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Premios Argaria: los mejores libros de 2016

Marta Rodríguez
Periodista

Almería, guía sentimental de una ciudad, La tumba del nadador, 119 poemas sin futuro y Yago son, según el Gremio de Libreros de Almería, los títulos más destacados del año y, por tanto, los ganadores de los Premios Argaria 2016. A ellos se suma el galardón especial concedido por el colectivo que esta vez recae en la editorial Confluencias.

El jurado compuesto por las cinco librerías del gremio (Picasso, Bibabuk, Nobel Almería, Metáfora y Espacio Lector Nobel de Vera) emitió ayer lunes el fallo de estos reconocimientos en base a la calidad literaria y técnica de las obras y a las ventas. “Este año se ha publicado mucho y de calidad, sobre todo en el área de tradiciones. La votación ha estado muy reñida y en ocasiones se ha inclinado por apenas un punto”, indica el presidente de los libreros almerienses, Rodolfo Criado.

Accidente nuclear de Palomares, de Arráez

En la categoría de no ficción, ensayo, arte, historia y tradiciones almerienses, se alza como vencedor Almería, guía sentimental de una ciudad (La Voz), de Eduardo D. Vicente, por su “labor de investigación y recopilación de la historia de la vida cotidiana que da protagonismo a los hombres y mujeres anónimos de cualquier barrio, reconociendo así el papel de los verdaderos artífices de una cultura”.

Los finalistas son la “excelente investigación” de José Herrera Plaza Accidente nuclear de Palomares (Arráez) y el “espléndido” volumen del IEA y la Asociación Amigos de la Alcazaba Cuando Almería era Almariyya. Mil años en la historia de un reino. En narrativa, la votación ha estado muy “ajustada”. Al final ha ganado La tumba del nadador (Cuadernos Metáfora), de Juan Pardo Vidal. Un libro de relatos que abre lo que es casi una “novela corta escrita en futuro, en la que el autor arriesga y arrastra al lector a sumergirse en un hipnótico juego introspectivo y temporal”.

Empatado casi a puntos ha quedado otro libro de relatos, Entre malvados (Páginas de Espuma), de Miguel Ángel Muñoz, primer finalista en narrativa. La novela Los últimos recuerdos del reloj de arena (Premium), de Fernando Martínez López, ocupa la tercera posición en esta modalidad. En poesía, el gremio ha distinguido a otra librería convertida en editorial, Espacio Lectores Nobel de Vera, que ha publicado a autores como Juan Fernández, José Antonio Olmedo y Mar Verdejo. En el caso de los Argaria, el libro distinguido es 119 poemas sin futuro, de Pedro Soler. “Versos intensos, sinceros y duros sobre la vida, el amor, la muerte y el desierto, a ratos modernos y a ratos tributo a los clásicos”.

Los finalistas son los poemarios Blanco roto, de Aníbal García (Raspabook) y Que todo parezca (Letra Impar), de Antonio Carbonell. En la categoría infantil, el mejor libro publicado en 2016 es Yago (Meracovia), de María Jesús y Antonio Lorente, una historia de aventuras y de descubrimientos que tiene mucho de viaje interior. Le siguen como finalistas Hay un monstruo en la oscuridad (Soldesol), de María del Mar Saldaña, y Almería para niños. Historia (Círculo Rojo), de Jesús Muñoz. El Gremio de Libreros de Almería otorga además un premio especial que en 2016 ha ido a parar a la editorial Confluencias, con sede en Aguadulce. Persigue poner en valor “su firme apuesta por una edición casi de coleccionista” y un “catálogo exigente”. Los finalistas son La Oficina Producciones Culturales y la Fundación Ibn Tufayl.

OJD noviembre 2016: 'La Opinión de Málaga' y 'Diario de Almería', camino de la irrelevancia

Emilio Ruiz
www.emilioruiz.es

Los datos de difusión dados a conocer por la OJD (Oficina de Justificación de la Difusión) a sus propios medios, referidos al mes de noviembre de 2016, y aún pendientes de certificar, harán temblar desde hoy las redacciones de algunos de los periódicos que se editan en Andalucía. El castigo sufrido por La Opinión de Málaga y por Diario de Almería no tiene precedentes. Ambos ven reducida su difusión en más del 15 por ciento en tan solo un año. Si en el mes de noviembre de 2015 el diario que se edita en Málaga tenía una difusión de 2.322 ejemplares, en este noviembre pasado la difusión ha quedado reducida a 1.962 ejemplares (-15,50 por ciento).

En el caso del diario de Joly que se edita en Almería, el castigo es similar. El periódico que dirige Antonio Lao ve cómo se deteriora su difusión a pasos agigantados. En el mes de noviembre del año pasado tenía una difusión de 1.831 ejemplares y un año después la difusión es tan solo de 1.556 ejemplares. Porcentualmente, la bajada es del 15,02 por ciento. Esta es la difusión actual de los periódicos andaluces, comparada con la que tenía un año antes:

Evolución de la difusión (Gráfico: Paqui García)

Como se puede observar, el resto de periódicos andaluces no deterioran tanto su difusión como Diario de Almería y La Opinión de Málaga, pero prácticamente ninguno de ellos está para tirar cohetes. También tiene pérdidas de difusión superior a los dos dígitos el buque insignia del grupo Joly, Diario de Cádiz, que ve cómo en un año pasa de 14.692 ejemplares a 12.753. De todos los periódicos andaluces solamente el modesto El Día de Córdoba (Joly) ve aumentar su difusión.

En su conjunto los diarios de Andalucía ven reducir su difusión en un año el 8,75 por ciento, al pasar de 104.591 ejemplares a 65.438. No se contabiliza el sevillano El Correo de Andalucía porque este periódico, desde que lo adquirió el grupo Morera & Vallejo, no proporciona datos a la Oficina de Justificación de la Difusión.

Veamos gráficamente la evolución de la difusión de los periódicos que se editan en Andalucía en el último año:

Evolución gráfica de la difusión (Gráfico: Paqui García)

Si la situación de deterioro de la difusión de los periódicos andaluces es grave, aún más preocupante es la evolución de la difusión de los periódicos de carácter nacional. Como una imagen vale más que mil palabras, veamos en este cuadro cómo ha evolucionado la difusión de los diarios de tirada nacional en el último año:

Evolución de la difusión de los diarios de tirada nacional ( Gráfico: Paqui García)

Un año de actividad literaria

Juan Grima Cervantes
Arráez Editores

Una vez más, otro año se va y otro llega. Y en muchos aspectos ha sido un año muy similar al anterior. La parálisis política provocada por la falta de Gobierno lo ha mantenido todo en el interim. No merece la pena perder mucho tiempo con una clase política corrupta que grava hasta el sol que recibimos del cielo, o apoya descaradamente a las empresas energéticas contaminantes que se cargan este planeta con emisiones de gases invernadero. Es una inmoralidad que raya lo obsceno, que maltrata nuestra inteligencia. Y cínicamente siguen callando, otorgando y haciendo caja.

Este miércoles se presenta el nuevo ejemplar de 'Axarquía'

A nuestro modo y con nuestro estilo hemos seguido trabajando, apoyados en nuestras propias fuerzas y convicciones. Ha sido otro año difícil, pero ya estamos cada vez más adaptados a la debacle. Resaltaría cinco hechos importantes que nos han ocurrido o en los que estamos muy directamente implicados:

-En primer lugar, en enero, sacamos el libro El accidente nuclear de Palomares, una obra impresionante de José Herrera Plaza, que ha dejado testimonio de lo que todavía existe oculto bajo la tierra y lo expuesto que estamos los almerienses con el americio. Es otra vergüenza que lleva más de 50 años escondiéndose pero casi nadie hace nada.

-En Semana Santa coeditamos el libro Viaje al Levante Almeriense. La Axarquía, otras poesibilidades, de José González Núñez y Domingo Leiva Nicolás, que además de ser una obra bellísima y original, los beneficios obtenidos con la misma han ido a parar directamente al Proyecto “Holes in the Borders” (Voluntarias Independientes en el Terreno), que está financiando el alquiler de pisos y la alimentación diaria de cientos de refugiados sirios y de otros países huidos de la guerra y llegados a Grecia. Es una forma de ayudar, de solidarizarnos con las desgracias y sufrimientos ajenos que padecen nuestros semejantes.

-El 24 de noviembre de 2016 se hizo público en los medios de comunicación que la traducción del árabe al español de una obra publicada por Arráez, como es Documentos árabes sobre el castillo de Cúllar (Granada), escrita por Amador Díaz García, había obtenido el Premio Nacional de Traducción ‘a título póstumo’ de la Sociedad Española de Estudios Árabes (SEEA), lo que viene a ser otro reconocimiento a nuestra labor y ello nos hace sentirnos bien.

-Y finalmente la recuperación del proyecto Revista Axarquía, cuya parálisis provocada por una comarca sin objetivos, nos producía un dolor y un sufrimiento increíbles. Cuando no hay respuesta institucional ajustada al esfuerzo que significa una idea tan loable y una aspiración tan justa como la de dotar de un elemento cultural a una comarca como la nuestra, alguien debe hacer de tripas corazón, y eso vamos a hacer nosotros, junto al Colectivo Almagrera, a fin de sacarla como se pueda, pero sin perder la dignidad. Todos estáis invitados a la presentación del número 16 el próximo día 28 de diciembre en Los Gallardos, a las 19,30 horas, en donde arrancamos con una Segunda Época que espero sea tan fructífera como la anterior.

- En paralelo con el objetivo anterior, Arráez va a organizar junto al Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora las I Jornadas de la Axarquía Almeriense (Historia. Patrimonio. Medio Ambiente), que tendrán lugar el próximo 3 y 4 de enero de 2017 y que en unos días daremos a conocer más detalladamente. Pretenden ser anuales y debatir sobre cuestiones fundamentales del pasado, del presente y del futuro que nos atañen e interesan.

En los meses próximos aparecerán algunas interesantes monografías que llevamos tiempo preparando y a la largo del año inauguraremos la exposición y libro Momentos Estelares de Historia de Almería, proyecto en el que llevamos trabajando, con el pintor Emilio Sánchez Guillermo, varios años y en el participan más de 50 intelectuales almerienses. Por tanto, continuaremos con nuestra actividad cotidiana, como siempre, como si fuésemos una ONG de la cultura almeriense.

No puedo olvidar en estos momentos el dolor que me ha causado en este año la pérdida de grandes amigos personales que eran entusiastas también de lo que esta editorial significa y de sus implicaciones culturales. Me refiero, a Juan Torreblanca Martínez, Mariano Martín García y José Antonio García Ramos. Terminan de saltárseme las lágrimas, creo que por la ausencia y la nostalgia por tantos momentos y tantas vivencias entrañables con ellos. Estas pérdidas irreparables me han ayudado a valorar más la importancia de la salud mental y física, el cuidado a tener con los alimentos, la trascendencia del ejercicio, estar más volcado por los tuyos, organizar mejor el tiempo propio y la vida misma, pero no a parar en la realización de los objetivos y retos planteados.

Mi gratitud a la empresa Cosentino, al Instituto de Estudios Almerienses, a la Universidad de Almería, a muchos medios de comunicación, en particular a La Voz de Almería, a Ayuntamientos (especialmente los de Carboneras, Cuevas del Almanzora, Los Gallardos, Mojácar, Nacimiento y Pulpí), y a empresas que creen que con la cultura se hace provincia y país (SAT Los Guiraos y Biocuevas).

Y cómo no, mi reconocimiento en este final de año a los escritores y a los estudiosos que os dais a conocer todos los años en nuestros libros, que además de colaboradores sois amigos de verdad, y algunos maravillosos y grandes amigos. Tampoco quiero olvidarme de los lectores y de las personas que nos seguís, que nos acompañáis en las presentaciones, que nos escribís vuestras impresiones, que amáis los libros, que creéis que la cultura es un valor clave de nuestra civilización, que pensáis que vale la pena luchar por un mundo mejor tanto para el presente como para el porvenir...

Almería vista desde el Cable Francés

Lola González
Periodista

Dicen los que han recorrido los 310 metros del Cable Francés, prácticamente el doble de lo que mide el Cable Inglés y un poco menos de lo que se adentra en el mar el Muelle de Levante, que muestra una mirada absolutamente diferente de la ciudad. Pues esa mirada es la que quiere poner en valor el Ayuntamiento de Almería siguiendo los pasos del Highline de Nueva York, de donde toman la idea.

El Cable Francés, en una foto de los años veinte

Este gran paseo marítimo contaría con una longitud de 310 metros dividido en tres tramos, el primero de ellos de 123 metros que data de 1918, un segundo tramo de 105 metros y también de 1918, y un tercero con 85 metros construido en 1975. En sus zonas más estrechas contaría con 9 metros y en las más anchas con 12, con lo que desde el Ayuntamiento consideran que hay margen para reconvertir este cargadero minero en espacio de ocio. Además, al encontrarse en el entorno de la actuación del proyecto puerto-ciudad se podría convertir en la primera de las ideas que se plasmara en una realidad.

El Cable Francés fue la consecuencia de las pésimas relaciones de dos empresas británicas que explotaban mineral de hierro en la zona de Alquife. The Alquife Mines llevaba varios años trabajando y había construido el Cable Inglés, mientras que la Bairds Mining llegó sobre 1915 y no encontró colaboración alguna por parte de la primera. Tan grande fue el enfrentamiento que la Bairds Mining tuvo que construirse un ramal de ferrocarril distinto al que la Alquife Mines utilizaba en La Calahorra.

"El nombre de Cable Francés se acuñó en 1929 cuando la empresa fue adquirida por la Compañía Andaluza de Minas, de capital francés"

Tampoco hubo acuerdo en el cargadero, de forma que la nueva empresa construyó el suyo a 650 metros de donde estaba situado el Cable Inglés. El nombre de Cable Francés se acuñó en el año 1929 cuando la empresa fue adquirida por la Compañía Andaluza de Minas, de capital mayoritariamente francés, que sería la titular de la explotación minera hasta el cierre de operaciones en el año 1997. Un año antes se realizaron los últimos envíos de mineral de hierro a través del cargadero almeriense.

Albox, de la resignación a la bronca

Jorge Colipe
Redactor-Jefe de La Comarca Noticias

Albox es uno de los dos pueblos andaluces que despide 2016 habiendo tenido durante el año tres alcaldes. El periodista argentino Jorge Colipe  lleva en Albox –“lugar con el que me identifico y del que formo parte”- quince años, y la visión que tiene del pueblo es más bien tenebrosa. Reproducimos a continuación su artículo publicado en el digital La Comarca Noticias, medio muy crítico con los últimos responsables políticos del municipio.

Albox

Tic, tac, tic, tac. El tiempo pasa y Albox, como dice el tango, sigue cuesta abajo en la rodada. Nada nuevo. Cuando llegué hace 15 años ya me contaban aquellas viejas historias por las que los albojenses piensan y sostienen a día de hoy que, por ejemplo, se dejó escapar la posibilidad de tener un hospital comarcal. “No somos unidos para nada”, se escucha en los corrillos, como una especie de lamento. Como si fuera un designio divino que ha determinado que nada puede hacerse contra los elementos que se han alineado para que las cosas vayan de mal en peor.

Ese predeterminismo se parece a otra creencia arraigada en la población, y que ésta repite como un loro para justificar su propia irresponsabilidad. Es la frase justificadora de todo cuanto pasa en la vida pública. "En Albox no tenemos suerte con los políticos”, se escucha decir convencidos a quienes intercambian pareceres en las mesas de café. No hay análisis, hay solo fe. Los políticos de Albox no son extraterrestres ni seres llegados de otras galaxias. Viven o vivieron en los barrios de otros albojenses, estudiaron en las mismas aulas y recorrieron las mismas calles. No es mala suerte, en todo caso es una mala elección a la hora de emitir el voto. Y si estos y aquellos políticos no valen, allí está la sociedad civil para crear nuevos líderes, nuevos dirigentes que persigan algo más que un sueldito. No es un problema de partidos, es un problema de honestidad. O estás con los malos o estás con los buenos. Y si los buenos no están, habrá que crearlos porque en la sociedad hay gente honesta, con verdadera vocación por la cosa pública, que se cree la historia de servir a los demás. Los malos, por más que te den un trabajito, siguen siendo los malos.

"En Albox se ofrece al observador una muestra fiel de todo lo peor que le pasa al país: corruptelas, tráfico de influencias, malversación del dinero público, negocios oscuros, apriete, despotismo, nepotismo y hasta el viento fascistoide que recorre Europa sopla hoy en el municipio"

En Albox, lugar con el que me identifico y del que formo parte, se ofrece al observador una muestra fiel de todo lo peor que le pasa al país. Corruptelas en distintas escalas, tráfico de influencias, malversación del dinero público, negocios oscuros, apriete, despotismo, nepotismo y hasta el viento fascistoide que recorre Europa sopla hoy en el municipio con un alcalde nostálgico, de otros tiempos, sostenido por quienes se suponen progresistas. Ese alcalde legalmente aupado al poder hasta que se sepa la verdad sobre CILUS, pero con cuestionada legitimidad porque el pueblo votó otra cosa, está haciendo todo lo posible por acelerar el retroceso del municipio.

Ya no solo quita balones a pequeños niños inmigrantes o se pasa por el arco derechos como la libertad de expresión, sino que se cree con la potestad de cargarse los servicios públicos. El parque de bomberos -hoy en el mismo punto que antes de asumir Torrecillas- lo convirtió en un problema. Acto seguido, en vez de ponerse del lado de los padres del colegio Fenoy, se pone del lado de la Junta de Andalucía, que ha decidido cerrar la escuela. La misma Junta que habla de recortes echa el cierre de un colegio emblemático del municipio, mientras el alcalde, al contrario de lo que cualquiera pudiera esperar, se pone del lado de la tijera y no del lado de la gente. Para eso, amigo Torrecillas, hágase delegado y deje la alcaldía.

Mientras esto sucede, los ocho concejales que le sostienen, incluyendo aquella que les prometió el colegio a los miembros del AMPA, hacen mutis por el foro. Están callados, escondidos detrás de una nómina por 14 pagas, mientras el hombre que envía fotos del Generalísimo a sus colegas se mueve como un elefante en la cacharrería. Echo en falta una posición ideológica. Echo en falta una mirada coherente. Echo en falta un poco o un mucho de dignidad.

Es cierto que Torrecillas los tiene cogidos de los huevos; pero no es menos cierto que los ocho también tienen al ex presidente de Alianza Popular en un puño, en un escaño. Porque los concejales también se quejan con la boca pequeña. Unas buscan trabajo porque no se lo aguantan más. Otros pierden credibilidad allá por donde pisan o lloran porque no podrán seguir pagando la hipoteca cuando todo esto se vaya al traste, porque se irá. Pero ninguno puede salir a la calle.

"La obra de Rogelio Mena se ha hecho realidad y se han cargado el partido"

Los viejos militantes y simpatizantes del PSOE putean. La obra de Rogelio Mena se ha hecho realidad y se han cargado el partido. Rogelio sueña con volver, y eso está por verse, ya que tantos viajes a cargo del erario público para visitar a su amada le complicarán la vía judicial, toda vez que el fiscal ha visto indicios de malversación de caudales públicos en aquellos extravagantes 184 viajes a Madrid y Sevilla. La defensa de Mena en el juzgado, según cuentan en los mentideros judiciales, fue otra sobreactuación del ex secretario de ideas de Susana Díaz, que llegó a decir que fue a Sevilla a invitar a una reconocida periodista de la cadena Ser a que visitara el municipio.

En el medio de esto, hay tres investigados por desviar más de 1,5 millones de euros por obras inexistentes pero pagadas, que tienen pie y medio en la cárcel. La cosa se pone fea y pinta ir a peor. Y mientras todo esto pasa, la gente sigue creyendo que la culpa la tiene la mala suerte que nos ha regalado esta clase política en la ruleta del casino. Pero no es así. Si es cierto aquello de que los albojenses no somos unidos, pues unámonos contra los malos. Si los que cobran un sueldito o un sueldazo no tienen ni pizca de dignidad, pues hagámoselo saber y al menos que se pongan colorados. Y si los políticos no sirven, en nuestra mano está poder cambiarlos.

"En pleno siglo XXI, en Albox habita la cultura del miedo"

En pleno siglo XXI, en Albox habita la cultura del miedo. Del miedo al apriete, al que no te tengan en cuenta para darte un par de meses de trabajito, a que te perjudiquen porque “yo tengo un negocio de cara al público”, otro de los axiomas que sobrevuela la población. Miedo a no recibir parte de las migajas. Este alcalde vacilón, el que quita balones a niños ecuatorianos y expulsa periodistas con la policía, a los mismos que manda contra los comerciantes vinculados con la oposición (de la que él formaba parte hasta hace poco), sugirió la piqueta como solución al colegio Fenoy. No quiso reunirse con los padres. Solo, según su estilo, decidió vacilarlos en el último momento, como hace con cada vecino o cada colectivo. El amante del Caudillo, actúa como lo que es; pero lo que es, no tiene cabida en estos tiempos.

Ahora los padres del Fenoy amenazan con movilizaciones y protestas. Pero esto no es un problema solo de los padres del Fenoy, es un problema de todos los albojenses. Si la gente se une, este despotismo poco ilustrado duraría cinco minutos. Porque cuando la masa se moviliza produce cambios y caen gobiernos. Los pocos que militan en Facebook es hora de que salgan a la calle. Los muchos que tienen miedo, no entiendo a qué le temen, ya que menos de lo que tienen no van a tener. La lucha está a punto de comenzar y el pueblo de Albox más temprano que tarde hará tronar el escarmiento. No hay nada que perder y está todo por ganar. Hoy, como ayer, el poder está en la ciudadanía, y en una sociedad más justa las oportunidades serán para todos.

En Albox se está apagando el fuego con gasolina y eso, más temprano que tarde, va a reventar por algún lado. Como diría el alcalde “llamad a los bomberos”.