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Eva Almaya y José Quesada, dos almerienses de serie

Evaristo Martínez
Jefe de Cultura de La Voz de Almería

Los espectadores de La 1 de Televisión Española tienen cada sobremesa una cita con las historias de época. Primero con Acacias 38, serie ambientada en 1899, y a su término con Seis hermanas, que transcurre unos años después, en 1913. Allí, entre las aventuras y desventuras que viven sus protagonistas, las hermanas Silva, los espectadores pueden encontrarse cada tarde con una almeriense: Eva Almaya. La actriz da vida a la enfermera Marina Montero, un personaje secundario que comenzó a aparecer a finales de julio y que ha logrado hacerse un hueco en las tramas de esta ficción, creada por Gema R. Neira y Ramón Campo y realizada por Bambú Producciones para TVE.

Eva Almaya y Álex Gadea
“Una de las historias de amor más importantes de la serie está protagonizada por Blanca Silva (Mariona Tena) y Cristóbal Loygorri (Álex Gadea), el médico de la familia. Ella está prometida así que mantienen su romance en secreto. Mi personaje es una enfermera que aparece para poner más distancia entre ellos: es el típico personaje-barrera que impide que su historia llegue a buen puerto”, explica Almaya.

Para hacer aún más dramático el habitual caso de tensión sexual no resuelta entre los protagonistas, los guionistas han querido que Marina Montero no sea un personaje que disguste a la audiencia, al contrario. “Él está entre estas dos mujeres, es el eterno triángulo amoroso que da mucho juego en una serie diaria donde los personajes siempre tienen que encontrarse con inconvenientes. Los guionistas ven además la aceptación de los personajes y parece que Marina está gustando”, detalla.

Seis hermanas, y más concretamente la trama protagonizada por Almaya y Gadea, está a punto de entrar en una etapa mucho más “intensa”, ya que Cristóbal ha decidido irse como médico voluntario a la guerra de Marruecos con Marina. “Los espectadores van a ver unos decorados maravillosos, va a ser como una película”, adelanta la actriz. Gran parte de las secuencias que Eva Almaya graba cada jornada la emparejan con Álex Gadea, que se hizo popular entre el público como Tristán en El secreto de Puente Viejo. “Ambos coincidimos hace años, en la escuela de Cristina Rota, y el pasado año nos vimos cuando vino a entregar un premio al festival ‘Almería en Corto’. ¡Quién me iba a decir que íbamos a terminar trabajando juntos!”. 

Una escena de la serie

Seis hermanas le está permitiendo compartir planos con grandes de la escena española, como Kiti Mánver. “Las dos estuvimos en Luz de domingo, de José Luis Garci. Aunque entonces no nos encontramos en la pantalla sí congeniamos muchísimo. Aquí sí tenemos escenas las dos solas y es una eminencia, una mujer tan sabia que es capaz de darte el consejo clave, la indicación perfecta, justo antes de grabar”.

Vicky Peña, Llum Barrera o Pep Antón Muñoz, uno de los mejores dobladores del cine español, son algunos de los integrantes del elenco. “Todos son como una gran familia. Yo llegué cuando ya llevaban seis meses grabando y me aceptaron enseguida”. La ficción también le ha permitido reencontrase con el director Antonio Hernández (para quien trabajó en la miniserie Días sin luz, basada en el caso de la niña Mari Luz Cortés), quien es uno de los productores ejecutivos.

“Es una suerte tenerlo ahí. Una serie de época es muy exigente: tienes que cuidar cómo hablas, el tono, tu lenguaje gestual... Y es una serie diaria, con lo que eso implica: grabas entre seis y ocho secuencias cada jornada, los madrugones, estudiar por las tardes... En cualquier caso estoy encantada de estar aquí. Y me siento muy afortunada de que Bambú haya querido contar conmigo”.

Además de en Seis hermanas, Eva Almaya estrenará este año en Canal Sur el telefilme Conexión Almería y aún espera poder sacarse su espinita: Como alas al viento, el biopic sobre Rocío Jurado que grabó para Antena 3 y que la cadena guarda desde 2011.

El garruchero José Quesada, en el exitoso debut de
'Olmos y Robles'


Entre los 3,3 millones (19,5% de cuota de pantalla) que la pasada noche del martes vieron el estreno de la serie Olmos y Robles en La 1 había uno muy especial: José Quesada Fernández (Garrucha, 1988), un actor almeriense que apareció en el primer capítulo dando vida al agente de la Interpol Javier Campillo. No será su única vez en esta nueva ficción, ya que volverá a protagonizar algunas secuencias en el capítulo sexto, donde volverá a compartir presencia en la pantalla con los protagonistas, Pepe Viyuela y Rubén Cortada.

José Quesada, con Pepe Viyuela

“Ha sido una experiencia muy buena. En total han sido seis sesiones de trabajo entre Madrid, donde grabamos en plató, y la localidad riojana de Ezcaray”, explica Quesada al poco de regresar a su Garrucha natal tras esta nueva incursión en la pequeña pantalla. No ha sido, ni mucho menos, la primera: el joven ha cumplido su sueño de ser actor tras años de faenar en la mar junto a su padre y ya ha aparecido en series como Amar es para siempre, además de grabar personajes episódicos para El príncipe y B&B, entre otras.

Este verano ha estrenado con gran éxito su obra Bipolar, que representó durante dos noches en Garrucha antes sus vecinos, amigos y familiares. Con esta aventura, entre el teatro y el monólogo, volverá a subirse a los escenarios en Mojácar (10 de octubre) y Huércal-Overa (7 de noviembre).