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La casilla de peones camineros de Los Castaños, en peligro de demolición

Manuel León
Redactor-Jefe de La Voz de Almería

Tiene las horas contadas la vieja casilla de peón caminero de Los Castaños, en Sorbas, una de las últimas que sobreviven en la provincia. Ha comenzado la cuenta atrás para este hito encalado situado a la vera de la Carretera N-340, tan transitada hasta 1992, cuando perdió fuelle tras la inauguración de la Autovía del Mediterráneo. El Ministerio de Fomento ya ha comunicado a los vecinos su intención de tirar la caseta abajo, junto al pino centenario que la sombrea.


Los escasos habitantes de esta pedanía sorbeña, formada por una veintena de casas, se han movilizado para no perder lo que consideran una seña de identidad, una parte de su paisaje sentimental, junto al gran árbol que la complementa. Marisol García de las Bayonas es una de esas vecinas que se ha entrevistado con el alcalde de la localidad, José Fernández Amador, y con el subdelegado del Gobierno, Andrés García Lorca, para abogar por su conservación y adaptación a un centro social o cultural.

“Es parte de nuestra vida, de nuestros recuerdos, allí me crié y bajo la sombra de ese pino crecí”, explica esta sorbeña que emigró a Brasil con su familia y vuelve cada. verano a su tierra natal. Los vecinos han recogido firmas y aseguran no entender por qué quieren acabar también con el pino centenario “que no hace mal a nadie”.

Explica Marisol que “parece ser que el motivo es que temen que si se ensancha la carretera pueda suponer un peligro para la circulación de los coches si cae al suelo”. En la casilla vivió la familia de siete hijos de Francisco García, el peón caminero que estaba al cuidado de la conservación de esa vía caracterizada por sus intrincadas curvas y árboles pintados con una banda blanca para propiciar visibilidad a los conductores nocturnos.

La casa tenía dos saloncitos, cocina, despensa, dormitorios, baños y un florido patio interior. La casa está deshabitada desde hace unos 15 años, aunque aún se mantiene en un discreto estado exterior. Pedro Gallardo es otro de los vecinos contrarios a su derribo “ya que tres generaciones de la familia García Mañas nos hemos criado allí y siempre estará en nuestro recuerdo”.

La intención del Ministerio de Fomento, titular de la carretera, es arreglar la carretera para evitar derrumbamientos y ya ha colocado un cartel triangular de obras. Los vecinos concentrados ayer junto al árbol explicaban a última hora de ayer que han recibido una llamada de la Administración anunciando que paralizarán el derribo del pino, extremo que no ha podido ser confirmado.