Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Otro “dewater”

Antonio Felipe Rubio
Periodista

He de reconocer que las noticias más efectistas de la campaña nada tienen que ver con emocionantes debates, ilusionantes propuestas y esperanzadoras perspectivas. Vuelven los ancestrales estigmas del franquismo: futbol y tópicos.

"A los debates hay que ir con
la tarea hecha"
Me parece increíble pedir permiso a la Junta Electoral Provincial (JEP) de Madrid para celebrar el resultado de la final de la Champions por tratarse del día de reflexión. Aún tenemos interiorizados los tiempos en los que en Jueves Santo se oía música sacra y se cerraban las boîtes. Sin embargo, ese “respeto” por la jornada de reflexión que precede al supremo y tan ansiado ejercicio democrático queda devaluado con una singular decisión de la JEP al eximir a un componente de la mesa electoral.

Los motivos argüidos se resumen en que es un gran aficionado del Atlético y tiene las entradas para la final en Lisboa y, teniendo en cuenta la distancia, logística, imprevistos… no podrá estar en Madrid a las 08:30 ¡del día siguiente! Además, aduce en las alegaciones que “he asistido a 36 bodas –algunas disueltas por divorcio-, pero esta final es un acontecimiento excepcional”.

Este hincha, simpatizante de Ciudadanos, acaba de lograr de la justicia española la devaluación de las responsabilidades ciudadanas en aras de la democracia, primando una cerril afición sobre una obligación de la que es muy difícil zafarse, incluso alegando ineludibles responsabilidades laborales, asunto a tener muy en cuenta, con lo delicado que está el tema del trabajo.

Si hay políticos que pervierten el día de reflexión (Rubalcaba) y tribunales que eximen de una mesa por un partido de futbol, es lógico que cada día haya más abstención y la percepción de la política como un mal necesario. En cuanto a los tópicos, creo que Cañete puede verse reforzado por el probado efecto de “a mayor presión, más conmiseración”. La campaña del dóberman resultó negativa para el PSOE y logró el efecto contrario, porque tendemos a intuir un fondo de nobleza entre tanta maldad propalada.

A Cañete le “instruyeron” en un debate para que no aplastara al contrincante por “superioridad intelectual manifiesta”. Pero hay una superioridad probada en el PSOE con la que no parece contar nunca el PP: expertos en la provocación y artistas consumados en la sobreactuación. El PP no cree en las técnicas que han de amortiguar los efectos que producen estos golpes y, al contrario, exhibe el “hígado” de la gestión y el “bazo” de la responsabilidad y, al bajar la guardia, pierde por puntos; y, al día siguiente, por KO técnico.

A los debates hay que ir con la tarea hecha; la tuya y la que te puede dar el contrincante. Ahí está el debate Sarkozy vs Royal en el que Sarkozy tuvo que salir como pudo de una Royal totalmente enervada con las políticas de escolarización. Ahora bien, en todo momento el candidato masculino siempre mantuvo la compostura; que no era una pose para evitar la “superioridad intelectual”, simplemente era la reacción más inteligente. Y las respuestas inteligentes pueden ser de él o de ella, en Francia. En España, de ninguno de los dos.

La hipocresía de los partidos quedó desvelada por Cañete con toda claridad al decir que “… por eso no pasa nada en el ‘duelo de Sorayas’ al tratarse de dos mujeres”.

Esto es descriptivo del nivel intelectual de nuestros políticos, pues un debate intelectual no es un concurso de aizkolaris (partir troncos con un hacha). La inteligencia, la elocuencia y técnicas de provocación no son patrimonio de género, como bien ha quedado acreditado en el “dewater”.