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La mala letra del presidente Rajoy

Antonio Quesada
@AntonioFQuesada

El debate sobre la Alta Velocidad en Almería, esas obras para las que el Gobierno central no tiene fecha ni hora en el calendario, ha ofrecido un giro inesperado en las últimas semanas tras conocerse que el Gobierno de Rajoy solo contempla una única vía para el AVE que algún día nos deberá de conectar con Murcia.

AVE
Sin embargo, mientras nos entretenemos con estos aspectos técnicos, que no digo yo que no debamos hacerlo, nos olvidamos de lo fundamental: que desde que el PP ganó las elecciones no se ha avanzado ni un solo metro en nuestra provincia, y eso, qué quieren que les diga, es el peor de los síntomas.

En todo caso, vamos a saber muy pronto las verdaderas intenciones del Gobierno con Almería. Si la ministra de Fomento, Ana Pastor, cumple con su palabra dada en la Cámara Alta, antes de que acabe el año tendrá que licitar –sacar a concurso- el tramo entre Cuevas del Almanzora y Pulpí al que el PP se agarra como un clavo ardiendo cada vez que alguien pronuncia la palabra AVE.

Será entonces cuando sepamos si esta infraestructura ferroviaria continúa siendo de doble vía. Quedan dos meses aproximadamente para decir adiós a 2014 y en estas semanas, por lo tanto, saldremos de dudas. En cualquier caso, la cosa no debe de estar muy clara cuando desde el PP no se ha zanjado este asunto de forma contundente.

Los empresarios le dijeron a Mariano Rajoy durante la visita con la que nos obsequió el pasado fin de semana que “el AVE de doble vía es irrenunciable” pero parece ser que el presidente del Gobierno ni pestañeó ante esta petición –igual susurró: la segunda… ya tal, pero nadie le escuchó- y se dedicó a tomar nota de todo.

Esto, en sí mismo, debería de ser nuestra mayor preocupación porque ya sabemos que Rajoy ha dado sobradas muestras de que apunta algunas cosas pero luego es incapaz de entender su propia letra. ¿Y qué pondría yo aquí?, se debe estar preguntando desde que volvió a Madrid.