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La cochinilla del chumbo se carga las chumberas

Fernando Cuadrado
Periodista

La plaga de la cochinilla del carmín está afectando a la práctica totalidad de las chumberas que existen en la provincia, especialmente en la zona del Almanzora, Levante y Parque Natural de Cabo de Gata Níjar. Por ello, una Plataforma ciudadana ha ido denunciando esta situación a través de las redes sociales. En concreto, en Facebook han creado una página que lleva por nombre “Chumbos enfurecidos” para denunciar la situación especialmente en el municipio de Níjar.

Adiós, chumberas
Han presentado peticiones al Ayuntamiento, a través de su portal web, donde les han respondido que la solicitud se la trasladaban a la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ya que, según el Consistorio, “tiene la competencia en este tipo de plagas y vigilancia de las plantas autóctonas”. 

En la administración autonómica también la han recibido aunque han aclarado que la competencia para combatir a la cochinilla del carmín “es de los propietarios del terreno donde las chumberas estén afectadas”. En los últimos meses desde la Delegación se ha atendido unas 200 consultas de ciudadanos, a quienes se les ha facilitado asesoramiento sobre cómo actuar. Al ser una plaga que está instalada en España desde hace decenas de años, su control corresponde a los propietarios de las parcelas donde se encuentren las plantas, bien de manera productiva, bien ornamental.

La comarca del Almanzora se encuentra en un 80 % de afectación, según datos de la Junta de Andalucía, porcentaje que es del 60% en el resto de la provincia (Campo de Tabernas, Níjar y Poniente). Pero el municipio más afectado es el de Huércal Overa. Su Ayuntamiento ha llevado a cabo una campaña con objeto de erradicar esta plaga que “supone un desastre no sólo para las chumberas, ya que las debilita y provoca su desaparición, sino también por los efectos molestos que causan a la población, debido a la presencia de mosquitos microscópicos en grandes cantidades que, por las noches, atraídos por la luz de las viviendas, lo invaden todo, así como por la presencia de otros insectos que son atraídos por el estado de descomposición de las chumberas, dando lugar a importantes focos de infección”, según el el concejal de Medio Ambiente, Manuel Buitrago.

El edil recordó que son los propietarios de terrenos en los que haya chumberas los que tienen “el deber de cortar las paleras afectadas y proceder al enterramiento de las mismas. Es muy importante quemarlas y no depositarlas en contenedores ya que las ninfas permanecen vivas mucho tiempo y podrían llegar a otras zonas durante el transporte”.

Si se trata de paleras poco afectadas, con masas algodonosas pequeñas y dispersas, se aconseja frotarlas con un cepillo de cerdas duras y con agua jabonosa hasta eliminarlas por completo y su tratamiento continua con productos fitosanitarios que contengan la materia activa clorpirifos para evitar su poda.