Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Todos ganamos

Kayros
Periodista


Se comentan mucho las primeras impresiones que los diferentes partidos manifestaron a la caída de las mayorías absolutas en autonomías y ayuntamientos. Algunos comentaristas ironizan sobre tal impresión ya que para ellos no puede ser verdad tanta belleza. Yo por mi parte diría lo contrario. Sin mayoría absoluta cualquier formación, por pequeña que sea, puede tener esperanza; lo que no pudo ocurrir antes con la dictadura aritmética y cerril.

Luis R. Rodríguez
La alegría de los resultados de la noche del domingo es ver a los gozadores de mayorías absolutas durante tanto tiempo hacerse ahora simpáticos a la búsqueda del cliente que les ayude a gobernar. La escena la ha visto bien nuestro humorista Arranz pintando un Luis Rogelio dialogante y oferente ante un Miguel Cazorla, hijo pródigo, que ahora exige el bastón de mando.

Por sucesos de este corte habría que entonar un cántico a la democracia de los pueblos. Pero antes de que cesen los abrazos, los bailes , las felicitaciones por el triunfo, hace falta un curso acelerado de prudencia en los pactos que vienen. Tanto Ciudadanos como Podemos, al tener conciencia de que son la clave, parecen demasiado engreídos. Exigen demasiado: Y no se debe ir al mercado sin voluntad de rebaja.

Si el PSOE está atento a lo que dicen los de la coleta debería que saber que el propósito de los populistas es ocupar el puesto de Pedro Sánchez en la lucha final contra el PP. Por consiguiente a ver qué se hace con esos pactos algo endemoniados. Por otro lado, lo acontecido con Susana Díaz no hay que echarlo al olvido. Un tactismo de gabinete ha hecho pensar que los intereses del pueblo andaluz interesaban bien poco después de las elecciones. Y esto no debiera repetirse.

Es imposible que la derecha no esté esperando su ocasión para hablar de frente popular inventándose ideologías comunistas o bolivarianas hasta en la sopa de Sor Lucía. Aunque al PP le huela el culo a humo, Rajoy dirá que nunca pasa nada y que piensa ganar las próximas elecciones generales. Ya se verá.