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Cajamar insiste en que su entrada en la AEB no desvirtúa su carácter cooperativo

Pablo Ferrer
pablo@hispanidad.com

El ingreso del Grupo Cajamar en la Asociación Española de Banca (AEB) no desvirtúa en nada el carácter cooperativo de las 19 entidades que lo componen. Es lo que mantiene el grupo, que este jueves vio cómo se materializaba su salida de la Unión de Cooperativas de Crédito (Unacc), salida que solicitó hace casi un año.

Por cierto, quien ha solicitado la entrada en la AEB no es propiamente Cajamar, sino el Banco de Crédito Social Cooperativo (BCSC), cabecera del Grupo Cajamar. En otras palabras, el cambio de estatutos realizado por la AEB hace dos años para dar entrada a entidades que no fueran bancos -estaba pensado para las cajas de ahorros- nada tiene que ver con el ingreso del BCSC, ya que estamos hablando de un banco, no de una cooperativa.

Logo de Cajamar
En cualquier caso, el carácter cooperativista sigue siendo el mismo, de la misma manera que el Banco Cooperativo Español, que ya es miembro de la AEB, no desvirtúa el carácter cooperativo de los miembros de la Asociación Española de Cajas Rurales.

Ahora bien, existe una diferencia fundamental. Mientras las 65 rurales de la Asociación no consolidan en el Banco Cooperativo Español, las 19 entidades integradas en el grupo Cajamar y las 13 restantes que son accionistas del BCSC pero están al margen de Cajamar, sí consolidan en el Banco de Crédito Social Cooperativo.

La diferencia es importante. Mientras el BCSC es uno de los bancos supervisados por el Banco Central Europeo, las cooperativas de la Asociación Española de Cajas Rurales seguirán bajo la tutela del Banco de España. Además, los 19 miembros del grupo Cajamar y las 13 rurales accionistas del BCSC ya no presentarán sus cuentas de manera independiente -las rurales de la Asociación, sí- y, además, han cedido su soberanía al BCSC. El resto de rurales, sin embargo, tienen al Banco Cooperativo Español como mero prestatario de servicios bancarios, nada más.

Sea como fuere, todo esto ocurre mientras sigue paralizada la reforma de la Ley de Cooperativas de Crédito, que el ministro de Economía, Luis de Guindos, tenía prevista para el mes de septiembre pasado. Y ya estamos en noviembre.