Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta caso ejido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caso ejido. Mostrar todas las entradas

Operación Poniente: que se investigue a Góngora

Pepe Fernández
Periodista

La primera reacción procesal de una de las partes personadas en el sumario de la Operación Poniente –Izquierda Unida- Los Verdes- ha sido anunciar esta mañana que se amplíen diligencias de investigación en torno a una serie de empresas, algunas vinculadas con la familia del candidato del PP, Paco Góngora, y que aparecen en la abundante documentación liberada por la juez. Para esta tarde tiene previsto responder en rueda de prensa el candidato, todo ello en medio de una expectación considerable entre la ciudadanía más politizada de El Ejido.

No será la primera vez en poco tiempo que el joven candidato del PP de El Ejido deba responder a esta cuestión. Hace unos meses, el exeditor de El Mundo de Almería, Luis Montoya, le colgó en su perfil de Facebook documentación sobre empresas relacionadas con su familia y con Jesús Aragón. Tras una áspera polémica el asunto quedó zanjado con la aportación de documentos “reales”, según Góngora en su propio perfil.

Pero hoy ha sido, contra todo pronóstico político, la coalición IU-Los Verdes la que le toma la delantera al tamdem PAL-PSOE y anuncia que pedirá formalmente que se investiguen esas relaciones familiares y societarias de Paco Góngora.

Paco Góngora, el pupilo más destacado de Juan Enciso -llegó a ser su responsable de Urbanismo-, desde el PP se convirtió en uno de los azotes más duros del alcalde encarcelado durante ocho meses, al que acabó pidiendo la dimisión bajo el balcón, dos días después de su puesta en libertad y reintegrado a la alcaldía con gran escándalo social.

Góngora, apoyado por Gabriel Amat y Javier Arenas desde Sevilla, ha remontado los sondeos con su "puerta a puerta" conviertiéndose en el candidato más valorado y aceptado por los ejidenses. Ha calificado el paso procesal anunciado por IU como "juego sucio" y confiesa que no tiene nada que ocultar, que su vida es transparente.

Ni que decir tiene que este inesperado anuncio de IU tendrá sus efectos colaterales internos en el propio PP de El Ejido, Almería y Andalucía que, de entrada, aparecerán como una piña en torno a su candidato. Pero esa es otra historia más larga y bastante más compleja. Me refiero, claro, el equilibrio de poder entre clanes y familias de la derecha en Almería, quizás la más hegemónica del PP en un provincia andaluza tras el prximo 22 de mayo.

Altius, fortius, citius

Antonio Felipe Rubio
Periodista

Si nos parece vomitivo el aspecto más macarra y hortera de los excesos y exóticas ostentaciones de algunos imputados en la Operación Poniente, aún está por llegar la parte más despreciable de estos episodios: la política. Apunta maneras Pepe Añez cuando se pregunta por qué se le ha hecho tanto daño al pueblo de El Ejido. Y es aquí, representando el papel de defensores de todo un pueblo, donde vamos a ver una nueva versión de delirios; no ya de grandeza, sino de la más baja estofa que se pueda avizorar.

A muy pocas fechas de la segregación del municipio de Dalías, algunos dirigentes políticos locales iniciaron el peligroso camino de hacer muy visible la independencia de El Ejido. Tanto empeño pusieron en la empresa, que devino en una especie de carrera por la diferenciación con grandes dosis de aislacionismo. Sin duda, el dirigente más proclive y acérrimo en la consecución de la “raza” ejidense es Enciso. Sus objetivos, aderezados de grandes dosis de displicencia, pasaban por destacar en todos los aspectos: los más ricos, los más influyentes… los mejores en todo.

Se emprendió una carrera por destacar y destacar y destacar con la única la intención de sobrepasar a los municipios del entorno fijando el foco obsesivo en Roquetas y en la propia capital. Piensen que no es casualidad la llegada del primer centro de El Corte Inglés a El Ejido, o que allí se haya construido el mayor “rascacielos” de Andalucía. La ofuscación por citius, altius, fortius; eso sí, sin espíritu deportivo alguno, ha marcado la hoja de ruta de Enciso y su entorno. Y lo más peligroso es que han logrado contaminar en ciertos sectores de la población una sensación de autosuficiencia que, lamentablemente, suele acompañarse de insensata rivalidad y desprecio por el vecino.

Ahora llega el momento de escenificar el papel de salvapatrias. Va a resultar que todo era un ataque de envidia e insidia, y que la Operación Poniente es el arma que esgrimen los calificados como iracundos envidiosos y, en general, enemigos del pueblo de El Ejido.

Tras el festín del saqueo económico, llegan las andanzas delirantes. Calando celada, portando lanza y adarga, cabalgan hacia las elecciones municipales con inusitado embate contra todo semoviente que atentare contra el pueblo de El Ejido: unos caballeros.
(noticiasdealmeria.com) 

Operación Poniente: cuenta atrás

Pepe Fernández
Periodista

Un destacado funcionario, adscrito a la investigación e instrucción de la denominada Operación Poniente, aventuró en una conversación privada con un periodista de Onda Cero Almería, a mediados del mes de diciembre, la fecha del día 28 pasado como la más probable para que se levantase el secreto del gran sumario de Almería. Coincidía precisamente el día de los Santos Inocentes con la fecha en la que la magistrada Montserrat Peña, instructora del voluminoso y complejo procedimiento, debía decretar obligatoriamente la prórroga o el levantamiento del mismo. Optó por una nueva prórroga, un mes más y van trece, de un muy calculado secreto instructor, plagado de silencios. Alterados tan solo por los comprensibles pulsos que el defensor que defiende al alcalde le ha echado en este ultimo año, pulsos por cierto que ha perdido tan afamado penalista.

Aseguran quienes han coincidido con la juez el mismo día de la última prórroga que ella misma comentó informalmente que era la que más ganas tenía de que se levantase el telón del sumario. También comentó algo así como que “dejemos que pasen las fiestas de Navidad”. Tic, tac, tic, tac... acababa 2010 y comenzaba la cuenta atrás.

Quienes están siguiendo en la distancia la instrucción de la juez Peña definen su trabajo desde abril de 2009 como riguroso, muy medido y calculado aunque lento, desesperadamente lento. Tanto que, a estas alturas muy poca gente recuerda que el alcalde de una ciudad de 80.000 habitantes se ha tragado ocho meses de cárcel acusado de media docena de graves delitos y tras él permanece una romería de sesenta y tantos personajes también imputados en distintos grados y responsabilidades.

Entre otras cosas porque en El Ejido, núcleo central del arranque de este macro sumario que hace temblar a día de hoy la Almería política, las cosas siguen tan igual como antes del 20 de octubre de 2009. Con su Interventor de nuevo en activo y el alcalde presidiario acaba de ser reelegido nuevamente presidente de la empresa Elsur, la que parece madre de todas las corrupciones del caso Poniente y donde manda Abengoa con dinero de Cajasol y de la BBK vasca, antigua Cajasur. Por cierto, los trabajadores de Elsur vuelven por enésima vez a ver amenazados sus puestos de trabajo, sus vidas y su estabilidad familiar. Nuevamente por decisiones tomadas por una empresa cuyo consejo de administración está imputado en la Operación Poniente. No creo que exagere si afirmo que los empleados de Elsur han sido los que más han sufrido las consecuencias directas de la corrupción bajo el paraguas de la empresa que nuevamente les quiere echar, pero esta vez a lo bestia y con un ERE masivo. (Al antiguo gerente del Hospital de El Ejido, hoy consejero de Empleo, no creo que haya que explicarle el puteo de años a estos trabajadores que, desde luego, merecen una especial atención y protección desde la Junta).

Pero hay algo también sangrante desde el punto de vista democrático, mucho más incluso que el edil permanezca en la poltrona después de haber pernoctado en El Acebuche y la prisión de Albolote durante 32 largas semanas. Es verle de nuevo en primavera en los carteles como candidato de Pepe Añez, aunque el ideólogo del PAL tenga que recurrir esta vez para aderezar su cartel electoral al caballo y la armadura de Don Rodrigo Díaz de Vivar.

En estas mismas o parecidas reflexiones andan últimamente algunos políticos por Sevilla, con el temor a que cuando estalle el sumario sea demasiado tarde y volvamos al esperpento político de ver a Juan Enciso en los carteles. Ni que decir tiene que el asunto inquieta más a los populares que a los socialistas, entre otras cosas porque dicen que los sondeos sitúan al candidato del PP, Paco Góngora, como el que mayor respaldo obtendría, señal de que ha calado como alternativa al caos que reina tras el desmoronamiento del reino encisista.

Personalmente vengo sosteniendo desde hace años que el proceso Poniente, que empezó como como el “Caso EE” (Enciso, Elsur), ha adquirido durante su instrucción unos niveles increíbles que sobrepasan los límites del término municipal de El Ejido. Algo que resulta evidente es que, a raíz de las primeras investigaciones en torno a los dineros y los personajes de ElSur y el ayuntamiento de El Ejido, la policía judicial descubre que la trama de corrupción es mucho más densa y se ha extendido como el chapapote, invadiendo las zonas y negocios más prósperos de Almería. Sectores especulativos como el urbanismo en parajes protegidos o vitales como el control del agua o las energías alternativas han sido objeto de atención de muchos de los pájaros del Poniente...y del Levante, todos por cierto con coloridos plumajes.

Lo que en el argot judicial se denomina “pieza separada” parece que es lo que verdaderamente está dilatando el levantamiento del secreto sumarial de la OP. Y se comprende aplicando la lógica más básica: si levantan solamente lo de El Ejido (Elsur), de inmediato, vamos a conocer qué otras actividades delictivas podrían haberse cometido por los mismos personajes junto con “otros”, fuera de los ámbitos geográficos de El Ejido. De ahí el secreto de estos largos meses, señal de que se trabaja en otros escenarios y delitos.

No es para pensar, por tanto, que la Juez esté actuando caprichosamente, ni siquiera que la Fiscalía está al dictado de intereses del PSOE como algunos empiezan a susurrar en el PP ante tanta prórroga. Me consta que la Fiscalía no es la que manda en el sumario y también que el Fiscal Superior sostiene el criterio de que no siempre es bueno mantener estas situaciones procesales de forma tan dilatada en el tiempo. Máxime, añado, cuando afectan tan de lleno a las esencias estructurales del Sistema, como ha sucedido en Almería. Donde por ejemplo hemos leído en las transcripciones el compadreo entre todo un Teniente Fiscal y el alcalde que estaba siendo investigado por sus compañeros fiscales. A un alcalde que echaba abajo al ganador legitimo de una oposición pública a policía local porque “no es del pueblo” o a un consejero de la Junta compartiendo decisiones con los imputados.

Nada se sabe sobre el número de piezas separadas que habrán nacido al calor de la Operación Poniente, no descartándose en fuentes jurídicas no menos de cuatro nuevos sumarios, con nuevas historias, mayores corrupciones y probablemente nuevos protagonistas junto a los viejos como comparsas.

A la vista de lo que se conoce del sumario y el contraste posterior con la audición de “todas” las conversaciones entregadas a las partes, dan pistas suficientes para asegurar que se avecina el estallido “del mayor escándalo de la democracia en treintas años”, según vaticinó el propio Javier Arenas hace solo unos meses. En el Gobierno de Griñán dicen no conocer mucho más de lo que se está publicando. Están convencidos de que ya han pagado políticamente los socialistas la alianza con el PAL y que el martinismo ya es historia en Almería.

La cuenta atrás para la apertura del sumario ha empezado. No es descartable que ya no haya más prorrogas esta vez, que todo haya quedado atado o medio atado y que doña Montserrat Peña diga aquello de “quien venga detrás, que arree”.

Los populares están meditando elevar a la instructora del sumario y a la Fiscalía su procuración ante tanto alargamiento del secreto que, entienden, de levantarse más allá de febrero permitiría volver a ver a Juan Enciso como cartel electoral en su pueblo. Como diría el recientemente desaparecido dirigente ejidense de IU, Josetxu Eguidazu, eso sería “una verdadera aberración democrática”.

El día de la lechuza

Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

Salvatore Colasberna no pudo llegar aquella mañana a Palermo. Cuando en la plaza del pueblo siciliano de S, el autobús detuvo su marcha apenas iniciada para que aquel hombre vestido de oscuro pudiera subir, dos disparos de lupara le inmovilizaron, justo cuando iba a saltar al estribo. El estruendo desgarrado que precede a la muerte oscureció los gritos del vendedor de tortas -“tortas calientes, tortas”-, que cada amanecer pregonaba su mercancía. Eran las seis y media en el campanario de la Matrice y la plaza quedó silenciosamente paralizada en el gris del alba.

La aparición de los carabineros despertó a los viajeros de su letargo y uno a uno fueron abandonando el autobús por la puerta de atrás que, de forma tan sutil como premeditada, el conductor ya había dejado abierta. A los pocos segundos los hombres y mujeres que ocupaban los asientos habían recorrido con sigilo la plaza y se escabullían con impostada indolencia por las calles que a ella llegaban.

Minutos después un brigada se pasaba por el rostro una mano tensada por la impotencia. Nadie había visto nada. El conductor porque él sólo miraba la carretera; el cobrador era víctima de un ataque de amnesia repentino y no recordaba el nombre, el rostro, el sexo, nada, ni a nadie, de sus vecinos a los que esa mañana, como otras muchas, había deseado los buenos días, cortado el billete, cogido el dinero y dado el cambio -No me acuerdo, por el alma de mi madre, no me acuerdo; en este momento no me acuerdo de nada, me parece que estoy soñando-, aseguraba el cobrador, la última persona que vio a Salvatore Colasberna recorrer apresurado los metros que le separaban del autobús hasta alcanzarlo.

El olvido alcanzó el delirio cuando, con toda la serenidad cínica de la que era capaz, el vendedor de tortas respondió a las preguntas del desesperado brigada: -¿Entonces… -preguntó, estupefacto y curioso-, es que han disparado?

En este octubre de aniversario he regresado a ‘El Día de la Lechuza’, la novela de Leonardo Sciascia, escrita en 1961, y considerada como una de las obras maestras sobre la mafia y sus contornos. La sorpresa me ha sobresaltado al volver a su argumento y encontrar en algunas de sus páginas una arquitectura similar, a veces idéntica, a la que se ha desarrollado en los últimos años en el entorno de la Operación Poniente.

La imposibilidad metafísica de que nadie de los que en aquella mañana siciliana estaban en la plaza o ya ocupaban sus asientos en el autobús viera cómo ocurrió el asesinato del constructor Colasberna, ¿no es la misma que hace inverosímil que ninguno, ninguno, de las decenas de concejales que han pasado por el pleno de El Ejido desde hace quince años no haya visto nunca lo que estaba, presuntamente, ocurriendo? ¿Qué nivel de ceguera padecen aquellos que miraban a los protagonistas de la Operación y no veían nada extraño detrás de aquel mundo de lujo obsceno en el que vivían con ostentación indisimulada? ¿Los profesionales que certificaban las facturas, tramitaban los pagos, supervisaban los contratos, nunca detectaron ninguna anormalidad?

La Almería de 2010 no es la Sicilia de los 60 que tan magistralmente describe Sciascia; El Ejido de hoy no es el pueblo siciliano de S. en el que transcurre la novela. Pero si en la provincia encontraron y encuentran acomodo tipos formados en aquella cultura del negocio, en El Ejido también han podido encontrar un terreno propicio para su cultivo, algunas formas de comportamiento como la Ley del Silencio -o la Omertá, en siciliano-, tan peligrosas y de tan alto coste social.

Que Enciso continúe al frente del Ayuntamiento después de setenta mil folios de sumario, más de sesenta imputados y ocho meses de cárcel es una prueba evidente de que la indolencia interesada no es patrimonio exclusivo de aquellos viajeros que abandonaron al autobús de Palermo por la puerta de atrás. Lo único que diferencia a quienes respondían con el olvido a las preguntas de los carabinieri de quienes en El Ejido tampoco nunca vieron nada es que, aquí y de momento, todavía no hemos encontrado a un vendedor de tortas que responda ante la policía o la juez: -Entonces … ¿es verdad que han detenido al alcalde?

La Justicia dirá si Enciso (y quienes le acompañan en este procedimiento judicial) es culpable o inocente. Lo que dirá la política es si los concejales futuros de El Ejido continúan hipotecados por el pasado. Si PP y PSOE no se ponen de acuerdo para que, si la aritmética electoral lo posibilita, Enciso no vuelva a ser alcalde después de mayo, yo no sé ustedes, pero yo sí habré descubierto ya quienes son los vendedores de tortas.

Las paralelas de la Operación Poniente

Rafael M. Martos

Es mucho lo que aún desconocemos de la Operación Poniente, y aquello que conocemos está castrado, por lo que parece un poco frívolo seguir escuchando a quienes pontifican sobre este asunto en un sentido o en otro, cuando la realidad es que ni la juez Peña sabe aún lo que tiene entre manos. Por eso precisamente tarda en levantar el secreto del sumario, porque aún tiene que escarbar, atar, y no dejar que por un error, por una fecha, por un número, por una letra, se le escape de las manos algún pájaro de cuentas.

Con lo que conocemos, que no es otra cosa que las llamadas telefónicas intervenidas por la Policía Judicial, se perfilan dos líneas paralelas, por un lado la política y por otro lado la económica, y una persona interesada en que acaben siendo convergentes.
Si atendemos a las llamadas -ya veremos qué nos cuenta el resto de la papelería judicial, así que no se trata de adelantar acontecimientos- vemos que los dos diputados del Partido de Almería, José Añez y Ángel Díaz, son ajenos a la trama económica. 
Tan ajenos a ella que con la nueva historia que revelaba Noticias de Almería queda claro que a la persona que la Fiscalía considera cerebro de esta trama, el ex interventor del Ayuntamiento de El Ejido, José Alemán, los dos diputados, miembros además del equipo de Gobierno de la Diputación, no le valían para sus fines.
En esta última información encajamos varias conversaciones, que dan como resultado que Alemán se reúne con el secretario de Política Institucional del PSOE en Almería, Juan Antonio Segura Vizcaíno, para hablar de una adjudicación que tiene que hacer la Diputación. Alemán comenta en una charla con otro de los imputados que se ha entendido con JASV pero que quien le falla es Ángel.
En otra comunicación, alguien le pregunta a Alemán quién lleva una determinada adjudicación en la Diputación, éste le responde que Ángel Díaz, le inquieren entonces si puede hacer algo con él, y la cosa acaba con un "lo conozco" y un "es raro". Alemán viene a reconocerle a su interlocutor que con éste no hay nada que hacer.
Este Ángel Díaz era el diputado de Obras Públicas, pero es que Añez era vicepresidente y entre otros cargos era el responsable de Hacienda. Pero Alemán no tiene ni una conversación con Díaz y con Añez, sólo cotilleo político y sólo una o dos veces en todo el tiempo que duran las escuchas.
Es significativo que para repartir el dinero de la publicidad institucional de la Diputación hablen JASV y Alemán, y que en última instancia el intermediario sea el vicepresidente socialista Luis Pérez, y no se trate con el secretario general del PAL, que es también vicepresidente de la institución. Como también que cuando se trata de adjudicaciones o de negocios, o de favores, o de cualquier otra cosa que mueve en el filo de la legalidad, Alemán hable con otras personas, no con estos diputados que supuestamente son "de los suyos".
Es que Alemán pasa más tiempo hablando con el concejal socialista del Ayuntamiento ejidense José Miguel Alarcón, que con Añez, por poner un caso.
La pregunta -que tendrá respuesta aquí mismo pronto- es si en algún momento las paralelas llegaron a tocarse, y por tanto a dejar de serlo, y para ello hay que seguirle la pista a las decisiones que se adoptan en el Ayuntamiento de El Ejido. Mientras desvelan el sumario, claro.
(noticiasdealmeria.com)

Lealtad y fidelidad

Javier Salvador
Director de teleprensa.es

Un político de esta provincia me dio hace poco una de esas lecciones que no se olvidan, hablándome del porqué en los partidos es especialmente esencial saber estar, y ese saber estar significaba marcar los límites de la fidelidad y la lealtad. Ayer se descubrió dónde estaban esos límites en el Partido de Almería o partido de Juan Enciso, como prefieran denominarlo, porque a partir de hoy es más personalista por definición. Se queda solo.

Hay dos formas de entender la crisis del PAL. Una es similar a lo que ocurría en los barcos que surcaban los mares sin más motor que el viento. La principal preocupación eran los víveres, que hubiese agua y comida siempre de sobra, hasta la siguiente escala. Si fallaba el alimento, comenzarían primero las enfermedades y después los motines. En política el alimento es la remuneración, ya sea personal o en forma de inversión en tu pueblo. Si alguno de esos elementos falla, no busques fidelidad ni lealtad, porque no la encontrarás. La otra, un poco menos literaria, es la que obligan los acontecimientos. Juan Enciso ha salido de la cárcel hace pocos días.

Él mantiene su inocencia, y bueno, de hecho aún no le han condenado, pero su paso por prisión pesa. A su salida su única obsesión ha sido poner en orden su principal bastión, El Ejido, y centrar todos los esfuerzos en un único punto provoca que se desatienda al resto. Dicho de otra forma, los concejales y alcaldes que consiguió el PAL -tercera fuerza política en resultados electorales locales- pueden entender que sea inocente, pero también quieren que él entienda que ellos también tienen problemas, que han dado la cara, sino agachado la cabeza, mientras el sueño del mucipalismo al que se sumaron ha creado una muralla a lo Adriano de la que no entra ni sale nadie. Una muralla que protege sólo El Ejido. Puede que sea una estrategia acertada para Enciso de cara a no perder demasiado en las próximas municipales, pero también desleal e infiel con quienes ayer empezaron a decir que se acabó la lealtad y la fidelidad si no es recíproca.

Y bien, ésta puede ser una visión de la caída del PAL de cara a la galería y lo que internamente defenderán como la estrategia de crisis que han adoptado. Pero como en los dibujos animados decían, aún hay más. Los partidos, y no es algo que se circunscriba al partido de Enciso, piensan más en las personas que en las ideas. Ejemplos sobran, pero si a eso le sumas que lo último que sabes de tu jefe de filas es que se lo llevó la Policía, el escenario es aún más crítico porque a partir de ese momento todo el mundo se vuelve vidente y sabio, porque todos sabían lo que iba a pasar y, además, saben cómo arreglarlo.

El problema es que en una discusión de cuatro personas pueden aparecer seis fórmulas distintas y el PAL no ha tenido un liderazgo claro durante los meses que Enciso ha estado en la sombra, y no me refiero a la celda, sino al silencio.

Pero en política ya se sabe, nada es normal y resucita hasta el más muerto.
(Publicado en La Voz de Almería el día 17 de septiembre de 2010).