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David Bisbal en ‘OT. El reencuentro’

Emilio Ruiz

Televisión Española emite esta noche el segundo capítulo de OT. El reencuentro. El primero de la serie de tres, emitido el domingo pasado, tuvo un notable éxito de audiencia. Fue el programa más visto del día, con una media de 4.702.000 espectadores, el 24,8 % de share. En ese primer capítulo los participantes de la primera edición de Operación Triunfo recordaron sus vivencias en el programa e interpretaron algunas de las canciones que los hicieron famosos. La serie finalizará el 31 de octubre con un concierto en el Palau Sant Jordi, de Barcelona, que será retransmitido en directo por la televisión pública. Desde hace varios días está colgado el cartel de “No hay entradas”.

Los concursantes de OT. El reencuentro

Aquella primera edición de OT tuvo 16 participantes. Quince años después, la suerte artística de cada uno de ellos es desigual, como es propio. Pero todos siguen relacionados con el mundo de la canción. Rosa López, la ganadora, sigue siendo simplemente Rosa. También viven de la música David Bustamante –ahora, además, actor-, Chenoa -que acaba de sacar Soy Humana-, Manu Tenorio y Nuria Fergó. Verónica Romeo se las busca en Miami. Gisela sigue con sus musicales. Naim Thomas ha lanzado tres discos y es actor. Alejandro Parreño ha formado el grupo Nómada.  Juan Camus es empresario y productor de cortos y miniseries. Natalia es presentadora de televisión. Álex Casademunt es músico y actor de televisión. Javián recorre España con un musical. Mireia es una de las componentes de La Década Prodigiosa Y Geno se muestra feliz con su academia de canto.

De los dieciséis, es David Bisbal el concursante que ha llegado más alto. En estos quince años el almeriense se ha labrado una exitosa carrera profesional no solo como cantante, sino también como coach de programas de televisión tanto en España como en México. Sus cameos en películas y series son muy demandados. En España e Hispanoamérica se le adora. Se ha ganado a pulso ser lo que es: un artista, una estrella. Con su presencia, el éxito de OT. El reencuentro estaba asegurado. Con su ausencia, posiblemente no.

Algunos críticos de televisión creían que Bisbal iba a ir al reencuentro en plan divo, en plan triunfador, como la estrella que es y que la mayoría de sus compañeros no han podido ser. Se han llevado un chasco. David se ha integrado en el grupo como uno más, rehuyendo de la notoriedad, con la humildad que él sabe practicar en los momentos adecuados. David no necesita sobreexposiciones para que se le valore. Que se lo pregunten a Noemí Galera, que no pudo reprimir unas lágrimas de emoción cuando le vio cantar Lucía con Manu Tenorio. TVE alternó la misma interpretación de entonces con la de ahora. La evolución ha sido notoria.

Mientras TVE emitía el primer capítulo de OT. El reencuentro, la Sexta presentaba Astral, un documental de Jordi Évole sobre el drama de las pateras, que tuvo una notable audiencia de 2.784.000 espectadores. Parece que fue un excelente programa. Algunos intelectualoides se han enfurecido con quienes optamos por la nostalgia y no por el drama humano. Ni siquiera los domingos nos dejan despejar nuestra mente. Esta noche tampoco pienso perderme el segundo capítulo de OT. El reencuentro. Un domingo de fútbol y nostalgia no es un mal cóctel para el fin de semana. Y que me perdone Évole.