al respecto al Consejo de Seguridad Nuclear y comprobar, en realidad, “si el Gobierno de Mariano Rajoy” actuó “mal” o no. Y antes de que aterrice en tierras sevillanas el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la presidenta de la Junta reiteró viejas reivindicaciones del Ejecutivo que preside en San Telmo. Más o menos vino a decir que en Madrid tienen que ‘ponerse las pilas’ y no dilatar más en el tiempo obras hidráulicas que se necesitan en la provincia y la llegada del AVE. Lo dicho, la de ayer fue una visita más que oportuna.

Susana Díaz, en todas las portadas de los diarios de Joly

Tania Artajo
@opinionalmeria

➤ El Grupo Joly hace hoy un despliegue sin precedentes a una entrevista realizada a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, también candidata del PSOE a la reelección. Lleva la entrevista a todos los periódicos del grupo y, además, con idéntica tipografía en cada uno de ellos. Independientemente de la importancia de lo sucedido durante el día de ayer en cada una de las provincias andaluzas, la dirección del grupo ha impuesto a sus directores que hoy de lo que toca hablar es de Susana Díaz. ¿Ofrecerá igual despliegue tipográfico al resto de candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía? Veremos.










Elecciones a la vista


Emilio Ruiz

➤Los lectores habituales de esta columna saben cómo se trajinan los pactos de Gobierno entre partidos. Tienen mucho de paripé. Por si hay alguien que lo ha olvidado, viene bien hacer un recuerdo. Las conversaciones previas se suelen envolver de mucho boato para transmitir la sensación de que se está haciendo un trabajo duro y fundamental para el futuro del territorio que hay que gobernar. Se constituyen al menos media docena de comisiones que en teoría se reparten los trabajos clasificados por competencias. Al final de todo el proceso se elabora el documento de acuerdos, que firman los jefes de las formaciones políticas negociadoras en un solemne acto.

Susana Díaz y Juan Marín

Esta es la narración de los hechos que los partidos nos venden y los electores percibimos. Pero, ¿cuál es la realidad? La realidad es mucho más simple. Todos los partidos políticos tienen un cerebrito, una persona que apenas nadie conoce, que trabaja en la trastienda, que nunca sale en la tele y que es la persona de mayor confianza de su líder político. Mientras las comisiones hacen como que negocian algo a base de reuniones y más reuniones, en realidad quienes negocian son esos cerebritos, en contacto directo y único con sus jefes de filas.
Y finalmente está el tercer grupo: el de los compromisos que sabemos que no se van a llevar a cabo, pero que van a justificar una ruptura del acuerdo “en el momento que a ambos nos interese”
El resultado de este trabajo se plasma en un documento de acuerdos sobre las cosas que se compromete a hacer el nuevo Gobierno. Tampoco se dice, porque sería un poco escandaloso, que el binomio negociador ha clasificado los puntos acordados en tres grupos. Centrémonos, para ilustrarlo, en el acuerdo suscrito entre el PSOE y Ciudadanos en junio de 2015. Primer grupo: el de los asuntos obvios, que son los que se van a hacer con pacto o sin pacto. Por ejemplo, “Simplificación legislativa y evaluación de la eficacia de la normativa promulgada por la Junta de Andalucía y simplificación administrativa de los procedimientos relacionados con la creación de empresas, mediante la reducción de trabas burocráticas…”. Segundo grupo: el de los asuntos que de verdad se van a llevar a cabo “y si no, no firmo”. Por ejemplo, en el caso de Andalucía, la bajada del impuesto de sucesiones. Y finalmente está el tercer grupo: el de los compromisos que sabemos que no se van a llevar a cabo, pero que van a justificar una ruptura del acuerdo “en el momento que a ambos nos interese”. Por ejemplo, la supresión de los aforamientos (punto 12 del apartado “Regeneración democrática”), la limitación de mandatos (punto 13) o la modificación de la ley electoral (punto 11).

PSOE y Ciudadanos han acordado que Albert Rivera y Juan Marín aleguen el incumplimiento del punto de la supresión de los aforamientos para justificar el adelanto de las elecciones andaluzas. Podían haber escogido cualquier otro punto del grupo tercero, pero han decidido que sea ese. Intentan vendérnoslo como una ruptura, pero es un acuerdo. Porque el guión está escrito desde junio de 2015.

La historia de Juan Salvador Molina


Manuel León
Periodista

➤El viejo casino donde bailaba la gente almeriense de postín, donde se jugaban los billetes verdes al bacarrá y a la ruleta, se llenó ayer hasta el último rincón -faltaron sillas- de vegueros de La Cañada, de campesinos de Canjáyar hijos de los antiguos exportadores de uva. La añeja estampa burguesa de esa estancia, de ese salón noble bajo un cielo de angelotes pintados al óleo, se democratizó como nunca en solo unos instantes cuando empezaron a acomodarse agricultores y ganaderos, mujeres también vinculadas a la producción de frutas y hortalizas junto a las feraces tierras del Andarax,  gente de los invernaderos de Almería, de la economía real, que fueron escuchando sus nombres por el altavoz para recoger la resolución de la ayuda que ya podrán entregar al banco para que les anule la deuda.

Susana Díaz y Juan Salvador Molina

Galdeanos, Ferres, Molinas, Saldañas, Barrancos se fueron repitiendo en una lista interminable, como cuando se pasaba lista en clase, antes de recibir el beso en la mejilla de Susana y el cheque correspondiente para mejorar la estructura de la finca, para comprar un nuevo goteo.

Paradigma de ese saber hacer y saber estar, paladín  de ese nervio por ir mejorando día a día, de esa rebeldía contra el dolce far niente tan almeriense de los señoritos de antaño y hogaño, fue -en ese acto optimista de ayer, junto al sol septembrino que se derramaba por el cercano Paseo- Juan Salvador, un self made de la agricultura almeriense, el hijo de una librera del centro de Almería que ha aprovechado como pocos unas tierras de sus progenitores para apuntalar con orgullo campesino una  aseada explotación agrícola y ganadera en Sorbas. 
En los últimos tiempos ha calefactado los invernaderos con restos de la poda de almendros y olivos y pretende colocar con la nueva ayuda de ayer  paneles solares para regar
Su historia principió cuando con 18 años y sin ninguna experiencia previa decidió hacer lo que se hace en el mundo desde la Biblia: cultivar la tierra. Realizó un curso  de Jóvenes Agricultores para adquirir conocimientos básicos sobre el campo. Se lanzó sin red con unos 7.000 metros de invernadero y unas cuantas hectáreas de olivar.  Pasado un tiempo decidió apostar por la agricultura ecológica, siempre apoyándose en ayudas de la Junta, e incorporó la ganadería con 172 ovejas para carne. Adquirió maquinaria más moderna y eficiente con la que ha conseguido, Juan Salvador, criado entre novelas y libros de texto, ser más competitivo. En los últimos tiempos ha calefactado los invernaderos con restos de la poda de almendros y olivos y pretende colocar con la nueva ayuda de ayer  paneles solares para regar. 

Juan Salvador consiguió, con ese relato aliñado de empuje y ambición, con la narración sencilla de esa aventura emprendida hace ahora veinte años con la que ha creado  decenas de empleos,  emocionar a sus compañeros del sector que lo aplaudieron con generosidad.

Soraya no es Susana


Emilio Ruiz

➤➤➤El nuevo presidente del Partido Popular, Pablo Casado, presidió ayer en Barcelona la primera reunión del Comité Ejecutivo Nacional tras el Congreso del pasado fin de semana, donde su candidatura se impuso a la de Soraya Sáenz de Santamaría. En la jornada previa, los dos finalistas del proceso de primarias y sus respectivos equipos han mantenido diversas reuniones para acordar la integración de ambas ‘sensibilidades’. No hubo acuerdo por la inmovilidad de las posturas: mientras la exvicepresidenta requirió desde el primer momento una representación proporcional –en cantidad y calidad- al 43 por ciento del voto de compromisarios obtenido en el Congreso, el exvicesecretario se mantuvo en su criterio de que la integración no pasa por atender a cuotas sino por contar con los ‘sorayistas’ que él considera más adecuados. Finalmente, Soraya Sáenz de Santamaría ni siquiera ha tenido la delicadeza de asistir el cónclave de Barcelona.

Soraya Sáenz de Santamaría y Susana Díaz

El Partido Popular ha iniciado una nueva etapa en la que tiene que enfrentarse a sus propios fantasmas, que son sus contradicciones. Hasta ahora, para el PP, todo lo que no fuera el gobierno de la lista más votada era un ‘pacto de perdedores’. Es justamente lo que ha ocurrido en su proceso de primarias: se han unido todos los candidatos perdedores en la primera fase del proceso para desplazar a la candidata más votada. Algo que es absolutamente legal y legítimo, pero en contra de lo que el PP predicaba hasta el día de ayer.
Ahora, la exvicepresidenta se ha acogido como un clavo ardiendo a su cuota de votos para exigir al nuevo presidente una representación del mismo grado. La falta de coherencia es palpable
La otra contradicción, en este caso no del PP sino de Soraya Sáenz de Santamaría, gira en torno a las cuotas. Cuando se establecieron las listas cremallera y las cuotas para dar mayor presencia a las mujeres en la vida pública, el Partido Popular las despreciaba por considerar que el único criterio de selección era ‘el de los mejores’, como si las mujeres siempre tuvieran que ser una minoría entre los mejores. Ahora, la exvicepresidenta se ha acogido como un clavo ardiendo a su cuota de votos para exigir al nuevo presidente una representación del mismo grado. La falta de coherencia es palpable.

Durante la campaña precongresual Soraya Sáenz de Santamaría se ha mostrado como una persona engreída, soberbia en muchos momentos y con cierto aire de superioridad sobre su oponente. Se ha permitido incluso el lujo de despreciar su presencia en ciertos medios –Atresmedia y Prisa- mientras aparecía mañana, tarde y noche en otros que consideraba afines o ‘poco agresivos’. Pablo Casado, por el contrario, no ha hecho ningún tipo de selección: allí donde le llamaban, allí iba. Ha dado todo un ejemplo de tolerancia frente a quien ha ido de sobrada por la campaña.
Tal vez la exvicepresidenta debería haber leído algo –si es que lo desconocía- sobre la reacción que tuvo Susana Díaz cuando perdió ante Pedro Sánchez en el proceso de primarias socialistas
Administrar la victoria no es fácil, pero tampoco es sencillo administrar la derrota. Soraya Sáenz de Santamaría estaba preparada para administrar su victoria, pero no su derrota. Su proceder en los días siguientes al Congreso justifican el voto favorable de la mayoría de compromisarios hacia su oponente. Tal vez la exvicepresidenta debería haber leído algo –si es que lo desconocía- sobre la reacción que tuvo Susana Díaz cuando perdió ante Pedro Sánchez en el proceso de primarias socialistas. En este caso la perdedora renunció a cualquier tipo de cuotas en la Comisión Ejecutiva Federal y manifestó a Pedro Sánchez su deseo de que tuviera las ‘manos libres’ para que hiciera la ejecutiva que deseara. Lo primero que un perdedor tiene que reconocer a cualquier vencedor de un proceso electoral es su libertad para elegir a un equipo de su confianza. Sáenz de Santamaría esto no lo desconoce, pero, por la razón que sea, ha querido exigir a Casado lo que ella ha negado a otros tantas veces.

Encuesta Andalucía: El PSOE conserva sus escaños y el PP se hunde


Tania Artajo
@opinionalmeria

➤➤➤Buenas noticias para Susana Díaz (PSOE) y Juan Marín (C's) y malas para Juanma Moreno (PP) y Teresa Rodríguez (Podemos). Es lo que dicen los resultados electorales ofrecidos por una encuesta de SW Demoscopia, con más de 3.500 entrevistas realizadas entre el 6 y el 20 de junio, para el grupo editorial andaluz Publicaciones del Sur.

Los líderes de los cuatro principales partidos de Andalucía

El PSOE volvería a ganar holgadamente las elecciones con el 38,1 por ciento de los votos y 47 diputados, los mismos diputados que obtuvo en 2015 con 2,5 puntos menos. El PP sufre un enorme batacazo en favor de Ciudadanos, que quedaría en segundo lugar con el 21,5 por ciento de los sufragios y pasando de 9 a 23 parlamentarios, los mismos que obtendría el PP-A –10 menos que en 2015– con el 19,8 por ciento de los votos. La confluencia de Podemos e IULV-CA conseguiría un apoyo electoral del 14,8 por ciento y 16 escaños, muy lejos de los 20  (15 de Podemos y 5 de IU9 que sumaron hace tres años.

En cuanto a valoración de lideres Susana Díaz es la mejor valorada con un 4,34, seguida por el líder de Cs, Juan Marín, con un 3,94; la coordinadora de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, con un 3,5, y el presidente del PP-A, Juanma Moreno, con un 3,24.

Las lágrimas de Susana


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

Ayer, a las 16,33 sonó el móvil. Era Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, camino de Almería. Las líneas que siguen son una transcripción libre de la conversación que mantuvimos y durante la cual no pudo evitar ni el desgarro irremediable de la voz ni el intuido sonido silencioso de las lágrimas.

Susana Díaz, ayer, en la capilla ardiente

“Estoy regular, para qué te voy a engañar, Pedro. No me lo quito de la cabeza. Qué dolor tan grande es el que tiene que sentir esa familia, Dios mío. Yo estoy pa que me dé algo desde ayer. Esta mañana, en un acto con el Rey, me lo ha notado. Le he dicho: Majestad no me puedo quedar a la recepción, me voy para Almería ahora mismo. Lo ha entendido y ha estado cariñoso, como siempre. Me ha dicho que él también percibía la conmoción social que había provocado la desaparición y la muerte de Gabriel. Es que es todo tan atroz, tan brutal, tan horroroso, que sólo puede producir espanto.
Susana Díaz: "Yo he vivido ya y por desgracia algunas situaciones dramáticas. Pero lo de este niño es muy fuerte. No sé si es por la brutalidad de cómo han sucedido los hechos o, sobre todo, por la sonrisa, por esa sonrisa tan bonita, tan linda que todos veíamos en las fotos"
Yo he vivido ya y por desgracia algunas situaciones dramáticas. Pero lo de este niño es muy fuerte. No sé si es por la brutalidad de cómo han sucedido los hechos o, sobre todo, por la sonrisa, por esa sonrisa tan bonita, tan linda que todos veíamos en las fotos. 


La Voz de Almería ha realizado un gran despliegue informativo

Ayer (por el domingo) cuando me llamaste para pedirme unas declaraciones no las hice porque no podía, sinceramente no podía, no podía reprimir las lágrimas. Esta mañana he estado con mujeres de la misma edad que la de la madre de Gabriel o la mía y estaba, estábamos todas, conmovidas. Hablaban y hablábamos del niño con lágrimas en los ojos. Y ahora, cuando nos hemos parado en Antequera a comprar unos bocadillos, al decirles a los camareros y a las camareras que veníamos para Almería también nos trasmitían su emoción y su conmoción. Ya te digo, creo que ningún suceso ha causado una conmoción tan grande. 

Quizá sea la sonrisa de Gabriel, ya te digo; esa sonrisa que movía a la ternura, a quererle; o su mirada, tan alegre, tan viva. Estoy hecha polvo. Ya estoy llegando a Almería y quiero ir a ver a los padres, a reconfortarles, a abrazarles, a darles mi cariño como presidenta y como madre. Yo tengo un niño pequeño, ya tú sabes, y eso también hace que las madres tengamos una sensibilidad a flor de piel. Por eso quiero estar con Patricia y besarla y abrazarla; bueno, yo, como todos los andaluces, como todos los españoles. Está siendo una mujer tan dulce, tan sensata, tan tierna, tan inteligente, que hay que estar con ella y con su familia. Yo es lo que voy a hacer y no como presidenta, o no solo como presidenta, sino como madre, como una madre más, como las miles de madres andaluzas y españolas que hoy queremos acompañarla en su dolor y en su pena. Qué fuerte todo, qué fuerte, Pedro…”.

Y la voz se ahogó en la congoja intuida de una mujer que como otros millones más de hombres y mujeres ya nunca podrán olvidar la sonrisa luminosa de un niño al que la muerte le alcanzó cuando la vida apenas había traspasado el umbral de su llegada. 

Enredando

Miguel Ángel Vázquez
Consejero de Cultura / Periodista

El Ministerio de Hacienda tiene la mala costumbre de generar confusión y de buscar titulares efectistas sin argumentos sólidos que los sustenten. Es una treta con la que intentan desviar la atención de otros asuntos que les afectan y cargar injustamente las tintas contra otras administraciones.

Cristóbal Montoro, en una toma de posesión de Susana Díaz

Se ha descolgado en las últimas horas el departamento que dirige Cristóbal Montoro con el aviso a diez comunidades autónomas por el riesgo de incumplir la regla de gasto y planteando que ajusten sus cuentas. Entre las señaladas se encuentra Andalucía, una autonomía que ha hecho sus deberes, que en los últimos cuatro ejercicios ha cumplido con el techo de déficit y de enero a octubre de 2017 solo presenta un déficit del 0,07%, según datos del propio Ministerio conocidos hoy, cuando el máximo es 0,4%). Además, Andalucía tiene un nivel de deuda casi tres puntos por debajo de la media del resto de CCAA. En definitiva, una comunidad cumplidora y que gestiona bien el dinero público.
Más que reñir a los que dan la de cal y sacan buena nota, en Moncloa tendrían que aplicarse para no seguir dando la de arena año tras año
El Gobierno, en cambio, no hace lo propio con sus obligaciones y tiene fuera de control, por ejemplo, la Seguridad Social. Más que reñir a los que dan la de cal y sacan buena nota, en Moncloa tendrían que aplicarse para no seguir dando la de arena año tras año. Mucho predicar pero dan muy poco trigo. Todo un sinsentido.

Las seis palabras de Susana a Pedro y Pablo

Pedro Manuel de La Cruz
Director de La Voz de Almería

Susana Diaz volvió al comité federal después de la derrota de las primarias y ante las preguntas sobre el desencanto de su victoria inalcanzada respondió que a ella le gusta ganar hasta cuando pierde. La frase sonó a ocurrente, pero no he oído o leído ninguna reflexión que haya ido más allá de su estética sintáctica. Quizá sea la maldad que dan los años, pero creo que quedarse en la atractiva contradicción de esas palabras es un error. La frase está tan meditada que en solo seis palabras -“Me gusta ganar hasta cuando pierdo” dijo literalmente- hay todo un análisis de lo ocurrido en los últimos tres meses. Porque lo que, en mi opinión, la presidenta de la Junta quiso decir a quien lo entendiera es que dos postulados con los que se presentó a la secretaria general del PSOE y por los que fue, en gran medida (por decisivos) derrotada, son los que, al final, han acabado imponiéndose en Ferraz.

Pablo Iglesias y Susana Díaz

Desde el inicio de la guerra abierta entre Pedro Sánchez y Susana Díaz hubo dos posicionamientos diametralmente opuestos. Mientras los pedristas optaban por aproximarse a Pablo Iglesias haciendo acto de contrición pública televisiva (“me equivoqué con Podemos”, confesó Sánchez a Jordi Evole en aquel Salvados memorable) y contemporizando, después de su victoria en las primarias, con una moción de censura a Rajoy apoyada por los independentistas, Susana Díaz mantuvo desde el principio, y desde antes del principio, que con la banda de Iglesias no podía llegar a ningún acuerdo a nivel nacional.
Me lo dijo Susana Díaz en 2014: “El PSOE nunca podrá llegar a acuerdos con Podemos para gobernar porque nosotros queremos cambiar el Gobierno y ellos quieren cambiar España"
Me lo dijo en septiembre de 2014 paseando por uno de los patios del Palacio de San Telmo: “El PSOE nunca podrá llegar a acuerdos con Podemos para gobernar España. Y no podemos llegar porque nosotros queremos cambiar el gobierno, pero ellos quieren cambiar España, hacer otro país, romper lo construido”. Han pasado tres años y tres meses desde entonces y aquella percepción (que no creí: siempre pensé que, si era necesario, pactaría con Podemos en Andalucía; me equivoqué y a veces me lo ha recordado, la última hace unas semanas también en San Telmo), esa diferencia extraordinaria entre querer cambiar a Rajoy o querer cambiar España, digo, se ha hecho evidente en la estrategia desarrollada por Iglesias y Colau en la crisis catalana.
Podemos, sus confluencias y los independentistas hubieran apoyado a Pedro Sanchez, pero no para que gobernara el PSOE, sino para poder llevar a cabo su estrategia de demolición de un Estado en precario
Podemos, sus confluencias y los independentistas hubieran apoyado a Pedro Sanchez frente a Rajoy, pero no para que gobernara el PSOE, sino para que, sosteniendo el gobierno de Sánchez, poder llevar a cabo su estrategia de demolición de un Estado en precario, porque, ¿cómo se puede gobernar el país con solo 85 diputados de una cámara con 350? Esa extremadísima debilidad hubiese sido la mejor aliada para la tarea de demolición de la estructura territorial y política a la que populistas y secesionistas aspiran.

Sánchez coqueteó con ambigüedad durante el verano con la moción de censura pero su prudencia, la presión de los barones, la división en el grupo parlamentario y el camino hacia la locura emprendido por los defensores del procés desde el esperpento bolivariano del 6 y 7 de septiembre despejaron las dudas que pudiera haber en la dirección del PSOE. El Pedro Sanchez de la campaña de Primarias había cambiado. Los días de vino y rosas entre PSOE y Podemos habían llegado a su fin. Para Iglesias, aquel Pedro Sánchez que era la esperanza blanca de su estrategia, el caballo de Troya con el que iba a tomar la Moncloa para demoler el Estado, ha acabado siendo un traidor por pasar del “No es No” al Rajoy al “Si es Si” al 155. Y es en la aplicación del 155 -la aplicación de la Constitución, no lo olviden- donde se encuentra la otra columna en la que se sostiene la aparente contradicción de ganar aunque se pierda.

El posicionamiento de los socialistas catalanes a favor de Sánchez frente a Susana tenía un precio: el recurso literario y envenenado del Estado plurinacional. Pero ese placebo, como hubiera pronosticado un estudiante de primero de Políticas, no funcionó
Durante años el PSC ha mantenido un equilibrio permanentemente inestable sobre la Constitución y el derecho a decidir y no eran pocos en el PSOE los que temían la continuidad de esa ambigüedad. El posicionamiento abrumador de los socialistas catalanes a favor de Sánchez (más del 80 por ciento de apoyos) frente a Susana tenía un precio. El reelegido secretario general se lo dio con el recurso literario y envenenado del Estado plurinacional. Pero ese placebo, como hubiera pronosticado cualquier estudiante de primero de Políticas, no funcionó. Los independentistas aspiraban y aspiran a todo y las palabras se las lleva el viento si detrás no llevan consecuencias jurídicas.
El derecho a decidir ha desaparecido del imaginario de los socialistas catalanes y la plurinacionalidad o la nación de naciones ha acabado convertida en un delirio en el cielo podemita
Los independentistas llevaron su estrategia hasta el final y el Gobierno aplicó el 155 que tanto disgustaba a Iceta y a Sánchez aunque lo acabaran apoyando. El derecho a decidir ha desaparecido del imaginario de algunos socialistas catalanes y la plurinacionalidad o la nación de naciones ha acabado convertida en un delirio en el cielo podemita. “El PSOE está ahora donde debe estar”. Lo dijo ese mismo día del comité federal la presidenta andaluza. Unan las dos frases. Solo así puede entenderse como puede haber victorias después de la derrota. 

Dante Pérez, el alcalde catalán descendiente de almerienses que planta cara a Puigdemont

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

Carles Puigdemont Casamajó (Amer, Gerona, 1962) y Dante Pérez Berenguer (Gimenells, Lérida, 1986) tienen algunos puntos en común. Por ejemplo, ambos son catalanes, son políticos, son o han sido alcaldes de sus pueblos y son descendientes de familias almerienses, el primero de vecinos de Cuevas del Almanzora y Dalías y el segundo de vecinos de Los Gallardos. También tienen algunos puntos que les diferencian. Por ejemplo, mientras uno milita en un partido conservador, el Partido Demócrata Europeo Catalán (PdCAT), el otro milita en el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC); mientras el gerundense no fue capaz de terminar ninguna carrera universitaria, el leridano es licenciado en Empresariales.

Dante Pérez, alcalde de Gimenells, en su despacho municipal (Foto: Ayuntamiento de Gimenells)

Pero por encima de los puntos en los que Puigdemont y Pérez convergen o divergen, que serán los indicados y muchos más, hay algo en ambos que los separa enormemente: mientras el primero es el promotor de un plan para separar a Cataluña de la tierra de la que partieron sus antepasados y de las demás tierras de España, el segundo es un ardoroso defensor de la unión de todos los territorios españoles. El destino ha situado en 2016 al bachiller en la presidencia de la Generalitat de Catalunya y en 2015 al licenciado en la presidencia de la corporación municipal de Gimenells i el Pla de la Font, una población fronteriza con Aragón que se formó en 1991 por segregación del municipio de Alpicat y que cuenta con alrededor de 1.100 habitantes. El pueblo se construyó en 1939 por el Instituto Nacional de Colonización.

Eran las nueve de la mañana del jueves día 7 de septiembre cuando al correo electrónico del Ayuntamiento de Gimenells i Pla de la Font llega una extraña carta con membrete de la Generalitat. Extraña, no por venir de donde viene, sino por sus signatarios. Si sorprendente era recibir en el Ayuntamiento una carta firmada por el mismísimo presidente de la Generalitat, más sorprendente aún era ver que la firma del máximo responsable del gobierno autonómico iba reforzada con la firma de su segundo de a bordo, el vicepresidente Oriol Junqueras, como si con la sola firma del president no fuera suficiente. ¿Tan importante era lo que se decía en esa carta para que el presidente considerara que su mensaje debía verse ratificado por el vicepresidente?

Pues sí, era importante. La carta en cuestión formaba parte de un partida de 948 que los dos máximos dirigentes de la Generalitat enviaban a todos los alcaldes para poner en su conocimiento que, si en el plazo de 48 horas no manifestaban lo contrario, los centros municipales que habitualmente prestan servicios de colegios electorales, el día 1 de octubre se abrirán para facilitar a los ciudadanos la participación en un referéndum que el Tribunal Constitucional había suspendido.

Vista aérea de Gimenells, pueblo de Lérida de 1.100 habitantes creado por el Instituto Nacional de Colonización que se hizo independiente en 1991(Foto: Ayuntamiento de Gimenells)

Dante Pérez fue en su día el alcalde más joven de Lérida, pero, ahora, a sus 31 años, ya no tenía edad de dejarse intimidar por tan altos mandatarios. Sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, y ni siquiera a las instrucciones de su propio partido, que llegarían muchas horas después, tan solo media hora después respondía al presidente y al vicepresidente que, de dicha disposición, nada de nada. En su página de Facebook colgó la carta en cuestión con esta leyenda: “Esta carta hemos recibido de la Generalitat. En nuestro caso no le daremos ningún valor”.

Fue el primer alcalde de Cataluña que les dio a Puigdemont y Junqueras con la puerta en las narices. “Para dividir a los ciudadanos de Cataluña y celebrar un referéndum suspendido, conmigo que no cuenten”.

Dante Pérez: un alcalde que es hijo, nieto y biznieto de alcaldes

Dante Pérez es alcalde de Gimenells desde las elecciones locales de 2015. Desplazó de la alcaldía a un alcalde nacionalista, de CiU. Apareció por primera vez en la candidatura del PSC en 2011 como número tres, y en 2015 ya como candidato a la alcaldía. Consiguió 309 votos y cinco concejales, frente a los 247 votos y cuatro concejales del partido gobernante hasta entonces. El PP se quedó sin representación tras conseguir  44 votos.

Dante Pérez, alcalde de Gimenells (Lérida), con los alcaldes de Bédar, Ángel Collado, y Los Gallardos, María González (Foto: La Opinión de Almería)

La alcaldía de Gimenells no era un lugar extraño para Dante por cuestiones familiares. Su padre, Juan Pérez Salvador, fue el primer alcalde de la democracia, elegido en una candidatura independiente. Su abuelo, Melchor Pérez Cervantes, fue el segundo alcalde de la historia del pueblo. “Vino el Gobernador y preguntó a los vecinos quién podía ser el más adecuado y todos le señalaron a él”. Su bisabuelo, Juan Pérez Fernández, fue en la República alcalde de Los Gallardos.

Dante mantiene una muy buena relación con Susana Díaz y fue su telonero en la presentación en Madrid de la candidatura de la presidenta de Andalucía para la secretaría general del PSOE. Hace un par de meses decía: “Lo que no logro entender del proceso independentista –dice- es cómo algunas familias con trabajo estable, con niños pequeños, en definitiva, con un futuro ilusionante, pueden apoyar una locura nacionalista liderada por quienes solo aspiran a que todo reviente, por no tener nada debido a su demérito e incapacidad, salvo la esperanza de pescar algo en el río revuelto que será Cataluña en el momento que el conflicto estalle en toda su dimensión. En ese momento muchos se llevarán las manos a la cabeza”. El tiempo le está dando la razón.

En Los Gallardos, el pueblo del que su bisabuelo fue alcalde

Dante Pérez ha estado este verano en Los Gallardos, el pueblo de sus antepasados. En la misma casa consistorial que su bisabuelo, Juan Pérez Fernández, desarrollaba sus responsabilidades políticas se reunió con la alcaldesa, María González, y con el alcalde de Bédar, Ángel Collado. Los tres son socialistas. Los Gallardos formaba parte del término municipal de Bédar hasta el año 1924. También tuvo unos minutos para visitar a su primo Juan, que ahora vive en su cortijo de Antas tras dedicar cuarenta años de su vida laboral a trabajar en la Seat de Barcelona.

María González, alcaldesa de Los Gallardos, con Dante Pérez en el salón de plenos del Ayuntamiento del pueblo almeriense que su bisabuelo llegó a presidir (Foto: La Opinión de Almería)

Juan Pérez Fernández, el bisabuelo del alcalde de Gimenells, vivía en Los Gallardos cuando finalizó la guerra. Como tantas familias almerienses, la suya también se desparramó por los más diversos lugares. Tenía cinco hijos. El mayor, Juan, emigró a Francia. El menor, Antonio, lo hizo a Brasil. De los tres de en medio, sólo Fernando se quedó en el pueblo para buscarse la vida entre la agricultura y las minas de Bédar. Francisco se marchó a Gimenells, igual que Melchor, que terminaría siendo alcalde de su pueblo de acogida. El hijo de éste y padre del actual alcalde, Juan Pérez Salvador, también llegó a ostentar la misma responsabilidad.

La bandera española y la catalana

En 2016 Dante Pérez estuvo en el punto de mira de los nacionalistas de su pueblo cuando decidió colocar una bandera de España en el lado oeste del centro cultural del pueblo. En el lado este había una ‘senyera’.

Dante Pérez, con Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía (Foto: Archivo Dante Pérez)

"Solo quería mostrar la realidad de los ciudadanos del pueblo e incluir todas las opiniones", explica. La bandera la quitaron los nacionalistas una noche. “La pondré de nuevo, en un mástil más alto, para demostrar que la convivencia es posible".