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La modificación de la Ley Electoral para las Municipales

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

El Gobierno quiere cambiar la Ley Electoral. Dice que es para democratizar la elección de alcaldes. La oposición manifiesta todo lo contrario: que es para perpetuar en el poder a los actuales alcaldes del PP. En Almería, también en este caso, los efectos deseados irían contra corriente.

Sonia Ferrer Tesoro sería alcaldesa
 de Pechina en vez de Mari Ángeles
Morales
Si en las pasadas elecciones municipales hubiera estado vigente la ley que pretende aprobar Mariano Rajoy, el alcalde de Carboneras no sería Salvador Hernández (Gícar), sino que seguiría siendo Cristóbal Fernández (PSOE), pues su candidatura fue la más votada. Tampoco sería alcaldesa de Pechina Mari Ángeles Morales (PP), sino Sonia Ferrer Tesoro (PSOE), la delegada del Gobierno andaluz.

Miguel Martínez Carlón (PP) tampoco sería alcalde de Vélez-Rubio, sino Isabel Navarro (PSOE). Leonor Membrive (PSOE) seguiría siendo alcaldesa de Gérgal, y no Miguel Guijarro (PP). En Zurgena Cándido Trabalón (PA) seguiría de alcalde, y en Líjar lo sería Juan Amorós (PSOE) y no José Antonio Crisol (PP). En Uleila del Campo seguiría de alcaldesa Águeda Cayuela (PSOE) y no sería el independiente Juan José Fuentes.

O sea, que en Almería el PP, con la nueva ley, saldría trasquilado, y el PSOE, beneficiado. Creo que, efectivamente, debe cambiarse la Ley Electoral. Pero de forma radical, no solo la parte que afecta a los comicios locales. Hay que evitar la “dictadura de las minorías”, no sólo para elegir alcalde, sino también en los parlamentos nacional y regionales. Pero estos temas tan sensibles hay que aprobarlos por consenso. O, al menos, con el máximo consenso.

Por qué es necesario cambiar la Ley Electoral en Andalucía

Alicia Cifuentes Salazar
UPyD. Agrupación Local Almería

Tras más de un año transcurrido desde las últimas elecciones autonómicas,  y después de varios intentos, finalmente el Parlamento de Andalucía ha admitido a trámite la Iniciativa Legislativa Popular de reforma de la Ley Electoral propuesta por UPyD. Desde este sábado, y durante seis meses, la formación política va a llevar a cabo una campaña de recogida de firmas, requisito previo indispensable para su debate en la cámara autonómica.

La Ley electoral, salvo pequeñas
modificaciones, permanece inalterable
En nuestra Comunidad, la actual Ley Electoral está inspirada en la Ley Electoral General, creada durante la Transición y elaborada ad hoc (siguiendo el llamado sistema D´Hondt) como un procedimiento que favoreciera la existencia de unos partidos fuertes que garantizaran la gobernabilidad en ese delicado momento de nuestra historia, pero que a cambio sacrificó la libertad de elección de los ciudadanos y la proporcionalidad. Las consecuencias de su aplicación pasado el tiempo se pueden constatar: más de treinta años sin alternancia en el gobierno andaluz que han dado lugar a situaciones de corrupción institucionalizada como las que recientemente estamos conociendo. Una normativa que además ha omitido el pluralismo político existente y, junto a él, la participación política real de los ciudadanos.

Teniendo en cuenta la situación actual, no resulta muy democrática una la ley electoral como la vigente, en la que, aparte de excluir a formaciones denominadas “minoritarias” (aunque estas hayan obtenido miles e incluso cientos de miles de votos, como ocurrió en las últimas elecciones andaluzas con UPyD, PA y EQUO), se ejerce el derecho a voto condicionado por un procedimiento de listas cerradas. En este sentido apunta otro de los puntos de la ILP presentada por UPyD. Se propone el desbloqueo de las mismas, de tal manera que sean los ciudadanos los que designen directamente a sus representantes, reflejando sus preferencias mediante un sistema de elección sencillo cuya finalidad es que los parlamentarios trabajen y sean valorados por la ciudadanía, no por la estructura de los partidos.

La recuperación del régimen de incompatibilidades de alcaldes y presidentes de diputación, la reducción de los gastos electorales subvencionados o una adecuada utilización de los medios de comunicación públicos durante la campaña electoral son otros de los aspectos de la propuesta. Una iniciativa que parte de una formación  concreta pero con el ánimo de implicar a todo el mundo, con independencia de su ideología política, ya que la democracia es de todos, y la voluntad y la responsabilidad de que nuestras instituciones sean democráticas también.