Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

«Lingüífobo»

Gabriel
Guirado Crespo

La retórica es el arte que hace uso del lenguaje oral o escrito para deleitar, persuadir o conmover a nuestro interlocutor. Dicen que nadie nace comunicador, pero que con una buena formación podríamos llega a dominar la retórica de los sofistas griegos.

'Hablo andalú'
En España tenemos mucho miedo al ridículo y por ello nos expresamos mal en público; sin embargo, en nuestro sistema educativo no existen asignaturas obligatorias de oratoria. Ni siquiera en las facultades de periodismo, comunicación audiovisual y publicidad. Su dominio sería muy recomendable para todas aquellas personas que se pasean por la vida pública española.

Como en el caso de otros muchos políticos, de todos es conocido que la oratoria no se encuentra entre las mejores virtudes del presidente de la Diputación Provincial de Almería y alcalde de Roquetas de Mar, don Gabriel Amat.

Recientemente, el pasado 4 de febrero, el periódico digital Teleprensa lo ridiculizaba injustamente por unas declaraciones suyas a las que calificaba como «…una muestra del bajo perfil cultural o de alfabetización…». En este  artículo ( http://ow.ly/J35i7)  no se  enjuician sus ideas, sus acciones políticas o su imputación por un presunto delito de prevaricación administrativa en el que se haya inmerso. Ni siquiera por su mala oratoria, sino por su habla: por su forma ceceante de hablar.
 
Como saben ustedes, el ceceo consiste en pronunciar la letra «s» de forma igual o semejante a como se pronuncia la letra «z». Así, un hablante ceceante dirá *[ézo] por eso o *[decizión] por decisión. El ceceo es un fenómeno dialectal propio de algunas zonas del sur de España entre ellas la comarca del Poniente Almeriense muy influenciada por el habla de las Alpujarras.

Es cierto que se considera, por lo general, poco prestigioso socialmente y suele asociarse con personas de escasa formación; de ahí que los hablantes cultos lo eviten; sin embargo, forma parte de nuestra habla. El habla es el sistema lingüístico de una comarca, localidad o colectividad, con rasgos propios dentro de otro sistema más extenso como en nuestro caso es el dialecto andaluz y la lengua española según nos advierte y acepta la RAE. Por lo tanto, el español de Almería, el de la comarca del Poniente, el del Sr. Amat, el de ustedes y el mío, con sus particularidades, es tan correcto como el español de Macondo o el de San Millán de la Cogolla.

Es posible que este periódico no haya reparado en que con su pretensión de linchamiento lingüístico al Sr. Amat lo que está haciendo es humillar también a todos los almerienses, a los que considera incultos y analfabetos por una forma de hablar de la que yo, y creo que la mayoría de almerienses, me he sentido siempre muy orgulloso.

Si buscan ustedes en el diccionario no encontrarán el adjetivo «lingüífobo», pero creo que bajo la acepción «aversión obsesiva hacia la propia lengua» podría calificar a esta información.