Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


He aquí mi explicación

Diego Clemente Giménez
Candidato de Ciudadanos al Congreso

En el diario La Voz de Almería, además de en el digital La Opinión de Almería y en su blog personal, Emilio Ruiz ha publicado este domingo un artículo de opinión bajo el título ‘Diego Clemente debe explicarse’, relacionado con mis ingresos profesionales e institucionales, así como mi participación en sociedades. Como en dicho artículo se reitera que debo explicarme, con mucho gusto accedo a esa petición, que a la vez agradezco.

Mis percepciones económicas netas durante el año 2015 han sido exactamente las consignadas en mi declaración de bienes y rentas realizada ante el Congreso de los Diputados. Dichos ingresos, según se puede comprobar, provienen en su integridad de mi actividad como concejal con dedicación exclusiva en el Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Esos ingresos me han permitido hacer frente, con dificultades, como tantísimas otras familias españolas, a mis obligaciones de pago, incluido el préstamo hipotecario que tengo contraído para financiar mi vivienda habitual. Las cuotas de este préstamo son atendidas conjuntamente con mi esposa, cotitular del mismo, con quien estoy casado en  régimen económico de separación de bienes.

Diego Clemente, en su escaño en el Congreso

Aunque no perciba ningún ingreso por mi profesión de arquitecto, por estar dedicado de pleno a actividades de representación política, sigo colegiado, por ser un requisito imprescindible para poder emitir, cuando llegue el caso, los preceptivos certificados de final de obra correspondientes a proyectos y trabajos realizados en el pasado, cuando me dedicaba al ejercicio de esa actividad.

En relación con el “solar sin edificar” incluido en mi declaración de bienes, el mismo no es de mi propiedad, sino una opción de compra que suscribí hace varios años. En vista de la situación de parálisis inmobiliaria que sufrimos, dicha opción de compra no se va a ejercer, por lo que este solar, dentro de unos meses, pasará a la disposición total de su dueño, sin derecho alguno para mí.

En relación con mi participación en la mercantil Oniria Capital, S. L., es cierto que la omití en mi declaración. El olvido, creo que es entendible: tras algunas reestructuraciones de capital, quedé con una participación residual. Estaba convencido de que la sociedad había sido disuelta por llevar bastantes años sin actividad, tal y como los propios socios han manifestado. Si no es así, como parece que no lo es, el valor de mi participación es simbólico.  

En relación con las presuntas deudas que supuestamente me están  reclamando judicialmente, anunciadas de forma destacada por algún medio digital, a día de hoy no he recibido comunicación alguna del Juzgado. Lo que he podido leer es una presunta reclamación contra mí por supuesta falta de pago de un préstamo por importe de 1.405,80 euros. En el caso de que efectivamente se me reclame alguna cantidad, procederé, como cualquier ciudadano, a contestar la demanda en la forma más procedente.

No quisiera dejar de manifestar mi sorpresa y repulsa ante la forma y el momento en que se están publicando algunas de estas ‘noticias’. No tengo ninguna duda de que se hacen con una clara finalidad política y difamatoria, llegándose incluso para ello a publicar en algún medio digital datos privados como mi domicilio, ante lo cual he dado instrucciones a mis representantes legales para poner fin a semejante intromisión en mi intimidad y privacidad.