Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


Sonrisas, puñales y ocurrencias

Jose Fernández
Periodista

Dado que este modesto espacio tiene una indeclinable vocación de servicio público, me atrevo a aconsejar a los responsables del PSOE almeriense que de inmediato revisen su nómina de cargos, afiliados, asesores y colaboradores próximos: no hay duda de que hay algún infiltrado entre ellas y ellos trabajando para sumirles en el descrédito. Mucho ojo, porque como avisaba Shakespeare, hay puñales en las sonrisas que cuanto más cercanos son, más sangrientos resultan.

1.549 días sin obras de AVE

Como prueba de lo que digo, baste pensar brevemente en la última campaña política que han lanzado los socialistas almerienses recordando al personal que las obras del AVE llevan mil y pico días paradas en nuestra provincia. El “contador del olvido” o algo así lo han llamado, para que la cosa tenga un aire entre tango y milonga. Como ven, se trata de una idea muy brillante de la que sólo me cabe una duda: ¿para quién trabaja en realidad el autor o autores (la complicidad, casi siempre necesaria en el mal) de semejante ocurrencia?

Podría ser alguien del PP, para que así los almerienses hagan cálculos mentales y las cuentas fundan literalmente al PSOE en cuanto al número de días que no ha habido obras -ni presupuesto para ellas- en el derruido ayuntamiento de la capital; en el protegido y oxidado Cable Inglés; en el infame solar del prometido hospital materno-infantil; en la inacabada e inacabable redia del Almanzora; en los centros educativos suplidos por barracones o en la abandonada Casa del Mar. Y eso por no volver la vista atrás y recordar la década de retraso con la que finalizaron la A-92, o los días, semanas y meses que han estado sin cobrar en la Escuela del Mármol.

Eso por un lado. Pero claro, surge la duda de pensar si el Asno de Troya es, en realidad, un podemita disfrazado que, contando con la reacción del PP, argumente que tanto PSOE como PP son la misma cara de una moneda que la oligarquía roba a la gente para borrarle su sonrisa, o cualquier otra cursilada de esas. En todo caso, sombrerazo, amigos.