Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

La Junta se gasta en Almería tres de cada diez euros presupuestados

Juan Torrijos
Periodista

Hace unos días les contaba por este rincón que lo importante de las cuentas presupuestarias no es lo que diga el papel, él lo aguanta todo, lo que vale es la inversión real que se haga durante el curso. Ese mismo día estaba reconociendo la consejera de Hacienda que la Junta de Andalucía se había gastado hasta ese momento en Almería tres de cada diez euros presupuestados para el año en curso. ¿Dónde están los siete de cada diez restantes, le inquiere uno a la presidenta?

Montero, consejera
Si estamos en el tercer trimestre y avanzado, no parece que el Gobierno andaluz de doña Susana Díaz tenga tiempo para superar esa cantidad, por lo que entiendo que Almería pierde el setenta por cien de lo que estaba previsto invertir durante este año. Mucho dinero el que se pierde, señores de la Junta, mucho dinero el que se pierde, señores del Psoe e Izquierda Unida. Demasiado dinero para una provincia que tiene más de ochenta mil parados apuntados en las oficinas del Inem.

Pero cuando este año no se han gastado el setenta por ciento de lo previsto, ya nos está diciendo la señora Díaz que el del año que viene aumenta un diecisiete por ciento la inversión en obra pública. ¿Nos lo creemos? Lo que a ustedes les parezca, pero ¿quién nos garantiza que dentro de un año no nos vuelven a reconocer que sólo se han gastado tres de cada diez euros presupuestados?

La pregunta: ¿Para qué hacen unos presupuestos, nos los venden como el maná si después no los van a cumplir? No lo digo yo, lo reconoce la propia consejera y en sede parlamentaria. ¿Sirven para algo los presupuestos de los gobiernos?

Me temo que no. Conocemos algunos que han ampliado los de años anteriores durante lustros y no ha pasado nada. El documento más importante del Gobierno, se dicen ellos. Y luego van y no lo cumplen, o lo hacen en un treinta por ciento, o lo que es lo mismo, se lo pasan por el forro de sus dichosas ambiciones.

Llama la atención que cada año nos vienen diciendo lo mismo, pero cada año, y no se cansan, oiga. ¿Nos toman por tontos? Entiendo que sí. Como después vamos y les votamos, ellos tan tranquilos. No hay por qué preocuparse, estos cándidos ciudadanos se lo tragan todos, con dos palabritas dichas en voz alta y con cierta convicción y los volvemos a tener comiendo de nuestra mano.

Y el caso es que tienen razón, volveremos a comer de sus manos.