Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


El castillo de San Pedro se cae

Eva de la Torre
Periodista

El castillo fortaleza de la cala de San Pedro está a punto de perder su torre. Levantado en el siglo XVI para defender la costa de los ataques de los piratas, el deterioro de este edificio, que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, avanza de forma imparable. Además de los sucesivos derrumbes de las paredes del torreón, ahora lo que queda de la torre del castillo está prácticamente sin cimientos y a punto de pivotar y caer ladera abajo, con el riesgo de que acabe encima de la gente.

Castillo de San Pedro / Foto: Novapolis

El primer derrumbe importante ocurrió en 2004, momento en el que el propietario de la finca en la que se encuentra el castillo solicitó al Ayuntamiento de Níjar licencia para apuntalar y afianzar el castillo, permiso que le fue denegado ya que, para cualquier obra, exigía un proyecto completo de conservación. Pues bien, la Junta de Andalucía, concretamente la delegación de Cultura, tiene en su poder un proyecto de conservación del castillo desde enero de 2012. Elaborado por encargo del propietario por dos arquitectos y con el visado del Colegio Oficial de Arquitectos de Almería, el proyecto consta de dos fases: la primera de consolidación y restitución parcial, y la segunda, de restauración. El coste total del proyecto supera los dos millones de euros.

Mientras nada se hace para evitar que el castillo se venga abajo, el propietario ha presentado ya 150 denuncias ante la Guardia Civil por el estado de la cala de San Pedro. En concreto, denuncia al delegado de Medio Ambiente por permitir “la acampada, construcción de habitáculos, hogueras y estacionamiento” de vehículos. Además, en el escrito pide que se haga responsable al delegado o a la persona que corresponda de los daños que se produzcan en “los valores naturales e históricos de la Cala de San Pedro”.

La pequeña playa que baña esta cala es muy frecuentada por personas que practican el nudismo y, a lo largo de los años, se ha convertido en lugar de residencia permanente de un grupo de personas que ha ido habilitando construcciones de todo tipo. Todas las administraciones anunciaron un plan para recuperar la cala, pero de momento, nada ha cambiado.