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PP de Albox: crónica de una separación

Jorge Colipe
Periodista

"El Partido Popular no ha perdido las elecciones, las he perdido yo". Con estas palabras Francisco Granero se asumía como el padre de la derrota después de la debacle electoral que acabó con 16 años de gobierno Popular en las municipales del año 2007 en el municipio de Albox. 

Juan Pedro Pérez Quiles
Como suele suceder, una mayoría aplastante le indicaba la puerta de salida, y él, quien había concentrado el poder partidario, desapareció de la primera línea de la política. Eran tiempos de la reconstrucción, y por aquellos años un jovencísimo Esteban Carrión, se hacía responsable de una gestora destinada a reconstruir el PP albojense. Joven, y acompañado por un puñado de afiliados, Carrión comenzó a tocar puertas, utilizar su casa paterna como lugar de reunión y predicar sobre las ruinas.

Uno de los grandes méritos del actual presidente del PP local, ha sido ése, sostener la casa antes que se terminara de derrumbar, y desde esa situación comenzar a reclutar afiliados y militantes que le ayudaran a rearmar el partido. Él es el responsable (junto a los desaciertos del gobierno municipal), de que en pocos años el PP achicara aquella diferencia abismal, a unos cuantos votos que determinaron que la nueva composición de la corporación tenga al PSOE con nueve concejales, por ocho de la oposición.

Inmaculada del Águila, fruto de una encuesta, fue la candidata que en 2011 presentó la formación. Menos de 500 votos y un solo concejal de diferencia, dejaron a la formación como fiscalizadora del gobierno socialista. El partido premió entonces a del Águila con una asesoría en Diputación, creyendo que luego de cuatro años en la oposición sería la encargada de retomar las riendas en el municipio bajo el símbolo de la gaviota. Nada de eso sucedió, a estas alturas las sospechas del PP de que en Albox "pasan cosas raras", ponían a Inmaculada del Águila en la línea que reclamaban los militantes; una oposición seria, respetuosa, pero sin ningún tipo de contemplaciones hacia un gobierno cuyos integrantes estaban en la boca de todo el pueblo. Ni el sueldo de asesora, que la convertía en una militante rentada, ni los reclamos de sus compañeros y de cientos de albojenses indignados con la manera en que se administra la cosa pública, consiguieron que del Águila diera un paso más allá.

Su desidia fue su condena como portavoz del grupo popular y como asesora asalariada. Sus compañeros determinaron en votación interna que a partir del mes de diciembre del 2012, Juan Pedro Pérez Quiles sea el vocero del grupo Popular. Posteriormente y ante la insostenible contradicción de que el PP local criticara al gobierno socialista de tener al cuñado de Rogelio Mena como asesor, mientras ellos tenían una asesora, Inmaculada del Águila fue cesada también en su cargo y sueldo en el gobierno provincial.

A partir de ese momento y de estos hechos, la fricción entre los dos grupos del PP fue a más. El nuevo portavoz con el apoyo del presidente Esteban Carrión y tres concejales más, llevarían el peso del partido y de férrea oposición al gobierno del PSOE, que hoy tiene imputado al alcalde Rogelio Mena quien continúa sin mostrar documentación sobre contrataciones y acuerdos, que el PP ha calificado como "chanchullos" y que habrían favorecido a integrantes y familiares del gobierno municipal, algo de lo que ya se ha hecho eco la prensa nacional.

Esa ruptura en el bloque de la oposición fue utilizado hábilmente por Rogelio Mena, quien puso a Inmaculada del Águila como responsable de la Comisión de Cuentas, en lo que ahora se escuda para hacer gala de una transparencia inexistente.

El divorcio fue teatralizado, cuando en el pleno del agua en octubre del año pasado, los tres concejales en cuestión, votaron con el PSOE en contra de sus compañeros. Este lunes, terminaron de escenificar la rabieta, con la renuncia a sus actas de concejales.

Esgrimen razones personales, y seguro que lo son, porque las razones políticas, ni entonces, ni ahora, aparecen por ningún lado. Los que pierden son los vecinos de Albox, quienes depositaron en ellos su confianza, tal cual la depositaron en el dimitido alcalde José García Navarro y Gerturdis Guillén, quienes antes de esto, también se fueron, pero esa vez, del gobierno del PSOE.
(Diario de Almería)