Violencia mediática en prime time

Nuria Torrente
@opinionalmeria

El plató de Telecinco vuelve a convertirse en tribunal sin pruebas ni derecho a réplica. Una vez más, la víctima sale señalada. El pasado viernes 20 de marzo, el programa ¡De Viernes! de Telecinco ofreció a Rosa Benito una tribuna que, lejos de informar, se convirtió en un ejercicio descarnado de violencia mediática contra Rocío Carrasco. La excuñada de Rocío Jurado no acudió a hablar únicamente de su vida sentimental, como se anunció inicialmente. En pocos minutos derivó en un ataque frontal, cargado de afirmaciones graves y de insinuaciones que carecen de cualquier contraste periodístico. “No, no ejercía como madre. Lo estoy diciendo porque lo he vivido”, sentenció Benito. “Rocío no quería a sus hijos, no los crio”. Añadió que quien se ocupaba de los niños era “Claudio”, que los llevaba a casa de Rocío Jurado y los devolvía “cenados y estudiados”. 

Rosa Benito, en De Viernes / Mediaset

Tampoco se quedó ahí: relató que durante la enfermedad de la cantante, Carrasco “no se quedó ni una noche” en el hospital. Y remató con una de las frases más hirientes: “Si hubiera vivido mi cuñada Rocío, yo ni siquiera me hubiera separado, y esta no hubiera tenido ovarios de hacer lo que hizo”. Además, deslegitimó por completo la docuserie Rocío, contar la verdad para seguir viva (2021), a la que tildó de “docu-fake” y aseguró que Carrasco “llevaba pinganillo” dirigido por Anaís Peces, de La Fábrica de la Tele: “Yo creo que llevaba pinganillo porque ella ni hablaba ni habla así. ¿Y cómo se sube la audiencia? Poniendo mal a la familia”.

Ninguna de estas afirmaciones fue contrastada en el plató. No se presentó documento, testimonio independiente ni siquiera la posibilidad de réplica. Se dio por buena la palabra de una familiar directa sin exigirle pruebas. Eso no es periodismo; es linchamiento televisivo. Y no es un hecho aislado. Hace meses que ¡De Viernes! ha iniciado (o mantenido) una campaña sistemática de descrédito contra Rocío Carrasco. Primero fue su hija Rocío Flores quien ocupó el sillón para relatar su versión del juicio por revelación de secretos. Ahora es la tía política. Mañana será otro. El patrón es claro: se ofrece altavoz preferente a quienes cuestionan la versión de Carrasco -quien denunció públicamente un presunto maltrato psicológico prolongado- mientras se silencia o se minimiza su voz. 

El objetivo no parece ser informar, sino generar controversia, audiencia y, sobre todo, rentabilidad emocional a costa del sufrimiento ajeno. En una época en la que se presume defender los derechos de las víctimas de violencia machista y psicológica, este tipo de intervenciones resultan especialmente graves. Acusar a una mujer de “no querer a sus hijos”, de mentir por dinero o de carecer de “ovarios” sin aportar ni un solo elemento verificable no es opinión: es revictimización pública. Es violencia mediática en estado puro, porque genera estigma, odio en redes y daño psicológico real en una persona que ya ha pagado un precio altísimo por contar su verdad.

Los medios tienen responsabilidad ética. Telecinco y ¡De Viernes! no pueden seguir amparándose en el “entretenimiento” para saltarse el más elemental rigor periodístico. Afirmaciones tan graves como las vertidas por Rosa Benito exigen pruebas. Mientras eso no ocurra, seguiremos asistiendo al mismo espectáculo: un plató convertido en picota, una mujer expuesta una y otra vez, y una audiencia manipulada que cree recibir información cuando en realidad está consumiendo puro sensacionalismo. Es hora de exigirlo: basta ya de linchamientos televisados. Rocío Carrasco, como cualquier persona, merece dignidad. Y los medios, rigor.

Rosa Benito en '¡De Viernes!'

Alba Haro
@opinionalmeria

La televisión no es inocente. Nunca lo ha sido. Pero hay momentos en los que traspasa una línea que debería ser infranqueable, incluso dentro de un ecosistema mediático tan acostumbrado al ruido como el de la prensa del corazón. La reciente intervención de Rosa Benito en el programa ¡De Viernes!, de Telecinco, ha sido uno de esos momentos. No por lo que dijo -que también-, sino por cómo se construyó, se amplificó y se legitimó un discurso que, para una inmensa mayoría de espectadores en redes sociales, no fue otra cosa que violencia mediática contra Rocío Carrasco.

Rosa Benito, en '¡De Viernes!' / Mediaset

Lo preocupante no es únicamente el contenido. Es el contexto. La televisión, cuando se reviste de espectáculo, corre el riesgo de convertir el dolor en mercancía y el conflicto en entretenimiento. Y en este caso, la narrativa no parecía orientada a esclarecer hechos ni a aportar matices, sino a alimentar un relato que lleva tiempo gestándose en determinados espacios televisivos.

Porque lo ocurrido en ¡De Viernes! no es un hecho aislado. Forma parte de un clima. De una corriente que encuentra en programas como Fiesta y en los programas diarios de la cadena un altavoz constante. Desde hace meses, Telecinco viene construyendo —día tras día, tertulia tras tertulia, programa tras programa— un marco claramente hostil hacia Rocío Carrasco. No se trata de crítica legítima, que siempre es necesaria en el debate público, sino de una reiteración de mensajes, insinuaciones y enfoques que terminan configurando una campaña. Y cuando la repetición se convierte en estrategia, deja de ser casualidad.

La televisión tiene poder. Mucho más del que a veces se quiere reconocer. Tiene la capacidad de influir en la percepción colectiva, de moldear opiniones y, en casos como este, de reforzar estigmas. Cuando ese poder se utiliza para señalar, cuestionar sistemáticamente o desacreditar a una persona, se entra en un terreno peligroso. Especialmente cuando hablamos de alguien cuya historia ha estado marcada por la exposición pública de experiencias profundamente sensibles.

No es una cuestión de posicionarse a favor o en contra de Rocío Carrasco. Es una cuestión de responsabilidad mediática. De entender que no todo vale por un punto de share. Que hay límites éticos que deberían prevalecer sobre la audiencia.

Resulta paradójico que, en una época en la que el discurso público avanza -al menos en teoría- hacia una mayor sensibilidad frente a determinadas formas de violencia, algunos formatos televisivos parezcan anclados en dinámicas del pasado. Dinámicas en las que el espectáculo se impone al respeto y en las que la polémica se convierte en un fin en sí mismo.

Quizá ha llegado el momento de preguntarse qué tipo de televisión queremos. Y, sobre todo, qué tipo de sociedad estamos alimentando cuando normalizamos este tipo de contenidos. Porque lo que ocurre en pantalla no se queda en la pantalla.

Trámites municipales más sencillos

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

Hoy más que nunca, las administraciones públicas tenemos el deber ineludible de estar a la altura de las necesidades y expectativas de las personas. La sociedad demanda servicios ágiles, transparentes y eficaces, y es nuestra responsabilidad eliminar cualquier barrera que entorpezca la relación entre las instituciones y las personas a las que servimos. 

Con esta convicción estamos poniendo en marcha el Plan de Simplificación Administrativa y Racionalización Orgánica “Almería Simplifica”, un proyecto estratégico y transformador que sitúa al ciudadano en el centro de la acción municipal. “Almería Simplifica” no es solo un lema; es la hoja de ruta que guiará los nuevos avances en la modernización del Ayuntamiento de Almería. 

Su objetivo es claro y ambicioso: liberar a la administración y a los almerienses de la carga de una burocracia innecesaria que, en demasiadas ocasiones, ha supuesto una traba para el desarrollo de iniciativas, la prestación de servicios y, en definitiva, para la mejora de la calidad de vida. Algo que en alguna ocasión he llegado a definir como “Menos ventanillas y más pantallas”. No se trata simplemente de quitar papeles; se trata de transformar de raíz nuestra forma de trabajar para ser más funcionales, ágiles y cercanos. Los pilares de este plan se sustentan en tres principios fundamentales. 

En primer lugar, la Celeridad y Funcionalidad. Cada trámite que simplificamos, cada procedimiento que agilizamos, se traduce en un tiempo de respuesta más rápido para el ciudadano. Queremos que gestionar con el Ayuntamiento sea un proceso ágil, comprensible y resolutivo. 

En segundo lugar, la Optimización de Recursos. Eliminar pasos redundantes o requisitos obsoletos no es solo una ganancia de tiempo para el vecino, sino también una gestión más inteligente del dinero público y del esfuerzo de nuestros empleados. Al racionalizar los procesos, podemos destinar nuestros recursos humanos y económicos a lo que realmente importa: mejorar servicios críticos e impulsar proyectos que reactiven nuestra ciudad. 

Y, por supuesto, el tercer pilar es la Agilización y Digitalización. “Almería Simplifica” va de la mano de nuestro firme compromiso con la transformación digital. La eliminación de cargas administrativas se complementa con el impulso a la sede electrónica y a la administración digital, garantizando una gestión más ágil, pero también más segura y accesible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. 

Este plan es fruto del trabajo conjunto y la implicación de todo el equipo de Gobierno y, muy especialmente, de nuestra plantilla de capacitados funcionarios. La jornada de trabajo celebrada recientemente es solo el primer paso de un proceso colaborativo para reestructurar y dotar de mayor coordinación nuestros procedimientos, avanzando hacia un modelo de atención integrada y centrada en las personas. 

Con esta iniciativa, Almería se alinea con las administraciones más vanguardistas, tomando como referente a la Junta de Andalucía, y refuerza su apuesta por una gestión moderna, transparente y eficiente. “Almería Simplifica” es nuestro compromiso para construir una administración a la medida del ciudadano, porque nuestro mayor éxito es hacer su día a día más fácil. Seguimos trabajando.

Doble cara y doble moral

José María Martín
Subdelegado del Gobierno en Almería
Secretario General del PSOE de Almería

A Vox nunca le ha interesado conocer la verdad sobre el denominado caso ‘Mascarillas’. Durante estos cinco años desde que saltó el escándalo, la formación de ultraderecha ha actuado más como espectador que como parte activa en una investigación que afecta de lleno al Partido Popular de Almería y que apunta a un presunto entramado de corrupción de especial gravedad en la Diputación Provincial. 

La reciente decisión del juez instructor de apartar definitivamente a Vox como acusación popular no hace sino confirmar lo que ya era evidente: el partido de Abascal perdió ese derecho desde el momento en que optó por retirarse del procedimiento de forma voluntaria, una decisión que desmonta su supuesto compromiso con la transparencia y la regeneración política. 

Porque lo cierto es que, durante el tiempo en que Vox estuvo personado en la causa, no se le conoció iniciativa alguna orientada a esclarecer los hechos ni a impulsar el avance de la investigación. Su presencia en el procedimiento ha resultado, a la vista de lo acontecido, un engaño para sus seguidores, aunque para el resto nunca lo fue. Este comportamiento no puede entenderse al margen de los acuerdos que ambas formaciones mantienen en distintos municipios de la provincia. Pactos que, como ya ocurre en las comunidades autónomas en las que negocian, dibujan un escenario en el que la connivencia política entre ambos partidos se presenta con una normalidad impensable en otros países europeos, donde los conservadores dejan al margen de los gobiernos a la extrema derecha. 

En España, sin embargo, a Feijóo se le ve cómodo y dispuesto a pagar el precio que le pidan, se lleve lo que se lleve por delante. Mientras tanto, la investigación judicial en la Diputación de Almería continúa avanzando y ya alcanza contratos por valor de más de tres millones de euros, con 43 personas investigadas. Ni aun así el Partido Popular ha permitido que la Cámara de Cuentas fiscalice la contratación de la institución provincial entre 2016 y 2025, precisamente los años en los que la justicia ha puesto el foco en los presuntos amaños. 

Frente a los que han optado por apartarse, hay quienes hemos decidido mantenernos firmes hasta el final, porque en un caso como este lo que está en juego no es solo la depuración de responsabilidades, sino la credibilidad de las instituciones. Y eso no es algo que se defienda solo con palabras, sino con hechos.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es   La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es   Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-,   Diario de Almería , que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




La difusión del bulo y el apoyo corporativo

Alba Haro
@opinionalmeria

En tiempos donde la desinformación se ha convertido en un ruido de fondo constante, cabría pensar que la aparición de un bulo más apenas merece ya atención. Desgraciadamente, hemos normalizado que las redes sociales sean terreno fértil para cifras infladas, relatos interesados y conclusiones sin sustento. Lo verdaderamente inquietante no es, por tanto, la existencia del bulo, sino quién lo amplifica, quién lo legitima y, sobre todo, quién lo defiende.

La reciente polémica en Málaga a raíz de la interrupción del AVE en Semana Santa ilustra con claridad este problema. La difusión de una cifra de 1.300 millones de euros como supuesto impacto económico negativo no solo resulta desproporcionada, sino directamente inverosímil. Más aún cuando contrasta de manera frontal con estimaciones oficiales que sitúan el impacto económico de la Semana Santa en toda Andalucía en torno a los 500 millones de euros.

Pero el problema no es únicamente la cifra, sino la ausencia de un respaldo técnico o institucional que la sostenga. No hay informe, no hay metodología conocida, no hay base verificable. Solo una cifra impactante, diseñada para circular, para generar alarma y para asentarse en la conversación pública como si de un dato contrastado se tratase.

Frente a esto, los cálculos más prudentes y transparentes apuntan a una realidad muy distinta. Si se estima que unos 50.000 viajeros podrían verse afectados, con un gasto medio diario de 170 euros y una estancia media de tres días, el impacto económico difícilmente superaría unas pocas decenas de millones de euros. La simple aritmética desmonta el relato: para alcanzar los 1.300 millones, cada visitante debería gastar más de 25.000 euros en apenas tres días. Una hipótesis que no resiste el más mínimo análisis.

Sin embargo, lo más preocupante no es el error, ni siquiera la exageración. Lo verdaderamente grave es el respaldo institucional que ha recibido esta información. Que una asociación profesional como la Asociación de la Prensa de Málaga salga en defensa del autor de esta cifra y, al mismo tiempo, critique a quien la desmiente con datos verificables, supone un ejercicio de corporativismo difícilmente justificable.

La función de las asociaciones de prensa no es proteger a ultranza a sus miembros, sino velar por el rigor, la ética y la credibilidad del oficio. Defender lo indefendible no fortalece al periodismo; lo debilita. Y cuestionar a quien aporta datos verificables, en lugar de exigir pruebas a quien lanza cifras desorbitadas, invierte peligrosamente el orden de las responsabilidades.

En este contexto, resultan especialmente pertinentes las palabras del periodista Pepe Fernández: “Aquí no hay 1.300 millones. Hay, en el mejor de los casos, varias decenas. Pero sobre todo hay una maquinaria política y mediática capaz de convertir una cifra insostenible en verdad social. Y eso ya no es un error: es un problema democrático”.

Ahí reside el verdadero núcleo de la cuestión. Cuando una cifra falsa deja de ser cuestionada y comienza a ser defendida, cuando el debate se desplaza desde la veracidad hacia la protección corporativa, el problema deja de ser informativo para convertirse en estructural.

Los medios serios —y lo son, o deben serlo, quienes participan en la construcción de la opinión pública— no pueden permitirse el lujo de amplificar lo inasumible. Y mucho menos las organizaciones que representan a los periodistas pueden avalar actitudes que erosionan la confianza ciudadana en la información.

Porque, al final, no se trata solo de una cifra inflada. Se trata de la credibilidad de todo un sistema informativo. Y esa, a diferencia de los bulos, sí tiene un coste incalculable.

La brecha invisible

Ignacio Ortega
@opinionalmeria 

Son las 10 de la mañana del primer sábado de esta primavera, y el sol de Almería vuelve a su alianza con la vida. Me siento en la mesa de un bar frente al mar, con el periódico bajo el brazo. Entonces, un joven camarero se me acerca. Lleva años afincado en esta costa, con un acento que ya cabalga entre sus raíces lejanas y el deje seco de nuestra tierra.

-Con ese- me dice señalando una foto del presidente del Gobierno en el periódico- no me sentaría a desayunar ni muerto.

Su vehemencia no me sorprendió, pero sí la rabia en sus ojos, de un azul frío y afilado, como acero. Se inclinó sobre la mesa y, en una retahíla de adjetivos, diseccionó a los políticos, de un lado y del otro. Hablaba de inseguridad, control migratorio, patria y una sensación de abandono nacional que parecía clavada en la garganta. Había en sus palabras una convicción recién adquirida, casi fervorosa: quien cruzó una frontera defendía ahora, sin matices, los muros.

Lo escuché, más interesado en entender que en debatir. Su discurso, atravesado por consignas que nacen en el algoritmo y se encadenan unas a otras, le impedía atravesar la realidad, como si cada frase se hubiera transformado en una verdad absoluta. Algo así como asistir al milagro de la transubstanciación: una sustancia que se convierte en otra por fe ciega. Sin embargo, tras su armadura de dogmas, latía una urgencia de ser escuchado que mi generación a menudo despacha como ruido.

Percibí que no hablaba solo él. Hablaba una generación que no encuentra asidero en discursos tradicionales, que desconfía de los viejos partidos y busca respuestas rápidas en un mundo que se mueve a la velocidad del scroll en el móvil. No es que su juicio fuera errático por naturaleza, sino que su brújula apunta a un norte que ya no figura en mis mapas.

Nos sentamos con el periódico bajo el brazo, mientras ellos se alimentan de otra realidad, viralizada en vídeos de un minuto, donde el blanco y negro lo ha sustituido todo. Esa simplificación no es falta de inteligencia, es una forma de orientarse en medio de un ruido digital que no da tregua.

Quizá, para él, yo no fui más que el cadáver de un Héctor abandonado ante las murallas de Troya. Como ese héroe troyano, vencido y expuesto, representaba un mundo de certezas que ya no tiene lugar en el suyo. Me levanté con el periódico en la mano y pude ver en su rostro, pero también en el espejo de mi propia fatiga, la verdadera acedía: esa fatiga moral que ya no busca comprender. Al salir, el sol de Almería seguía allí, ofreciendo su luz de siempre a dos mundos que, aunque comparten la misma orilla, han olvidado cómo mirarse a los ojos sin miedo.

Cobrar más para no prestar

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Almería es una ciudad que se levanta cada mañana con la misma sencilla esperanza: que lo que se paga vuelva en forma de calles limpias, parques bien cuidados, barrios conectados y servicios que funcionen. Por eso la liquidación del presupuesto municipal de 2025 deja una sensación difícil de explicar: el dinero estaba, pero la ciudad no lo ha visto. Entre el Ayuntamiento y sus organismos autónomos la Sra. Vázquez había previsto 57,2 millones de euros para inversiones. Sin embargo, solo ha ejecutado 17,5 millones. Es decir, ha dejado sin hacer casi el 70% de lo prometido. Y cuando una ciudad deja de invertir, no “ahorra”: se para. Se retrasa. 

Lo más preocupante es que se trata de un patrón: más de 50 partidas destinadas a proyectos concretos han tenido ejecución cero. Nada. Y, al mismo tiempo, el gasto en comunicación institucional ha doblado lo previsto. No es una cuestión de “quién tiene mejor eslogan”, sino de prioridades: para anunciar, siempre hay recursos; para ejecutar, faltan. Almería no necesita más pose; necesita gestión. A esa falta de ejecución se suma otro golpe: más de dos millones de euros devueltos en subvenciones de otras administraciones. Dinero que venía de fuera para mejorar Almería y que se pierde por retrasos o incapacidad de tramitar a tiempo. 

El caso del mercado de Los Ángeles es especialmente revelador: más de un millón de euros de fondos europeos devueltos, y una obra que finalmente se paga con dinero municipal. La pregunta es inevitable: ¿cuántas mejoras en nuestros barrios se podrían haber hecho con ese millón? Y mientras tanto, la recaudación ha batido récords gracias al bolsillo de los almerienses que la alcaldesa, María Vázquez, está exprimiendo al máximo. Es decir, el dinero entra. Gobernar no es estar en la foto, y Almería merece un Ayuntamiento que cobre con responsabilidad, sí, pero que devuelva con hechos. Porque la confianza de una ciudad no se gana anunciando: se gana cumpliendo.

TVE prescinde de Isabel Durán por su bulo sobre el DNI electrónico

Nuria Torrente
@opinionalmeria

La reciente decisión de TVE de prescindir de la periodista Isabel Durán tras la publicación de un artículo en el medio digital El Debate ha vuelto a situar en el centro del debate público una cuestión delicada: los límites entre la libertad de expresión, la responsabilidad informativa y el impacto de los discursos sobre la calidad democrática.

La propia periodista ha informado de su despido en X

El texto en cuestión abordaba la supuesta posibilidad de adulterar procesos electorales en Castilla y León mediante el uso del DNI digital, una afirmación que ha sido ampliamente cuestionada por expertos, instituciones y buena parte de la opinión pública. Las críticas no se han centrado únicamente en el contenido, sino también en el contexto político en el que se produce y en la trayectoria ideológica de la autora, conocida por su cercanía a posiciones conservadoras.

Este episodio plantea varias cuestiones de fondo. En primer lugar, la responsabilidad de los profesionales de la comunicación a la hora de difundir informaciones que pueden afectar a la confianza en el sistema democrático. En un momento en el que la desinformación circula con rapidez y encuentra eco en determinados sectores, la prudencia y el rigor no son solo virtudes deseables, sino exigencias imprescindibles.

En segundo lugar, se abre el debate sobre la reacción de los medios públicos ante este tipo de situaciones. TVE, como servicio público, tiene el mandato de ofrecer información veraz, contrastada y plural. La desvinculación de Durán puede interpretarse como una decisión orientada a preservar estos principios, aunque también suscita interrogantes sobre hasta qué punto las empresas periodísticas deben o no sancionar opiniones expresadas fuera de sus plataformas.

No se trata de negar el derecho a la opinión, pilar básico de cualquier sociedad democrática, sino de subrayar que no todas las opiniones tienen el mismo valor cuando se presentan bajo el paraguas del periodismo. La línea que separa la libertad de expresión de la difusión de bulos es cada vez más fina, pero no por ello menos relevante.

Finalmente, este caso refleja una polarización creciente en el debate público español, donde cualquier cuestión, incluso las relacionadas con la integridad de los procesos electorales, corre el riesgo de convertirse en arma arrojadiza. En ese contexto, conviene recordar que la confianza en las instituciones democráticas es un bien colectivo que debe ser protegido por todos los actores, especialmente por quienes tienen la capacidad de influir en la opinión pública.

Más allá de nombres propios, lo ocurrido invita a una reflexión serena sobre el papel del periodismo en tiempos de incertidumbre. La credibilidad no se impone, se construye día a día, y se puede perder con una sola afirmación irresponsable. Por ello, la defensa de la verdad, el contraste de fuentes y el compromiso con los hechos deben seguir siendo las señas de identidad de una profesión que, hoy más que nunca, está llamada a ejercer como pilar de la democracia.

El velo de Silvia Guerra

Tania Artajo
@opinionalmeria

La polémica en torno a la periodista Silvia Guerra, enviada de TVE a Irán, por aparecer con hiyab en sus directos dice más del ruido de las redes que de la realidad sobre el terreno. Conviene recordar un hecho básico: en Irán sigue vigente la obligación legal de que las mujeres cubran su cabello en espacios públicos, aunque su cumplimiento sea hoy irregular y muchas iraníes la desafíen.

Una retransmisión de Silvia Guerra mientras aparece tras ella una mujer sin velo / RTVE Play

En ese contexto, exigir a una corresponsal extranjera que prescinda del velo no parece un acto de valentía, sino una petición poco realista. Su función no es protagonizar la noticia, sino contarla. Y para poder hacerlo necesita permanecer en el país, moverse con cierta seguridad y evitar situaciones que puedan derivar en su expulsión.

Las imágenes de mujeres sin velo al fondo de alguna conexión no invalidan esta postura; al contrario, reflejan la complejidad de un país donde la ley convive con su transgresión. Precisamente por esa incertidumbre, resulta razonable que una periodista opte por cumplir la normativa formal.

Profesionales del sector han salido en su defensa. Ana Pastor lo resumía con claridad: “La ley es la ley… Es una extranjera en un país en guerra; no me parece loco que no quiera dar razones para que la expulsen”. Es una reflexión que apela al sentido común y a la responsabilidad.

Defender la decisión de Silvia Guerra no implica ignorar la lucha de muchas mujeres iraníes, sino entender que el papel de una corresponsal es otro: garantizar que esa realidad llegue al resto del mundo. Y para eso, a veces, informar también exige adaptarse.

‘Las aguas de la noche’, la novela póstuma de José Guirao

Emilio Ruiz
@opinionalmeria

Hay una justicia poética en el hecho de que la última lección de José Guirao (1959-2022) no haya sido un discurso oficial, sino un libro. El que fuera ministro de Cultura y figura clave en la gestión artística de nuestro país, siempre fue, en la sombra, un hombre de letras. Ahora, gracias al empeño de su círculo más íntimo y de la editorial Pre-Textos, ve la luz "Las aguas de la noche", una obra póstuma que nos devuelve al Pepe Guirao más auténtico: el que nunca se marchó del todo de su Pulpí natal.

'Las aguas de la noche', el libro póstumo de José Guirao

La gestación de este libro ha sido un proceso de arqueología sentimental. Amigos y colaboradores cercanos, como Fernando Galiana, David Calzado, Rocío Gracia y su hermana Beatriz Guirao, entre otros, se sumergieron en los archivos personales de Pepe para dar forma a un material que custodió con discreción. Presentado hace apenas unos días en La Casa Encendida de Madrid, el volumen no es una biografía al uso, sino una "constelación de textos" que Guirao fue hilvanando a lo largo de los años.

En sus 256 páginas, "Las aguas de la noche" mezcla diarios, cartas, fotografías y fragmentos de expedientes que funcionan como un espejo de su mente. El libro revela a un escritor de mirada afilada que utilizaba la palabra para entender el mundo, más allá de los despachos del Reina Sofía o del Ministerio de Cultura. Es una lectura que transita entre la reflexión intelectual y la vulnerabilidad de quien sabe que el tiempo se agota, pero que el arte y la memoria permanecen.

Para nosotros, lectores de Almería, el corazón del libro late con especial fuerza en los pasajes dedicados a nuestra tierra. Guirao dedica espacio a evocar sus raíces en Pulpí, aquel pueblo donde dio sus primeros pasos como concejal de Cultura en los albores de la democracia. El texto rescata la Almería de su infancia y juventud, un paisaje emocional de luz y aridez que forjó su sensibilidad.

Quienes lean estas páginas descubrirán que su brillante carrera en la gestión pública comenzó aquí, entre los problemas cotidianos de su pueblo y la vocación de servicio que siempre le acompañó. En "Las aguas de la noche", Pulpí no es solo un recuerdo geográfico, sino el refugio moral al que Guirao regresaba siempre que necesitaba reencontrarse consigo mismo.

José Guirao se ha ido, pero nos deja estas aguas nocturnas para que aprendamos a mirar nuestra propia tierra con el mismo respeto y profundidad con que él lo hizo.

La belleza que sostiene

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

La publicidad se cuela en las zonas más vulnerables de nuestra identidad: nos convence de que somos insuficientes para ofrecernos soluciones individualistas y nos empuja a buscar modelos prefabricados de perfección, desde la cirugía plástica hasta la auto superación.

Tras ese brillo publicitario se despliegan los salones de estética, un canto seductor de bienestar y redención que nos invita a construir versiones corregidas de nosotros mismos. Estos centros, que no dejan de multiplicarse, actúan como templos contemporáneos donde se intentan desactivar malestares silenciosos. Es la búsqueda de un equilibrio corporal que, casi sin darnos cuenta, se confunde con el deseo profundo de una calma interior.

Hay quien convierte el músculo en una religión y quien vive la flacidez como una derrota íntima. Unas encuentran en un implante la esperanza de reconciliarse con su propio reflejo; otros recurren a máquinas y tratamientos para retrasar la caída del tiempo y dibujar un cuerpo que el calendario les niega. Una batalla discreta contra el paso irreductible de los años.

Este fenómeno se traduce en cifras concretas: España cuenta hoy con más de 25.000 centros de estética registrados —uno por cada dos mil habitantes—, una cantidad que es significativa en Almería y crece, incluso en tiempos de crisis. Esta atención al cuerpo no es un capricho pasajero. Es una forma de afirmarse en un entorno donde la tosquedad contamina lo cotidiano.

La entrega obsesiva a la mejora constante —como el joven Neiman de la película “Whiplash” (2015) ante el espejo— convierte el cuerpo en un territorio sometido a examen permanente. La persecución de un ideal siempre cambiante niega el descanso y alimenta una sensación de insuficiencia que la publicidad explota sin pudor.

Tal vez estos espacios ofrezcan algo más que retoques: un respiro íntimo frente al estruendo del “glamour”. No para impresionar, sino para sostenerse. No para brillar, sino para encontrar estabilidad. La belleza —la que se cultiva con disciplina y fe— se vuelve un refugio personal frente al desorden exterior, un último espacio de armonía que aún podemos gobernar.

Porque todos, alguna vez, necesitamos esa claridad que no cura, pero sostiene. La belleza, frágil y fugaz, guarda un matiz trágico: es una ilusión que, por un instante, se vuelve cierta. Pero necesitamos sentirnos bien, aunque sea un segundo, porque nos permite desafiar nuestras zonas oscuras. Y porque hasta las plantas más venenosas, al fin y al cabo, necesitan un poco de luz.

Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas¡Hola!Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana:






La película 'Andrea Bocelli 30: The Celebration' llega a Almería

Juan Folío
@opinionalmeria

La película Andrea Bocelli 30: The Celebration recoge los mejores momentos de tres conciertos históricos celebrados en Italia con los que el popular tenor celebró tres décadas de carrera. Ahora, esta grabación llega a Almería este jueves y domingo, 19 y 22 de marzo. Se proyectará en la sala Kinepolis Almería Mediterráneo. En España, se podrá disfrutar en casi un centenar de cines seleccionados de 60 localidades. 

Acompañado por la Orchestra Filarmonica Italiana,bajo la dirección de Steven Mercurio, Andrea Bocelli 30: The Celebration ofrece un espectáculo monumental, en el emblemático anfiteatro al aire libre, Teatro del Silenzio; un escenario que el propio tenor impulsó en su tierra natal, Lajatico, en plena Toscana. 

La celebración reunió a artistas invitados excepcionales como Plácido Domingo, Zucchero, Nadine Sierra, Aida Garifullina, David Foster, Celine Dion, Jon Batiste, Brian May o Will Smith. Un repertorio que combina grandes títulos del tenor como Nessun dorma o Canto della terra, con versiones de canciones como Can’t Help Falling in Love o  Who Wants to Live Forever. En definitiva, momentos inéditos de emoción y duetos icónicos. 

En palabras del homenajeado: "Celebrar 30 años de carrera en mi ciudad natal, rodeado de mi familia y de tantos colegas que admiro, es un regalo que solo la música puede dar”. 

Del aclamado realizador Sam Wrench 

La producción, bajo la dirección del nominado al Grammy y ganador del Emmy, Sam Wrench (conocido por Taylor Swift: The Eras Tour) captura la esencia de este concierto histórico de tres días con una puesta en escena espectacular, imágenes detrás de escena, entrevistas y una narrativa que explora el legado de Bocelli. La cinta utiliza tecnología de captura de imagen de última generación y un diseño de sonido envolvente que traslada la acústica natural de la Toscana directamente a la sala de cine

Una celebración inolvidable de la voz de Bocelli, capaz de trascender generaciones, idiomas y fronteras, convertida ya en patrimonio universal de la música. Una propuesta para emocionarse, redescubrir el poder de la música y disfrutar de la grandeza vocal de una de las voces más amadas y admiradas del mundo. 

Andrea Bocelli 30: The Celebration es una producción de 148 minutos, cantada en italiano e inglés con subtítulos en castellano. Forma parte de  una serie de títulos de óperas grabadas en los teatros europeos más prestigiosos seleccionados por la distribuidora Versión Digital para una selección de cines.  

Ficha técnica:

Director musical: Steven Mercurio

Orchestra Filarmonica Italiana

Artistas invitados: Zucchero, Nadine Sierra, Aida Garifullina, Plácido Domingo,

David Foster, Celine Dion, Jon Batiste, Brian May, Will Smith...

Teatro del Silenzio, La Toscana

Año de la producción: 2024

Duración: 148min. 

Reparto:

Andrea Bocelli

Zucchero

Nadine Sierra

Aida Garifullina

Plácido Domingo,

David Foster

Celine Dion

Jon Batiste

Brian May

Will Smith

El 54 % de los españoles tiene escasos conocimientos financieros

Asociación Española de Consumidores
Asescon

En una semana marcada por dos citas clave para las finanzas personales —el Día Mundial de los Derechos del Consumidor (15 de marzo) y la Global Money Week (16-22 de marzo), impulsada por la OCDE y respaldada por el Banco de España, la CNMV y el Ministerio de Economía—, KRUK España y ASESCON presentan una iniciativa conjunta con un mensaje claro: la educación financiera y el consumo consciente no son conceptos abstractos, sino herramientas concretas al alcance de cualquier persona para recuperar el control de su economía cotidiana.

Y los datos demuestran que hacen falta. El IV Observatorio KRUK revela que más de la mitad de la población española reconoce tener conocimientos financieros bajos o nulos, mientras que tres de cada diez personas no pueden ahorrar porque no llegan a final de mes. Al mismo tiempo, el IV Barómetro de Alimentación y Consumo de ASESCON muestra que el 87% de los consumidores se siente financieramente vulnerable y que el 95% ya ha ajustado sus hábitos de compra como respuesta a una presión económica que lleva años acumulándose. Desde 2016, el coste de la vida en España ha subido cerca de un 29%. Un fenómeno que no es exclusivo de España. Según la OCDE, menos de la mitad de los adultos en los países desarrollados demuestra un nivel suficiente de alfabetización financiera.

Sin embargo, hay una señal esperanzadora que merece atención. El 34% de los españoles declara querer formarse en materia financiera. Ese interés es el punto de partida de la propuesta de KRUK y ASESCON.

La educación financiera, motor de cambio

Frente a los datos, KRUK España y ASESCON comparten un mismo diagnóstico. El problema no es solo económico, sino de conocimiento y de cultura financiera. Y ambas organizaciones llevan años trabajando para cambiarlo. Porque si un porcentaje relevante de la ciudadanía declara querer formarse en materia financiera, la pregunta no es si hay interés, sino si existen herramientas accesibles a la altura de ese interés.

"La educación financiera no puede seguir siendo un privilegio de quienes tienen formación especializada. Necesitamos que sea accesible para todas las personas, porque las decisiones sobre el dinero afectan al bienestar de las familias cada día", afirma Alina Giurgea, directora general de KRUK España.

La Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España ya advertía de esta brecha. Mientras el 65% de los españoles comprende correctamente qué es la inflación, solo el 41% entiende conceptos clave como el interés compuesto, imprescindible para tomar decisiones informadas sobre ahorro, crédito o endeudamiento, por ejemplo.

Con ese convencimiento, ambas entidades ponen en común sus enfoques: KRUK España desde la gestión responsable de las finanzas personales con el objetivo de evitar caer en espirales de deuda, y ASESCON desde la defensa de los derechos y el empoderamiento del consumidor. Se trata de dos perspectivas complementarias que apuntan a un mismo objetivo: que las personas tomen decisiones financieras más libres, más informadas y menos condicionadas por el miedo o el desconocimiento.

ASESCON trabaja desde hace años en lo que denomina "consumo en positivo", un modelo que no parte de la restricción, sino del aprovechamiento inteligente de los recursos disponibles, y que sitúa al consumidor como agente activo de sus propias decisiones económicas. "El objetivo no es solo comprar o gastar, sino aprovechar los recursos de manera que beneficien tanto al consumidor como a su entorno. Tomar decisiones de consumo conscientes y equilibradas es también una forma de libertad", señala Miguel Ángel Ruiz Anillo, presidente de ASESCON.

Por su parte, KRUK España, promueve iniciativas de educación financiera para que las personas tengan recursos para gestionar mejor sus deudas y evitar impagos. En este sentido, la compañía ha lanzado recientemente el Test de Personalidad Financiera, una herramienta gratuita que permite a cada persona descubrir su perfil como gestor de dinero y recibir recomendaciones adaptadas a sus características particulares.

El enfoque conjunto de KRUK España y ASESCON apunta en la misma dirección. No se trata de juzgar a quien tiene deudas o dificultades económicas, sino de acompañar a las personas con herramientas accesibles que les permitan entenderse mejor y actuar con más seguridad. Porque los datos también ofrecen motivos para el optimismo. Los impagos en España han caído al 32%, su nivel más bajo en toda la serie histórica del Observatorio KRUK, una señal de que los hogares españoles están haciendo un esfuerzo real por cumplir con sus compromisos. Darles las herramientas para que ese esfuerzo sea cada vez más consciente e informado es, precisamente, el compromiso compartido de ambas organizaciones.

Fotos, convenio y titulares… pero Níjar sigue sin gestionar sus colonias felinas

Consuelo de Mier
Socia fundadora de la asociación Bichitos San José y vocal de Bienestar Animal de la Asociación Vecinal de San José y El Pozo de los Frailes 

El pasado jueves supimos que el Ayuntamiento de Níjar ha firmado un convenio con el Colegio de Veterinarios de Almería para la creación y el mantenimiento del Registro Municipal de Animales de Compañía. El ayuntamiento aportará 6.660,81 euros al año por este servicio durante los próximos cuatro años. 

Cuando la noticia saltó (con fotos de la firma, amplia difusión en medios y un destacado espacio en redes sociales), empecé a recibir mensajes de todo tipo. Muchas personas estaban convencidas de que por fin iba a ponerse en marcha un programa CER (captura, esterilización y retorno) y que el ayuntamiento iba a cumplir con las obligaciones que le exige la Ley de Bienestar Animal. Nuestras plegarias habían sido escuchadas. 

Volví entonces a leer la noticia varias veces. Pero no entendía de dónde salía esa conclusión. El anuncio se limita a explicar que a partir de ahora Níjar contará con un registro municipal de animales (perros, gatos y hurones), que gestionará el Colegio de Veterinarios. Nada más. 

Sin embargo, la imagen del alcalde y el concejal firmando el convenio en un salón institucional tan solemne parece sugerir algo más. Algo que realmente suponga un cambio para la vida de los cientos de animales que sufren abandono y maltrato en nuestro municipio. 

En la nota de prensa difundida por el ayuntamiento se mencionan conceptos como la gestión ética de colonias felinas, o la protección y el bienestar animal. Cito: “[el acuerdo] permitirá reforzar las herramientas municipales para la protección animal, la identificación responsable de mascotas y la gestión ética de las colonias felinas”. Pero no se puede reforzar lo que no existe. 

Todo el trabajo que se realiza actualmente lo hacen gestoras particulares y asociaciones que, día tras día, intentan paliar esta situación con sus propios medios. Personas que dedican su tiempo, su trabajo y su dinero a esterilizar, alimentar y controlar colonias, mientras se encuentran una y otra vez con el mismo muro: el silencio de la administración. Y que, cada vez que intentan ponerse en contacto con el ayuntamiento para coordinar actuaciones o solicitar apoyo, reciben la misma respuesta: ninguna. Resulta difícil entender por qué el área municipal responsable no mantiene canales de diálogo con las personas que, de hecho, están sosteniendo sobre el terreno el control de las colonias del municipio, algo que es responsabilidad municipal. 

Desde el consistorio se insiste en que sí se están haciendo cosas, que quizá todo sea una impresión nuestra, y que este convenio será un primer paso. El problema es que ese mismo mensaje lo venimos escuchando desde hace años, sin que hasta ahora se haya traducido en una actuación real. 

Conviene dejar algo claro: en Níjar, a día de hoy, no existe ningún programa municipal de gestión de colonias felinas. 

Y si algún día se pone en marcha deberá contar con la experiencia, el conocimiento y el trabajo de las decenas de gestoras de colonias que ya están actuando en el municipio. Escuchar a quienes llevan años haciendo esta labor y construir un programa de actuación conjunto será la única manera de que funcione. 

Todo lo demás estará condenado al fracaso.

Evelina Bednarczyk y Alberto González, pasión por el atletismo

Antonio Torres
Periodista

Atleta, natural de Polonia y afincada en Los Gallardos, Evelina es un ejemplo de pasión por el atletismo, tras muchas horas de trabajo. La joven polaca se ha hecho popular por el atletismo y su trabajo en la cafetería Simon´s de Los Gallardos. 

Evelina Bednarczyk (Berzeg, Polonia,1986), ejemplo de constancia y método, mantiene el sueño de ser profesora para extranjeros en su tierra. Vino por circunstancia familiar, tras el fallecimiento de su padre, y sus ganas por conocer la lengua española le hicieron viajar. Dejó atrás tres años de Filología y dos de Magisterio. “Después, me fui a estudiar la lengua española a una escuela privada, conocida por El Sueño, en Wroctaw. Tres años en Tenerife y cuatro en Almería, Fuente del Albarico (Bédar) y ya son dos años en Los Gallardos”.  

Evelina Bednarczyk / A. Torres

Hija de camionero fallecido en 2012 y de ama de casa que de joven practicó carreras en pista. Evelina aprende a tocar clarinete con Víctor en Los Gallardos y a bailar en Vera con Virginia con su escuela Levántate y baila. Trabajadora, independiente, actual y con nivel alto. Es digna de admiración cuando más de una mañana, tras servir desayunos en la cafetería de Simón Rodríguez y de Noemí, nos comenta las carreras del día anterior o sus cambios de turno para para trabajar por la tarde y poder participar por la mañana en toda la provincia de Almería o en distintas ocasiones por Jaén o Granada.  Es una mujer de mirada limpia que se enganchó en el atletismo de montaña por una palabra simple. “Un señor mayor, me preguntó por qué no corres por la montaña que es más sano, dado que yo solo caminaba rápido por Anaga… En fin, es mi pasión porque en la montaña aprendo a escucharme a mí misma y a respetar la naturaleza”.  Pertenece al Club Deportivo Aguilera y su entrenador es el ejidense, creador digital, Jonathan Aguilera, uno de los atletas más reputados del momento. Evelina ha sido ganadora en las carreras entre Aguamarga y El Toyo en las ediciones de 2023 y 2025. Le encanta la Maimon Trail con lugar de salida en el arco del castillo de Vélez Blanco. “De Almería, me gusta el calor en el verano y poco frío invernal. Las personas son agradables, con ganas de ayudar y con buen humor. Lo peor es que faltan comunicaciones, servicios de autobuses, trenes y en cultura echo de menos acontecimientos culturales, teatro, opera y cine en nuestros pueblos”.

Sueña con carreras de montaña ultra de clase mundial. “Pruebas que me otorguen puntos para darme prestigio. Me encantaría participar en varias: Ultra Trail Mont Blanc con 10.000 metros de desnivel, carrera icónica y una experiencia extraordinaria; Zegama-Aizkorri, recorrido de media montaña; Transgrancanaria, y la Grand Raid en el Índico que ofrece paisajes sublimes en medio de la naturaleza”. Conversamos, mientras va con la bandeja para atender mesas del interior o de la impagable terraza de Simons en Los Gallardos, envidia de muchos pueblos. Se habrá publicado este artículo, cuando este domingo 15 de marzo, ha participado en la prueba de montaña XII Extreme Filabres Trail en Serón. Otro acontecimiento destacado en el calendario deportivo en la que participará el próximo sábado es la “Iª media maratón Sardinera Ciudad de Murcia nocturna” que coincide con los actos del “Entierro de la Sardina”. Y así durante todo el año, Evelina tiene la agenda completa. Ya ha dejado atrás la Ultra Costa Tropical, una carrera de montaña especial con un recorrido de 89,7 km por veredas con unos paisajes espectaculares, la carrera solidaria, la San Silvestre de Almería. Recuerda que intervino tras una jornada de trabajo enorme como camarera: “Fue impresionante por los 2.400 participantes. Se respiró ambiente navideño. Me gustó la organización y poder saludar a Pepe mi speaker favorito que estaba dando mucha energía al ambiente. Reitera que la distancia para ella fue corta dado que su especialidad son las carreras por el mundo rural, la montaña y distancias más largas. El gasto en zapatillas, ropa deportiva, desplazamientos, los mercados energéticos con el precio de la gasolina por las nubes. Todo revuelto, pero la pasión hace que sigan con sus sueños en las carreras que es de alguna manera una filosofía de vida para salvar al planeta. El estado del bienestar también exige esfuerzo personal, disciplina y un equipamiento que ayude al rendimiento y motive. La industria de la moda deportiva mueve ingentes cantidades de dinero, con zapatillas y ropa técnica. El esfuerzo de los atletas, ya sea en las calles o los gimnasios, viene aderezado por los caprichos técnicos que además pueden evitar lesiones. La referencia de éxito global más cercano lo representa la marchadora granadina María Pérez, todo un ejemplo de esfuerzo, distinguida con el premio a la Mejor Atleta “Fuera del Estadio” de 2025 en los Woeld Atheletics Awards, convirtiéndose en la primera atleta española en recibir uno de los galardones más prestigiosos del atletismo mundial.   

El buen momento del atleta almeriense Alberto González 

Alberto González Quílez (Almería, 1994) elogia la trayectoria de Evelina: “La presencia de las atletas femeninas va en aumento y se muestra un crecimiento deportivo enorme. La progresión del atletismo en la sociedad en general es alta, cada vez corre y compite más gente, algo muy positivo para la salud física y mental de la sociedad y, reitero, cada vez hay más nivel en la categoría femenina, donde las diferencias son cada vez menores en los tiempos entre unos y otros”. Lleva un 2026 repleto de triunfos invitaciones para participar en pruebas por toda España. Se hizo más de 160 kilómetros en una quincena de enero. En su mochila lleva su triunfo en la reciente Media de Torremolinos. Hijo de veterinario y de funcionaria del Museo Arqueológico de Almería, tiene el doble grado de profesor de Infantil y Primaria, máster de Comunicación Social por la Universidad de Almería y actualmente es doctorando. Investiga la variabilidad de la frecuencia cardiaca en atletas profesionales. El inglés le permite conectar con atletas internacionales. Además del atletismo, su pasión es “ser educador y trabajar para sacar buenas personas y deportistas de gran nivel para nuestra tierra. El atletismo es un deporte que exige una entrega completa, aunque no podamos vivir de ello económicamente hablando. Estoy convencido de que el deporte nos hace mejores personas”.

Alberto González / A. Torres

González Quilez (C.D. GQTRAINING) consiguió a finales de 2025 la mejor marca en la historia de un almeriense en los 10km homologados, con una marca de 29 minutos y 46 segundos (2:58'/km) en los 10km RCM de Málaga. Ha cosechado éxitos en Guadix, Córdoba y en la media maratón de Torremolinos, entre muchas otras victorias y pódium. Su próxima gran carrera será la media de casa, la Media Maratón de Almería 2026, prevista para el 12 de abril tiene agotados los dorsales para la prueba con recorrido de 21 kilómetros y la novedad de inscripciones de deportistas mayores de 80 años, según la información de Rafa Góngora. La actividad deportiva, sin barreras de exclusión, continúa. Mientras en la mente de todos están las consecuencias de las irresponsables guerras donde la verdad es la primera víctima. Se acerca la primavera y la actividad de atletas y deportistas aumenta la panorámica del deporte. 

Kiko Matamoros y Makoke, en el banquillo de los acusados

Alba Haro
@opinionalmeria

Tras varios años de instrucción, el complejo rompecabezas financiero de una de las parejas más mediáticas de España llega a la sala de vistas. Kiko Matamoros y Makoke, su exmujer, se enfrentan a peticiones de cárcel de cinco años y seis meses y cuatro años, respectivamente. No es solo un pleito por deudas; es la fiscalización de un estilo de vida que, según el Ministerio Público, se construyó sobre un presunto delito de alzamiento y ocultación de bienes.

Makoke y Kiko Matamoros / Telecinco

El punto crítico de la acusación se sitúa en el domicilio familiar de Pozuelo de Alarcón. Adquirido en 2011 por más de 1,3 millones de euros, el inmueble figuraba exclusivamente a nombre de Makoke. Sin embargo, la tesis de la Fiscalía es tajante: las cuotas hipotecarias se sufragaban con los ingresos de Matamoros o sus empresas. El objetivo habría sido convertir a su entonces mujer en un "escudo" patrimonial para evitar que Hacienda embargara la propiedad ante las deudas crecientes del colaborador.

El escrito de acusación detalla una supuesta estrategia de elusión activa entre 2009 y 2014. A través de sociedades como Salto Mortal o Silla del Ring —empresas que, según el fiscal, carecían de estructura real, trabajadores u oficinas—, Matamoros habría canalizado sus cuantiosas nóminas televisivas. Esta red permitía al tertuliano mantener un alto nivel de vida mientras se declaraba oficialmente insolvente o sin bienes a su nombre, impidiendo que el fisco recuperara las cantidades adeudadas.

A pesar de la gravedad de las penas solicitadas, Matamoros mantiene un tono desafiante y sereno en sus redes sociales, asegurando estar "satisfecho" de que el proceso llegue a su fin. Será ahora un juez quien determine si ese entramado de facturas y nombres de terceros fue una gestión lícita o una maniobra deliberada para burlar a la Agencia Tributaria.