Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


La Fiscalía pide prisión para el albojense Pedro Navarrete y su mujer, María Jesús Muro, por la venta de la planta de Sony en Barcelona

Emilio Ruiz

El albojense Pedro Navarrete, que fue presidente de Sony España, y su mujer, María Jesús Muro, están en el punto de mira de la Fiscalía por el asunto de la venta de la planta que Sony tenía en Barcelona. La historia se está eternizando en los juzgados y hay que echar mano de las hemerotecas para recordar de qué va este asunto, que es más que complejo. Recordemos que durante la investigación del presunto intento de amañar la adjudicación de estaciones de ITV en Cataluña, por el que está imputado el hijo de Jordi Pujol, Oriol Pujol, se descubrió otra presunta irregularidad: el pago de comisiones en las deslocalizaciones catalanas de las multinacionales Sharp, Yamaha y Sony. El juzgado abrió una pieza separada por supuesto fraude a Hacienda.

Pedro Navarrete

En enero del 2011, Sony España vendió su planta de Viladecavalls (Barcelona) a la sociedad Ficosa Internacional, S. A. En la operación intervinieron varios intermediarios, entre ellos Sergi Alsina, que recibió dos millones de euros de Ficosa. Alsina y otros intermediarios, según la acusación, “facturaron los servicios profesionales prestados a través de sociedades creadas a tal efecto al objeto de tributar por el impuesto de sociedades y no, como era preceptivo, por el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), cuyo tipo impositivo es notablemente superior”.

El fiscal sostiene que el albojense Pedro Navarrete, como presidente de Sony España, favoreció a Sergi Alsina en la contratación de sus servicios a cambio de una contraprestación económica. En la venta de Sony España Navarrete contrató, a indicación de su íntimo amigo Sergio Pastor, a Sergi Alsina “a cambio de que este último le retribuyera con parte de la remuneración” que recibiría de la parte compradora, Ficosa Internacional SA.

"El Ministerio Público cree que Pedro Navarrete y su esposa recibieron 554.600 euros de comisión a través de personas interpuestas"

El Ministerio Público cree que Navarrete y su esposa recibieron 554.600 euros de Pastor, quien a su vez obtuvo de Sergi Alsina 1.109.200 euros para pagar la cantidad indicada al presidente de Sony. "Para ocultar la realidad de la cantidad percibida, los acusados Sergi Alsina y Sergio Pastor, de común acuerdo y con evidente ánimo de lucro" simularon facturas con conceptos presuntamente falsos, ya que eran por servicios que no se produjeron. Para "revestir de legalidad" el pago de 554.600 euros efectuado por Sergi Pastor a Navarrete, utilizaron la sociedad Landiron, controlada por el expresidente de Sony en España y su esposa, María Jesús Muro, también acusada.

La Fiscalía remarca que los acusados facturaron presuntamente "a través de sociedades creadas al efecto al objeto de tributar por el Impuesto de Sociedades y no, como era preceptivo, por el Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas, cuyo tipo impositivo es notablemente superior".

El presunto fraude a Hacienda de Pedro Navarrete y María Jesús Muro ascendería a 131.700 euros

El presunto fraude a Hacienda de Pastor ascendería a unos 233.300 euros, el de Alsina y su esposa a 890.340 euros en varios años y el de Navarrete y su mujer a 131.700 euros. Para Sergi Pastor el fiscal pide cinco años y medio de prisión y multa de medio millón de euros; para Sergi Alsina reclama siete años y medio de cárcel y 1,8 millones de euros de multa y para Navarrete cinco años y medio de cárcel y multa de 260.000 euros. En este proceso el Ministerio Público también pide penas de prisión para las esposas de Navarrete y Alsina. En concreto, Muro, que afronta una petición de cuatro años y medio de cárcel, elaboró 13 facturas falsas a nombre de Landiron, para aparentar la prestación de servicios a Molkolan, que no responden a servicios realmente ofrecidos, según el fiscal.

Además, Fiscalía considera que la sociedad de Navarrete y su esposa consignó "como gastos de explotación partidas que no pueden considerarse como tal" como masters recibidos por la procesada, "vestuario para personal, instalación de ventanas y balconeras en el domicilio particular de los socios, facturas de restaurantes, adquisiciones de botellas de vino Vega Sicilia, parking y peajes (cuando la empresa no tiene un vehículo en su inmovilizado), incluso un importe de 40.000 euros en joyería".