Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Ni un solo pelo de tontos

Antonio Quesada
@AntonioFQuesada

Dice la Ley de Murphy que “si algo puede salir mal, saldrá mal”. Este principio, aplicado a la llegada de la Alta Velocidad a Almería, se ha demostrado de manera indiscutible tras el anuncio de la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, de que el ejecutivo de Rajoy ha solicitado algo más de 395 millones de euros de fondos europeos, en el marco 2014-2020, para la ejecución de nuevos tramos de red ferroviaria en Andalucía.

Adjudicaciones del AVE
Esta cifra, que se vende como una gran noticia, esconde sin embargo una triste realidad: Almería no va a poder contar con un tren AVE entre Almería y Murcia hasta más allá de 2020. Esto es así debido a que la provincia necesitaría una partida económica similar a la que se anuncia para toda la comunidad autónoma si el ejecutivo central estuviera realmente dispuesto a concluir las obras en esta década.

De esta manera, los almerienses tendremos que ir haciéndonos a la idea de que con este Gobierno nuestra provincia va a seguir en el vagón de cola de las inversiones en materia ferroviaria. Así ha sido durante este año y el anterior, donde el Ministerio de Fomento no gastó nada de los 200 millones presupuestados para la Alta Velocidad.

De las declaraciones de la delegada del Gobierno en Andalucía se desprenden además otras interrogantes que no son menos inquietantes. Afirma que el tramo entre Pulpí y Cuevas se adjudicará con doble vía pero esta aseveración pasa a ser poco concreta para lo que ha de venir después. En definitiva, tendremos AVE más tarde que nadie y con menos prestaciones que otras provincias.

El recurso de la crisis económica que saca a relucir el Gobierno cada vez que la sociedad almeriense cuestiona esta dejadez con la provincia tampoco se sostiene, puesto que en otros territorios la inversión, lejos de caer, ha ido creciendo de manera exponencial.

Podremos ser poco exigentes, flojos en la denuncia, pero de tontos ya no nos queda ni un solo pelo.