Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


La cochambre como valor monumental

José Fernández

Anticipándome unos días al predecible festival de nostalgias no vividas que supondrá en Almería la conmemoración del 14 de abril y la II República, traigo a colación de memorialistas y melancólicos un dato: en 1931, las Murallas del Cerro de San Cristóbal fueron declaradas Monumento Histórico y Artístico. Hace por tanto 84 años que las torres y almenas que recortan en cielo que todos los almerienses han visto a lo largo de su vida gozan del máximo nivel de atención administrativa posible.

Foto: Amigos de la Alcazaba
Comparen ahora el estado de la Muralla de San Cristóbal con el de la mayoría de monumentos reconocidos oficialmente en España y el resto del mundo y sentirán otra vez esa desesperante sensación de bochorno que nos asalta a los almerienses en demasiadas ocasiones. Ustedes disculpen la franqueza, pero hay corrales que cuentan con mayores atenciones y cuidados que ese tramo de muralla histórica, absolutamente abandonada, desmoronada en tramos, conquistada por matojos y sitiada por el desinterés de las administraciones responsables: la Junta de Andalucía y, en menor medida, el Gobierno central.

Duele pensar qué podría haber sido de ese legado histórico si los almerienses no estuviésemos condenados al olvido sistemático por parte de la misma Junta de Andalucía que mima con celo otros monumentos como la Alhambra o Medina Azahara, pero que desprecia el enorme potencial cultural y turístico que supone ese legado histórico.

Y esta desidia no es reciente, ni tampoco casual, sino sostenida en el tiempo y en el espacio. ¿Acaso se ha preocupado la Junta por desarrollar el famoso PERI de San Cristóbal? Y es que si bajamos unos metros de esas murallas, nos damos de bruces con la cochambre de una Plaza Vieja tapada con una lona para que no se vea la ruina de una Casa Consistorial que espera una década a que alguien en Sevilla haga algo para que Almería deje de ser la única ciudad española y europea con su Ayuntamiento en ruinas durante una década. En fin, sarna con gusto…