Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Ahora le toca a Almería

Pedro M. de la Cruz
Director de La Voz de Almería

Durante las últimas 48 horas he mantenido varias conversaciones con personas vinculadas a la estructura social, cultural y económica de la provincia para conocer su opinión sobre la posición mantenida por Asempal y la Cámara de Comercio en torno a la situación de las obras para llegada de la Alta Velocidad a la provincia. El texto que sigue es un compendio de todas las opiniones recogidas. He eludido hacer público sus nombres porque es su deseo alejarse de cualquier protagonismo en un planteamiento que aspira a ser colectivo.

“Hasta aquí hemos llegado: O toman en consideración a Almería o ha llegado la hora de plantearse seriamente y con rigor sobre la estrategia de movilizaciones a seguir y, llegado el caso, hasta de reflexionar sobre la oportunidad de constituir un partido que se presente a las próximas elecciones generales defendiendo los intereses de la provincia; un partido provincial. Ha habido gente que lo ha propuesto, pero, en estos momentos y dada la situación, ya nada es descartable. El momento político actual es extremadamente complejo y, en la configuración del nuevo Parlamento, cada acta de diputado valdrá su peso en oro. No vamos a adelantar acontecimientos, pero no vamos, tampoco, a tolerar más retrasos.

La Voz de Almería de hoy
Toda una legislatura sin hacer ni una sola obra del AVE en el tramo de Almería. Los Presupuestos sí han contemplado cada año inversiones, más de cuatrocientos en total, pero doscientos se han dedicado a pagar deudas anteriores; de los otros doscientos, nada, ni un metro de obra. Y que no nos digan ya que no hay disponibilidad presupuestaria. Cuando se quiere, se puede. Ahí está el ejemplo de Orense. Cada uno de estos años la inversión anual para que llegara la alta velocidad a la provincia gallega ha superado los trescientos millones. Y nos parece bien. Pero Almería no es menos que Orense. Es más.. Tenemos el doble de población y el doble de PIB. ¿Por qué entonces esa discriminación?

Ayer titulaba La Voz que 120 años después de la llegada del ferrocarril a la provincia, Almería sigue ocupando el vagón de cola en las comunicaciones por tren en España. Desde aquel 25 de julio de 1895 a este 25 de julio de 2015 no hemos avanzado nada; es más: hemos retrocedido en los últimos cincuenta años. Perdimos el tren diario a Barcelona; el nocturno con Madrid; en el trayecto actual entre Almería y Sevilla, los viajeros tienen que hacer el tramo Granada-Antequera en autobús; el tren que pasaba por el Almanzora, el Guadix-Almendricos, dejó de existir hace tres décadas. Y con esta situación, ¿hay alguien que nos pueda decir que no contamos los almerienses con razones, argumentos y autoridad moral reivindicativa para que el gobierno nos trate en los próximos Presupuestos como nos merecemos y como necesitamos para continuar avanzando?

Al comienzo de la Legislatura nos dijeron que era lógico que el AVE llegara antes a Murcia y a Granada. De acuerdo. Está bien. Pero ahora nos toca a nosotros. Y esperamos que el Gobierno atienda nuestras peticiones y, si no lo hace, actuaremos en consecuencia. Y lo mismo con las reivindicaciones pendientes con la Junta. Desde convocar movilizaciones o actos reivindicativos, pacíficos pero contundentes, hasta la creación de una opción política estrictamente provincial. No vamos a estar callados ni quietos. No es una amenaza, que nadie lo interprete así. Es una reflexión compartida que estamos dispuestos a potenciar si este año los Presupuestos Generales del Estado no tratan a Almería como se merece. Y que nadie confunda la situación. No vamos contra nadie. Vamos a favor de Almería. Es más, queremos ser aliados de los partidos cuando planteen sus reivindicaciones ante sus órganos de dirección.

La provincia se juega el futuro con la llegada de la Alta Velocidad. No podemos permitir continuar aislados; no podemos ni debemos tolerar que sigamos siendo una isla separada del resto de España y de Europa por la inexistencia de comunicaciones ferroviarias cuando estas, en la estrategia de movilidad europea, tienen una importancia formidable; una importancia tan extraordinaria que, si nos quedamos sentados en el andén viendo cómo pasa el tren sin subirnos, estamos condenados a la irrelevancia turística y a la hipoteca permanente de nuestras posibilidades de crecimiento económico. Almería o es competitiva o regresará a un pasado que nadie quiere. 

Los almerienses -nuestros políticos también, claro que sí, porque ellos son tan conscientes de esta marginación como el que más- debemos preguntarnos qué razones justifican que Granada o Murcia (o no digamos ya Málaga) tengan o vayan a tener en los próximos meses unas comunicaciones extraordinarias y Almería siga condenada al aislamiento.

Ahora le toca a Almería. Ya no hay excusas que valgan. Pedimos –exigimos- lo que es justo, lo que por justicia nos corresponde. Ayer cumplimos 120 años de la llegada del ferrocarril a la provincia y continuamos casi como entonces. Ha llegado la hora de decir basta. Ha llegado la hora de Almería.”