Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


Los bolaños del delegado de Cultura

Asociación
Amigos de la Alcazaba

La Delegación de Cultura de La Junta de Andalucía ha anunciado que va a trasladar al interior de la Alcazaba los bolaños localizados en la ladera sur del cerro de San Cristóbal y que hasta ahora habían pasado desapercibidos (aunque se tenía conocimiento de los mismos) por la vegetación. Estas piezas de artillería, presumiblemente corresponden al asedio que sufrió la fortaleza por de Jaime II en el año 1309.

Los bolaños en cuestión (Amigos de la Alcazaba)

Según ha explicado el delegado territorial de Cultura, Alfredo Valdivia, “esta actuación expresa el compromiso de la Junta por el cuidado y mantenimiento no sólo del conjunto monumental, sino de todos los elementos que forman parte de nuestro patrimonio, como en este caso los bolaños”. A Amigos de la Alcazaba nos sorprende este repentino interés del delegado por nuestro patrimonio. Pero sobre todo, la celeridad con la que ha accedido a recuperar los bolaños. Hemos de recordarle que nuestra asociación ya denunció estos hechos el pasado día 28 de septiembre, gracias a la colaboración ciudadana que nos puso en alerta.

Lo que es triste y ruin es que el Sr. Valdivia se erija en el impulsor de esta iniciativa y que su falta de generosidad no reconozca la labor de los ciudadanos, gracias a la cual se localizaron los bolaños y se puso en conocimiento de la Unidad de Policía especializada en medio ambiente y protección del patrimonio adscrita a la Junta de Andalucía. No nos cabe duda de que si el delegado, Sr. Valdivia, hoy se ve “obligado” a recuperar los bolaños es gracias a la denuncia de la sociedad civil, afortunadamente, cada vez más inmersa en la defensa de nuestro patrimonio.

Ya estamos acostumbrados a que el Sr. Valdivia, en su inmensa mezquindad, no reconozca nuestra labor y la de los ciudadanos en la colaboración por la defensa de nuestro patrimonio; pero no estamos aquí para recibir su reconocimiento, sino, entre otras cosas, para denunciar y suplir sus carencias como representante público. ¡Manda bolaños!