Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Rafael Hernando, polemista radical

Kayros
Periodista

La política, por desgracia, es propaganda. Tiene el mismo aliento de cara a ganarse el favor de las masas que la publicidad comercial. Un vendedor de vinos no dirá nunca que su mercancía vale poco. Un soplador de vidrios alabará su mercancía hasta la más refinada elegancia. Así el portavoz de un partido. He dicho varias veces que, en los tiempos que corren, se trata de un oficio triste y patético pero, bueno, mi opinión personal no cuenta ahora.

Rafael Hernando
Estamos ya a escasos meses de las elecciones. Se presenta un año duro de trincheras y de guerra civil al menos en las palabras y en el significado de las mismas. Rajoy ha escogido un lerrouxiano como portavoz, un hombre que cada vez que habla suscita la polémica, lo cual no sería malo del todo si no falsificara la historia de España, etcétera.

Los almerienses tenemos tanta suerte que se nos cae la baba. Tardan las comunicaciones y tarda el AVE, pero a cambio llegan los diputados cuneros. Llegan, se instalan bien y hacen carrera. Se les llama cuneros porque tienen en otro sitio la cuna y se parecen a esos pájaros que cantan en un sitio y ponen los huevos en otro.

No crean que hablo solo de Rafael Hernando. En el siglo XIX esta tierra parecía de misión, habitada por caciques y antropófagos, hambrienta de ser visitada por los políticos de fuera para meternos en la civilización. La costumbre no se extingue a lo que parece. El PP estaba en el aprieto de saber dónde meterían a Rafael Hernando y por lo visto pensaron en Almería como tierra de promisión. Al fin y al cabo disfrutamos del desierto para rodar películas de la Biblia, tierra de cine, sí señor.

¿Y cuál es la urdimbre intelectual de este portavoz? Se sabe que es licenciado en derecho, pero tiene una larga trayectoria de polemista. Parece que le interesara menos la verdad que la apologética de la misma. Rajoy piensa que se va a hablar mucho de Gürtel, de la caja B y de la presunta financiación ilegal de su partido. Por eso escoge un político antes que un técnico.

El País  lo describe de este modo: “Es un individuo” de los que ven un charco y se tiran de cabeza, siempre con un tono aguerrido y escasamente conciliador y con la misión, en ocasiones, de ejercer como político de choque”.