Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Crecidas, botarates y garrafas

José Fernández

La funesta manía de politizarlo todo hace que en España hasta lo más nimio haya de pasar del cedazo irritante del sesgo partidista. Aquí, para que algo “sea” ha de someterse al filtro del juego de equilibrios políticos vigentes en ese momento. Y que ese matiz cambie o pueda cambiar cada pocos años es una de las razones por las cuales es prácticamente imposible que en España se adopten acuerdos o se ejecuten proyectos de largo recorrido, que son los que al final sirven para sentar las bases de lo que viene siendo un país.

Crecida del Ebro
¿Que a cuento de qué viene esto? Pues porque veo estos días con infinita tristeza las imágenes de los destrozos, desalojos y problemas que está provocando una nueva crecida del río Ebro, sin poder dejar de pensar que toda esa agua sobrante e innecesaria sería, en el sureste español, garantía de vida, riqueza, desarrollo para todos. La sencilla idea de llevar el agua que sobra allá donde hace más falta no es nueva, sino que se ha puesto en práctica desde que el hombre tuvo capacidad técnica de alterar y regular el cauce de los ríos.

Desde el siglo XIX se viene hablando en España con propiedad de trasvasar todo ese caudal desde el Ebro hasta la zona más seca de la península, que es donde está Almería. Pero no fue hasta hace unos pocos años cuando se diseñó un Plan Hidrológico Nacional específico que, entre otras muchas actuaciones, contemplaba ese trasvase. Es más: hasta contaba con financiación de la Unión Europea.

Pero vino un cambio electoral de los que hablaba antes. Y con él, llegó un presidente botarate y necesitado del voto de los independentistas, que prohibieron específicamente la operación, con lo cual el Plan fue derogado de un plumazo. No recordaré ahora la patética actuación de los miembros locales del partido del nefasto presidente. Allá con su conciencia, si la conservan. Sólo digo que si este verano les toca hacer cola con una garrafa delante de un camión cisterna, recuerden las imágenes de la crecida del Ebro. Y que no olviden.