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Deporte es salud

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

La verdadera trascendencia de la actividad física rara vez ocupa portadas. El deporte real, el que transforma una sociedad, es silencioso, terapéutico e imprescindible: es la mujer que combate la artrosis entre brazadas, el vecino que rehabilita una lesión de espalda en el agua o el joven que combate el aislamiento en la cancha de su barrio. En términos de salud pública y bienestar comunitario, un pabellón municipal no es un lujo; es medicina preventiva. 

Por eso resulta tan amargo constatar el progresivo deterioro de los espacios deportivos públicos de Almería. El reciente episodio del Complejo Deportivo Municipal Rafael Florido es un síntoma alarmante de una desconexión preocupante. Centenares de abonados —la mayoría mayores de 65 años, que utilizan el hidromasaje por prescripción médica— han tenido que plantarse ante la alcaldesa para defender su espacio, pues pretende desmantelar esta zona para destinarla a un local comercial. 

Cuando el lugar dedicado al bienestar y la salud de nuestros mayores se cambia por un escaparate, algo falla en el orden de prioridades. El rendimiento mercantil imponiéndose a un servicio público esencial. Esta situación se suma a la de los vecinos de Los Ángeles, privados de su piscina municipal desde hace años, y a un modelo de concesiones que parece hacer aguas. La falta de mantenimiento y el desinterés institucional se observa en vestuarios que se caen a pedazos, servicios que se suprimen y un limbo administrativo que siempre pagan los mismos: los vecinos. 

Cuidar la salud de Almería pasa por cuidar el lugar donde esa salud se construye. La actividad física salva vidas, ahorra millones en gasto sanitario y teje comunidad en nuestros barrios. Las instalaciones deportivas no son simples parcelas de negocio para concesionarias privadas. Exigen control, auditorías y un compromiso con lo público. Si dejamos que se desmantele el bienestar a cambio de parches comerciales, no solo estaremos perdiendo un jacuzzi o una piscina: estaremos perdiendo la salud y la dignidad de nuestros barrios.

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