Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El PSOE, al rescate del puerto

José Fernández
Periodista

Poco a poco, el PSOE sigue moviendo ficha en el empeño de volver a convertir el puerto de Almería en zona de embarque de mineral. Si hace unos días la Junta de Andalucía daba luz verde medioambiental al proyecto de recuperar el puerto de la capital como punto de embarque del mineral de hierro del Alquife (¡oh, tiempos, oh costumbres!) ahora conocemos que el grupo parlamentario socialista en el Senado ha vuelto con la matraca de la conexión ferroviaria a los muelles.

Fuensanta Coves
Siempre con el señuelo de “los numerosos puestos de trabajo y riqueza, y etcétera, que dicha operación generaría”,  los socialistas insisten en la jugada de volver a hacer funcionar los raíles por encima y por debajo de la tierra en pleno centro de Almería (como si aún no estuviera lo suficientemente escaldados de hablar del famoso soterramiento) para que una empresa minera pueda dar salida a una montaña de lodos de mineral de hierro en Granada.

La senadora Fuensanta Coves (PSOE) defendía hace unos días esta propuesta en la Cámara Alta, tropezándose con la perdiz con sobredosis de Biodramina que supone la mayoría parlamentaria del PP. Es decir, que el Gobierno está dando largas a un asunto que bien podrían haber terminado de resolver los socialistas cuando ellos estaban al cargo de la cosa. Pero, claro, eran otros tiempos y las cifras del puerto no eran tan poco optimistas como lo son en la actualidad.

¿Cuál es el verdadero interés del PSOE? Pues uno se malicia que acudir en rescate de ese limbo político-sindical en que convirtieron en su día a los puertos andaluces. La solución al melancólico puerto almeriense no es, precisamente, su conversión en una copia de la Ría de Bilbao, sino en una gestión más eficaz enfocada hacia los servicios.

Pero eso no es sencillo. Lo fácil es decir que los vagones de mineral son la solución. Que pregunten a los vecinos a ver qué tal.