Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta cristo diputacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cristo diputacion. Mostrar todas las entradas

El crucifijo de Diputación

Emilio Ruiz
Director de La Cimbra

Haciendo zapping por el dial me encuentro, el martes, con que ACL Radio retransmite el pleno de la diputación. Lo detengo durante un rato, más que nada por saber cómo andan los ánimos, adentrados, como estamos, en vísperas de unas elecciones. Qué delicia. El pleno era un mosaico de buenas maneras, de corrección, de política de nivel. Así da gusto, la verdad. Llegado el punto de ruegos y preguntas, el diputado de IU Antonio Romero planteó el tema del crucifijo. Lo hizo con cortesía y defendiendo su postura con razonamientos adecuados. Del igual modo respondieron los portavoces del resto de grupos. Todo correctísimo. Por eso me extrañó ver, al día siguiente, tanto ensañamiento con el diputado de IU.

Posiblemente sea verdad que, treinta y dos años después de disfrutar de las bondades de un estado laico, aún no ha llegado el momento de quitar los crucifijos de todos los espacios públicos. Pero no somos ingenuos: para un grupo de españoles, aún que pasen cien años, el momento adecuado nunca va a llegar. En el fondo, les cuesta aceptar que ser tolerantes consiste precisamente en lo contrario de lo que predican: en no imponer a toda la ciudadanía los símbolos de las creencias religiosas o políticas de una parte de la misma. ¿Qué diría un concejal popular si el salón de plenos de diputación estuviera presidido por el puño y la rosa socialista? ¿O qué diría un concejal socialista si el del ayuntamiento lo estuviera por la gaviota popular? Dirían que estamos todos un poco locos. Pues no le veo mucha diferencia con el caso del crucifijo.

Esta vez, un presunto valor artístico, de dudosa aplicación al caso, ha cerrado el debate. Pero sólo de forma provisional. La solución definitiva vendrá cuando aceptemos todos, todos, que ninguna creencia religiosa o política, por querida que sea, debe disfrutar de privilegios que negamos a las demás.

El crucifijo

Luis Rogelio Rodríguez-Comendador Pérez
Alcalde de Almería

Al señor diputado por Izquierda Unida en la Diputación Provincial de Almería le molesta que haya un crucifijo en el salón de plenos de la Diputación. Es más, le parece ofensivo, al señor diputado. No estaría mal que repasáramos las mociones, ruegos y preguntas que el señor Romero ha planteado en los cuatro años que lleva como diputado provincial, sentado en el salón de plenos y conviviendo con el crucifijo en cuestión. Viendo ese listado de intervenciones del representante único de IU en el plenario provincial, nos daríamos cuenta de qué otras cosas le preocupan o le molestan al señor diputado, que además, se ha topado con la ‘coincidencia’ de que su ruego en el pleno ha llegado justo en los albores de la campaña electoral, como digo, después de cuatro años topándose con el Cristo crucificado en cada pleno.

Sincera y modestamente, creo que ha errado el tiro electoral el señor Romero. Y lo creo porque estoy convencido de que, a diferencia de él, la gran mayoría de vosotros tenéis algunas decenas de asuntos que os preocupan, os ocupan y os molestan bastante más, hoy por hoy, que lo que haya colgado en las paredes del salón plenario de la casa provincial. No creo que sea muy aventurado asegurar que asuntos como la falta de empleo, los problemas económicos, las dificultades para pagar hipotecas, los desahucios que hacen que hayamos tenido que doblar la capacidad de nuestro centro de acogida, el cierre de empresas y otros muchos asuntos trascendentes, os preocupan y nos preocupan a todos mucho más que el crucifijo.

Pero al margen de jugadas electorales, sinceramente, creo que a un representante de los ciudadanos hay que pedirle un poco más de responsabilidad en el uso del tiempo y de los recursos públicos, porque con la que está cayendo y la cantidad de cosas que hay por hacer, que se entretenga en estas cosas el señor Romero, que no debe olvidar que es un representante de los almerienses y no sólo de los que comparten sus ideas, me parece algo alucinante, absurdo, falto de criterio, oportunista y ridículo.

Afortunadamente, el crucifijo seguirá colgado en su sitio, después de que el señor Romero se haya cubierto de ‘gloria’ publicitaria y periodística y nos haya hecho perder tiempo y recursos en algo que se comenta por sí sólo. Sus electores, los electores del municipio al que se presenta como candidato, sin duda inteligentes, sabrán valorar en qué utiliza su tiempo como representante público el señor Romero.