Rabia
Las portadas de las cinco revistas semanales
El youtuber Javi Oliveira tiene que indemnizar con 9.000 euros a Miare
El youtuber Javi Oliveira
tendrá que indemnizar con 9.000 euros a María Rubio Sánchez, conocida como
Miare, y a su madre, Antonia Montserrat Sánchez García. La Audiencia Provincial
de Barcelona ha ratificado la condena por intromisión ilegítima en el derecho
al honor de ambas por diferentes contenidos difundidos a través de YouTube.
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| Javi Oliveira |
De la indemnización, 6.000 euros corresponden a Miare y 3.000 a su madre. Oliveira deberá además retirar los vídeos que contienen las manifestaciones consideradas difamatorias y afrontar las costas del procedimiento.
Pero la parte más llamativa de
la sentencia está en la forma de hacer pública la condena. Oliveira deberá leer
personalmente el fallo, una vez por semana durante un mes, en los distintos
canales de YouTube de los que disponga. La Audiencia descarta que pueda
limitarse al canal con mayor número de seguidores y deja claro que la lectura
debe realizarla él mismo, sin recurrir a otra persona ni a una locución
generada mediante inteligencia artificial.
La resolución analiza
numerosos calificativos denigrantes dirigidos contra Miare y su madre, pero
también determinadas insinuaciones sobre la forma en que la joven habría
conseguido trabajos profesionales. Según establece la Audiencia, las
expresiones utilizadas transmitían a los seguidores la idea de que Miare podía
obtener oportunidades laborales mediante relaciones sexuales.
El caso vuelve a marcar la
frontera entre la libertad de expresión y el derecho al honor en las redes
sociales. La crítica, incluso especialmente dura, está protegida, pero la
enorme capacidad de difusión de plataformas como YouTube no convierte cualquier
manifestación en admisible.
Resulta especialmente
significativa, por ello, la obligación de leer públicamente el fallo. Los
mismos canales utilizados para difundir los contenidos que dieron origen al
procedimiento servirán ahora para comunicar a sus seguidores el resultado
judicial.
El recorrido del caso, no obstante, podría continuar. Oliveira ha anunciado su intención de presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, la Audiencia Provincial de Barcelona confirma una condena que incluye 9.000 euros de indemnización, retirada de contenidos, costas judiciales y una obligación poco habitual: ponerse delante de la cámara y leer personalmente el fallo ante su propia audiencia.
El 30 de septiembre se presenta ‘Rocío’, el biopic sobre Rocío Jurado
Este 30 de septiembre se presenta Rocío, la miniserie de ficción que reconstruye la vida de Rocío Jurado, conocida como “La más grande”. RTVE y Movistar Plus+ unen fuerzas en una producción de Boomerang TV que acaba de terminar su rodaje y que aspira a convertirse en uno de los grandes relatos biográficos de la televisión española.
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| 'Rocío' / RTVE |
La serie consta de cuatro capítulos. Recorre el camino de la artista desde sus orígenes en Chipiona hasta su consagración nacional e internacional: la infancia y los primeros pasos en la música, la llegada a Madrid, los grandes hitos profesionales, las actuaciones, los viajes y la proyección más allá de España. También se detiene en su dimensión personal, en el entorno familiar y en las relaciones que marcaron su trayectoria.
El proyecto está creado por Aurora Guerra, que firma los guiones junto a Juan Beiro. La dirección corre a cargo de Humberto Miró, con David Montoya al frente de la segunda unidad y Luis Santamaría como productor ejecutivo de Boomerang TV. A diferencia del documental reciente centrado en archivo y en la propia voz de la cantante, Rocío se enfrenta al reto de recrearla en ficción.
Dos actrices encarnan a Jurado en las etapas principales. Susana Córdoba interpreta a la Rocío adulta, la de los grandes escenarios y la madurez artística. Carmen Fernández Raigón da vida a la joven que sale de Chipiona dispuesta a abrirse camino. En el relato también intervienen otras intérpretes para cubrir la infancia y momentos de juventud.
El elenco se completa con Martiño Rivas (Pedro Carrasco), Miquel Fernández, Víctor Clavijo, Antonio Velázquez, Adelfa Calvo, Teresa Hurtado de Ory, Carlos Bernardino, Pol Hermoso, Javier Veiga, Miguel Hermoso, Jaime López Almagro, Marta Hoyos, Raquel Infantes y María de la Luz, entre otros. En total, 74 personajes reconstruyen tanto la carrera como episodios de la vida privada. Durante el rodaje se contempló la aparición de figuras del entorno familiar y profesional, así como posibles cameos de artistas interpretándose a sí mismos.
La producción ha movilizado cerca de 2.000 figurantes y se ha rodado en más de 66 localizaciones y escenarios reales, sobre todo en Chipiona y Madrid. Entre ellos figuran la Finca Yerbabuena, el Santuario de Nuestra Señora de Regla, los Teatros Lara y Calderón, el Palacio de la Trinidad, el Hotel Meliá Castilla, el Museo del Ferrocarril y las Bodegas González Byass. Las grabaciones comenzaron a mediados de junio y se han cerrado en las últimas semanas.
La serie entra ahora en postproducción. Aún no hay fecha de estreno, pero la presentación del 30 de septiembre abre la fase de promoción de un título que pretende un retrato ambicioso y respetuoso con el legado artístico y humano de Rocío Jurado. Para Andalucía, el interés es natural: Chipiona es el origen, Madrid el salto, y la voz de “La más grande” sigue formando parte de la memoria cultural del sur.
Charcos
No llueve en Almería. No
llueve a pesar del otoño, a pesar del mar que se abre frente a nosotros y que
cada mañana se evapora bajo el sol. Como si nos faltara toda el agua de ese mar
para beber, para regar, para hacer un charco.
En Almería hemos aprendido a
vivir con poca agua. Es cara, viene de la desaladora y, aun así, mi vecina
encuentra un poco para regar de noche las macetas que resisten en el balcón.
Pero no hemos aprendido a vivir sin lluvia.
Los niños no la quieren para
regar, ni para llenar embalses, ni para arreglar ninguna política hidráulica.
Crecen con una sed de lluvia heredada, de abuelos a nietos, jugando en tierra
polvorienta, con las rodillas arañadas en los parques secos. Aprenden a mirar
al cielo antes de aprender a esperar.
La quieren para una cosa sola:
para saltar sobre los charcos. Para mojarse los zapatos, llegar a casa con los
calcetines empapados y escuchar el reproche de una madre que sabe que mañana no
lloverá.
Hubo un tiempo en que la gente
crecía con historias de ramblas embravecidas y luego secas. Las contaban los
mayores, a la fresca, en la puerta de las casas. Historias de fuentes, caños y
acequias que el Archivo ha rescatado este junio como si fueran ficción: cómo
podía correr el agua por donde hoy solo hay tierra dura; cómo podían crecer
árboles allí donde hoy solo resiste el sol.
Los mayores hablaban del agua
con la precisión de quien habla de alguien que estuvo allí y ya no está.
Nosotros la miramos en un plano. La vemos dibujada, prometida, sobre el papel.
Pero ya no recordamos cómo olía la tierra mojada.
Aquí la ausencia de lluvia es
una herida que hace ruido. Tal vez la potente luz de Almería la disuelve en el
cielo antes de que llegue a tocarnos.
Miramos el horizonte y la vemos pasar de largo hacia otras ciudades. Solo deja
una humedad fina al amanecer. Basta pisarla para encontrar debajo la piel seca
de la ciudad.
Conocemos otra lluvia que
tampoco cae. Son las promesas que se quedan arriba, suspendidas sobre la
ciudad. El Ayuntamiento mira al futuro desde esa nube. Que si el puerto, que si
Pavía, que si el centro. Arriba, las promesas. Abajo, nosotros, con el polvo de
la calle en la garganta.
Porque la lluvia, cuando cae, deja charcos. Y eso es lo que pedimos los almerienses. Algo que podamos tocar, aunque sea un charco donde saltar.











