Jornaleros en marcha: jornada 2ª

Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT)
Servicio de Comunicación

La segunda etapa de ésta 7ª Marcha Obrera-Andalucía en Pie, tras pernoctar  en colchonetas en el Palacio de Deportes Municipal Infanta Cristina de Roquetas de Mar, se reanudó temprano, a las 8:30 h., desde donde se dirigió a Yegua Verde, pasando por la Puebla de Vícar hasta el Parador. Y desde allí a Aguadulce, donde la "marcha" hizo un descanso en el parque Andrés Segovia y una comida de bocadillos preparada por miembros de la agrupación local del PCE. La parada también sirvió para "reagrupar fuerzas", ya que un gran números de miembros del 15M y personas llegadas desde Almería y otros lugares se sumaron a la "marcha".

Tras salir de Bayyana
El recorrido contó,  como en la etapa anterior, de un fuerte y pretendidamente intimidatorio, dispositivo de seguridad, compuesto con fuerzas del orden público (Guardia Civil, Policía Nacional y Guardia Urbana) preparadas para la acción.

El último tramo quizá fue el más duro de las dos jornadas. La "marcha" transcurrió desde Aguadulce a Almería por la carretera de Roquetas de Mar, con un sol de muerte que aguijoneaba las espaldas de sus componentes, ya de por sí agotados, tras dos largas jornadas caminando entre los que siempre estuvo Diego Cañamero con seis marchas ya a cuestas.

La Marcha obrera-Andalucía en Pie alcanzó a las 18:30 h. el barrio de Pescadería, a la entrada de Almería, donde un millar de personas le esperaban para darle la bienvenida. Entre los concentrados destacaban las banderas del Sindicato de Obreros del Campo,  republicanas y rojas del PCE, así como del nacionalistmo andaluz y un gran número de colectivos de inmigrantes magrbíes y subsaharianos. Desde allí fueron manifestándose lentamente por el Paseo Salmerón hasta llegar a la Plaza de las Velas, en la Rambla, donde se concentraron para el mítin final, al que no pudo asistir Sánchez Gordillo, como hubiera sido su deseo, por encontrarse todavía convaleciente. La concentración también sirvió para un inusitado despliegue policial que rodeó a los concentrados de forma ostensible y amenazadora.

A las 19:30 comenzó el mítin con los oradores subidos encima de la furgoneta y entre gritos de "Andalucía entera como Marinaleda". El primero en tomar la palabra fue Federico Pacheco, del SOC, quien recordó los 30 años de lucha del sindicato, ahora compuesto mayoritariamente por inmigrantes trabajadores de los invernaderos, ofreciendo a todos el SAT como "una herramienta al servicio de todos los trabajadores". Seguidamente una joven inmigrante marroquí, Mbarka,  leyó en castellano y árabe las principales reivindicaciones y propuestas del sindicato.

Llegada a la capital
A continuación tomó la palabra Lola, una de las ocupantes de la finca de Somontes y dirigente del sindicato de Córdoba, quién pidió "un puesto de trabajo, un pedazo de  tierra poder trabajar" y ganarse la vida dignamente, además de denunciar a los grandes supermercados por " tirar la comida por caducar a los contenedores porque prefieren vernos humillados y hambrientos". Y recordó, refiriéndose a la inmigración, que los trabajadores  "somos una gran familia de todos los idiomas y todos los colores".

Después habló Mariano, quién recordó que esta es "una lucha de clases: de la mayoría de la población contra un 10%". Recordando a los diferentes sectores que hoy sufre esta crisis, especialmente a los jóvenes, a los que "hoy como antes lo único que se les ofrece es la emigración". Hizo un vibrante llamamiento a la "Andalucía rebelde".

Finalmente tomó la palabra el portavoz del SAT, Diego Cañamero, visiblemente agotado por las siete etapas, quién valoró como un gran éxito la marcha en Almería, y criticó el dispositivo de seguridad y el intento por criminalizar y tratar de "bandoleros" a sus miembros  y las protestas del sindicato: "El problema no es el SAT, los delincuentes son los que han robado, beneficiado y creado esta crísis". Cañamero desgranó los principales problemas que está creando esta crisis, como el desmantelamiento de los derechos conquistados y libertades. Y enfatizó que "es que además se legaliza la corrupción, se les premia por robar y llevar a la ruina al país y además piden nuestro apoyo".

 El acto terminó con el canto del himno de Andalucía. Mientras unos militantes comunistas preparaban una "olla cortijera" que luego repartieron entre unos hambrientos miembros de la Marcha que llevaban dos días comiendo bocadillos, y todos los que se acercaron a pedir una ración.

1 comentario:

  1. Gracias, compañeros de La Opinion de Almeria, por ser los unicos que os habeis hecho eco del desarrollo de esta marcha obrera.
    Es una verdadera verguenza ver como todos los medios, supuestamente de comunicacion, se han puesto de acuerdo, a la voz de su amo, para silenciar lo que ocurre en España y mas concretamente en Almeria.

    Un abrazo y seguid en esa linea de independencia informativa.

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