Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


El Cable que nadie quiere ver

José Fernández
Periodista


Agentes de Policía Local de Almería detuvieron la otra noche a dos individuos tras ser sorprendidos robando cable de aluminio en el Cargadero de Mineral. Los tipos fueron identificados como un tal Bogdan y un tal Julio, lo cual –por encontrar un dato positivo- otorga cierto aire cosmopolita e internacional a un delito cometido sobre un elemento histórico, arquitectónico y artístico de la ciudad de Almería, declarado oficialmente como Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, administración que hace ahora quince años anunció a bombo y platillo (no sabemos si de aluminio) que iba a iniciar la rehabilitación del Cable para –copio textualmente de su nota de prensa- “uso cultural y recreativo como mirador sobre la ciudad”.

Cargadero de mineral

Quince años. Sin embargo, todos los que hayan pasado cerca del monumento habrán visto el estado de abandono y desaprovechamiento que presenta. Es por ello que aprovecho la noticia para volver a lanzar una pregunta que, por lo visto, a casi nadie interesa. ¿Qué tiene el Cable Inglés que le haga merecer la incomparecencia y el desprecio de la llamada “sociedad civil almeriense”? Quiero recordar que hay una plataforma social Contra el Abandono de las Infraestructuras Ferroviarias Almerienses (CALIFAL) que cuenta con las bendiciones y el cariño de todos, y que se preocupa muchísimo de la vieja estación (que está justo al lado de este BIC) y que la reivindica y abraza simbólicamente. ¿Acaso no es el Cable otro elemento histórico de las infraestructuras ferroviarias almerienses?

Bueno, pues para el viejo cargadero no hay pancartas, ni concursos de dibujo, ni concentraciones, ni abrazos. Como si no existiera. Quizás no sería malo que alguien, alguna vez, exigiera justicia histórica para el Cable, para evitar de ese modo que algún confundido piense que como el Cable es competencia exclusiva de los señoritos de la Junta de Andalucía, muchos sectarios, caraduras y paniaguados no se atreven a exigir lo mismo que exigen -y con razón al cicatero Gobierno del PP.