El ascenso es cuestión de tiempo

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

No es fácil procesar y sintetizar la enorme decepción que supuso para todos el frustrado ascenso del Almería a Primera, especialmente cuando todo parecía abocado a llevarnos en volandas al sueño compartido del regreso a la máxima categoría. Habrá que seguir esperando. No queda otra. Y además, hay que hacerlo desde la serenidad y desde el optimismo de saber que la parte más valiosa de este inesperado giro de guion es que hemos aprendido cosas importantes. 

En un plano personal y colectivo, la primera es que debemos gestionar las expectativas de un modo más cerebral que pasional. El deseo por ascender era tan fuerte, tan claro y tan acaparador, que me temo que no se concedió demasiado crédito a la lógica puramente deportiva de que en un cruce de equipos de nivel tan parejo, cualquier resultado o cualquier circunstancia es posible. Y que en una final no hay segundas oportunidades. 

En un plano más técnico, dejo al club que sea el que tome nota, como sin duda habrá hecho, de qué decisiones o qué planteamientos son los más adecuados o no para conseguir finalmente el ansiado éxito del ascenso. No ascender directamente por méritos clasificatorios te condena a jugar un dificilísimo play-off de ascenso en el que cualquier error se penaliza de manera cruel. Pero lo que ha pasado es una oportunidad, no un objetivo. El ascenso sigue ahí, coronando la lista de deseos de un club y una afición que aunque formalmente no lo sea aún, es claramente de Primera. 

Tengo que agradecer y resaltar la demostración de sentimiento almeriense que hemos vivido en nuestra ciudad en el último mes, con centenares de balcones y ventanas adornados con nuestros colores rojiblancos y tantas y tantas personas vistiendo la camiseta de nuestro equipo o lanzando proclamas de apoyo en las redes sociales. Ese caudal, esa fuerza, esa energía sigue ahí, activada y atenta a movilizarse cuando vuelva a hacer falta, lo que sin duda volverá a suceder más pronto que tarde. 

Me siento muy orgullosa de ser alcaldesa de una ciudad capaz de dar colectivamente una respuesta de cariño y afecto de semejante nivel por una de sus señas de identidad más importantes, como es nuestro principal club deportivo. Gracias a todos los aficionados y seguidores de todas las edades que han confiado y apoyado de este modo a nuestro equipo. Ahora tenemos ante nosotros el reto de volver a encarar el difícil reto de una nueva temporada en Segunda, con la ventaja de todas las lecciones aprendidas a lo largo de un año que ha tenido luces y sombras en el terreno deportivo. 

Por lo tanto, y asumiendo y comprendiendo la lógica decepción de cuantos, yo misma la primera, esperábamos celebrar anoche un nuevo ascenso, os animo a mirar al futuro con renovada ilusión y energía. Por eso insisto en que el Ayuntamiento seguirá colaborando estrechamente con la UD Almería para que el salto de calidad que supone volver a Primera se produzca cuanto antes. Tenemos las bases, tenemos la calidad, tenemos las instalaciones y, por encima de todo, tenemos a la mejor afición del mundo. Por eso estoy convencida de que, aunque no haya podido ser esta vez, el ascenso es cuestión de tiempo.

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