Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta la marinera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la marinera. Mostrar todas las entradas

Andrés Caparrós cierra su emisora, La Marinera

Nuria Torrente
@opinionalmeria

El periplo radiofónico de Andrés Caparrós abre un paréntesis. Un paréntesis que, por ahora, se sabe que tiene una duración indeterminada. El tiempo lo dirá. El popular locutor radiofónico de Garrucha ha decidido clausurar su emisora La Marinera. La emisora emitía últimamente a través de internet. Empezó a emitir en el dial radiofónico de Almería como emisora no legal con el nombre de Radio Garrucha La Marinera. Esa situación le costó a Andrés Caparrós la apertura de un expediente sancionador por parte de la Junta de Andalucía que culminó con una multa de 200.000 euros. En una carta abierta a la opinión pública Andrés Caparrós denunció que el entonces consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, le había mentido, pues no solo le ofreció la licencia para su emisora, sino "dos o tres licencias más". Caparrós siempre ha considerado que su larga trayectoria con los micrófonos era motivo suficiente para la concesión de una licencia.

Andrés Caparrós, en el estudio de La Marinera

Tras intentar conseguir por todos los medios, y no lograrlo, la dichosa licencia radiofónica, Andrés Caparrós vio una ventana abierta a sus inquietudes radiofónicas con la emisión a través de internet. Y así lo hizo, Hasta ahora. Últimamente presentaba su emisora como La Marinera de Murcia. Utilizaba todos los medios digitales para emitir (Facebook, Youtube). En alguno de sus programas contó con la colaboración de su hijo Andrés Caparrós Araújo. En algunos momentos Radio La Marinera aprovechaba el dial murciano de Radio Inter para emitir en FM, pero numerosos oyentes denunciaron que en realidad se emitía desde el domicilio particular del cantante en Villanueva de la Cañada. 

El mes pasado algo importante sucedió en el clan de los Caparrós hasta el punto de ese 'suceso' ha culminado con este precipitado cierre de la emisora. Andrés y su hijo Alonso protagonizaron en Telecinco un lamentable espectáculo en el programa de Jorge Javier Vázquez Sábado deluxe. El joven Caparrós perdió los papeles y montó una encerrona a su padre, en lo que supuestamente iba a ser un cordial reencuentro padre/hijo. El programa fue una sucesión de reproches filiales. Hasta la madre del presentador de televisión tuvo que intervenir por teléfono para reprochar a Alonso su actitud y el desprecio que manifestaba hacia su padre.

La Marinera enmudece... por ahora

Alonso Caparrós llegó a decir en Sábado deluxe a su progenitor: "Me gustaría que cogieras todo lo que tienes de la radio, colgaras una soga en el techo y suicidaras al locutor. El hombre que sigue pensando que el mundo le debe algo y que se debía doblegar ante ti". Las palabras se pronunciaban en clave familiar más que en el interés de la audiencia. Como se sabe, Alonso ha tenido graves problemas personales, relacionados por ciertas adicciones, de los que parece que está en periodo de recuperación.

La petición del hijo al padre se ha cumplido estos días. "Amigos, suspendemos por tiempo indefinido nuestras emisiones. Gracias por vuestra fidelidad. Un abrazo. Andrés Caparrós", ha comunicado Andrés Caparrós a sus oyentes a través de su cuenta oficial en Facebook. Conociendo al garruchero, casi se puede dar por seguro que el indefinido paréntesis que ha abierto no tardará mucho en cerrarse. La radio aún espera mucho de Andrés. Y él, seguro que se lo va a dar.

Carta abierta al Presidente de la Junta de Andalucía

Andrés Caparrós
Director de Radio Garrucha-La Marinera
 
Señor Presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán: Desde la Consejería de su Presidencia, me fue enviado expediente sancionador por doscientos mil euros, además del mandato de cerrar en breve plazo, las dos frecuencias de Radio La Marinera. Me gustaría poder agradecerle la decisión de suspender, o mandar retirar, tal sanción, cosa que usted vería razonable si pidiera informes sobre mi ejecutoria en los medios audiovisuales durante más de cuarenta y cinco años; sin olvidar los poemas, novelas y canciones, en los que mi tierra, mi Andalucía, mi Almería, mi Garrucha, son escenario y argumento de un polivalente quehacer como comunicador, escritor y cantante que siempre ha deseado desempeñar su trabajo en Almería; por eso, hace cinco años, decidí volver. Le diré que cuando recibí la mala noticia de la Junta, Noviembre del año pasado, estaba pensando jubilarme, acabo de cumplir sesenta y siete.

El castigo sobrevenido ha sido pues, innecesario, impertinente, cruel; e injusto, aunque sea legal, pues usted sabe mejor que nadie que hay cientos de emisoras en toda Andalucía en la misma situación administrativa que Radio La Marinera, además de las que han venido siendo concedidas y subvencionadas, cuando ha sido menester, atendiendo razones y criterios que tienen poco que ver con rigurosos cánones de calidad profesional.

Me pregunto, ¿qué he hecho o hago yo para que se me niegue el consentimiento que se da a tantos otros? La memoria de mi padre, socialista de verdad, me sugiere que no puede haber una subyacente intención política en este agravio comparativo; aunque lo parece, eso sí, ya que el expediente se me abre a cinco o seis meses de las elecciones locales.

Si así fuere, me estarían reconociendo una capacidad de influencia en el electorado, que de ninguna manera puedo o quiero arrogarme, y, en todo caso, de ningún modo la utilizaría en favor de ningún partido político. Me limitaría, me limito, a censurar con desenfado a quienes, por estos trajes o aquellas subvenciones, deben ser señalados con el dedo de la voz y la palabra, cosa que, estoy completamente seguro a un excelente demócrata como usted, no le parece mal.

Señor Presidente, hace veinticinco años que pedí al entonces Consejero de Presidencia, don Gaspar Zarrías, una licencia de radio en mi pueblo, Garrucha, o lo más cerca posible. Me la prometió; esa y dos o tres más en la misma zona del Levante almeriense. Cuando iniciaba los trámites reglamentarios me enteré de que la licencia con la que podía contar se había concedido a una persona muy cercana al entonces director de Medios de Comunicación Social de la Junta.

Decidí que nunca más pediría permiso para hacer en Almería lo que, por el olvido, por la desatención histórica que hemos sufrido los almerienses, he tenido que hacer fuera, en Madrid, Barcelona, o Sevilla, cuando trabajé durante dos años en Canal Sur Televisión, produciendo, dirigiendo o presentando programas cuyo eco suena, aún.

Tampoco ahora, ya es tarde, le pido a usted ninguna licencia. Porque mi objetivo no es hacer negocio sino darle a mi gente en cada palabra el cariño y el oficio que he tenido ocasión de aprender durante todo ese largo tiempo; así sólo hasta que el cuerpo aguante; entonces se acabaría este sueño tan ilusionante.

Lo que le pido es que me deje, que me deje en paz, con mi radio amable, almeriense, cultural y libre, para servir a mi comunidad la compañía y la función social que, como he sentido siempre, puedo y debo aportar humildemente. Quería retirarme. Como comprenderá, señor Griñán, sería una incoherencia hacerlo ahora, dada esta amarga circunstancia, después de haberme pasado la vida peleando por esos aires y diales, ajenos, de España.

Por último, justifico esta carta abierta en la prensa, ante el hecho de que usted no encuentra un hueco en su agenda para recibirme en Sevilla, como he solicitado ya en numerosas ocasiones.

Señor Presidente, con un respetuoso y cordial saludo, quedo a la espera de respuesta.