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El alcalde de El Ejido debe dimitir o ser apartado por el PP


José Miguel Alarcón
Secretario general del PSOE de El Ejido

⏩ Desde el PSOE de El Ejido lamentamos que de nuevo el alcalde del Partido Popular, Francisco Góngora, vuelva a ser noticia a nivel nacional tras conocerse la resolución del Tribunal Supremo que finalmente determina que la Audiencia Provincial podrá enjuiciarle por los presuntos delitos contra la Hacienda Pública, falsedad documental y blanqueo de capitales. Por ello, apelamos al Partido Popular para que tome cartas en el asunto y retire a Góngora la alcaldía del municipio.

Francisco Góngora, alcalde de El Ejido (Loa)

Desde nuestro partido seguimos pensando y defendiendo lo mismo que al principio de saltar este caso, y es que un alcalde en calidad de acusado no puede seguir ni un día más al frente de nuestro pueblo, porque la imagen que ofrece no es la que merecen nuestras vecinas y vecinos. Hay que recordar cómo desde conocerse esta causa judicial le pedimos una y otra vez, de forma incesante, incluso en cada pleno, que diese un paso atrás en el cargo y dimitiese.
Hoy mismo estaba previsto que el vicepresidente de la Junta de Andalucía viniese a nuestro municipio, y finalmente se ha anulado esa visita institucional a causa de los problemas de Góngora con la Justicia
Lo que debería hacer Góngora es dejar su cargo y dedicarse a su caso, y permitir que sean sus compañeros de partido quienes siguiesen gobernando. Y es que El Ejido no merece tener de nuevo una vez más a otro alcalde en el banquillo. Si ya de por sí tenemos una situación complicada con el caso Poniente, con esta causa de nuevo nuestro pueblo vuelve a estar en la picota. De hecho, hoy mismo estaba previsto que el vicepresidente de la Junta de Andalucía viniese a nuestro municipio, y finalmente se ha anulado esa visita institucional a causa de los problemas de Góngora con la Justicia.

Con todo, pedimos al PP que tome cartas en el asunto y que no mantenga por más tiempo a un alcalde acusado y a punto de sentarse en el banquillo.

El alcalde de El Ejido debe dimitir de forma inminente


José Miguel Alarcón
Secretario General del PSOE de El Ejido

El PSOE de El Ejido exige la dimisión del alcalde ante la inminente apertura del juicio oral contra él, acusado de delito fiscal y falsedad en documento público. Los socialistas ejidenses consideramos que ya ha llegado la hora de que Góngora deje de esconderse tras argumentos difícilmente creíbles y abandone la alcaldía.

Francisco Góngora, alcalde de El Ejido

El alcalde no parece ser consciente de que la labor de un político debe ser intachable a todos los niveles. Antes, podía buscar las excusas que quisiera para intentar ocultar la realidad, pero ya no hay excusas que valgan, porque nos encontramos ante la apertura del juicio oral, y en este momento su obligación es dar un paso atrás y ceder su sillón a alguien que no tenga problemas con la Justicia.
El máximo dirigente del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno, debe hacer valer la normativa interna de su partido y forzar al señor Góngora a dimitir
Desde el PSOE de El Ejido, hemos solicitado su dimisión en varias ocasiones desde que tuvimos conocimiento de que estaba imputado por varios delitos, e incluso impulsamos que se realizara un pleno extraordinario, junto al resto de los grupos de la oposición, para pedirle que dejara su cargo. Ahora que el juicio está a punto de celebrarse, consideramos que tiene que asumir su responsabilidad. Y si él no es capaz de hacerlo por sí mismo, su partido debe obligarle, porque sus líderes no se cansan de decir que no van a llevar candidatos investigados en sus listas, y él no solo está investigado, sino que va a ser juzgado en breve.

El máximo dirigente del PP en Andalucía, Juan Manuel Moreno, debe hacer valer esa normativa interna de su partido y forzar al señor Góngora a dimitir. Un alcalde no puede estar implicado en causas penales, debe dar una imagen de ejemplaridad que el de El Ejido está muy lejos de ofrecer. Nosotros no estamos juzgando si es culpable o no, pero creemos que debe irse por el bien de los vecinos de este municipio, que no tienen por qué ver el nombre de El Ejido vinculado a la palabra tribunales.

Amat a Góngora: “No saben el aguante que tenemos”

Tania Artajo
@opinionalmeria

Tras conocerse la petición fiscal de cuatro años de cárcel para el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, por delito societario y falsedad documental pocas eran las voces del Partido Popular que públicamente habían salido en defensa del regidor ejidense. Sí lo ha hecho el diputado nacional Juan José Matarí, y ahora el apoyo parte del máximo responsable del Partido Popular en la provincia. En definitiva, que Góngora cuenta con el apoyo de su partido y, de dimitir, nada de nada, frustrando de esa forma los deseos de todos los grupos de la oposición municipal.

Góngora y Amat

“No saben el aguante que tenemos”, Así se ha expresado Gabriel Amat en un acto con militantes, alcaldes y concejales celebrado precisamente en El Ejido con motivo de su candidatura a la reelección como presidente del PP almeriense. “El PP respeta lo que dicen los tribunales, pero no lo que dicen algunos para hacer daño”. A las palabras del máximo dirigente provincial del PP, el acusado respondió: “Estoy muy tranquilo, no me voy a esconder y agradezco el apoyo recibido por todo el Partido Popular”.

La Fiscalía de Almería acusa a Francisco Góngora porque sostiene que junto a su padre, su hermano y un cuarto socio, constituyeron en junio de 2000 una empresa con la finalidad de adquirir una finca rústica en el paraje 'Loma de los Hornillos' de El Ejido. La finca fue adquirida por 300.506,05 euros y vendida por 1.538.560 euros, pero en la escritura pública y en la declaración a Hacienda se reflejó un importe muy inferior.

La Fiscalía pide cuatro años de cárcel para el alcalde de El Ejido

Juan Folío
@opinionalmeria

Noticia bomba hoy en El Ejido con imprevisibles resultados. La Fiscalía ha solicitado cuatro años de prisión y multa de 1,2 millones de euros para el alcalde de El Ejido (Almería), Francisco Góngora (PP), acusado de causar un perjuicio económico a la Hacienda Pública alterando la base imponible del impuesto de sociedades que gravaba la operación de compraventa de una finca realizada en 2004 por una sociedad que constituyó junto a su padre, su hermano y un socio. El Ministerio Público indica que Góngora, su hermano, su padre y un cuarto socio constituyeron la sociedad Agrícola Euro Alpujarra SL en junio del 2000 al objeto de adquirir una finca pública ubicada en el paraje Loma de los Hornillos por 300.506,05 euros. En abril de 2004, el Ayuntamiento aprobó el PGOU por el que la finca se calificaba en una parte como suelo urbanizable.

Francisco Góngora

El fiscal recoge que en ese mismo mes los cuatro socios firmaron un contrato privado con Murgi Edificaciones SL en virtud del cual se le trasmitía la parte urbanizable de la finca por 1.538.560 euros. Sin embargo, con el ánimo de causar un perjuicio a la Hacienda Pública, alteraron presuntamente la base imponible del impuesto de sociedades que gravaba la indicada operación de compraventa en la escritura pública otorgada en agosto de 2007 sobre la compraventa realizada en 2004. "Con ánimo falsario -dice- en vez de fijar el precio en 1.538.560 euros, consignaron el precio en 791.648,30 euros”.

El fiscal pide que se condene al alcalde, a su padre, a su hermano y a su socio, así como al administrador de Murgi Edificaciones, a la pena privativa de libertad de cuatro años y la multa de 1.184.288,12 euros. Además, que respondan ante la Agencia Tributaria con la cantidad de 296.072,03 euros.

Para que nuestros lectores comprendan mejor este enrevesado asunto, reproducimos a continuación el artículo que el día 28 de julio de 2014 publicó en el diario Ideal el periodista Pepe Fernández, así como las declaraciones realizadas por Góngora a la subdirectora de La Voz de Almería, Antonia Sánchez Villanueva:

Góngora, tres sobres y una imputación

Pepe Fernández
Exdirector de Onda Cero Andalucía

El 8 de febrero de 2011 era martes. Ese día, una mano anónima distribuyó tres sobres bajo tres puertas distintas en El Ejido. Uno en una emisora de radio, la que se había destacado por destapar la 'Operación Poniente' -OP- cuatro años antes. Otra en el despacho de un activista anticorrupción en la Red. Y un tercero bajo la puerta de la sede de Izquierda Unida, la coalición que primero empezó a denunciar las corrupciones del clan Enciso.

¿Qué había en esos sobres? Pues una serie de documentos, fotocopiados, donde quedaba en evidencia la honradez política y la honestidad personal del entonces candidato del PP a la Alcaldía, Francisco Góngora Cara. Pocos días antes, a finales de enero concretamente, en el batiburrillo político montado a cuenta del levantamiento del secreto sumarial de la 'Operación Poniente', empezaron a aparecer extrañas conexiones de políticos del PP con los «apestados» del PAL, cuyo líder ya había pasado por dos prisiones en ocho meses. El 28 de enero publiqué una crónica en mi blog bajo el título 'IU pide que se investiguen empresas de la O. P. vinculadas al candidato del PP en El Ejido'.

«La primera reacción procesal de una de las partes personadas en el sumario de la OP -Izquierda Unida- ha sido pedir esta mañana que se amplíen diligencias de investigación en torno a una serie de empresas, algunas vinculadas con la familia del candidato del PP, Paco Góngora, y que aparecen en la abundante documentación liberada por la juez(...). No es la primera vez, en poco tiempo, que el joven candidato del PP debe responder a esta cuestión. Hace unos meses, el exeditor de 'El Mundo de Almería', Luis Montoya, le colgó en su perfil de Facebook documentación sobre empresas relacionadas con su familia y con Jesús Aragón. Tras una áspera polémica, el asunto quedó zanjado con la aportación de documentos 'reales', según dijo Góngora, en su propio perfil. Pero hoy ha sido, contra todo pronóstico político, la coalición IU-Los Verdes la que le toma la delantera al tándem PAL-PSOE y anuncia que pedirá formalmente que se investiguen esas relaciones familiares y societarias. Paco Góngora, el pupilo más destacado de Juan Enciso -llegó a ser su responsable de Urbanismo-, desde el PP se convirtió en uno de los azotes más duros del alcalde encarcelado durante ocho meses, al que acabó pidiendo la dimisión bajo el balcón, dos días después de su puesta en libertad».

Aquello de IU levantó las iras del candidato, que habló de «juego sucio». Hasta el punto de llamar a un programa regional de radio, en directo, para debatir y rebatir a Rosalía Martín y desmentir las «falacias» de las que, decía, había sido objeto. Era tal el nerviosismo de Góngora en esos días, que llegó a insultar a un periodista cuando le preguntó por los extraños negocios familiares.

El destino de los sobres
IU no cumplió con su anuncio y compromiso de acudir a los tribunales, como tampoco actuó tras recibir uno de los tres misteriosos sobres que se repartirían solo once días después del anuncio frustrado por su responsable en El Ejido. El segundo sobre, enviado a la emisora de radio, acabó en manos de su director provincial y, posteriormente, en el cajón de su despacho, prohibiendo que se diese noticia sobre tan escandaloso contenido. Algo insólito que no había ocurrido en esa redacción cuando destapó la 'Operación Poniente'; pero Góngora era una «apuesta editorial de la cadena en Almería», se justificó el tipo que presumía de ser el adalid de la libertad de expresión en Almería. El tercer sobre, remitido al activista anticorrupción en Internet, tuvo más recorrido. Yo mismo recibí en mi buzón de correo electrónico una copia escaneada de dicha documentación.

Tras leerla detenidamente, comprobé que, con menos indicios documentales, habíamos elaborado años antes informaciones que resultaron auténticas bombas informativas contra el grupo de Juan Enciso y Pepe Alemán. Aquella misma noche de febrero, llamé a Juan Cantón, presidente local del PP, al que le expuse el contenido del material recibido y pidiéndole su opinión. Cantón, apesadumbrado, no daba crédito a lo que le contaba, hasta que le reboté la documentación recibida. Fue larga la charla, en tono confidencial, no ocultando el bueno de Cantón su preocupación por «el pasado raro de Paquito». Me contó que hacía días que le llegaban rumores y datos preocupantes sobre oscuras operaciones de Góngora en su etapa junto a Juan Enciso; Cantón era de los que, en ese momento, pensaba dentro del PP que mejor sería optar por otro candidato, porque «aún estamos a tiempo». Me agradeció la información y hasta hoy. Taponado mediáticamente el escándalo, pasarían semanas hasta que el PAL -Enciso, Añez, etc.- tomó la decisión de venganza y judicializar el asunto.

Pero Paco Góngora y sus cómplices en el silencio, convenientemente remunerado desde el PP, olvidaron que, ya por aquel entonces, Internet y las redes sociales se habían convertido en un arma letal contra la corrupción y los corruptos. En la Red queda constancia documental de los supuestos mangazos económicos del clan Góngora, los mismos que se ocultaron a la opinión pública desde los grandes medios. En ese contexto, llega el asunto al Juzgado y, tras una instrucción rarita e inconclusa, una jueza sustituta da el carpetazo y archiva a finales de 2011.

La representación jurídica del PAL insiste y recurre ante la Audiencia que, en marzo pasado -¡ casi tres años después de la denuncia!-, dicta un auto por el que ordena que prosiga la investigación, aunque exonera al alcalde de varios delitos por haber prescrito. Quedaban, no obstante, otros por investigar: tráfico de influencias y delito fiscal. El juzgado, con otro juez distinto, ha actuado esta vez con celeridad. Y el viernes pasado, Góngora comparecía como imputado junto a su familia, ocultos y protegidos por la puerta trasera del Juzgado, obligados a depositar 2,3 millones de euros para hacer frente a las responsabilidades a que hubiere lugar.

De esta forma, el hombre que ganó la Alcaldía de El Ejido prometiendo honradez, bailando sobre el cadáver político de su mentor, se ha visto en la Plaza Mayor señalado por vecinos que, cuando le votaron, quizás olvidaron que había sido el alumno más aventajado de Enciso, el líder político de la 'Operación Poniente'. Una historia que empezó con tres sobres y ha acabado con una imputación que tendrá serias consecuencias políticas para el PP.

Francisco Góngora:
"Mi partido está tranquilo y confía plenamente en mi inocencia"

El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, ha realizado unas declaraciones a la subdirectora de La Voz de Almería, Antonia Sánchez-Villanueva, de las que ofrecemos un extracto:

¿Soprendido con la petición de Fiscalía?
No me sorprende demasiado porque desde un principio la predisposición del fiscal ha sido tratar de llevarlo a juicio oral. Desde el principio mi intención ha sido clarificar al máximo y se han aportado muchísimas pruebas. Se aportó un informe de la Universidad que concluía que no había ningún delito fiscal, además de una forma muy clara. Se ha aportado un informe pericial, expedientes administrativos que demuestran claramente actos de disposición por parte de la compradora, como un proyecto de delimitación de un sector, la redacción de un plan parcial, etc.

¿Y qué espera que suceda en el juicio oral?
Me llama la atención cómo el fiscal habla todo el rato del regidor, regidor, regidor, en fin, lo único que espero es que se entre en el fondo del asunto, soy el más interesado. Confío plenamente en el estado de derecho, y ojalá cuanto antes vaya a juicio oral y cuanto antes se puedan analizar todas esas pruebas, que entiendo que algunas de ellas son irrefutables.

Entonces cree que las pruebas de las que habla se van a admitir. 
Están admitidas, lo curioso es que están admitidas, se han incorporado al procedimiento, pero nadie dice nada de ellas, no se ha entrado a valorarlas. 

¿Y confía en que sí se haga en la fase de juicio?
Claro, es que se debería entrar a valorar. Yo creo que aunque estemos hablando de una fase de instrucción no se debería estar simplemente engrosando documentalmente con pruebas, sino que se deben de valorar porque al final, de cara a la opinión pública, hace un daño casi irreparable. 

¿Qué va a alegar su defensa?
Curiosamente todavía no se nos ha notificado ese escrito de acusación del Ministerio Fiscal, lo cual me parece también muy extraño. Pero insisto, estoy muy tranquilo. Esto es muy molesto para mí porque yo trabajo también día a día para garantizar el estado de derecho y espero que aquí también se garantice. Estoy muy convencido de que no he cometido ninguna irregularidad, y mucho menos ningún delito, y creo que hay pruebas más que suficientes. Insisto, si no se ha querido entrar en fase de instrucción, se debe entrar en fase de juicio oral, y cuanto antes se celebre, antes me podré quitar este sambenito de encima.

Le piden la dimisión. 
Sí, bueno, pero es que los hechos están ahí, las pruebas están ahí, los documentos están ahí.

¿No se lo plantea?
No,  no, no, no me puedo hacer responsable de que no se haya querido entrar en el fondo del asunto y valorar todas las pruebas que hay, insisto, algunas irrefutables, que dejan muy claro, muy claro, cuál es el régimen de tributación. Mire, yo me voy a guiar por el estado de derecho, no por lo que opine un grupo de la oposición o por lo que pueda decir el Ministerio Fiscal, porque al final son conclusiones de una persona que no ha entrado a valorar el fondo del asunto.

¿De su partido ha recibido apoyo?
Sí, he recibido llamadas antes y ahora. Esta tarde mismo [por ayer]. Mi partido está muy tranquilo, mi partido confía plenamente en mi inocencia. Este es un tema que he estudiado mucho y muy a fondo y con expertos de todos los ámbitos, y todos lo tenemos muy claro. Lo único que pido es que cuanto antes la Administración de Justicia entre en el fondo del asunto. Insisto en ese tema porque ahí hay elementos que entiendo que son irrefutables.

El laberinto judicial y político del alcalde de El Ejido

Pedro Manuel de La Cruz
Director de La Voz de Almería

El auto de la titular del juzgado número 2 de El Ejido, imputando a Francisco Góngora la presunta comisión de dos delitos de falsedad documental y uno de fraude contra la Hacienda Pública por su condición de accionista en una sociedad mercantil privada que realizó operaciones de compraventa de terrenos y locales comerciales en las que pudiera haberse incurrido en actuaciones indiciariamente punibles ha desatado una oleada de críticas y una petición unánime de dimisión por parte de todos los partidos -PSOE, IU, Ciudadanos y UPyD- que componen la oposición municipal.

Francisco Góngora, alcalde de El Ejido

La jueza, una vez cerrado el periodo de instrucción abierto en 2011, trasladó el pasado día 1 de marzo a las partes personadas en el caso -PAL, ministerio fiscal y Agencia Tributaria- el contenido de la investigación. A partir de la llegada de esa notificación, las partes disponen de diez días para formular escrito de sobreseimiento o acusación, solicitando, si optan por esta segunda opción, la apertura de juicio oral.

Prejuzgar desde el criterio periodístico el contenido y las consecuencias de un procedimiento judicial es una osadía temeraria y una irresponsabilidad profesional en la que, como ha ocurrido en otras causas y con otros afectados, no voy a incurrir. Quien espere encontrar argumentos condenatorios o absolutorios para Góngora en esta carta puede pasar ya página desde este punto y aparte. Pero si el horizonte judicial por el que habrá de transitar el procedimiento compete a los diferentes agentes implicados en su desarrollo, lo que resulta aconsejable es detenerse en las maniobras de pirotecnia partidista que, situaciones como la que atraviesa el alcalde de El Ejido, generan en la vida política y en la opinión pública.

"Las exigencias justicieras del adversario o las protecciones garantistas del compañero están alcanzando cotas de cinismo tan insoportables que superan los límites de la decencia"

El descubrimiento constante y abrumador (por la desvergüenza obscena de quienes los protagonizan) de casos de corrupción en los que aparecen presuntamente implicados representantes y gestores políticos está convirtiendo la lucha contra la corrupción en una carrera desenfrenada en la que, más que la búsqueda de la verdad y el pago de las consecuencias penales a que haya lugar, lo que se pretende es la destrucción del adversario político. Solo así puede entenderse la rapidez con que desenfundan las peticiones de dimisión los responsables políticos cuando el implicado pertenece al partido contrario, y el blindaje a que lo someten si el encausado es de su misma tribu. Las exigencias justicieras del adversario o las protecciones garantistas del compañero están alcanzando cotas de cinismo tan insoportables que superan los límites de la decencia. Todo es hipocresía.

Porque algunos de los que hoy- y con razón- piden respeto a la presunción de inocencia del alcalde Paco Góngora son los mismos que hace unos años coreaban las decisiones (injustas, a la vista del archivo total del caso) de la juez Alaya contra el consejero Martín Soler llegando a pedir su ejecución política pública. Los mismos que asistieron con complacencia al linchamiento (tan injusto también: ahí está el archivo de la causa) a que se vio sometida Paqui Pérez Laborda, cuando era delegada de Empleo, humillada en una actuación policial que pasará a la historia de la ignominia jurídico-policial.

"Lo que entorpece la asunción de responsabilidades penales y políticas -porque solo produce ruido- es la utilización partidista y sectaria de los procedimientos judiciales"

Pero como esta judicialización de la política es una moneda de dos caras, si el PP no debe olvidar sus excesos justicieros, el PSOE tampoco puede obviar su comportamiento objetivamente improcedente (y también injusto: ahí está el sobreseimiento de la causa) en el caso de La Fabriquilla, en la que estuvo implicado Gabriel Amat y varios de sus concejales, o en la denuncia contra el actual alcalde de Almería (injusta también: la causa fue archivada) por presunto delito electoral.

Paco Góngora, como cualquier otro político de cualquier otro partido, deberá hacer frente en sede judicial a las responsabilidades penales a que haya lugar, si así lo establece una sentencia condenatoria, y en el ayuntamiento de El Ejido si de los hechos juzgados se desprendieran comportamientos incompatibles éticamente con el desempeño de un cargo público. Eso es lo razonable. Lo que entorpece la asunción de responsabilidades penales y políticas -porque solo produce ruido- es la utilización partidista y sectaria de los procedimientos judiciales.

Lo dramático es que, quienes así actúan, olvidan que aquellos que ponen el carro delante de los bueyes acaban siempre siendo arrollados por el mismo error que ellos cometieron.

Una alcaldada del alcalde de El Ejido

Tomás Elorrieta
Secretario General del PSOE de El Ejido

Es una clara prueba de escaso talante democrático convocar el mismo día un pleno extraordinario pedido por varios grupos de la oposición para revocar los acuerdos sobre Elsur y otro ordinario que incluye los presupuestos para 2015. Cada uno de esos temas se merece un debate lo más amplio posible, para que tanto la oposición como los vecinos de este pueblo conozcamos esos temas a fondo. Pero este alcalde piensa que El Ejido es su cortijo y no hace falta que nadie más que él sepa lo que se hace con el dinero público, por lo que no tiene el más mínimo escrúpulo en ningunear a la oposición con actitudes como esta.

Francisco Góngora, alcalde de
El Ejido / Foto: Ideal
El alcalde, con estas formas que tiene de convocar los plenos, demuestra claramente que lo único que quiere es que nadie se entere de lo que está haciendo con nuestro futuro. Él, que tanto cacareó durante su campaña que iba a ser transparente, ignora uno de los primeros acuerdos de su mandato, celebrar un pleno mensual, y somete a la oposición a un trato vejatorio al convocar sesiones plenarias con las que intenta reducir lo máximo posible el debate o, simplemente, no las convoca, porque en este año solo hemos tenido seis plenos. Muy largos, claro, para que haya poco debate. Pero solo seis en un año. ¿Hay una prueba mayor de falta de transparencia que no convocar plenos o hacerlo en condiciones que impidan hacer su labor a la oposición y a los ciudadanos seguir el debate?

Lo que le pasa a Góngora es que tiene pánico a debatir con la oposición acerca de su gestión, y por eso hace del ordeno y mando la principal característica de su persona. Tiene miedo a un debate abierto sobre la aventura en la que nos está embarcando con Elsur. Los acuerdos a los que ha llegado son opacos y oscuros, e intenta por todos los medios que nadie los conozca de verdad, adoptando actitudes que recuerdan a tiempos anteriores. Es inadmisible que un alcalde considere que la labor de la oposición no sirve para nada más que para estorbarle a él, y también es inconcebible que insista en hipotecar nuestro futuro dejándonos en manos de una empresa que está demostrado que es nefasta y perjudicial para este pueblo.

Lamentablemente, el señor Góngora no se ha dado cuenta todavía de que en política no vale todo, y sus niñaterías e intentos infantiles de tapar la boca a la oposición no van a servir para nada. Tratando de evitar el debate con la oposición le hace un flaco favor a nuestros vecinos y a nuestro pueblo, además de menospreciar la capacidad de los vecinos de nuestro pueblo para comprender sus manejos. Ya está bien de cacicadas, señor Góngora. Este pueblo se merece gobernantes que piensen en el bien común, y no en el suyo propio y en su futuro particular.