Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


A Eurovisión con el pie izquierdo

Helena Arriaza
Loca por la Tele

El jueves pasado se estrenó el videoclip de la canción Say Yai! Tras la gala Objetivo Eurovisión en la que Barei resultó ganadora, el estreno del video suponía una gran oportunidad para demostrar que lo que vimos y oímos hace poco más de un mes en el desastroso programa presentado por Anne Igartiburu se podía mejorar.

El videoclip es moderno y cosmopolita, muy acorde con la filosofía que transmite Barei en sus apariciones. Entre los aspectos positivos destacan que está rodado en Estocolmo, lugar en el que se celebrará el Festival, en ciudades españolas, en La Habana y en Miami. Además está rodado en la calle, en localizaciones que aportan un street style con el que siempre se ha identificado a la cantante.


Las personas que salen en el videoclip están muy bien elegidas, ya que muchos de los eurofans pueden sentirse identificados con ellos y es una buena mezcla de culturas. El look de Barei transmite su espíritu reivindicativo, el que ha demostrado desde que presentó un tema completamente en inglés. 

Sin duda alguna el resultado del videoclip es mejor que el de Edurne. Que no haya rastro de la tigresa que el año pasado hacía del video una pieza que parecía que había salido del Rey León ya es un gran paso. Pero el de la triunfita despertó muchos más comentarios tanto positivos como negativos que el de Barei, una notoriedad necesaria para quien va a asistir a Eurovisión, algo que a la representante de este año todavía le falta.

El principal motivo por el que Barei no despunta es que todo lo que rodea a la canción es demasiado correcto. Su espíritu rebelde no es suficiente. El estreno del videoclip permitió escuchar cambios entre la primera versión de la canción y esta. Algunos están bien, como los pequeños cambios de melodía, pero otros chirrían. Hay partes de la canción que se convierten en un batiburrillo de sonidos y voces de fondo que hacen que la letra se pierda y la cantante quede en un segundo plano.

Tampoco ayuda que los estribillos ahora son más electrónicos. Pese a haber contado con el reconocido coreógrafo alemán Fritz Mensch el baile es muy pobre. Y también el parón musical que hay en mitad de la canción provoca pensar ¿qué ha pasado, por qué ha dejado de sonar? Queda lejos la intención de interpretar con ese silencio que se recupera con fuerza de un bajón.

No cabe duda de que Barei era la mejor opción frente a sus rivales Salvador Beltrán, Xuso Jones, María Isabel, Maverick y Electric Nana. Pero aún estamos muy lejos de que España presente una propuesta eurovisiva, de las de vozarrón, buena coreografía y una impresionante puesta en escena. La canción Say Yai! está bien para otros ámbitos. Al final esta es una muestra más de que hace tiempo que RTVE perdió de vista el significado actual del Festival de Eurovisión.